Entities

TRATADO DE CAMBRAI

Se concertó entre Francisco I, rey de Francia, Carlos de España y Maximiliano, el II de marzo de 1517. Las negociaciones de los embajadores navarros en los Países Bajos, de soberanía española, habían precedido a la conclusión del tratado. Las había promovido la reina de Navarra, D.ª Catalina, despojada del trono por la invasión del Reino por los castellanos. Ya el 6 de marzo Andoins había interesado vivamente a la reina madre, Luisa de Saboya, en Vincennes, el 6 de marzo, para que interpusiera sus buenos oficios para llevar adelante el proyecto matrimonial y el de la restitución de Navarra. El embajador navarro suplicó a la reina "que se interesase cerca del Rey Católico de manera y suerte que el reino pirenaico fuera devuelto y restituido al legítimo rey de Navarra. Luisa prometió prestar su apoyo. El gran maestre Boisy y el embajador francés La Rochebeaucourt comisionaron a sire Montfaucon cerca del rey de España y al mismo tiempo pidieron el apoyo de la princesa de Climay. Montfaucón estaba facultado para ofrecer en absoluta propiedad el señorío de Avesnes, renunciando Alain de Albret a los 49.000 florines que le pertenecían por ese territorio. Debía además poner de relieve las ventajas que ofrecía el proyectado matrimonio del Príncipe de Navarra con Leonor de Austria, unión para cuya realización tenían los navarros plenos poderes. Después de la muerte de D.ª Catalina, ese matrimonio era más ventajoso que nunca, pues, antes, Leonor se hubiera casado con un príncipe y ahora se casaba con un Rey. Se sabía que el rey Carlos de España estaba dispuesto a descargar su conciencia del peso con que le gravaba la ocupación injusta del reino vasco. Pero en la reunión de Cambrai no se obtuvo otra solución que aplazamientos. Los ministros del rey de España se limitaban a prometer el examen y la resolución del litigio para cuando el rey se hallase en Castilla y pusieron sobre el tapete la cuestión del matrimonio del príncipe Enrique con el único fin de engañar una vez más y sostener la paciencia de los embajadores navarros. La corte española de Flandes no adopta otra postura que la de dar largas al asunto. Uno de los consejeros del rey de España, el obispo de Badajoz, escribía el 6 de marzo al Cardenal Cisneros: "Creo que en el tratado celebrado con el rey de Francia nuestro príncipe se ha comprometido a entregar Navarra cuando pueda hacerlo. Pero es necesario que nosotros conservemos este reino, sobre todo porque hay motivos para creer que no podemos guardar la amistad con los franceses. Por otra parte, conviene examinar bien si el príncipe (D. Carlos) tiene justos y legítimos derechos sobre este país, pues quiere más escuchar la voz de la conciencia que guiarse por otros fines". Los consejeros del nuevo rey de Navarra, a pesar de la tortuosa política de los aplazamientos, cuya intención se adivina, aún tenían fe en el triunfo final de su causa. Ref. Boissonnade, P.: La Conquista de Navarra, t. IV, "Ekin", Buenos Aires, 1961, pp. 222-227.

Bernardo ESTORNÉS LASA