Lexicon

LATIN (LINGÜÍSTICA)

III- Vocalismo en los préstamos románicos. El concepto de románico indica en este apartado lo referente a las lenguas romances que derivan del latín en la alta Edad Media. Desde el punto de vista lingüístico, sin embargo, a menudo es difícil distinguir con toda precisión fenómenos todavía latinos de la época posimperial y los románicos iniciales. El latín imperial romanizante tiene ya, según áreas, muchos de los rasgos propios de los romances posteriores. Los romances (plano románico) que afectan lexicalmente al euskara son los de su entorno, y de forma muy acusada al gascón (especialmente la variedad beamesa) en lo que respecta a dialectos como el suletino y e) bajo-navarro. En el sur la impronta del castellano antiguo es indudable. La realización de las vocales en buena parte de la ROMANIA lleva una trayectoria distinta según cada romance.Entre todos los romances por su simplismo destaca el castellano, afín al euskara (y probablemente dependiente de éste). El vocalismo gascón y francés cuenta más unidades, y, consiguientemente, es más complicado. Ya dijimos que el vocalismo vasco coincidía, básicamente, con el sardo por su simplismo. El castellano, sin embargo, se aparta en la diptongación de la e/o breves (dolum = duelo, portum = puerto, festam = fiesta). Al euskara más genuino no afecta tal diptongación, como se refleja en voces importadas como olga B.cast. hUElga, eskOla cast. escUEla, mola cast. mUEla. La diptongación latina au, sin embargo, es signo de fidelidad al latín en casos como gAUza lat. cAUsam, lAUza lat. lAUsam, mientras que el castellano monoptonga en cOsa, lOsa. En préstamos románicos los provenientes del gascón mantendrán tal diptongación como en AUsart, o bien, del aragonés AUca eusk. AUka (mientras en castellano monoptonga en Oca). También puede haber diptongos secundarios como en tAUla, pAUbre, pAUn gasc. paun (lat. pavonem). Pasando al campo de las vocales átonas vemos bastantes caídas de vocales en posición pretónica y postónica, por efecto de la intensidad del acento. El vascuence es lengua que mantiene sus elementos con mucha más fidelidad que los romances, ya que la intensidad acentual es mucho menor que en tales idiomas; no obstante, dialectos como el salacenco, roncalés y, en parte, alto-navarro manifiestan tendencias a una acentuación más marcada. La caída puede darse en la vocal de la sílaba anterior o posterior. En préstamos románicos con caída de vocal anterior habría que citar, entre muchos otros, éstos: aztor rom. aztorlazor (lat.ac(e)ptor), kutixia rom. cubicia/cobdicia (lat. cu(pi)ditiam), dastatu rom. tastà (lat. tax(i)tare), petral cast. petral (lat. pect(o)ralem), pontzela rom. puncele (lat. pull(i)cellam). En el campo de las sílabas postónicas los siguientes casos (siguiendo el mismo ejemplo del latín popular en casos de alternancia como copulam/coplam, domine/domne, luridum/ lurdum, calidumlcaldum): sarro rom. sarro (lat. sa(bu)rram, de ahí zaborra), malla (mancha de la retina) rom. malla (lat.ma(cu)lam), ispillu rom. espiello (lat. spe(cu)lum), zingla gasc. singla (lat. cing(u)lam), lerdo cast.lerdo (lat. lur(i)dum), dallo arag. dallo (lat. da(cu)lum), kadira rom. cadira/cadiera (lat.ca(rhe)dram), nabala (lat. nova(cu)lam).Tal como hemos indicado el salacenco y el roncalés mostrarán más caídas de vocales internas que otros dialectos, tal como reflejan voces como maindre por maindre (lat. mantilem), abre por abere (lat. habere), tempra por denbora (lat. tempora), kandra por kanderalkandela (lat.candelam), nabla por nabala (labana, lat. nova(cu)lam). Capítulo aparte supone, por su importancia, la realización de las vocales en final de dicción. El euskara, como ya hemos afirmado anteriormente, tenderá a mantener los componentes vocálicos del latín en terminaciones como mundU, tenorE, dolorE, okelA, makilA, etc. Con todo, en el caso de la vocal final a la confusión con el artículo vasco puede suponer tal pérdida en algunos dialectos como el guipuzcoano en sakel, makil, okel, etc. En este punto los préstamos que mejor se distinguen por su pérdida final son los gascón-occitanos, dando realizaciones en -LT, ST, T. Veamos algunos ejemplos (sumando a los gascones los franceses): arronter, arrasklet gasc. arrasclet, funts gasc. founds, suil gasc. soulh, xarmant gasc. charmán, fr. charmant, arrunt gasc. arrount, mens gasc. menhs, honest gasc. honest, ausart gasc. ausart, gobelet/godalet fr. gobelet, etc. También se ha de tener en cuenta (ya que no pudimos decirlo en el apartado de los préstamos propiamente latinos, a los que se aplica también) que a los hábitos fonéticos tradicionales del euskaldún repugna el comenzar una palabra por vibrante. Por ello, casi sistemáticamente, toda vibrante inicial tomará una protética vocálica, que pueden ser las vocales e/a (según la vocal posvibrante, en muchos casos). En el caso del prefijo latino RE- la fórmula normal es ERRE- (errefusatu, erreboluzio), pero en préstamos de impronta gascona puede ser ARRA- (así arbuiaru gasc. arbouhià, arradaila gasc. arredalha, y consecuentemente arramaiaz, arraseme (rehijo o nieto).