Lexicon

XIRIGA

Nombre que recibe cierta jerga utilizada por el gremio de los tejeros de Llanes (Asturias). Al hablar de la jerga de los tejeros de Llanes, específicamente denominada "xiriga", Elviro Martínez acusa en ella raíces griegas, árabes y euskéricas así como metaplasmos del castellano y del bable. El propio autor identifica como euskérico el origen de ascua, fuego; jazuza, hambre (en vasco, gose-utsa); ria, piedra (en vasco, arri) y zarru, viejo. Sin embargo, las palabras que proceden del vascuence son muchas más de las que reseña Martínez y algunas de ellas no ofrecen la menor duda sobre su origen. Por ejemplo, vemos a egun, día, convertido en agun y a aragi, carne, convertida en araguía. Por otra parte, a la borona le llaman artoa, y es curioso que siendo artol, en vasco, la tabla sobre la que se lleva el maíz al molino, a este cereal se le designe en "xiriga", como artolo. También es clarísimo el origen de bai, sí, y de ez, no, mientras que en bate, uno, aparece reconocibilísimo euskérico bat. La línea de las concomitancias puede seguir con el perro, al que los tejeros de Llanes denominan chacurru, y con la moza un poco tosca, a la que califican de moscorra. También parece proceder del vascuence motil, mozo, a menos que les haya llegado, por cualquier conducto romance, desde el latino múltilus. Tampoco puede albergarse duda alguna sobre el origen de ura, agua, que forma algunos derivados de los que, como ureta, llovizna, sólo podemos aprovechar la raíz ur. Urdiu, cerdo, viene inequívocamente del vasco urde, que designa al mismo animal, y urdiz, tocino, procede del término euskérico urdai. Naturalmente, bien por el uso o por haber sido tomadas más liberalmente al principio, existen otras muchas palabras en las que las interpretaciones resultan algo más difíciles, llegándose, no obstante, a soluciones aceptables. Es curioso, por ejemplo que se llame ardaina al aguardiente, y que en vasco se denomine ardai a la yesca. También es harto probable que uzquia, calor, y uzquio, sol, vengan de eguzki, voz con la que se designa al astro rey en Vasconia. Por último, no sería nada sorprendente que el zuliancu (blanco) de los tejeros de Llanes, tenga bastante que ver con el zuri de los vascos. ¿Cómo se incrustaron en el "xiriga" todos estos conceptos? La pregunta puede contestarse sin demasiados problemas. El propio Elviro Martínez nos explica que en otros tiempos, al romper la primavera, los tejeros abandonaban sus aldeas y se desparramaban por Asturias, Castilla y Bizkaia, para ejercer su menester. Con toda seguridad fue en la propia Bizkaia donde entraron en contacto con un idioma nada común que les sirvió de ideal cantera para el lenguaje que ellos estaban creando y que, más tarde, enriquecieron. Ref. Talón, Vicente: El vascuence en el "idioma secreto" de los tejeros de Llanes, "El Correo...", 25-V-1969.