Caves

PAGOMARI

Sima en la sierra de Aralar (Navarra). Cavidad vertical situada en la parte más baja de la hoya y donde penetran las aguas del deshielo. En una primera exploración existen referencias de un descenso de unos 65 m. que posteriormente por la existencia de una ventana colgada se ha podido apreciar su gran profundidad. Latitud: 42° 58' 25"; Longitud: 1° 39' 40"; Altitud: 1.160 m. Visita en 1961. Cfr. Catálogo Espeleológigo de Navarra (1980), I, Ref. 2-3-5-7-8-10-13-20-25.
Era una corpulenta haya, situada en una planicie de Aralar llamada Intzezelai. Se secó y ahora no quedan de ella más que la base de su tronco y raíces. He aquí una versión de la leyenda cuyo recuerdo nos ha llegado asociado a Pagomari: Garai batean ardiak ezin zeizken bakarrik mendian utzi, otsoak zebiltzelako. Eta gizasemeak errian, beren etxeetan, lan egin bear zutenean, emakumeak artzantzan ibiltzen ziran. Bein neska bat -Mari- atzai emen zebillen Intzezelai'n. Prointzia'tik, apaizgotzan zebiltzan gazte batzuk, Sanmigel'a zijontzela, neska ikusi. Beren tokira juan ziranen, aietako batek ez zuela apaiz egin nai esan emen zun eta Intzelai'ra, neskari laguntzera, igo ementzan. Biak artzai zeudela, ortotsa asi ementzan eta Intzezelai'ko pago aundi baten azpian legorteatu ementzien. Eta tximist bat etorri-ta biak il ementzituan. Arrezkero pago orrek Pagomari du izena. (En un tiempo no se podían dejar solas las ovejas en el monte, porque había lobos. Y cuando los hombres se veían obligados a trabajar en el pueblo, en sus casas, las mujeres apacentaban los rebaños. En cierta ocasión una joven -Mari- hacía de zagala en Intzezelai. Yendo de Gipuzkoa a San Miguel, unos jóvenes seminaristas vieron a la joven. Cuando volvieron a su tierra, uno de ellos dijo que no quería hacerse cura y subió a Intzezelai a acompañar a Mari. Cuando ambos apacentaban las ovejas empezó a tronar y se cobijaron bajo una copuda haya de Intzezelai. Y vino un rayo y mató a ambos. Desde entonces esa haya tiene por nombre Pagomari). La leyenda precedente me fue referida en Aralar por José Zufiaurre, vecino de Lizarrusti, el 30 de diciembre de 1965. Pero existen otras versiones de la misma. En una de ellas se dice que Mari era una zagala que cuidaba sus ovejas en Aralar durante un verano. Un joven seminarista pasó por Intzezelai y allí conversó con Mari. Al despedirse, se dieron la palabra de volver a verse en el mismo lugar el próximo día 24 de diciembre. Mari subió a Intzezelai el día señalado; pero no el seminarista. Aquélla aguardó debajo de una corpulenta haya durante días. Una tempestad de nieve sobrevino y allí, yerta de frío y de desamparo, murió la desdichada joven. De su nombre tomó el suyo el haya.

José Miguel de BARANDIARÁN