Beneficiado de Orduña (Bizkaia) que, hacia el 1796, fundó una renta vitalicia de ciento veinticuatro ducados, cuatro reales y veintiséis maravedís, a favor de Román Sáiz Serrano, al cual trajo a Orduña desde el Colegio de Música de Burgos para que sirviera de bajonista en la iglesia de Santa María de dicha ciudad. Ref. Estanislao Jaime de Labayru: «Historia General del Señorío de Vizcaya», t. VI, p. 632.
