Udalak

Cáseda

Municipio navarro del valle de Aibar. La villa de su nombre está situada en una loma a la orilla izquierda del río Aragón, a los 2º 19' 10" longitud este y 42° 31' 40" latitud norte, y sureste de Pamplona, cerca del límite con Aragón. Altitud: 435 m. Limita al norte con Aibar, Sada de Sangüesa, al oeste con Gallipienzo, al este con Sangüesa, Javier y provincia de Zaragoza, y al Sur con Carcastillo. Terreno llano con ligeras ondulaciones, cruzado de Este a Oeste por las estribaciones de la Sierra de la Peña. El punto más alto está en San Pedro. Ríos: Aragón, Uñezar, Bizkaia e Indusi. Gran parte de la zona sur de su término se halla en el distrito de las Bardenas. Otras entidades: San Isidro.


Escudo: Un torreón coronado por una bandera y al pie un morrión.

Población por entidades en 2003
Fuente: Nomenclátor de Navarra al 1-1-2003.
DenominaciónCategoríaPoblación
CÁSEDA1060
CásedaVilla1013
San Isidro del PinarLugar47

En el Padrón municipal a 1 de enero de 2000 posee 1.060 habitantes.

Población total según sexo en 2001
Fuente: Censo de población 2001.
HombresMujeresTotal
5135401.053

Evolución de la población del municipio en los siglos XIX-XXI
AÑOPoblación de hechoPoblación de derechoPoblación
1800788
18571.579
18601.615
18771.6341.554
18871.5911.549
18971.5761.573
19001.6101.581
19101.6601.657
19201.7871.722
19301.8111.869
19401.8571.898
19501.8861.950
19601.6751.830
19701.2901.345
19751.1421.193
19811.0401.145
19861.0961.165
19911.0701.124
19961.078
19981.067
19991.061
20001.060
20011.067
20021.058
20031.060

Distribución de la población según estado civil y año
Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: Censos y Padrones de población.
197519811986199119962001
Solteros/as637575549523490445
Casados/as474494540534505515
Viudos/as817474647584
Separados/as121387

Población según el lugar de nacimiento en 2001
Fuente: Censo de población 2001.
HombresMujeresTotal
En este municipio287289576
En otro municipio de Navarra152188340
En una de las CCAA limítrofes292958
En otra CCAA no limítrofe312455
En el extranjero141024

Movimiento natural de la población. Finales del siglo XX y principios del XXI
Fuente: Instituto de Estadística de Navarra e INE. Movimiento Natural de la Población.
NacimientosDefuncionesMatrimoniosCrecimiento natural
1980141034
19909831
20008632
Acumulados cada 8 años
1979-19868881457
1987-1994849239-8
1995-2002658114-16

Indicadores demográficos. Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: Censos y Padrones de población.
197519811986199119962001
Densidad de la población141314131312
Edad media373940414345
Tasa Bruta de Natalidad8,810,9212,457,128,355,7
Tasa Bruta de Mortalidad12,575,687,39,3410,6710,45
Tasa Bruta de Nupcialidad11,742,626,013,113,250,95

1800154 casas1930590
18604281940624
1900403

En el apeo de 1366 contaba con 101 vecinos, 98 fuegos y tres de hijosdalgo.

Censo de edificios. Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: Censo de edificios.
1980199020002001
428432616499

Edificios según la clase de propietario en 1990
Fuente: I.E.N. Censo de edificios 1990.
Organismo públicoInstitución privadaComunidad de propietariosSociedadPersona
22310378413

Censo de Viviendas durante los siglos XX y comienzos del XXI
Fuente: I.E.N. Censos de viviendas
1900191019201930194019501960
403523560567624465411
197019801991199620002001
397456500562616557

Viviendas principales según régimen de tenencia de la vivienda en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de viviendas 2001
Unidades%
En propiedad por compra, totalmente pagada20052
En propiedad por compra, con pagos pendientes (hipotecas...)5514
En propiedad por herencia o donación10026
En alquiler62
Cedida gratis o a bajo precio por otro hogar, la empresa...185
Otra forma72

Viviendas principales según instalaciones que poseen en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de viviendas 2001
Unidades%
Refrigeración123
Calefacción:  
Si tiene calefacción35291
Si, Colectiva31
Si, Individual26669
No tiene instalación pero si algún aparato.8322
No tiene calefacción349

Población distribuida por tipo de vivienda en 1996
(1) Población en viviendas familiares/nº de viviendas familiares habitadas
Fuente: I.E.N. Censos y Padrones de población y viviendas.
Población TotalViviendas ColectivasViviendas familiares
NúmeroPoblaciónVacíasHabitadasPoblaciónTamaño medio (1)
107819936310782,96969697

Distancia a Pamplona: 59 km. Carretera a la general de Pamplona a Jaca, a Carcastillo y a Sangüesa. Distancia a la cabeza de partido judicial: 60 km. Estación de ferrocarril a 40 km. de distancia en Tafalla.

Cultiva las especies características de la Ribera de Navarra: patatas, cereales, hortalizas, remolacha azucarera, vid y olivo. Aprovecha las aguas del río Aragón para el regadío de sus fértiles tierras de cultivo. Hay ganado vacuno, caballar, mular, lanar, cabrío y de cerda. Tiene una central generadora de energía eléctrica que produce 1.995.533 kw-h., una bodega cooperativa de vinos, una cooperativa conservera, un manantial de aguas minero-medicinales, varias canteras de yeso, un taller de herrería, otro de carpintería y una fonda. Desde el punto de vista comercial, Cáseda pertenece al área comercial de Pamplona, sub-área de Sangüesa, y cuenta con 18 licencias comerciales propias (1963).

