Apellido vasco, en Ciérvana, Bizkaia
El linaje de los Ciérvana se inicia con Pero Sánchez del Castillo, hijo bastardo de Pedro Sánchez Porra, de Muñatones, de donde vienen los Arteaga y otros. Según Lope García de Salazar, Iñigo Sánchez de Valle, casado con una hija de Juan Rubio, del Valle de Ciérvana, «que era un labrador muy rico», tuvo un hijo, Pero Sánchez del Valle, que mandó construir la torre de Salcedo. De otro hijo suyo vienen los del Valle de Cardedo. Existe otro linaje, el de Pero López de Sajuentes, entroncado con Pero Sánchez Pora, de Muñatones. Los del linaje de la Sierra surgen con un hijo de un ricohombre del país, y cuya generación vino a Somorrostro. Los Cordiles tuvieron su origen en que «aquel hombre que hubo los dos hijos, quel uno pobló la tierra de Suso como dicho es, e el otro pobló en Cordilles, e destos de Cordilles sucedió de uno en otro». Los entroncamientos de este último linaje fueron distintos, pues una hija casó con Pérez de Lezama; otro hijo se unía en matrimonio con la hija de Cobu, en Portugalete. Otros descendientes se unieron con los Sopena, y finalmente con los Zaballa de Portugalete. En las mismas Bienandanzas de Lope García aparece cómo un hijo de Marroquín, Juan Sánchez de Marroquín, compró de D.ª Aldonza «fija del Señor de Vizcaya el Ochavo de San Román de Ciérvana con otros Ochavos». Ref. Lope García Salazar: «Bienandazas e Fortunas».
