Toponimoak

Centro de Estudios Vascos - Universidad de Nevada, Reno

El Programa de Estudios Vascos, el Basque Studies Program, fue creado en 1967 cuando la Universidad de Nevada (Reno) quiso establecer un departamento académico independiente conocido como el Instituto de Investigación del Desierto, el Desert Research Institute. El propósito era estudiar a los vascos basándose en el hecho de que la población vasco-americana constituía una minoría notable en sus contribuciones al desarrollo del Oeste estadounidense. El proyecto fue auspiciado por tres reconocidos antropólogos estadounidenses, con el objetivo de establecer un programa de estudios vascos, habida cuenta su contribución a la industria del pastoreo y a la economía de Nevada. Robert Laxalt fue una persona clave en la formación del programa. Según los expertos, la fascinación que el pueblo vasco despertaba por sus misteriosos orígenes, ofrecía muchas oportunidades de investigación, ya que ninguna universidad estadounidense contaba con un programa de estudios vascos.

Eligieron un grupo nacional para determinar quien utilizaba el desierto. La repuesta fue sencilla: los indios, porque desde siempre habían estado allí y los vascos porque habían creado la industria del pastoreo en la región. Más tarde los dos programas se independizaron y nacieron el Desert Studies Institute y el Basque Studies Program. La denominación de programa les permitía optar a la concesión de becas.

En 1967, el Desert Research Institute contrató a William A. Douglass para organizar el programa de estudios e investigación. En 1968, el profesor Jon Bilbao, el bibliógrafo vasco mundialmente más conocido, ingresó en la facultad e inició la tarea de crear una biblioteca. Al mismo tiempo, la Universidad de Nevada Press creó el Basque Book Series. También ofrecían clases de la lengua y cultura vascas y unas cortas estancias durante el verano en Vasconia cada 2 o 3 años.

En 1972, William H. Jacobsen Jr. fue nombrado coordinador lingüístico del programa; Eloy Placer y Yoshiko Hendricks también asumieron cargos entre el profesorado. A partir de 1968, Douglass y Bilbao viajaron durante casi 5 años por Sudamérica, Europa y el Oeste de los EE.UU. Los resultados del mismo aparecieron, en 1975, en el libro Amerikanuak, Basques in the New World, que luego fue publicado en español con el título Amerikanuak: Vascos en el Nuevo Mundo. A finales de 1970 el programa había crecido en estudiantes, investigadores y vínculos con instituciones vascas. Jill Berner y Linda White trabajaban como asistentes administrativos, ayudando en todo tipo de información y peticiones. Después, Jill Berner ejerció de editora de boletines y publicaciones y Linda White como la coordinadora y asistente de William Douglass de todo el programa. En 1972, el Basque Studies Program se trasladó de los edificios del Desert Research Institute al campus de la Universidad de Nevada (Reno).

El programa ha editado muchas publicaciones importantes; por ejemplo Jon Bilbao publicó en Editorial Auñamendi de San Sebastián su Eusko-Bibliographia y en 1975 el clásico Amerikanuak.

Eloy Placer falleció en 1976 y el mismo año, Gorka Aulestia entró a formar parte del equipo académico en Reno. Joseba Zulaika ingresó en el programa en 1990.

Ver Estados Unidos de América (Voz índice).



En 1979, Douglass publicó el libro Beltran, Basque Sheepman of the American West, una obra sobre el pastoreo y el mundo vasco en el Oeste americano en trance de desaparición.

La investigación de Jon Bilbao se basaba en la lingüística como método para entender los orígenes del pueblo vasco. Eloy Placer investigó la literatura vasca, al novelista Pío Baroja en concreto. Por otro lado Robert Laxalt publicó una trilogía de libros sobre la vida vasca.

En 1960, antes de su puesta en funcionamiento, Robert Laxalt, director de la editorial Universidad de Nevada Press, recibió una beca para viajar a Vasconia con el fin de investigar y escribir un libro. Como resultado de este año en Euskal Herria, conoció a muchisima gente y pudo obtener copias de varias obras importantes. Gracias a su trabajo, la Universidad pudo adquirir la biblioteca personal del erudito vasco Philippe Veyrin que suponía 750 volúmenes y en 1973, adquirió la biblioteca de otro culto vasco, Ramón Goñi.

