Evolución. Al margen de distintas construcciones de indudable repercusión en la expansión del barrio de Eguía, como son el ferrocarril, el cementerio, la fabrica de tabacos, etc., la Zona se limitó a unas pocas casas y varios talleres, principalmente de marmolería (Eguren y Altuna). Su verdadera evolución comienza en la década de los años cincuenta del siglo actual, ante la falta de espacio en el centro de San Sebastián para la proyección de nuevos ensanches. Coincide esta proliferación en las construcciones con una dilatada emigración hacia San Sebastián que, en gran número, busca alojamiento en el barrio de Eguía, apoyados por sus viviendas relativamente económicas. Más tarde Eguía elevaría su nivel y acogería a miles de familias indígenas, siendo en la actualidad uno de los núcleos urbanos más populosos de la capital guipuzcoana. Varias Zonas incluidas en terrenos de Eguía constituyen pequeñas barriadas como, por ejemplo, Alai Ondo, Alai Alde, San Francisco Javier, Iruresoro, Alcolea, Baztán, etc. Mundaiz, Atocha y Aldacoenea, sitos en Eguía, tienen su propia historia cuyo origen parece estar basado, también, en el nombre de caseríos allí ubicados. La principal vía urbana de Eguía es la calle Virgen del Carmen, antes llamada Subida al Cementerio. Su actual denominación fue acordada en sesión municipal correspondiente al 17 de abril de 1956. Paralela a ésta, existe la Avenida de Ametzagaña, así conocida popularmente desde hace muchos años y oficialmente reconocida como tal por el Ayuntamiento en su sesión del 28 de abril de 1975. Es la segunda en importancia y ambas vías conducen desde la calle llamada Barrio de Eguía hasta Polloe. Eguía cuenta con varias calles que llevan su misma denominación: Industrial de Eguía, Calzada de Eguía, Subida a Eguía, Cuesta de Eguía, Particular de Eguía y Barrio de Eguía.
