Etnología. Como ocurre en otros muchos países cristianos los nombres geográficos extraídos del santoral son muy numerosos. En las zonas de habla vasca se ha solido anteponer al nombre del santo la palabra don o dona (lat. "dominus", "domina"), la castellana "san", "santo" o "santa" en las zonas de habla castellana o de poca vitalidad euskérica y "saint" "sainte" en las de habla o influencia francesa: así, "Donibane Loitzun", es el San Juan de Luz castellano y el Saint-Jean-de-Luz francés.
Las advocaciones, según su frecuencia en el país, las agrupa Caro Baroja en dos: Santa María y San Juan que se unen ordinariamente a las fiestas locales. Nos dice que solamente en Navarra. celebran fiesta y tienen iglesia o ermita dedicada a la Virgen 107 localidades y a San Juan, treinta y ocho iglesias y catorce ermitas, siguiéndole Álava con treinta y una iglesias y treinta y siete ermitas y, luego, en menor escala Bizkaia. (catorce y catorce), y Gipuzkoa. (trece y doce).
Las ermitas aisladas, sobre las cumbres, en el fondo de valles o lugares apartados del término municipal son, por lo general, más antiguas que las iglesias del término.
Las advocaciones de santos suelen estar ligadas a una época del año y a faenas agrícolas o de otra índole tradicional. Otras veces, causas geográficas muy concretas, han influido como en el caso de las advocaciones de Santa Marina, santa galaica, que tiene hasta 138 templos y la de San Martín que cuenta con 146 parroquias y setenta y ocho ermitas. Estas devociones habrían sido propagadas a la ida y a la vuelta de las peregrinaciones de Santiago. El mismo apóstol Santiago tiene hasta veintiocho parroquias y cincuenta ermitas, y serían influencia de los mismos peregrinos las dedicadas a San Sebastián y San Pelayo. El San Martín vasco de las leyendas folklóricas aparece como un héroe civilizador que roba secretos técnicos a los primeros agricultores y herreros. Ver TRIGO, Leyenda del.
Las Vírgenes de Begoña (Bizkaia), Aránzazu (Gipuzkoa), Estíbaliz (Álava), San Miguel de Aralar (Navarra) tienen un culto intenso en sus áreas respectivas que son muy extensas.
Otras advocaciones son de zona más limitada y están, a veces, especializadas en un favor determinado, como la de Iziar, Guadalupe, Juncal y Cristo de Lezo (Gipuzkoa), San Antonio de Urquiola (Bizkaia), etc.
La rivalidad entre las advocaciones religiosas, como las del Puy de Estella y la del Pilar, le parece a Caro Baroja, una pequeña petulancia incompatible con el carácter vasco típico que tiene -son sus palabras- "un respeto total, en bloque, a todas las advocaciones, aunque algunas las considere como suyas y muy suyas". Al lado de las advocaciones de que venimos informando, las de los grandes santos de culto generalizado en otras partes vecinas al País Vasco, reciben también culto como Santa Águeda, patrona de las mujeres casadas y lactantes; San Antón, protector de los animales domésticos; Santa Bárbara, como mediadora contra las tempestades; San Blas, contra las enfermedades de la garganta de hombres y bestias; San Juan, protector de los frutos; San Marcos, patrón de los pastores y muchachos; San Nicolás, de los escolares, etc. En torno a algunas de estas fiestas se ha tejido una buena parte del folklore vasco ritual y legendario. Ref. Caro Baroja, Julio "Los Vascos" (362-367, segunda ed).
Véase SANTO, TA (CULTO A LOS SANTOS)
Las advocaciones, según su frecuencia en el país, las agrupa Caro Baroja en dos: Santa María y San Juan que se unen ordinariamente a las fiestas locales. Nos dice que solamente en Navarra. celebran fiesta y tienen iglesia o ermita dedicada a la Virgen 107 localidades y a San Juan, treinta y ocho iglesias y catorce ermitas, siguiéndole Álava con treinta y una iglesias y treinta y siete ermitas y, luego, en menor escala Bizkaia. (catorce y catorce), y Gipuzkoa. (trece y doce).
Las ermitas aisladas, sobre las cumbres, en el fondo de valles o lugares apartados del término municipal son, por lo general, más antiguas que las iglesias del término.
Las advocaciones de santos suelen estar ligadas a una época del año y a faenas agrícolas o de otra índole tradicional. Otras veces, causas geográficas muy concretas, han influido como en el caso de las advocaciones de Santa Marina, santa galaica, que tiene hasta 138 templos y la de San Martín que cuenta con 146 parroquias y setenta y ocho ermitas. Estas devociones habrían sido propagadas a la ida y a la vuelta de las peregrinaciones de Santiago. El mismo apóstol Santiago tiene hasta veintiocho parroquias y cincuenta ermitas, y serían influencia de los mismos peregrinos las dedicadas a San Sebastián y San Pelayo. El San Martín vasco de las leyendas folklóricas aparece como un héroe civilizador que roba secretos técnicos a los primeros agricultores y herreros. Ver TRIGO, Leyenda del.
Las Vírgenes de Begoña (Bizkaia), Aránzazu (Gipuzkoa), Estíbaliz (Álava), San Miguel de Aralar (Navarra) tienen un culto intenso en sus áreas respectivas que son muy extensas.
Otras advocaciones son de zona más limitada y están, a veces, especializadas en un favor determinado, como la de Iziar, Guadalupe, Juncal y Cristo de Lezo (Gipuzkoa), San Antonio de Urquiola (Bizkaia), etc.
La rivalidad entre las advocaciones religiosas, como las del Puy de Estella y la del Pilar, le parece a Caro Baroja, una pequeña petulancia incompatible con el carácter vasco típico que tiene -son sus palabras- "un respeto total, en bloque, a todas las advocaciones, aunque algunas las considere como suyas y muy suyas". Al lado de las advocaciones de que venimos informando, las de los grandes santos de culto generalizado en otras partes vecinas al País Vasco, reciben también culto como Santa Águeda, patrona de las mujeres casadas y lactantes; San Antón, protector de los animales domésticos; Santa Bárbara, como mediadora contra las tempestades; San Blas, contra las enfermedades de la garganta de hombres y bestias; San Juan, protector de los frutos; San Marcos, patrón de los pastores y muchachos; San Nicolás, de los escolares, etc. En torno a algunas de estas fiestas se ha tejido una buena parte del folklore vasco ritual y legendario. Ref. Caro Baroja, Julio "Los Vascos" (362-367, segunda ed).
Véase SANTO, TA (CULTO A LOS SANTOS)