Presupuesto municipal (1967)
Existencia en caja25.140Ptas.
Total de ingresos3.068.850"
Total de gastos3.068.738"
Superávit67.232"
Patrimonio municipal40.000.000"

Agricultura y ganadería a finales del siglo XX

Principales resultados del censo agrario 1989 y 1999
Fuente: Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación. Censo Agrario
Censo 1989Censo 1999
Número de Explotaciones 199 134
Superficie total (ST) 7517 7896
Superficie agrícola utilizada (SAU) 6965 6965
- Tierras labradas (TL) 3692 4156
- Herbáceos y barbechos 3446 3925
- Frutales 172 181
- Olivar 11 31
- Viñedo 64 20
- Otros leñosos
-Pastos permanentes 3274 2808
Ganadería (núm. cabezas)
Bovinos 217 95
Ovinos 1318 4940
Porcinos 34 3
Aves (miles) 0,394 0,328
Unidades de trabajo año (UTA)
Totales 104 72
- Familiar 88 47
- No familiar 15 25

Agricultura a 31/12/1999 (hectáreas)
Fuente: Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación. Censo Agrario.
Tierras labradas en secano 2.423,98
Tierras labradas en regadío 1.732,33
Superficie forestal 630

Industria

En 1978 posee 13 establecimientos industriales. Planta del grupo empresarial navarro "Viscofan" (1980), dedicado a la fabricación de envolturas alimentarias; su estructura laboral en Navarra en 2001 es de 579 empleados.

Distribución de la población según la relación con la actividad económica
Fuente: I.E.N. Censos de Población y viviendas
19751981198619911996
Activa384384429425411
Ocupados367331369373358
Parados sin empleo anterior01510119
Parados que han trabajado antes1738504144
Inactiva798748730694665
Retirado, pensionista, rentista105148196200239
Incapacitados075102
Escolares, estudiantes285239210221195
Labores del hogar351284254233186
Otra situación5770653043
Servicio Militar1113652

Población ocupada de 16 o más años según situación profesional en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
HombresMujeresTotal
Empresario10212
Autónomo461258
Cooperativista000
Ayuda familiar000
Asalariado fijo17387260
Asalariado eventual293463

Población ocupada de 16 o más años, residente en viviendas familiares según actividad económica en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
HombresMujeresTotal
Agricultura
Agricultura, ganadería y selvicultura35338
Energía
Extracción de productos energéticos y refino000
Producción energética213
Industria
Alimentación, bebidas y tabaco246
Textil, cuero y calzado011
Madera y corcho, excepto muebles000
Papel y artes gráfica461258
Química101
Caucho y plástico7534109
Otros minerales no metálicos101
Metalurgia y productos metálicos235
Maquinaria y equipo538
Maquinaria, equipos informáticos y material eléctrico213
Material de transporte819
Muebles, reciclaje y otras industrias manufactureras101
Construcción
Construcción13316
Servicios
Comercio y reparación11920
Hostelería077
Transporte y comunicaciones12315
Banca, finanzas y seguros235
Servicios a empresas e inmobiliarias102030
Administración Pública151227
Educación, sanidad y servicios sociales13821
Actividades recreativas, culturales y otros servicios279

Población ocupada según sectores económicos. Años 1975-1996
Fuente: Censos y padrones homogeneizados. I.E.N.
19751981198619911996
Primario172130987250
Secundario4784151195170
Construcción988710585126
Terciario5030152212

Tasa de actividad según sexo y grupo de edad en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
TOTALH 16-24H 25-44H 45-64H 65 o másM 16-24M 25-44M 45
4543978514768221

Evolución del paro registrado en el mes de marzo. Finales del siglo XX y comienzos del XXI
Fuente: I.N.E.M.
19881989199019911992199319941995
7580735328162425
1996199719981999200020012002
15322026182011

El municipio de Cáseda cuenta con un consultorio médico, un centro juvenil, biblioteca pública, ludoteca infantil, club de jubilados, residencia de la 3ª edad, frontón y piscinas municipales y el colegio público "Francisco Javier de Oiza". Hasta los años 60 del siglo XX contaba con un cine, cerrado en la actualidad.

Villa separada, del valle de Aibar, merindad de Sangüesa, reino de Navarra. Cáseda fue una de las universidades medievales del reino, con asistencia a Cortes desde 1468. En las Cortes de Navarra sé sentaban diputados de Cáseda, junto a los de Pamplona, Estella, Tudela, Sangüesa, Olite, Aoiz, Viana, Monreal, Tafalla, Aguilar, Huarte, Villanueva, Mendigorría, Torralba, Lesaca, Corella, Zúñiga y Lacunza y junto a los representantes de los brazos militar y eclesiástico [Idoate, en Rincones..., t. II, pp. 51 y 52].

Municipio, partido judicial de Aoiz, Navarra.

Presupuestos Municipales del municipio en 2002
Fuente: Departamento de Administración Local de Navarra
Ingresos (en euros) 2.866.025
Gastos (en euros) 2.866.025

>El 5 de marzo de 1911 se crea el Círculo Católico, de carácter mixto. En 1947, el día 26 de octubre, queda constituida la Bodega Cooperativa que, contando en el año 1960 con 208 socios, fue aprobada por el Ministerio de Trabajo el 13 de agosto de 1947.

Infraestructura Turística a 1/1/2002
Fuente: Departamento de Industria y Tecnología, Comercio, Turismo y Trabajo
EstablecimientoNúmeroPlazas
Cafeterías 0
Restaurantes 1 40
Hoteles 0 0
Pensiones 0 0
Casas Rurales 0 0
Campings 0 0
Apartamentos 0 0

Dotaciones Municipales a 1/1/2002
Fuente: Departamento de Educación y Cultura y Departamento de Salud del Gobierno de Navarra
Centros de enseñanza básica 1
Centros de enseñanza secundaria  0
Centros de enseñanza de adultos 0
Centros de Salud0
Bibliotecas públicas locales1
Hospitales (H) o Consultorios (C)0

Número de viviendas principales en 2001 según problemas registrados
Fuente: I.E.N. Censo de viviendas 2001
Unidades%
Ruidos359
Contaminación185
Poca limpieza en las calles5915
Malas comunicaciones308
Pocas zonas verdes20052
Delincuencia en la zona10
Falta de servicios31

Infraestructura Turística a 1/1/2002

Establecimiento Número Plazas
Cafeterías 0
Restaurantes 1 40
Hoteles 0 0
Pensiones 0 0
Casas Rurales 0 0
Campings 0 0
Apartamentos 0 0

Fuente: Departamento de Industria y Tecnología, Comercio, Turismo y Trabajo.

