El grabador necesita muy poco espacio para realizar su trabajo. Sobre la mesa podemos apreciar la bola de hierro orientable en la que sujeta las piezas a grabar. Junto a ella numerosos buriles de diversos tipos provistos de un mango de madera y en la caja más herramientas de la misma clase. Tras ellas la gran lupa que el grabador utiliza en su trabajo.
Autor: José María Izaga, 2002.
