Primer acto cívico-religioso de las fiestas de San Fermín de Pamplona (Navarra). El día 6 de julio por la tarde el Ayuntamiento en Corporación -el "cuerpo de ciudad"- se dirige desde la Casa Consistorial a la parroquia de San Lorenzo, a asistir a las Vísperas de San Fermín. Precedida de los gigantes y cabezudos, y acompañada de los maceros y timbaleros, la Corporación va seguida de la Banda municipal "La Pamplonesa", que interpreta repetidamente el típico Vals de Astrain. Parece ser que su origen se halla en las evoluciones que efectuó el ocurrente y festivo Ignacio Baleztena en los San fermines de 1914 cuando se le ocurrió bailar el vals de Astrain entorpeciendo la marcha de los corporativos. Los mozos de las peñas marchan delante, bailando al compás de la música y coreándola con el clásico "Riau Riau" final. Tradicionalmente, y al contrario de lo que ocurre en los encierros, los mozos avanzan lentamente, retrasando a la Corporación que ha llegado a invertir más de cuatro horas para efectuar tan breve recorrido. Durante los últimos años, especialmente al final de la década de los 80, las reivindicaciones políticas y altercados originados han llegado a dificultar la finalización del acto, llegado incluso a ser suspendido en ocasiones.