En 1973, Richard W. Etulain recibió una beca del gobierno estadounidense de la oficina del National Endowment for the Humanities, para investigar a los vasco-americanos. En 1976, Robert Herman investigó la música vasco-americana. Durante el mismo año, Richard Lane ingresó en la facultad de Universidad de Nevada (Reno) y estudió la vida del pastor vasco gracias a los fondos fotográficos y emprendió su propia gran obra de fotografiar la vida pastoril. En 1978 y 1979, Jon Bilbao se desplazó a las Filipinas para investigar a los vascos allí residentes.

En 1979 Gorka Aulestia empezó a trabajar en el diccionario vasco-inglés. El trabajo le llevó ocho años y fue finalmente publicado en 1989. Linda White fue una de las co-autoras del diccionario ingles-vasco y gracias a ella el proyecto salió adelante.

En 1980, Douglass se traslada a Australia con el fin de investigar a los vascos del norte de Queensland, los de Sydney y los de Melbourne. En 1989, Joseba Zulaika se unió al programa como antropólogo. Investigaba la violencia política en el País Vasco en su libro La violencia vasca: Metáfora y sacramento, Basque Violence: Metaphor and Sacrament. En 1989, José Mallea Olaetxe empezó a investigar las tallas de árboles, efectuadas por los pastores vascos, en el Oeste de los EE.UU.

Jon Bilbao dirigió la colección de la biblioteca durante los primeros años. Estableció relaciones con varias instituciones de Vasconia para garantizar el recibo de todas las nuevas publicaciones por parte del programa. Empezó a adquirir artículos agotados e inició la conversión a microfilm de los ejemplares más viejos y/o únicos. Finalmente, adquirió los fondos no publicados como fotografías, cintas, cartas personales, diarios y objetos personales de inmigrantes vascos.

Bajo la dirección de Jon Bilbao, la colección de la biblioteca vasca creció a razón de 1.000 volúmenes o artículos por año. En esa época, recibía el 1% del presupuesto de la biblioteca de la Universidad de Nevada para la adquisición de libros.

La incorporación de los especialistas en el Programa de Estudios Vascos tenía como objetivo acercarse a sus colegas europeos, iniciando así una fructífera relación de intercambios. En la década de los 1980 el ex rector de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (U.P.V.-E.H.U.), Gregorio Monreal Zia, fue profesor invitado de la Universidad de Nevada Reno durante un año. William Douglass participó en varios programas en el País Vasco, en Eusko Ikaskuntza y en la U.P.V. Asimismo el programa ofrecía becas de 1.000 dólares para que los diferentes especialistas pudieran participar en los talleres y seminarios de verano.

En 1988, el lehendakari José Antonio Ardanza, visitó el estado de Nevada y firmó un contrato en el que el Gobierno Vasco se comprometía a conceder dos becas con el fin de que estudiantes vascos pudieran estudiar en la Universidad de Nevada (Reno). Añadió otras dos becas para que estudiantes norteamericanos pudieran hacerlo en Euskadi, así como una beca de un año de duración para un especialista que ingresaría en el programa de estudios vascos en el propio Reno. Estas becas no fueron renovadas después de 1993.

Expertos y profesores del programa han pronunciado numerosas conferencias sobre los vascos, en varias comunidades en los estados de California, Oregon, Utah, Idaho, Arizona, Colorado, Nueva York, Florida y Nevada. Pero también han presentado sus investigaciones por todo el mundo en conferencias, contribuyendo así a un mayor conocimiento de los estudios vascos por el público internacional.

El programa sobre los estudios vascos ha sido consultado por numerosas organizaciones estadounidenses; incluyendo los siguientes: National Geographic, Time-Life Cookbooks, Sunset, The New York Times, The Christian Science Monitor, el Associated Press, el NBC Today Show, el Smithsonian Institution, el Discovery Channel, el Spokane World's Fair, y CNN .

A comienzos del siglo XXI, las llamadas de todo el mundo pidiendo información, eran tantas como las provenientes de los Estados Unidos. Los periódicos y programas de radio y televisión de las siete provincias vascas, así como los medios de prensa de Francia y España llamaban o escribían pidiendo entrevistas y datos sobre una gran variedad de temas.

