Capitán de infantería natural de Almodóvar del Campo (Ciudad Real).
Conocedor de medio mundo, sirvió en la Armada de Cantabria en la que convivió con vascos.
"Agradecido a Vizcaia y a los vizcainos por el amor grande que les ha tenido desde que les comunicó y agasajó, y merced que recibí siempre de ellos y no menos en su Patria"
y habiéndolos tratado en la carrera de Indias, Italia, Francia y Flandes, escribió Antigüedades de Cantabria, que dedicó con fecha 1635 al almirante Juan Bazán de Vega. Este volumen, manuscrito que se halla en la biblioteca "Sagarmínaga" de la Diputación de Bizkaia, ha sido analizado por A. E. de Mañaricúa ("Estudios Vizcainos" nº 9-10, 1974). Mañaricúa lo define así:
"Se trata, más que de una historia, de una apología de Cantabria o Vizcaya trazada, al uso de la época, con materiales históricos o pseudohistóricos. La terminología gráfica es la usual en su tiempo. Cantabria y Vizcaya, cántabros y vizcaínos son términos sinónimos, aunque el autor no ignore el contenido estricto de la voz Vizcaya. Cantabria se divide en cuatro provincias: Alava, Guipúzcoa, Vizcaya y Montañas.
Hablando del señorío de Vizcaya, en sentido estricto, dice:
"Tiene Vizcaya sola, al presente, once leguas poco menos de largo y otras tantas de ancho, y está en el rincón y centro de tres mui nobles y mui fuertes naciones y provincias, como son la provincia de Guipúzcoa, tan nombrada y conocida por sus echos, alabeses y montañeses de Castilla la Vieja. Todas las quales quatro provincias son mui hermanas en sus trabajos de guerra y paz y, en las armadas que salen de Cantabria, son uniformes".
La misma enumeración se repite en diversos lugares. En otras ocasiones añade también a Navarra.
"En diciendo vascongado, no se repara si es vizcaino o guipuzcoano, alabés, montañés o nabarro, sino que todos son vizcainos y con este nombre están, viven y se aman, se quieren y se adoran como al fin de la Patria, con grande hermandad como verdaderos cántabros".
En su tiempo el nombre de vizcaínos se aplica a todos y ha sustituido al de cántabros. Ahora bien, las regiones de que más va a hablar en su libro son Vizcaya y Guipúzcoa. Ello deriva de que son las que mejor conoce por su estancia en ellas. Al tratar de explicar cómo él, manchego e hijo de manchegos, se determinó a escribir este libro, manifiesta que
"mobido de la razón y estudio de libros y autores graves y doctos que e visto, he querido sacar este tratadillo, como persona que ha handado toda la Cantabria siendo soldado, así en el Señorio de Vizcaia, como la Provincia de Guipúzcoa y la ciudad de San Sebastián, que es de donde salen las armadas que llaman de Cantabria, del puerto que llaman del Pasaje, tierra abundosa y de mucho sustento y mucha comunicación y trato, y toda su comarca de jente muy lucida y muy curial, y de tan buenos ingenios y sugetos, que dudo yo que en otra qualquiera provincia ni reino los haia mejores: y no menos en la Villa de Bilbao, la nombrada, que tiene particularidades, que por no borrarlo con mi corto ingenio y entendimiento doy punto a mi pluma".
"Esta especial afición a Guipúzcoa explica la desproporcionada extensión con que trata las luchas de los guipuzcoanos con los navarros y los franceses (...). Los materiales con los que va a construir su apología son casi exclusivamente históricos o pseudohistóricos, recogidos de obras usuales en su tiempo. Raro es el documento que alega y aun transcribe y él por hallarlo en los libros que maneja y por parecerle de excepcional importancia".