Dotaciones Municipales a 1/1/2002

Centros de enseñanza básica 1
Centros de enseñanza secundaria 0
Centros de enseñanza de adultos 0
Centros de Salud 0
Bibliotecas públicas locales 1
Hospitales (H) o Consultorios (C) 0

Fuente: Departamento de Educación y Cultura y Departamento de Salud del Gobierno de Navarra.

Número de viviendas principales en 2001 según problemas registrados.

Unidades %
Ruidos 35 9
Contaminación 18 5
Poca limpieza en las calles 59 15
Malas comunicaciones 30 8
Pocas zonas verdes 200 52
Delincuencia en la zona 1 0
Falta de servicios 3 1

Fuente: I.E.N. Censo de viviendas 2001.

Castellano.

A finales del siglo XX

El municipio se encuentra incluido en la Zona Lingüística (según el artículo 5.º de la ley foral 18/86, de 15 de diciembre que divide a la comunidad foral en tres zonas): No Vascófona.

Población de 2 o más años clasificada según nivel de euskera (competencia lingüística) y año de referencia
Fuente: Censos y Padrones
198619911996
Erdaldún monolingüe1.1111.067985
Bilingüe pasivo241947
Euskaldún51324

Poblaciónde 2 o más años, residente en viviendas familiares según conocimiento y uso del euskera

Lengua más hablada en casa en 2001
Fuente: Censo de población 2001
HombresMujeresTotal
Euskera101
Castellano4925131.005
Las dos101727
Otra lengua325
Entiende
Con dificultad454792
Bien273057
Habla
Con dificultad474693
Bien232346
Lee
Con dificultad262955
Bien424082
Escribe
Con dificultad263157
Bien413475

Población de 16 y más años que no estudia, según los estudios realizados, a finales del siglo XX
Fuente: I.E.N. Censos y Padrones de población y viviendas
19751981198619911996
Total863848899854844
No sabe leer o escribir21235123
Sin estudios779460541307251
Estudios primarios1923494260215
Bachiller Elemental1858128111169
FP 1316283945
FP 207274048
Bachiller superior1021354335
Otras Medias012310
ETS06443
Facultades69181928
Ingeniero superior01325
Licenciado Universitario711141332
Superior no universitario01010
Doctorado00000
Postgraduado00000

Población de 16 o más años según nivel de estudios terminados en 2001
Fuente: I.E.N. Censo de Población y viviendas 2001
HombresMujeresTotal
No sabe leer o escribir235
Sabe leer o escribir (fue menos de 5 años a la escuela)172037
Sin completar EGB, ESO o Bachiller elemental164187351
Bachiller Elemental, EGB, ESO completa (graduado)115110225
Bachiller superior, BUP, Bachiller, LOGSE, COU, PREU363470
FP 1, FP grado medio, Oficialía Industrial o equivalente202343
FP 2, FP grado superior, Maestría Industrial o equivalente463278
Diplomatura, Arquitectura, o Ingeniería Técnica, 3 cursos de Licenciatura, Ingeniería o Arquitectura152843
Arquitectura, Ingeniería, Licenciatura o equivalente252348
Doctorado527

Tres escuelas para niños y una para niñas. En 1968 asisten a ellas 865 alumnos y 121 alumnas. Enseñanza privada: Colegio de la Cruz: 121 alumnas.

Se cree que el origen de su nombre sea la palabra latina Cassida, que significa celada o morrión, objeto que figura en el escudo de la villa. Según la Crónica de Val-de-Ilzarbe habría sido fortificada por el primer rey de Navarra Eneko Arista [824.-852]. Posteriormente se erigió, hacia finales del siglo XII, el castillo, cuyas ruinas han susbsistido hasta nuestros días. Su objetivo fue la defensa de la frontera en los casos de invasión aragonesa. En 1129 D. Alfonso el Batallador concedió fueros a Cáseda. En ellos se estipula que sus habitantes tuviesen los fueros de Daroca y Soria y aun mejores. Que fuesen ingenuos ellos y toda su posteridad. Que no pagasen jamás la novena que acostumbraban dar al rey: que los que viniesen a vivir en Cáseda fuesen igualmente libres, ellos y sus heredades, donde quiera que las tuviesen. Que quien hiciere algún daño a vecino de Cáseda pagase duplicado valor y 1.000 sueldos al rey. Que cualquiera fiador, u homicida, que se refugiase en Cáseda, pidiere justicia, o fiador en otro pueblo contra algún vecino de éste, y no se le concediere, exigiese prendas y las llevase a Cáseda, tomando de ellas 30 sueldos in assatura; y, dando fiador al señor de Cáseda de las prendas, acudiese a la puerta de la villa a pedir justicia con dos testigos cristianos: que hecho esto, el deudor forastero debería enviar, antes de tres días, prendas de doble valor a Cáseda, y que no haciéndolo perdiese las embargadas y no fuese oído jamás.

