Infanta primogénita de Navarra, hija de Juana II y del rey Felipe.
En 1333 se ajustó su matrimonio con Don Pedro, primogénito del rey Alfonso de Aragón, que después reinó bajo el nombre de Pedro IV. Pedro arzobispo de Zaragoza y don Enrique señor de Sulli, gobernador de Navarra, apoderados ambos por sus respectivos monarcas, concurrieron a la villa de Cortes en 2 de abril para la celebración del contrato. El arzobispo dijo que, en nombre del infante, recibía por leal esposa y mujer a la infanta; y don Enrique, en nombre de la infanta por leal esposo y marido al infante, obligando a su cumplimiento los castillos de Arguedas, la Estaca, Santacara, Murillo el Fruto, Gallipienzo y Burgui; que en el caso de faltar los reyes de Navarra al contrato quedasen para el rey de Aragón dichos castillos; que sus alcaides fuesen hijosdalgo de Navarra e hiciesen homenaje por aquéllos al rey de Aragón; que los reyes de Navarra darían 10.000 libras de sanchetes o tornases chicos de dote a la infanta, a la estimación que tenía en Navarra esa moneda, pagando la mitad en el día que se solemnizase el matrimonio y el resto dentro de un año siguiente; que los prelados, ricoshombres, caballeros y los hombres de las buenas villas de Navarra, jurarían que si la reina, madre de la infanta, moría sin hijos varones de legítimo matrimonio, sucediese en el reino la infanta Juana y sus hijos y del infante Pedro; que si la infanta muriese con hijos menores, el infante tuviese el reino hasta que el heredero cumpliese 21 años y fuese pagado el dote de la infanta; que solemnizado el matrimonio, el infante Pedro sería jurado como heredero de la corona de Navarra, en representación de su mujer; que en el mes de enero siguiente sería depositada la infanta en el concejo de Tudela a fin de que, bajo juramento, la guardase hasta cumplir la edad de 12 años, entregándola entonces al infante sin otro mandamiento. Redújose después el dote de la infanta a 60.000 libras.
En 7 de abril de 1334 el gobernador de Navarra Enrique de Sulli, apoderado de sus rey y reina, sustituyó el poder en Amalt Guillén, arcediano de Val de Aibar, el maestro Jaime de Ochacain, canónigo de Pamplona, y Pedro Sánchez de Uncastillo, sabio en derecho, para recibir las juras de Alfonso rey de Aragón, de su primogénito Pedro y de los prelados, ricoshombres y alcaides de ese reino, en razón al matrimonio pactado con la infanta Juana y sobre las alianzas acordadas en su razón. No llegó a verificarse este casamiento porque la infanta Doña Juana se hizo religiosa en el monasterio de San Francisco de Longchamps cerca de París el 23 de abril de 1338, y en su lugar se contrató nuevo matrimonio con la infanta María, hermana segunda de Juana.
Ref. Yanguas y Miranda.
