Lexicon

VASO DE LIRIA

Se ha hecho famoso este vaso ibérico, no sólo por las escenas guerreras representadas, sino también por la inscripción ibérica del mismo que don Pío Beltrán leía y traducía Gudua deitzdea, "llamada a la guerra". Dio cuenta del descubrimiento y de la inscripción en la publicación de la Diputación Provincial de Valencia, La labor del Servicio de Investigación Prehistórica y su Museo en el pasado año 1934. Don Pío Beltrán, el culto investigador de la escritura ibérica, relacionaba así al vasco con el ibero en forma sorprendente y asombrosa. Para esta lectura y traducción se basó en las letras del alfabeto típicamente ibérico, el de la España oriental. El problema de lectura y de interpretación se basa en que la inscripción es de hace más de dos mil años en tanto la frase propuesta se correspondería al vasco actual. Urquijo escribió a Caro Baroja una carta en la que planteaba en esos términos el problema opinando que gudu, "guerra", no es palabra del fondo antiguo vasco y que el verbo deitu, "llamar", no es de tipo antiguo tampoco puesto que no es de los verbos terminados en -n o -i. Se argumenta que las lenguas evolucionan y que el vasco no podía permanecer inalterable en esos dos mil años. Este argumento queda en parte invalidado puesto que existe una serie de palabras aquitanas de la época romana que coinciden con las del vasco actual a pesar de la evolución natural de las lenguas. ¿Acaso las lenguas aglutinantes evolucionan a la misma velocidad? Se supone gudu como palabra de origen germánico y la terminación verbal -tu como de origen latina, pero como meras conjeturas. Gudu, con el sentido de guerra, ha subsistido en los dialectos de Iparralde, al norte del Pirineo, en Bajo Navarro y al sur, en Alto Navarro, y lo que es más sorprendente en las márgenes occidentales del euskara histórico en la Vizcaya actual pero como voz arcaica. La palabra guduxka, "escaramuza" se da también en laburdino. Se trata indudablemente de una voz en su día común a todo el euskara. En cuanto a dei, "llamamiento", es palabra común lo mismo que deitu, "llamar", y, por lo tanto, deitzen, deiten, "llamando", de donde se supone procede deitzea. En el vaso el fonema doble -tz- aparece zd en deizdea, tal como ocurre históricamente con la voz aritza, "roble" que en la edad media se ve arista, incluso en el sobrenombre del primer rey de Pamplona. El problema permanece tan enigmático y como el primer día.

Bernardo ESTORNÉS LASA