Publicación navarra que comenzó a editarse en Pamplona hacia 1933.
Organo oficial de la UGT, con fines propagandísticos sindicales y políticos. Con una tirada de unos 6.000 ejemplares, fue el único semanario socialista del reino, destacando por la gran cantidad de información recogida sobre la situación de los campesinos y pueblos navarros. Su primer director fue Marcelino Urricelqui, siendo sustituido posteriormente por Gregorio Velasco, y más tarde éste por Miguel Escobar Pérez. Aunque no contó con colaboradores fijos ni utilizó el trabajo de las agencias informativas, reimprimió algunos artículos de otras publicaciones socialistas del resto del Estado.
Su marcado carácter marxista se expresó abiertamente mediante la reproducción de famosas frases en la cabecera de cada edición. Tras los acontecimientos revolucionarios de octubre de 1934, el semanario fue suprimido durante un mes. Algo más tarde tuvo que pasar a ser impreso en un establecimiento particular, a causa del cierre de la Casa del Pueblo. Después de defender fervorosamente al Frente Popular y el resultado político de las elecciones de febrero de 1936, no volvió a publicarse a partir de julio de dicho año.