Que si un vecino de Cáseda matare a otro, o a cualquier forastero, pagase 30 sueldos con arreglo al fuero de Soria; pero si el forastero matase al de Cáseda debería pagar 1.000 sueldos, la mitad para el rey y la otra mitad para los parientes del muerto. Que si un forastero demandase por deudas a un vecino de Cáseda, acreditando su derecho, se le hiciese justicia y no acreditando se estuviese al juramento del acusado. Que los vecinos de Cáseda no fuesen al fonsado en los primeros siete años, pasados los cuales turnarían por tercias partes, pagando el caballero que faltase dos sueldos y el peón un sueldo. Que los vecinos de Cáseda, que hicieron cabalgadas en tierra de moros y cogiesen ropa o armas, no pagasen la quinta del fosado, a no ser que las ropas o armas tuviesen oro o plata. Que de los cautivos que hicieren diesen la quinta parte al rey; pero si el cautivo fuere algún monarca, debería ser para el rey. Que no pagasen azaria. Que ningún vecino de Cáseda pudiese ser merino, y que si lo hacía pagase 1.000 sueldos y lo matasen. Que no pagasen portargo en ninguna parte, ni el ganado herbático o contribución de yerbas.

Que si el ganado de algún extraño permaneciese una o más noches, en los términos de Cáseda, pagase por cada rebaño un carnero y un cordero; y de cada 30 vacas una, la mitad para el rey y la otra mitad para el concejo. Si algún habitante hiciere fuerza a mujer ajena, ésta lo probase con dos vecinos, debería pagar 300 sueldos, la mitad para el rey y la otra mitad para el concejo; no pudiéndolo probar debería el acusado jurar con doce hombres que no era verdad. Que los moros y judíos que se avecindasen en Cáseda disfrutasen los fueros de Soria y Daroca. Que en casa de caballer de Cáseda no entrase sayón ni estuviese su puerta sellada. Que los vecinos de Cáseda que fuesen fiadores, y muriesen o cayesen en cautiverio, no tuvieran ninguna responsabilidad. Que los pobladores de Cáseda fuesen infanzones y todos sus descendientes. Que cualquiera de ellos que socorriese o salvare un castillo del rey, lo tuviese siempre para sí. Que los términos de Cáseda fuesen hasta el extremo de Carcastillo. Que sus habitantes disfrutasen sus montes en toda la circunferencia cuanto pudiesen andar en un día; y que los vecinos que tuviesen alguna riña o pelea en concejo, o en la calle, no llevasen armas, pena de 5 sueldos para el concejo.

Fuero de Cáseda

"In nomine Sancte et individue Trinitatis, Patris, et Filii et Spiritus Sancti. Ego Aldefonsus Dei gratia Aragonensium et Pampilonensium rex, dono et concedo vobis vicinos de Cáseda tales foros quales habent illos populatores de Daroca et de Soria et adhuc meliores, et facio vos ingenuos et totam vestram posteritatem de illa novena, quan solebatis mihi pariare, ut amplius non pectetis, nec vos, nec filii vestri per secula cuncta. Qui venerit ad Cáseda populare, non det novena, et sedat ingenuo ibi, et sua hereditate franca ubicumque habuerit eam. Si perdiderit aliquis homo de suo habere vel sua hereditate, vel ulla causa de suo peitet ad illum duplex, et mille solidos ad regem. Et si debuerit habere vel fuerit fidiator de ulla causa, et venerit ad Cáseda, sedeat solutus et non peitet aliqui. Si fuerit homicida et fecerit injuriam, veniat ad Cáseda, et sead solutus, et non peitet aliquid. Cualecumque malum fecerit non respondeat pro illo ad ullo homine, et si requisierit illum, peitet mille solidos ad regem, et duplet illos pignos ad vicinos. Si homo de Cáseda hubuerit rancura de homine de alia villa et quaesierit fidiator in suo concilio de directo, et non voluerit ei directum facere, pignoret et levet illa pignora ad Cáseda, et prendat de illa triginta solidos in assatura, et mitat suo seniore in Cáseda fidiator super suos pignos, et veniat ad medianero ad illa porta de Cáseda illo habere quae damandavit. Ille homo de Cáseda firmet cum duos cristianos, ec ille homo de foras mutat suo havere in antea, vel pignos quae valeant duplum usque ad tertium diem, et si non potuerit mittere illo avere in antea vel in presente cadat de suo judicio per hoc, et non requirat unquam aliquid. Homo de Cáseda si occiderit hominem de foras, peitet triginta solidos ad foro de Soria: si occiderit suo vicino, peitet triginta solidos.

Homo de foras extraneo si occiderit hominem de Cáseda, peitet mille solidos, ad regem medios, et alios medios ad suos perentes: si homo de alia terra demandaverit illum judicium ad hominem de Cáseda, et fuerit manifestum bene, et si non juret in illo in Cáseda, quae non debet ad illum aliquid, et relinquat eum, et non habeat illum judicium cum eo. Vicinos de Cáseda non vadant ad fonsato usque ad septem annos, de septem annis en suso faciant se tres partes, et illo cavaillero que non fuerit ad fonsato, peitet in anno duos sólidos, et pedon uno sólido. Cavalcatores de Cáseda qui fuerit in terra de moros de ropas et de armas non dent quinta, si non fuerit laborata de auro vel argento. De captivo si fuerit rex vadat ad regem, de alio captivo sua quinta. Vicinos de Cáseda, si fuerit in fonsado cum rege vel cum suo seniore, non dent nisi una quinta, nec dent azaria. Vicino de Cáseda non sedeat merino, et si se fecerit merino peitet mille solidos ad concilium, et occidant illum. Vicinos de Cáseda non dent portatico in non loco. Ganato de Cáseda non dent herbático: ganato de alia terra, si jacuerit de una nocte in antea in termino de Cáseda de uno grege det uno carnero et uno cordero, de triginta vacas una media ad regem, media ad concilium. Si aliquis homo fuerit visto ad fiilia aliena vel ad mulierem, et potuerit cum duos vicinos firmare eum peitet trecentos sólidos, medios ad regem, medios ad mulierem, et si non potuerit firmare eum, juret cum duodecim homines quod non fuit verum; vicino ad suo vicino, si habuerit suspecta de furto, de quinque sólidos in juso, juret. Si habuerit suspecta provatamente deliminet se per litem. Mauri, judei et christiani, qui fuuint populatores in Cáseda, habeant foros sicut illos de Soris et de Daroca, et in casa de caballero de Cáseda non intren sayone; et sua porta non eit sigilita; et illo ganato de Cáseda quae presierint mauri vel guerreros, ei fueri caballo, vel alia bestia quadrupeda, pro illo caballo de suo seniore V solidos, pro alia bestia uno solido, et si revelaverit peitet duplato. In termino de Cáseda ubi fuerit fidanza de ullo habere, et fuerit mortus vel captivus, non sedeat requisitus.

