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PALEOPATOLOGÍA

Es la disciplina que estudia las enfermedades del hombre en el pasado a través de la investigación directa de sus restos esqueléticos.
Historia de las investigaciones en el País Vasco. Las primeras referencias sobre lesiones y enfermedades del hombre prehistórico en el País Vasco las encontramos publicadas en trabajos de Antropología Física. Así, Telesforo de Aranzadi y José Miguel de Barandiarán describen una tumoración benigna en una tibia humana que habían recuperado en la excavación del dolmen de Sokillete (Navarra) en 1926. En 1970 y 1971 Juan M.ª Apellániz publica diversos artículos relativos a una supuesta enfermedad que habrían padecido los individuos inhumados en la cueva sepulcral de Ereñuko Arizti (Bizkaia) en el siglo IV. Se establece una discusión ante la posibilidad de que hubieran padecido lepra o bien estuvieran afectados de ergotismo como consecuencia de una intoxicación crónica por la ingesta de centeno contaminado con cornezuelo. Los estudios sistemáticos sobre Paleopatología en el País Vasco son iniciados por Fco. Etxeberria en 1980 en la Sociedad de Ciencias Aranzadi formando parte de las investigaciones interdisciplinares que se llevan a cabo en el ámbito general de la Paleoantropología y Prehistoria. Desde esa fecha son frecuentes las publicaciones que aportan resultados de distintas enfermedades en diferentes yacimientos arqueológicos: Cuevas sepulcrales de Gipuzkoa, Gobaederra, Iruaxpe, Urtao II, San Juan ante Portam Latinam, Los Castros de Lastra, Santa Eulalia... En 1990 Fco. Etxeberria publica en "Munibe" una síntesis que lleva por título "Los estudios de Paleopatología en el País Vasco" y un año más tarde lee una Tesis Doctoral sobre la misma materia en la que se investigan cuarenta yacimientos. Como consecuencia de ello, en 1992, se inaugura una exposición monográfica sobre "La enfermedad en el Prehistoria de Alava" en el Museo de Arqueología de Álava.
Resultados de las investigaciones. La esperanza de vida al nacer en los diferentes períodos prehistóricos no supera los treinta años. Respecto a la estatura en la Edad del Bronce sabemos que la media era de 165 cm. para los hombres y 155 cm. para las mujeres, otros aspectos de la morfología corporal apenas difieren del hombre actual. Los reumatismos degenerativos son la manifestación más frecuente aun cuando no se presentan con mayor incidencia que en el hombre moderno. En realidad la limitación de la esperanza de vida en el hombre prehistórico, que de ordinario no alcanza la edad senil, es un factor limitante para el irreversible desarrollo de esta enfermedad. De este modo son destacables las lesiones que presentan en la articulación de codo dos individuos de Gobaederra (Álava) y que se atribuyen a ejercicios repetitivos y esfuerzos realizados con las extremidades superiores. Asimismo, se han encontrado frecuentes signos de artrosis en la columna vertebral con predominio de la región cervical. También se han descrito infecciones de localización limitada y tumores de pequeño tamaño que carecen de malignidad. Las manifestaciones más relevantes corresponden al capítulo de la traumatología con numerosos ejemplos. En el dolmen del Sotillo (Álava) existe una fractura diafisaria de fémur que supuso el acortamiento del miembro y debió de ocasionar la cojera del individuo durante el resto de su vida. En el enterramiento colectivo Neolítico de San Juan ante Portam Latinam (Rioja Alavesa) se han encontrado hasta siete heridas causadas por flechas que habrían sido producidas con un carácter de intencionalidad. En algunos de estos casos existen signos de supervivencia junto con otros ejemplos de fracturas consolidadas en huesos de las extremidades superiores. Las lesiones del aparato masticador se caracterizan por un prematuro desgaste de los dientes como consecuencia del tipo de alimentos consumidos con escasa limpieza de tierras. Ello ocasiona, además, inflamaciones del periodonto y finalmente las piezas dentarias pierden la sujeción y son expulsadas. El porcentaje de piezas afectadas de caries es inferior al 10%. Las trepanaciones prehistóricas encontradas son escasas, en total cuatro casos, aunque repesentan a todas las técnicas de perforación del cráneo: barrenada, legrado e incisión. Es llamativo el ejemplo de la cueva de Fuente Hoz (Álava) de época Neolítica, en donde la trepanación presenta veinticinco centímetros cuadrados de apertura y existen signos de supervivencia en el individuo.

Francisco ETXEBERRIA GABILONDO.