Lexicon

GRANO

Los granos de sal, de trigo y de enebro se solían emplear en la práctica de la magia, sobre todo para la curación de verrugas e infartos del cuello, llamados gaingilla. Este último caso se solucionaba mediante la siguiente práctica mágica, que consiste en que el paciente, estando en ayunas, tome en la mano un grano de sal y frote con ella parte enferma, formando cruces y diciendo al mismo tiempo, sin respirar, este conjuro: Gaingillak dira (cruz) bederatzi; bederatziak (cruz) zortzi; zortziak (cruz) zazpi; zazpiak (cruz), sei; seiak (cruz), bost; bostak (cruz); lau; laurak (cruz), iru; irurak (cruz), bi; biak (cruz) bat: gaingillak egin dezala zirt-zart. "Los infartos son (cruz) nueve; los nueve (cruz), ocho; los ocho (cruz), siete; los siete (cruz), seis; los seis (cruz), cinco; los cinco (cruz), cuatro; los cuatro (cruz), tres; los tres (cruz), dos; los dos (cruz) uno: haga el infarto zirt-zart, destrúyase. A estas últimas palabras lanza al fuego el grano de sal que al instante crepita, hace zirt-zart. Toma otro grano y repite la misma operación, siempre acompañada de la misma fórmula, y así hasta que hayan sido arrojados al fuego nueve granos de sal. Eso había de hacerse nueve días consecutivos. Ref. Barandiarán, J. Miguel. Mitología Vasca, Madrid, 1960.