Architecture

Torre Naguille

Torre bayonesa situada en el ángulo formado por las calles Lagréou y Gosse, y que formaba parte de los antiguos edificios del convento de los Agustinos y más tarde de San Luis Gonzaga. En el siglo pasado se podía ver, aún, en dicho emplazamiento, la muralla de la torre de Naguille. Parece verosímil que esta torre fuese, en el siglo XVI, época en la que comenzamos a encontrarla citada en los archivos bayoneses, el último vestigio de alguna construcción considerable, levantada en la Edad Media en el terreno que linda con las calles Gosse y Lagréou, y cuya existencia parece demostrada por la doble fila de subterráneos ojivales tapiados en parte que se encuentran bajo los edificios del antiguo convento. Los agustinos no se trasladaron a esta calle más que después del sitio de 1523, y los subterráneos datan del siglo XIII o de comienzos del XIV.

Esta torre, cuyos restos se conservaban en otro tiempo y que se encuentra representada en el manuscrito de 1612, debía de ser el torreón de alguna mansión noble o señorial que habría pertenecido en siglos precedentes a los Naguille o a los Puyanne. Lo cierto es que la torre de Naguille o de Puyanne sirvió, durante el siglo XVI y durante una parte del XVII, como arsenal en Baiona y allí se guardaba la pólvora y las municiones de guerra. En 1608, la ciudad se la adquirió, definitivamente, a Menjouin Dulivier, burgués de Baiona, aludiéndose a ella en los siguientes términos:

"Esta casa con su subterráneo debajo, con un cuadrado de ocho pies y medio, con un sitio vacío que se añade al resto, que pertenece al dicho señor Dulivier, comúnmente llamada torre de Naguille, dieciseis y situada en la dicha ciudad y en la calle llamada de La Greu y de Gosse, dando por un lado a la iglesia convento de los agustinos de Bayona y por el otro a la plaza y cuerpo de edificio de dicho convento".

La ciudad dispuso enseguida rodear la torre con una muralla para preservarla del fuego, y las vastas salas de sus pisos fueron inmediatamente colmadas de municiones de guerra. Así, en un inventario de los arsenales de la ciudad de Baiona, fechado en 1508, encontramos enormes cantidades de pólvora, plomo, balas de mosquete y nitrato, palas de madera para las excavaciones en caso de sitio y varios millares de mechas de arcabuz. Poco tiempo después, la torre fue vendida a los religiosos agustinos que pusieron en ella el campanario.

Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.