Diputado General de Álava en 1861, fue alcalde de Vitoria, tomando posesión del cargo, junto con el resto de la Corporación el 1 de enero de 1869. Personaje de tendencia católico-monárquica ostentaba ya el honor de Padre de la Provincia. Esta Corporación dimitió al no querer jurar la Constitución de 1869, por lo que fue de vida efímera. En los comienzos de 1872, entró de nuevo a presidir el Ayuntamiento que era de marcado carácter carlista, pero renunció muy pronto a su cargo.
