Topónimo de correspondencia incierta, que recurre bajo la pluma del arzobispo toledano Rodrigo Ximénez de Rada, cuando hace el recuento de las poblaciones arrebatadas por el rey castellano Alfonso VIII a su tío el rey Sancho VI el Sabio de Navarra. Se lo nombra junto a Logroño, Navarrete, Entrena, Grañón, Briviesca «y casi todo hasta Burgos, todo lo cual -precisa don Rodrigo había sido ocupado por dicho su tío cuando su infancia». (Cfr. De Rebus Hispaniae, Lib. VII, Cap. XXVI, pág. 168 de la edición matritense de 1793).
