Lexicon

NOGAL

Arbol juglandáceo, de flores blanquecinas y cuyo fruto es la nuez, intxaur (B, G, BN, S), heltzaur (L, BN), eltzaur (L), intzaurrondo (L, BN, S), intxaurrondo (G, L), eltzaur-hondo, eltzaurrondo (Duv.), intzaur-arbola (ms-Lond), intzaurtze (BN), inzaurtze (BN, S), intxaurtze (S), itzagurratze (R); flor del nogal, eltzaur-lili (L); abrigo, sombra, bajo el nogal, intxaurbe, intxauspe (BN), intzauspe, eltzaurpe (T-L); varear los nogales, ( intxaurrak, intzaurrak, eltzaurrak) eratsi (B), erautsi (G, AN, L, BN), erauzi (L), irauzi (AN), zartakatu (BN, S, R); intzaurrak laket ditu toki arritsuak (Irig.), el nogal se da en los sitios pedregosos; intxauspe huntan nintzen gordea (Lh.), yo estaba oculto debajo de este nogal.

Madera de este árbol, muy apreciada en ebanistería, intzaurra, intxaurra, eltzaurra, intxaur (eltzaur) -zur; trozo de nogal, heltzaurki, eltzaurki (Duv.); de madera de nogal, intxaurrezko (B, G, BN, S), eltzaurrezko (H.); intxaurrezko ohe-zura (Lh.), madera de cama de nogal.

Diccionario Auñamendi.
En la campaña del nogal de 1969-70, Navarra obtuvo, de 3 Has. de plantaciones regulares y 11.900 de árboles diseminados, 4.737 Qm. de nueces. Álava, de 10.500 árboles diseminados, 2.310 Qm. Gipuzkoa, de 25.000 árboles diseminados, 3.500 Qm. y Bizkaia, de 33.000 árboles diseminados, 10.560 Qm. En 1979, se contaba con las superficies de cultivo siguientes: Álava. 1.676 árboles diseminados que rindieron 15 kg. cada uno. Gipuzkoa. Contaba con 6 Has. de secano y todas ellas en producción, también con 20.797 árboles diseminados; el rendimiento fue de 3.000 kg. por Ha. de secano y 15 kg. por árbol diseminado. Navarra. 5 Has. de secano, de ellas 3 en producción y 10.067 árboles diseminados; rindieron 8.000 kg. cada Ha de secano y 15 kg. cada árbol diseminado. Bizkaia. 7.370 árboles diseminados con un rendimiento de 10 kg. por árbol. Ref. "Anuario Estadístico de Producción Agraria", 1979.
Se suele encontrar en las cercanías de las cuevas prehistóricas y aun de los caseríos según las leyendas y muy especialmente la de "La culebra de Balzola" (Barandiarán, El mundo en la mente popular vasca). En la cueva de Balzola dieron a un muchacho de un caserío un terrón de oro y un ceñidor de seda. Llegado a casa dice a su hermano que se ponga el ceñidor de seda y éste contesta que no lo necesita, que lo ciña el nogal que hay delante de la casa. En efecto, váse a envolver el nogal con el ceñidor, y según lo envolvía, el nogal empezó a arder con fuego y llama por las raíces, y en el lugar en que se hallaba el nogal se abrió una sima.

Bernardo ESTORNÉS LASA.