Topónimo pamplonés que aparece por primera vez en el folio 372 del Libro de Actas número 153 del ayuntamiento (sesión de 18 de noviembre de 1910) en ocasión de negar a Francisco Beunza y Ramón Garayoa el arreglo, por cuenta del municipio, de un camino que desde la casa llamada de Salvoch conduce al Landaberri. El vocablo es indudablemente antiguo a pesar de no aparecer registrado hasta el presente siglo. De landa, campo, y berri, nuevo, trae el significado de campo nuevo, quizá debido a su explanación o roturación en zona de monte o silvestre. No fijada hasta el momento su localización, parece ser no obstante que se encontraba en las tierras de la Rochapea o aledañas. Ref. Elías Martínez de Lecea.