El programa de estudios vascos recibía numerosas subvenciones de diversas fuentes. En un principio los fondos llegaban de la Fundación Fleischmann a través del Desert Research Institute. Muchas familias, como la de Gastañaga de Reno, hicieron donaciones. El programa recibió donaciones privadas de hasta medio millón de dólares.

En 2002 la mayoría del dinero para el programa procedía de fondos públicos del estado de Nevada. El resto llegaba de fondos provenientes de fundaciones, subvenciones especiales y particulares, así como de becas.

Según William A. Douglass, fundador y director hasta 2000, el Programa de Estudios Vascos fue un referente incuestionable y su influencia fue evidente en los programas, las investigaciones, las clases y las publicaciones que abordaban la historia de la vida y cultura de Vasconia así como de la vida vasca-americana.

Según un artículo de la revista "Euskal Etxeak", durante sus 25 años de funcionamiento, el programa estudió todas las contribuciones que los vascos han hecho a los EE.UU. Gracias a los esfuerzos de Robert Laxalt, Jon Bilbao y William Douglass, el programa ha ido creciendo desde sus comienzos en el Desert Research Institute hasta integrarse en la Universidad de Nevada (Reno).

El programa provee todos los materiales necesarios para investigaciones y proyectos sobre estudios vascos. Comenzó como un programa cultural, pero a comienzos del siglo XXI era ya un organismo autónomo consolidado.

Desde el marzo de 2000, el programa de estudios vascos de la Universidad de Nevada (Reno), que se conocía como Basque Studies Program, cambió oficialmente su nombre por el de Center for Basque Studies (C.B.S.) el Centro de Estudios Vascos.

Las tareas llevadas a cabo con éxito fueron las investigaciones sobre las migraciones vascas hechas por William Douglass y Jon Bilbao; una bibliografía vasca de 14 volúmenes; la publicación del primer diccionario vasco-inglés=inglés-vasco, obra de Gorka Aulestia y Linda White y otros muchos proyectos individuales de los profesores residentes en la Universidad.

Los nuevos temas de investigación fueron: la diáspora vasca y su transnacionalismo, su mantenimiento de identidad, vínculos con Vasconia; la política de la cultura global -el museo Guggenheim en Bilbao y sus efectos; el cine, la televisión, la literatura, los medios de comunicación, la arquitectura, el urbanismo y el debate internacional de los vascos-, el terrorismo, la antropología, la cultura popular, los estudios de género y el internacionalismo en la identidad vasca; la antropología vasca; la literatura vasca y el euskera. El Center for Basque Studies (C.B.S.) investigaba la nueva tecnología de Internet y de cómo ésta puede servir al mundo tradicional. A comienzos del siglo XXI se ofrecían clases de Internet por ser más fácil investigar a través de la red y daba oportunidad a cualquier persona del mundo a través de sus bases de datos.

En 2002 había opción de elegir 14 clases distintas. Todas ellas a través de Internet y las comunicaciones por correo electrónico. En 2002 visitaron el sitio web unos 50 profesores e investigadores de postgrado de todo el mundo con el fin de utilizar sus fondos y conocer a los especialistas del Centro.

El centro publicó, en la década de1990, más de 20 libros y 120 artículos de investigación. Además, el centro editaba el Basque Book Series, una colección de libros publicados por la University of Nevada Press y su propio Occasional Paper Series. Esta producción de investigación era la tarea principal del centro. A comienzos del siglo XXI, la biblioteca contaba con una colección de 50.000 volúmenes. El Basque Studies Program fue dirigido por William Douglass hasta 1999.

En 2000, el Doctor Joseba Zulaika fue nombrado nuevo director del Center for Basque Studies (C.B.S.). Tiene cinco puestos en facultades atendidos por Joseba Gabilondo, Sandra Ott, Gloria Totoricagüena, Linda White y Joseba Zulaika. William Douglass sigue como profesor emérito y Carmelo Urza tiene el cargo de los programas del United Studies Abroad Consortium. Jill Berner también seguía con su trabajo de webmaster del Centro y Marcelino Ugalde ejercía desde 1995, como bibliotecario. La que gestionaba la oficina era Kate Camino. Joxe Mallea Olaetxe participaba también con sus investigaciones vascas. El programa académico había crecido e incluía un doctorado en estudios vascos.

