Juego de niños de Ablitas, Navarra. Uno de ellos paga voluntariamente y se coloca de espaldas a una pared, con las manos enlazadas en cruz. Seguidamente sale a perseguir a los demás niños bastando con que toque a uno de ellos para que pague conjuntamente. Sueltan ambos las manos y corren a tocar pared para librarse de los golpes que en esa situación pueden propinarles sus compañeros. Luego enlazan sus manos y salen en persecución de los demás. Los compañeros intentan romper el enlace para que queden en situación de golpearles hasta que vuelvan a tocar pared, lo cual ocurre también, en cuanto han tocado a otro niño que debe pagar asimismo con ellos. Cuando todos los niños han sido tocados, quedan libres, menos el último que queda pagando solo.
Ref. Anuario de la Sociedad de Eusko-Folklore, XIII, p. 212.
