«En Bayona (Laburdi), dice el abad Dubarat, el marguillier (administrador de la fábrica de una iglesia), no era la misma persona que el fabriqueur. El nombre de marguillier, se atribuía a un oficial laico que tenía las llaves de la iglesia y del campanario para poder cerrar, tocar la campana grande, mantener la iglesia limpia, llenar las lámparas de aceite, arreglar los ornamentos, airearlos, ete. Estaba pagado y alejado por la fábrica de la iglesia. El marguillier de honor o «fabriquero laico», tenía su puesto en la puerta de los claustros». -Dubarat, Missel de Bayona, p. CXCV-. El marguillier ordinario era un empleado inferior del cabildo, estaba encargado de cuidar y encender las lámparas. En el s. XVII y más tarde, dice Dubarat-ibídem, CCXIII- existía la costumbre de elegir un sastre, para que pudiese preparar los ornamentos de la iglesia. Debía dar una vuelta antes de cerrar la iglesia y tenía que cuidar de la limpieza de los altares. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