Las estancias veraniegas se habían convertido en la University Studies Abroad Consortium, dirigida por Carmelo Urza, con actividades en 19 países e incluía programas en Bilbao, Donostia-San Sebastián y Pau. También había programas de becas para atraer a los estudiantes vascos al Centro y para que los del Centro pudieran viajar a Euskadi. Además, el Gobierno Vasco tenía fondos destinados a los intercambios de estudiantes.

A comienzos del siglo XXI, los libros de reciente publicación incluían los siguientes títulos: Comparing the Basque Diaspora, de Gloria Totoricagüena; An Enduring Legacy: The Story of Basques in Idaho, de John y Mark Bieter; Speaking Through the Aspens: Basque Tree Carvings in California y Nevada, de J. Mallea-Olaetxe; Time of the Rabies, de Robert Laxalt; The Land of My Fathers: A Son's Return to the Basque County, de Robert Laxalt; Home Away from Home: A History of Basque Boardinghouses, de Jerónima Echeverria; Portraits of Basques in the New World, editado por Richard Etulain y Jerónima Echeverria; A Travel Guide to Basque America: Families, Feasts and Festivals, de Nancy Zubiri y el Basque-English English-Basque Dictionary de Gorka Aulestia y Linda White.

En las mismas fechas el Center for Basque Studies (C.B.S.) también publicaba un boletín semestral para informar a los interesados en temas vascos. El primer número fue dirigido en 1968 por William Douglass. En un principio, lo recibieron 900 personas. Incluía información sobre las estancias educativas de verano en Vasconia, sobre el Programa de estudios vascos, un breve artículo de William Douglass sobre la historia de los vascos y otro de William Jacobsen sobre la lengua vasca.

En 2002, el boletín llegaba a 10.000 direcciones, que incluía casas particulares, bibliotecas y otras instituciones. Semanalmente la página web del Centro incluía noticias del mismo, de sus profesores e investigaciones, así como información de los investigadores que visitaban la universidad.

U.S.A.C. era un grupo de universidades norteamericanas que ofrecían estudios en el extranjero. El programa creció con los viajes educativos de verano del Programa de Estudios Vascos a Vasconia. En 1982, el director Carmelo Urza creó la organización y, a lo largo de los años se sumaron otros países además.

En 2000, la biblioteca vasca del University Studies Abroad Consortium (U.S.A.C.) tenía una colección de materiales de 50.000 volúmenes, sobre los diversos aspectos de los vascos: la historia, los orígenes, la expansión vasca, el derecho, el nacionalismo, la inmigración y la diáspora, la política, el arte, la música, la danza, la lengua, la literatura y la cultura. Contiene diferentes tipos de documentos como libros, periódicos, archivos personales, fotografías, mapas, videos y música. La colección es la más importante fuera de Europa. Se permite acceso público a la biblioteca vasca a través de la página web de la Universidad de Nevada (www.library.unr.edu).

A comienzos del siglo XXI, el Center for Basque Studies (C.B.S.) ofrecía dos tipos de estudios académicos para los estudiantes de la Universidad de Nevada. Uno de ellos era un programa de estudios vascos de bachillerato que se llamaba Basque Studies Minor, y el otro, un programa de doctorado, el Tutorial Ph.D. in Basque Studies.

El estudiante debía asociarse con otro departamento de la universidad, como antropología, literatura, idioma, historia, geografía o ciencias políticas para recibir el título. De entre los aspirantes, el Center for Basque Studies (C.B.S.), admitía dos estudiantes doctorados por año en este programa.

El C.B.S. también ofrecía cursos académicos por Internet. Eran clases sobre la cultura, el idioma, la diáspora, el arte, el cine, la literatura, la economía y la historia vascas. El programa era único porque podía adaptarse a los doctorados que debían ser realizados en el extranjero, con lo que si un estudiante trabajaba durante un semestre junto a un especialista en Alemania o el Reino Unido, el Centro de Estudios Vascos facilitaba el material para continuar con la investigación.