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TRINIDAD

Distinción de tres personas divinas en una sola y única esencia, Trinitate (L, BN, S, H, Leiz, E. Lap), Irurtasuna personetan (AN, Fag), Jainko Hirurkuna (Oih. 213-17), Irurtasun (AN, J. Liz), Hirurtarzun (Lh), Irutasun (H), Irukotasun (EKIN).

Conjunto o asociación de tres personas en algún negocio, iruko (c), irukonde (B-i, G).

Diccionario Auñamendi
Ya desde el arrianismo de los visigodos, pasando por el monoteísmo musulmán, la cuestión de la Trinidad venía preocupando a la Iglesia, que en el Reino de Pamplona fue siempre trinitaria y de ahí que los musulmanes llamaran a los pamploneses «politeístas». En la lucha teológica del s. VIII entre monoteístas y politeístas, como dicen los historiadores musulmanes, la división es tajante: el unitario a ultranza y el trinitario que reconoce un solo Dios y tres personas distintas. Frente al sur unitario, mahometano, los cristianos trinitarios y especialmente los vascos. En el citado s. VIII fue San Eulogio quien llevó la noticia del profeta Mahoma a Córdoba, después de su viaje a Pamplona y la consulta de las bibliotecas monacales pamplonesas. Como comenta Olagüe, «de todo ello se desprende que en la mitad del s. IX, tres escritores que vivían en Sevilla y Córdoba, no habían oído hablar de Mahoma ni de la existencia de sus discípulos, ni de la relación de su doctrina con la herejía arriana en contra de la cual afilaban diariamente sus plumas». [Ref. Olagüe, Ignacio. La revolución islámica del s. VIII y el País Vasco. «B. R. S. V. A. P.», 1968, p. 28]. Además, nos dice San Eulogio en su famosa carta, que rige el Reino de Pamplona un príncipe «que honra a Jesucristo». Esta alusión directa a la segunda persona de la Santísima Trinidad, punto neurálgico del arrianismo, se refiere, sin duda, a la posición ortodoxa de los vascos, que luego, en tiempos ya tardíos, aflora en bellas iglesias trinitarias cuya torre representa, simbólicamente, mediante tres puntas terminales, a las tres personas divinas. Los documentos se suelen iniciar con la invocación a la Santísima Trinidad e incluso a las tres personas citadas una a una, o solamente una de ellas. Sirvan de ejemplo éstos que siguen, tomados de las escrituras de la colección diplomática de Irache: Año 1024: Sub nomine sancte et individue Trinitatis, Patris scilicet Filii eius Spiritus Sancti. Año 1024: Sub Christi nomine et individue Trinitatis. Año 1024: Svb nomine sancte et indiuidue Trinitatis. Año 1042: Sub Christi nomine et ius gratia. Año 1047?: In nomine alme Trinitatis et inconuulsibilis unitatis. Año 1054: In Dei nomine miseratoris et pii. Año 1055: Sub alme unitatis nomine et incunuulsibilis Trinitatis. Estas son las invocaciones más corrientes de los diplomas reales en los siglos de época pamplonesa. Las demás personas de la Santísima Trinidad se nombran una a una, junto a la invocación de aquélla. En la obra de Berceo ocurre lo mismo con la particularidad de que una estrofa de los Himnos está dedicada a la Trinidad con mención al dogma: Loor sea al Padre, al Fijo reverençia Onor al Sancto Spiritu non de menor potençia, Un Dios e tres personas, esta es la creençia, Un regno, un imperio, un rey, una essençia. Amén. -B. E. L. V. ARRIANISMO.