Ha habido varios intentos de constituir una sola provincia eclesiástica con las diócesis de la Vasconia ibérica. En enero de 1936 una comisión vasca se trasladó a Roma con el propósito de entrevistarse con Pío XI o en su defecto con el cardenal Pacelli, en aquel momento secretario de Estado. Formaba parte de esta comisión don Manuel de Irujo. No fue recibida. Cuarenta y dos años más tarde, durante la transición a la democracia parlamentaria, tuvo lugar otro intento. Los integrantes del cabildo catedralicio de Burgos se reunieron el 29 de noviembre de 1978 en sesión permanente para deliberar sobre la anunciada creación de una nueva provincia eclesiástica vasca. En el transcurso de la reunión se cambiaron impresiones, especialmente en lo que se refiere a las diócesis de Alava y Bilbao que hasta el momento pertenecían al arzobispado de Burgos. No se facilitó ningún comunicado. A continuación un grupo de obispos hizo una propuesta a la Conferencia Episcopal Española para agrupar las diócesis de Vitoria, Tudela, San Sebastián y Bilbao bajo el arzobispado de Pamplona, excluyendo de este arzobispado a sus sufragáneas entonces, las diócesis de Jaca y Logroño, que se integrarían, respectivamente, en los arzobispados de Zaragoza y Burgos. Esta propuesta fue rechazada oportunamente por la UCD navarra y quedó otra vez en el aire.
Antonio BENGOECHEA
Antonio BENGOECHEA
