Concept

Harpe

"Gruta".

Las regiones subterráneas, como escenarios que han sido de numerosos hechos míticos, desempeñan papel importante en las creencias populares y en la literatura oral del pueblo vasco. Muchos númenes que figuran en la mitología vasca, tienen su habitual residencia en ciertas grutas y simas del país. Por eso sin duda, se formó alrededor de éstas un mundo de ideas y de sentimientos, forma de envoltura humana o antropósfera que las denuncia, las explica y a veces las utiliza y las protege. En tiempos relativamente recientes fueron utilizadas esporádicamente como viviendas humanas varias cuevas del país. Pero en tiempos prehistóricos lo fueron muchas permanentemente: sesenta y cuatro aparecen citadas en mi catálogo de yacimientos prehistóricos del país vasco El hombre prehistórico en el País Vasco, Buenos Aires, 1953.

Hay cavernas que tienen particular relación con determinadas casas del país y se comunican con éstas mediante conductos subterráneos, según lo aseguran ciertas leyendas. Por tales túneles se cree circulan diversos númenes o genios, principalmente Mari, las lamias y las almas de antepasados.

Así se cree que Laminzilo o la célebre cueva de Isturitz tiene comunicación subterránea con la casa llamada "Gaztelu" de Saint-Martin d'Arberoue. Cuentan en Ezpeleta que en la cumbre de Mondarrain existe una sima, hoy obturada, de donde parte un camino subterráneo que conduce a la casa "Eiherazarre" y a la de "Jaureguia" del mismo pueblo. También se dice que la cueva de Arrobibeltz, situada en Azkaine, comunica con la casa "Lezabea" de Sara. Una cueva de Oiartzun comunica igualmente con la cocina del caserío "Bainketa" del mismo mueblo. Las de Aizpitarte (Errenteria) con la cocina de "Arandan" (Oiartzun). Otra de Berastegi se halla comunicada con la casa "Ermitatxiki" de Elduain. La sima de Malkorbe (Elduain) comunica con la cocina de la casa "Seles" del mismo pueblo. La sima de Aizkultzeta (Alzola de Aia) tiene comunicación subterránea con el caserío "Granada" de Errezil. La sima de "Agamunda", situada en Ataun, llega, según las leyendas, hasta la cocina del caserío "Andralizeta" de la misma localidad. Una sima de Alzola llega también hasta la cocina de la casa "Semeola". Entre la cueva de Amolda (Aia) y la casa "Egaña" de Aizarna existe una camino subterráneo, según me refirieron en la casa Errezabal, cuando visité aquella región el año 1927. La cueva de San Marcial (Bergara) comunica con la cocina de la casa "Agorrosin", según relatos legendarios recogidos en aquel pueblo. La cueva y túnel natural de San Adrián (Aizkorri) están en comunicación subterránea con el manantial de "Iturrutxaran" de Araya (donde hace tiempo fue hallada una árula de época romana dedicada a las Ninfas), según leyendas de Zegama.

Algunas cavernas han sido utilizadas como santuarios en los que aparecen localizados diversos temas míticos

En la sierra de Toloño existen dos cuevas que son ermitas dedicadas a San Tirso y a San Quílliz (Quirico), respectivamente. La ermita de San Bartolomé, cerca de Atauri, ocupa una gruta. La de San Román se halla en la de una peña situada sobre el pueblo del mismo nombre. La ermita de la Trinidad está en una cueva de la montaña de Guibijo en Kuartango. Una ermita de la Virgen se halla en una de las cuevas de Salinas de Oro. Otra, también de la Virgen, ocupa la cueva de la peña de Oskia. La de la aparición de Nuestra Señora de Ujué es igualmente una cueva. En una peña de Urdúliz se abre la cueva donde está la ermita de Santa Marina. En una cueva del desfiladero de Atxarte (Abadiano) se halla la ermita de Santo Cristo. La ermita de San Elías o de Santelli o Sandalli está en una cueva de Araotz (Oñati). En su interior existen vestigios de enterramientos humanos prehistóricos. La ermita de San Adrián se halla en el túnel de este nombre, en la sierra de Aizkorri.

En Faido existen tres pequeños templos medievales subterráneos. El primero en la peña de San Miguel. El segundo es la ermita de Nuestra Señora de la Peña, situada en el peñón de Kruziao, de traza paleocristiana. El tercero se halla sobre el anterior, excavado en el mismo peñón: su planta recuerda la de ciertos templos visigóticos.

En la peña de Sarratxo (Albaina) existen otros dos templos paleocristianos excavados en la roca. En la de Goba (Laño) hay también dos templos rupestres, como los de Sarratxo y de Faido: en ellos existen inscripciones latinas medievales. En Santorcaria (Santa Leocadia), que es otra peña de Laño, pueden verse otros dos templos. Tanto en estos, como en los anteriores templos rupestres, pueden apreciarse los ábsides con sus respectivos altares, de los que unos son saledizos de roca de forma cúbica y otros en forma de nichos abiertos en los muros.

