Adaptación cinematográfica de la opereta de Georg Okomkovsky, realizada en color por Luis César Amadori en 1962, para Cesáreo González.
Tanto el tema como su realización son de lo más flojo y chabacano. Sólo se explica su inclusión aquí porque parte de su "historia" sucede en Biarritz. En esta coproducción hispano-francesa la adaptación corrió a cargo del donostiarra Jesús María Arozamena.