Qui fuerint in Cáseda populatores sedeant infanzones, et suos filios, et suos parentes, ec omnis generatio sua. Homo de Cáseda si potuerit castellum amparase ad salvetatem de rege habeat semper eum. Medianetos dono ad illa porta de Cáseda cum totas gentes et cum totos homines. Illo senior, que fuerit de Cáseda de uno fructo in antea habeat sua paelea et suo paelleare. Homines de Cáseda habean terminum usque ad congustum de Carcastellam heremo et populato. Términos de montes in totas partes habeat Cáseda ad uno die de andatura, et qui pignoraverit peitet sexaginta solidos ad regem. Populatores de Cáseda si fuerint acalzados de V solidos, peitetit per illos uno arrobo de trigo et uno arrobo de ordio. Vicino cum suo vicino in concilio, aut in quintana, si habuerit ulla bazala non habeat ulla arma cum se, et si habuerit peitet V solidos ad concilium. Qui ista carta voluerit disrumperet habeat mansionem cum Datam et Abirom et cum Juda traditore in inferno hic et in perpetuum. =Signum Aldefonsi - regis. Facta carta in mense septembris in vila Fraga, regnante me Dei gratia res in Aragone et in Pampilona, sive in Ripacurza et in Superarvi: episcopus Sancius in Pampilona: episcopus Arnaldus in Oscha: episcopus Guillermus in Roda: episcopus Santius in Nágera: Petres Tizon in Stella, Castam in Biel, Caisar in Nágera, Fortum Lopez in Soria, Lop Lopiz in Ricla, García Ramírez in Monzon, Fortun Arnarez in Berlanga, Vicecomite Centole in Cesaraugusta. =Signum Regis - Ranimiri: laudo et confirmo banc cartam sicut auperius est.=Ego Micael scriptor sub jusione Domini mei Regis hanc cartam scripsi, et de manu mea hoc - feci.=Signum - Regis Garsie.= Ego Petrus de Sos capellanus et escriba Regis de manu mea hoc feci. Signum -Regis Santii Ego Sanctius Dei gratia Pampilonensis Rex hanc cartam laudo et concedo sicut superius scriptum est".

Según anotaciones tomadas por Campión de los libros de Comptos y otras procedentes de Arigita y Argamasilla, los alcaides de su castillo fronterizo y realengo fueron, cronológicamente presentados, los siguientes: Año 1201, era Señor de este castillo D. Pedro Martínez de Subiza (1.ª vez); en 1264 fue primer Alcaide D. Pedro de Beraiz, con sueldo de XV libras; en 1303, el señor de Luxá; en 1304, D. Johan de Met o Mitraco (con sueldo de VIII libras); en 1305 a 1307 el mismo y D. Martín de Subiza, que lo fue también de Rocafort; en 1309 Sire Hugoni de Vetibus (sueldo VL libras); en 1310, D. Esteban de Cornailles (1.ª vez); en 1311, Jacomin, el Flamenco; en 1312, D. Miguel Lópiz de Urroz; en 1313, D. Juan Martínez de Necuesa y Don Pedro de Cornailles; en 1314 y 1315, D. Juan de Nitri; en 1316, D. Hugo de Cornailles, hasta 1326; en 1326 y 1327, D. Gracián de Sarría, desde 1321; en 1328, D. Johan de Nitri hasta 1332; en 1334 y 1335, D. Esteban de Cornailles (2.a vez); en 1336, D. Johan Martínez de Necuesa (2.a vez); en 1338 hasta 1341 (el mismo 3.a vez); en 1341, Mosen Johan de Artieda; en 1390, el Merino lo da de baja por real ordenanza. Altadill agrega a esta lista los siguientes: En 1219, D. Pedro Martínez de Subiza (2.8 vez), que en 1198 había ejercido en Erga.

En 1202, D. Iñigo Martínez, que en 1210 servía en Caparroso. En 1196, el ricohombre D. Fortuño de Subiza, que sirvió el año anterior en Sangüesa la vieja. Y en 1294 el francés D. Juan de Onbercourt. En 1413 consta que pagaba Cáseda por el soto de Ribas 30 cahíces de trigo y 6 robos por cambrages: por pecha perpetua 225 cahíces de trigo y por cambrages II cahíces y I robo de cebada, puestos en Sangüesa, y 20 libras de carlines blancos de cena; pero que siendo hijosdalgo, e infanzones sus habitantes, había mandado el rey que dichas pechas se redujesen a dinero al valor de 5 sueldos el robo de cebada y 10 el de trigo, y las 20 libras de carlines blancos que fuesen de la moneda corriente, a cuya virtud el recibidor de la merindad, en nombre del rey, dio a tributo perpetuo a Cáseda todo lo que formaba las pechas, esto es, el molino sobre el río Aragón, el soto llamado de Ribas y dos montes llamados Santa Agueda, y los Cubillares, por 299 libras y 5 sueldos anuales perpetuamente. En 1431 el rey D. Juan II donó el castillo de Cáseda y sus pertenencias a Martín Martínez: decía el rey que dicho castillo estaba caído y no tenía falsa puerta, ni salida por donde meter socorro en tiempo de necesidad, antes es situada (añadía) en medio del cortijo del lugar, por lo cual es de poco provecho para el tiempo de guerra; y lo dio a perpetuo a Martínez para él y sus sucesores, hijos de sus hijos, en legítimo matrimonio, con la condición de que hiciesen homenaje y juramento de fidelidad al rey, y con la de que lo reparasen: al mismo tiempo le hizo donación del bailío de dicho lugar.

