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LABASTIDA

Celebra fiestas patronales el 6 de agosto, día de San Pedro y San Esteban. Otras fiestas religiosas: tras la vendimia en la iglesia del Cristo y San Isidro. Romerías en Santa Lucía y San Ginés, tres y dos días antes de la Ascensión. Garmendia Larrañaga ha recogido las costumbres relativas a carnavales que extractamos: En la matanza del cerdo que llevaban a cabo en muchas casas de Labastida preparaban un chorizo especial, corto, para la merienda de cada niño en el «Jueves de Todos». La casa donde celebraban la merienda de este Jueves anterior al Domingo de Quincuagésima la seleccionaban por sorteo. Corría a cargo de aquél que le tocaba «la Polla» -«As de Oros»- de la baraja. A la aludida casa, los niños acudían con pan, huevos y el citado chorizo, más «alguna pesetilla» para comprar el postre. El «Jueves de Todos» se disfrazaban únicamente los niños; pero los jóvenes y los casados -hombres y mujeres- merendaban asimismo la tortilla de chorizo, en la casa previamente acordada. El Carnaval del Domingo comenzaba por la tarde, a continuación de la función religiosa. Las caretas se vendían en las tiendas del pueblo y los disfrazados y enmascarados eran conocidos por el nombre de «mascaretas», «mascaretas» que se movían rodeados del mundo infantil. Los bailes, tarde y noche -antes y después de cenar-, tenían lugar en local cerrado e intervenía la Banda Municipal de Música. Solteros y casados de ambos sexos acudían de «mascaretas». Muchos hombres se disfrazaban de mujer, y viceversa. Antes de entrar al local del baile se tenían que identificar ante el portero, en habitación reservada para ello. La jornada del Martes de Carnaval transcurría de igual manera que la del Domingo. El Miércoles de Ceniza proseguía el Carnaval de Labastida; pero continuaba sin el baile. El carnaval de este día era únicamente callejero y se celebraba tarde y noche, al igual que en los días precedentes. Salían los «mascaretas» y se jugaba al «higuico»: «al higui, al higui, con la mano no y con la boca sí».