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La Ribera

Como centro neurálgico de Berriatua en este barrio se encuentra el templo parroquial de San Pedro Apóstol, edificado en 1588 y que a lo largo de su historia ha sufrido importantes reformas. En general se comporta como una austera iglesia municipal de estilo renacentista y de unas dimensiones importantes. Trabajada toda ella en sillar de excelente calidad es hermética en todo su perímetro, jalonado por contrafuertes rectos, y carece de decoración alguna en sus lienzos exteriores, rotos únicamente por algún vano en medio punto abocinado o por la cornisa ligeramente moldurada que recorre la cubierta. El ábside se marca en planta de forma poligonal y su acceso principal adintelado, siguiendo la severidad del conjunto, se encuentra en el muro occidental bajo la torre neoclásica. Posee otro acceso lateral sobre patín de piedra, también en dintel y decorado con orejetas. La torre aunque posterior en el tiempo conjuga muy bien con el resto del edificio siguiendo la línea austera y los sillares de caliza en sus dos tramos, el primero cerrado con óculos ciegos y enmarcado en moldura recta y el segundo, campanario ochavado con vanos de medio punto y rematado con cúpula de media naranja y linterna. Al interior es de una nave y tres tramos, cabecera de triple lienzo y se cubre con lunetos desarrollados a partir de fajones de medio punto sobre columnas jónicas, salvo el ábside en cuarto de naranja a partir de pechinas. Éste esta decorado con pinturas y alberga varios retablos. El retablo mayor de estilo barroco con banco, predela, cuerpo de tres calles y ático es un ejemplar de gran tamaño adaptado al lienzo central de la cabecera. Se decora con ornato vegetal en toda su estructura dividiendo las calles columnas salomónicas entre las cuales alberga casas de medio punto con imágenes de San José y San Antón en los laterales y San Pedro en el centro, de aire romanista, aunque posterior en el tiempo y sagrario bajo él. Su ático se corona con Cristo Crucificado. Completan el mobiliario varios retablos menores de estilo neoclásico y tres pasos de Semana Santo como elementos destacados.

Contiene dos ermitas: San Juan Bautista, una fábrica de mampuesto con sillería en sus zonas importantes, de planta alargada y adosada en uno de sus muros al antiguo hospital. Se cubre a tres aguas, el acceso es adintelado y tiene dos vanos semicirculares, uno de ellos trasdosado en ladrillo. Al interior se cubre con bóveda de cañón y alberga imagen del santo advocado. La Santa Cruz es algo mayor en dimensiones, se cubre con cuatro vertientes y está encalada en todos sus muros. Destaca su pórtico a los pies, enmarcado en un gran arco rebajado que da paso al acceso en dintel y fachada principal de madera. Tiene una imagen de Cristo y dos pinturas con escenas de la Pasión.

Cuenta Ribera con un interesante ejemplo de fábrica barroca de aire rococó que destaca por los frescos de su fachada. Es la casa Pinta, un original edificio que si bien estructuralmente no sobresale de los cánones de los caserones con cierto aire nobiliario de la provincia, es decir planta cercana al cubo, cuatro aguas y luces arquitrabadas, son los motivos ornamentales lo que la hacen casi única en su género. Enmarcadas por molduras a lo largo de su fachada principal se pueden ver una serie de escenas pintadas al fresco seco de fines del siglo XVIII en las que aparecen ambientes nobiliarios, duelistas, jinetes y escenas campestres, todas de excelente calidad y que dan al edificio un prestigio y exclusividad impropios de zonas rurales como ésta.

La denominada casa del Café es una edificación neoclásica de planta cuadrada, cuatro alturas delimitadas por líneas de impostas, cuatro aguas y mampostería salvo vanos y esquinas. Siguiendo la línea estructural de su estilo apenas tiene decoración salvo la cenefa pintada del último piso, todos sus vanos son adintelados y repartidos en ejes perfectamente delimitados y cuenta con balcones en sus pisos centrales.

Aunque hoy retocado el caserío Zubialde es uno de los más antiguos de la comarca como demuestran tanto el acceso en arco apuntado de gran dobelaje como los restos de aspilleras de su interior. Podría datarse entre fines del siglo XV y principios del XVI, y es probable que en su momento se tratase de una casa de tipo noble pero sin tener vinculación con las casas-torre de tipo banderizo, aunque no es descartable que se trate de alguna de las desaparecidas que apuntan los documentos. En cualquier caso actualmente se comporta como caserío de tipo barroco, a dos aguas, contundente, de gran altura y profundidad y encalado, con piedra vista en su zona baja y esquinales.

El caserío Kamino-Torre podría por su denominación y aspectos estructurales ser la herencia de una antigua casa banderiza, aunque tampoco hay evidencias claras para aseverarlo. Su trabajo en piedra, tanto mampuesto como sillería y la cubierta a cuatro vertientes, así como restos de aspilleras en el piso bajo podrían indicar su pasado militar, aunque la planta extremadamente alargada disminuye esa posibilidad. Por lo demás es un edificio que destaca únicamente por la cruz de calvario que posee en uno de los sillares esquineros, de tradición procesional.

Arregikua es un caserío de entramado de madera con planta descentrada formando L y que llama la atención por la decoración de lo jabalcones que sustentan la cornisa principal. Éstos con decoración de cadenas, puntas de diamante y cabeza zoomorfa en el central dan interés a una casa que además cuenta con soportal sobre pies de madera abierto en uno de sus lados y un pequeño vano a modo de aspillera en su piso central. Es probable que se trate de un edificio del siglo XVII.

Citar también el caserío Etxebarri, obra de mampuesto con doble acceso arquitrabado con arcos de descarga en el que aparece centrado, entre retícula de vanos, el escudo de los Etxebarria de estilo neoclásico.

Subsiste el molino Zubialde, también denominado Bolu, vinculado al caserío del mismo nombre y que ha permanecido en bastante buen estado. Es rectangular, aunque se han añadido varios anexos, de tres alturas y doble vertiente y tiene soportal esquinero abierto a ambas fachadas. La estolda es de medio punto, tiene antepara trapezoidal y dos ruedas. La presa de doble arco escarzano es de sillería.