En 1462 donó nuevamente el rey D. Juan todo el tributo, o censo, que la villa de Cáseda le pagaba, con el castillo y lugar, a Mosén Lope de Vega por los señalados servicios que le había hecho, para él y sus sucesores procreados en legítimo matrimonio. En 1468 el mismo rey, considerando los buenos y agradables servicios que el alcalde, jurados, clérigos y legos de la villa de Cáseda habían hecho a los reyes, especialmente a Don Carlos su suegro y padre y a él, que habían gastado mucho de sus bienes al tiempo de las guerras que había habido, teniendo a sus expensas guarnición de gente de armas y de pie; y que por esto les era deudor de 4.000 florines, además de otros servicios y gastos que hicieron cuando el rey había puesto sitio a la villa de Aibar que estaba rebelada, les perdonó a perpetuo las 324 libras y 5 sueldos que pagaban cada año de censo, o tributo, sobre los montes llamados de Santa Agueda y Sanzor, o de los Cubilares, sobre el molino y sobre el soto llamado de Ribas, dejando a los vecinos de Cáseda en absoluta franqueza sin cargo alguno de censo, tributo ni otro deber. Al mismo tiempo la hizo buena villa con asiento en Cortes, aforándola el fuero de Daroca, y a sus habitantes ruanos, inmunes y exentos de toda manera de servitud.

Les libertó también de la imposición del vino que habían acostumbrado pagar cuando se lo otorgaban las cortes; que tuviese el pueblo un mercado los miércoles de cada semana, y alcalde anual. Las 324 libras y 5 sueldos, perdonados por el rey, pertenecían entonces, por donación anterior de éste, a Fernando de Alvarado, sucesor, sin duda, de Lope de Vega, y la villa de Cáseda le recompensó cediéndole el molino con el derecho de cortar leña en los sotos y montes y dándole de tornas 900 libras porque el molino (decía) era poca recompensa. En 1476 la princesa D.ª Leonor donó a García Romero, vecino de Cáseda, el bailío de la misma villa, que solía valer 30 sueldos. En 1494 asistieron dos procuradores de la villa al juramento de Catalina I y D. Juan. El 24 de agosto de 1512, al sobrevenir la conquista de Navarra por Fernando el Católico, Cáseda capituló ante el ejército castellano con la condición de que le fueran conservados sus fueros. Para esta fecha ya habían capitulado casi todas las plazas navarras. Fernando el Católico, consumada ya la conquista del reino, mandó destruir a partir de 1512 gran número de fortalezas navarras por considerarlas perjudiciales para la seguridad del reino, entre ellas la de Cáseda. Un ejército franco-navarro, al mando del señor de Asparrós, penetró en el año 1521 en Navarra para intentar reconquistar el reino para el rey D. Juan de Albret, teniendo que huir de Pamplona las tropas castellanas y el virrey Duque de Nájera. La víspera de la fiesta del Espíritu Santo fue atacada en el puente de Yesa la compañía de Calahorra, que al mando del capitán D. Rodrigo de Henando, huía de Navarra, por gente de Sangüesa, Cáseda y Yesa, acaudillada por el propio Mariscal de Navarra, D. Pedro y los hijos del solar de Javier, según refiere Idoate en Rincones... [t. III, pp. 204-206].

Los 146 hombres de que se componía la compañía castellana quedaron a merced de los saltantes, sufriendo cuatro muertos y varios heridos. No se les hizo mayor daño y se les dejó seguir sin armas y medio desnudos. Pero al ocupar de nuevo Navarra el Duque de Nájera y ser vencido Asparrós en la batalla de Noain o Esquiroz, fueron procesados unos cuantos de los que tomaron parte en la acción del puente de Yesa y obligados a declarar ante los tribunales; entre ellos, varios de Cáseda. En el año 1561 surgen disputas entre las ciudades y villas que tenían asiento en las Cortes de Navarra, sobre el orden de colocación, asignándosele a Cáseda un puesto detrás de Torralba y delante de Corella, en virtud del privilegio que le fue concedido por Juan I en 1468. La villa tuvo pleito con el Consejo, en 1632, por ponerse en tela de juicio su facultad de revocar poderes teniendo que someterse. En el año 1635 un vecino de Cáseda pretendía, debido a su cargo de «preboste», llevar una de las varas del palio en la procesión del día de Corpus [Idoate: Rincones..., t. I, pp. 366-367].

Los regidores de la villa le negaron este derecho, pese a tener el preboste un documento real que le autorizaba para ello. Sin embargo al año siguiente tuvieron que dejarle, pues así lo decidieron los tribunales. Durante la guerra de Sucesión, que trajo el advenimiento de los Borbones a España, Navarra se mantuvo fiel a Felipe V. Sin embargo las tropas del pretendiente Archiduque Carlos ocuparon en el año 1710 parte del reino, Cáseda entre otras poblaciones [Idoate:, en Rincones..., t. I, p. 125]. El 19 de diciembre del año citado entraron las tropas del pretendiente en la ciudad de Sangüesa, causando enormes estragos. Sumaban más de 1.000 hombres. Después pasaron a Aibar, Cáseda y Gallipienzo. A finales del mismo año el Conde de Melún expulsa con sus tropas a las del pretendiente, quedando definitivamente Navarra a favor del rey Felipe V. Los almadieros roncaleses pagaban a su paso por el puente y presa de Cáseda, dos reales de plata, como se desprende de un memorial que el valle del Roncal elevó a las Cortes en el año 1780 [Rincones...; t. II, p. 385].