Según la leyenda de San Miguel de Excelsis (en Aralar), el santuario del Arcángel está construido sobre la entrada de una sima, donde en otro tiempo vivía Herensuge, genio al que se ofrecían víctimas humanas. A la derecha de la mesa del altar se ve un hueco a modo de los antiguos altares de nicho que, según creencia, comunica con dicha cavidad subterránea. Muchos peregrinos tienen la costumbre de meter la cabeza en aquel hueco mientras rezan un Credo, como medio que los preserve de males de cabeza durante el año.

Nichos parecidos al de San Miguel de Aralar existen también en los santuarios o ermitas de San Esteban de Usúrbil, de Nuestra Señora de Zukiñaga (Hernani), de San Pedro de Zegama y de San Juan Bautista de Orio y en ellos rezan también los devotos que los visitan. Una ermita, no aprobada por la Iglesia, es la cueva de Zelharburu situada en una montaña de Bidarray. En ella se veneraba una "santa" legendaria que, según se cree, quedó allí milagrosamente petrificada después de unas voces de amenaza "ago, ago", "aguarda, aguarda", que durante unas noches se dejaron oir en toda aquella comarca. La llaman Harpeko-Saindua o Harpeko-Saindia (La Santa de la cueva). El tema central de su leyenda es gemelo a uno de los temas del ciclo de Mari y el relato de su aparición es semejante al de Nuestra Señora del Puy que se localiza en una cueva próxima a Estella.

El numen Mari hace su aparición en diversas cuevas y simas del territorio vasco, que a continuación presentamos distribuidos en varios grupos regionales.

En Bizkaia merecen ser señaladas las cavernas de Balzola (Dima), Supelaur (Orozko), Atxali, Sarrimendi, Marijenkobia (Amboto), Gabaro, Kanterazar (Jemein), Otoyo y Damazulo (Isparter).

En Álava, las de Kapildui, Okina, Zaldiaran y Mariasulo (Oquendo).

En Gipuzkoa las Kobaundi (Mondragón), Kutzeberri (Eskoriatza), Atxorrotz (Eskoriatza), Gaiztozulo (Oñati), Aketegui (Zegama), Sugaarzulo, Agamunda, Ustaatsu, Askaata y Ubedi (Ataun), Murumendi, Marizulo (Aralar), Txindoki y Azarizulo (Amezketa), Olanoi (Beizama), Otsabio y Leizezulo de Lapar (Lizarra) y Obanzun (Berastegi).

En Navarra, las de Odebe (Alsasua), Udabe, Beraingo-leze (Burunda), Putterri, Muguiro, Akelarre (Zugarramurdi) y Auza.

En Lapurdi, la de Marixilo (Biriatou), Arrobibeltz (Azkaine), Lezia y Faardikoharri (Sara) y Mondarrain (Ezpeleta).

En Baja Navarra, las de Zelharburu (Bidarray) y Zurtzai (Lecumberry).

En Zuberoa, las de Lexarriguibele (cerca de Ahuzki), Lezenobi, Beli y Azaleguy (Algay) y Otsibarre (Camou).

El Albergue de Basajaun "Señor salvaje" es generalmente alguna caverna. Así los Basajaun, a quienes San Martín Txiki robó la simiente de trigo, vivían en una cueva de Ataun. En otra de Lekunberri vivían el basajaun y su mujer basandere "mujer o señora salvaje".

Con los nombres maide y lamia son conocidos el varón y la hembra respectivamente de género numen que muchas veces habita en cuevas. He aquí algunas de éstas: Buztanogui (Lacarry), Laminzilo (Isturitz), Sorginenleze (Zugarramurdi), Alkerdi (Urdax), Laminen-eskaratz (cocina de lamias) en Garagartza, Okabijo (Lekeitio), Okamika en Gizaburuaga y Jentilzulo de Urregatxo cerca del caserío Anguru (Orozko).

Además, las cuevas prehistóricas de Urtiaga (Itziar), de Ermittia (Deba), de Aizpitarte (Errenteria), de Lumentxa (Lekeitio), de Bolinkoba (Abadiano), de Santimamiñe (Kortezubi), de Balzola (Dima), de Atxuri (Mañana) y de Venta de Laperra (Carranza). Otras cuevas son consideradas como antiguas habitaciones de gentiles o población anterior al Cristianismo. Tales son: Jentiletxe de Mutriku, Jentilkoba de Ispaster, Jentilkoba de Otoyo (Lekeitio), Cueva de los gentiles de Ilarduya, Jentilkoba de Oltze en Aizkorri, Jentilbaratza de Ataun, Jentilzulo (Leitza), Itturbei (Hernani), Artzate (Ataun), Leizadi (Ataun), Ansa (Zaldibia), Jentillen-sukalde (Urdiain) y Boluna (Gabika).

Las cuevas de Oiartzun son antiguos albergues de Mairu o Mairi, personajes legendarios anteriores a la introducción del Cristianismo, según leyendas de aquella comarca. El terrible monstruo Iraunsuge o Herensuge vivió, según es fama, en las cavernas de San Miguel de Excelsis (Aralar), de Baizola (Dima), de Faardikoharri (Sara), de Azalegui (Alçay) y de Urgull (San Sebastián).