Religiosa del convento de Agustinas de Santa Mónica, de Bilbao. Nació en esta última ciudad, si bien era originaria de familia inglesa. Ingresó en dicho convento en 1777 y tomó el nombre de María Josefa de Santa Úrsula y Brodeeirs. Dominó con soltura el latín y escribió dos Cantorales, con diversos caracteres y dibujos, y en los que figuran las misas de todo el año y los oficios de las festividades principales. En varias ocasiones desempeñó el cargo de priora. Murió el 30 de mayo de 1821. Ref. Estanislao Jaime de Labayru: «Historia General del Señorío de Vizcaya», t. VI, cap. XV, lib. 2.°.