A principios de febrero del año 1810, el guerrillero Javier de Mina recibió del general Areizaga la orden de trasladarse a Lérida para recibir instrucciones. Para ello tenía que pasar por el puente de Cáseda o por el de Gallipienzo, defendidos por los franceses. Mina decidió atacar el puente de Cáseda y como los franceses descuidaran la vigilancia del de Gallipienzo para acudir en auxilio del de Cáseda, Mina logró pasar por el de Gallipienzo. A comienzos de marzo del año 1810 la partida de guerrilleros de Javier de Mina se reunió en Cáseda. Se juntaron en total 500 infantes y cien jinetes, dirigiéndose con ellos Javier de Mina hacia el Alto Aragón, para efectuar una correría contra los franceses. El 26 de diciembre del año 1810, una columna francesa pasó por Cáseda, habiendo luchado durante el mismo día con la partida de guerrilleros de D. Francisco Espoz y Mina. Al llegar al puente de Cáseda los franceses, perseguidos de cerca por los guerrilleros, se encontraron con que el puente había sido cerrado por los habitantes de Cáseda. Las tropas francesas se vieron obligadas a vadear el río y al pasar por Cáseda con rumbo a Caparroso, hicieron en el pueblo grandes estragos. A principios de abril del año siguiente, una columna francesa, procedente de Aragón y que venía en persecución de la partida de guerrilleros de Don Francisco Espoz y Mina, llegó a Cáseda y pernoctó en este lugar, mientras los guerrilleros se situaban en Gallipienzo. Al día siguiente los franceses abandonaron la persecución volviendo a Aragón. Los guerrilleros por su parte se dirigieron a Puente la Reina. En marzo del año 1812, fuertes contingentes de fuerzas francesas se situaron en Cáseda y en otras ciudades navarras, esperando el deshielo para operar contra la división de guerrilleros de D. Francisco Espoz y Mina, que se encontraba a la sazón en el Roncal. En cumplimiento de la ley de desamortización del 1 de mayo de 1855 se vendieron en este localidad, en 1864, un molino harinero y una tejería [Rafael Gómez Chaparro, La Desamortización Civil en Navarra].

El entramado urbanístico de la villa de Artajona se encuentra emplazado en un cerro en el que en su parte más alta, se halla la fortaleza medieval del Cerco presidida por la parroquia de San Saturnino. El resto de la villa desciende progresivamente hasta el llano, originando de forma irregular la estructura de sus calles, al estar las mismas, adaptadas a la orografía del terreno. Ha sido Artajona un territorio poblado desde épocas remotas y prueba de ello, son los restos de las civilizaciones prehistóricas que se encuentran en la villa. Destacan en gran medida los conjuntos monumentales formados por los dólmenes de Eneriz y La Mina. El dolmen del Portillo de Eneriz pertenece al periodo Neolítico y posee una galería de enterramiento dividida en dos cámaras. El dolmen de La Mina corresponde con el mismo periodo y la factura del mismo es similar, destacando la forma oval que presentan sus dos cámaras. Son monumentos megalíticos de gran envergadura, que contrastan con el pobre ajuar funerario que se ha encontrado en ellos. De fechas más tardías posee la villa un poblado de la Edad del Hierro, denominado de El Dorre y primitivos asentamientos de época romana como el de Artadia y sobre todo, sobre el que se asienta en la actualidad la villa.

Si bien destaca Artajona por los restos de su arquitectura religiosa, no son de menor importancia los correspondientes a la arquitectura civil, ya que en la cima de su poblado se alberga el Cerco, que corresponde con una de los más relevantes núcleos defensivos medievales de Navarra. El conjunto del Cerco es un impresionante recinto amurallado del siglo XIII, flanqueado actualmente por nueve torres defensivas y cuyo núcleo arquitectónico más importante corresponde a la parroquia de San Saturnino explicada en el apartado de arquitectura religiosa. Estas torres al igual que la muralla, están construidas en sillería y coronadas por almenas. Al perímetro amurallado, solamente se podía acceder desde varias puertas medievales situadas en el mismo. Únicamente se conservan dos de los primitivos accesos al casco antiguo denominados "el portal de la Remagua" y el "portal de San Miguel" respectivamente. Destaca en el interior del Cerco, en los aledaños de la parroquia, una casa enclavada en la estructura de la propia muralla y que además se asienta también en la propia roca del terreno. Saliendo del recinto superior del perímetro amurallado, extramuros, se ubica el caserío de Artajona, de periodo más tardío.

El casco urbano es una perfecta adaptación del entramado arquitectónico a las condiciones del terreno; las calles presentan una disposición irregular, con edificaciones asentadas en zonas de verdaderas pendientes. En el núcleo de sus calles se asientan numerosas edificaciones civiles que datan desde el siglo XVI hasta prácticamente el siglo XX. La calle Mayor llamada también calle Barredinda, se encuentra engalanada por las espectaculares fachadas de sus casas y palacios. Destacan los números 5 y 27 de esta calle principal. El número 27 es un palacio del siglo XVII construido en aparejo de sillería. Su fachada está dividida en tres cuerpos rematados por un espectacular alero sobre ménsulas de madera. Sobresale en el conjunto el piso intermedio o central compuesto por cinco vanos adintelados y por un gran balcón corrido sobre toda la longitud de los mismos. En el número 5 de la misma vía, se aloja otra casa señorial de principios del siglo XVII, con fachada dividida en dos cuerpos de aparejo en sillar. Consta el conjunto de vanos adintelados a excepción del que forma el pórtico de acceso, que es de medio punto fiel a los modelos constructivos del siglo XVI. Como elementos decorativos más relevantes del conjunto, se citan el escudo situado en el dintel del pórtico de acceso, el alero decorado con grandes ménsulas talladas y el balcón ubicado en el segundo cuerpo que conserva los motivos de forja antigua.

El segundo núcleo por importancia se sitúa en la plaza de lo Fueros. Está ubicada en el centro de la villa y alberga en su seno, varios palacios que oscilan desde el siglo XVI hasta el XVIII. En la esquina de la plaza se aloja un a palacio del siglo XVI con aparejo de sillar, en el que destaca como elemento ornamental un vano de forma geminada. Un ejemplo de la arquitectura barroca del XVIII de esta plaza, es una construcción de sillarejo con una fachada dividida en tres cuerpos. Posee vanos rectos, característica común de este periodo y destaca en su tercer piso, un gran escudo decorativo rococó de mediados del siglo XVIII. En la calle de San Pedro destacan varias construcciones de los siglos XVI y XVII. Destaca el número 2 de la vía, con una construcción en sillarejo del siglo XVII. La estructura de su fachada está dividida en dos cuerpos con vanos rectos destacando el que corresponde asimétricamente al pórtico del edificio. Como elementos decorativos destacan el escudo decorativo situado en la clave del portal, así como el alero decorado mediante ménsulas de madera. En la misma calle, se alberga una casa correspondiente al siglo XVI. Su fachada está dividida en dos cuerpos con noble aparejo en sillar. El cuerpo inferior guarda en su estructura elementos característicos de la época tales como un pórtico de acceso de forma apuntada, así como un vano de traza geminada. Pero los elementos ornamentales de mayor belleza del conjunto residen en el segundo cuerpo de la construcción con un friso de ventanas geminadas, decoradas para la ocasión con un arco característico de la época como es el conopial. En la calle Eugenio de Mendióroz se alojan varias casas palaciegas de los siglos XVI al XVIII; en el número 16 se encuentra situada una casa del siglo XVII, que conserva en su pórtico de acceso un vano apuntado con arco conopial del siglo XVI. Como elemento decorativo la fachada de sillar presenta un escudo del siglo XVII. Es muy frecuente encontrar en esta vía arcos conopiales del siglo XVI como elementos estructurales de las portadas de sus edificios. De esta forma, destaca el número 13 de esta calle y otra construcción en la parte más alta de la vía perpendicular a la calle de San Juan.

Otra calle en la que destaca y se repite esta tipología constructiva es la calle de la Cuesta de la Cruz. En ella, se albergan diferentes edificaciones de los siglos XVI y XVIII; en su parte superior, se ubica una casa del siglo XVIII de aspecto palaciego. La estructura de la fachada está dividida en dos cuerpos en sillarejo. Destaca el arco de medio punto típicamente barroco, que conforma el pórtico de entrada del primer cuerpo. El elemento ornamental más representativo de la fachada es un escudo decorativo de grandes dimensiones fechado en el siglo XVIII. Una de las calles más ricas en cuanto a arquitectura civil del siglo XVI se refiere, es la calle Lasterra y Jerusalén. En ella, se albergan en los números 7 y 1 respectivamente, casas de construcción en aparejo de sillería, donde el elemento más representativo de su estructura corresponde con sendos portalones de medio punto decorados con escudos decorativos en fechas posteriores. Para concluir con la enumeración de edificios enmarcados dentro de la arquitectura civil de la villa, se localizan el Ayuntamiento, así como el Mercado y las escuelas municipales.

El Ayuntamiento se encuentra ubicado enfrente de la iglesia de San Pedro. Se trata de una construcción moderna de la segunda mitad del siglo XX, que mantiene en su fachada como pieza más valiosa un escudo correspondiente a la segunda mitad del siglo XVI. El mercado y las escuelas, son un conjunto de finales del siglo XIX, enmarcado dentro de los parámetros del arte neoclásico. Esta concebida la construcción con una fachada de tres cuerpos, siendo el inferior de piedra de sillería y arcos de medio punto. Los cuerpos superiores están construidos en ladrillo y comparten la estructura inferior en forma de grandes vanos de medio punto.

La villa de Cáseda queda al sur del río Aragón, en alto, y es un ejemplo de pueblo-puente. En su silueta destaca la torre de la iglesia a la que antiguamente se le añadía la figura del castillo que ya en el siglo XV estaba en mal estado. Hoy en día esta villa constituye un conjunto de casas apiñadas que ha ido creciendo desde la edad media hasta el siglo XIX. Su aspecto actual es muy cuidado y ha perdido en cierta manera los tonos ocres o grisáceos característicos de los pueblos de la zona.

En su estructura dentro del casco urbano se diferencian, con trazados irregulares, varios núcleos. Uno central con una calle circundante en lo más alto, otro más abajo, que sube de la parroquia por la calle Palazón a la plaza del Castillo donde se sitúan dos plazas. Otro conjunto de edificaciones está dispuesto en la parte baja del caserío.

Por las tortuosas calles Palazón, Hospital, Mayor, de la Cinta, Sol que finaliza con el ábside de la iglesia, del Cantón, la plaza del Mercado y la de Oriente, la Bajada de la Fuente, donde se localizan los restos de un inmueble del siglo XVI y la Bajada de San Blas, algunas de ellas callejuelas con escalones, se pueden observar distintas casas, muchas de ellas populares con tres y cuatro cuerpos de sillarejo, dinteles de madera sobre ménsulas de piedra o con puertas de ingreso con arcos de medio punto o apuntados y aleros de madera.

Entre las construcciones destaca el antiguo hospital, con dos niveles de sillarejo con cadenas de sillar en las esquinas y diferentes vanos. Muchas casas tienen marcadas inscripciones que permiten datar las construcciones: siglos XVIII, XIX, algunas con escudos barrocos. La calle del Cantón desemboca en la plaza principal de la villa, la llamada plaza de Oriente, cuyo trazado es un rectángulo irregular que aprovecha en uno de sus lados un lienzo de altos muros de pequeño sillarejo con un torreón que pudiera corresponder a la antigua parte defensiva. En este torreón en forma de talud y en los muros de la muralla se encuentran distintos vanos rectos correspondientes a diferentes épocas así como miradores de época reciente que alteran la apariencia del conjunto. El resto de las edificaciones que cierran los otros lados de la plaza son relativamente modernos salvo la parte trasera de la Cárcel.

Para terminar el recorrido, dejando atrás la fuente se encuentran los restos de un puente antiguo de un solo ojo de medio punto y calzada horizontal.

En su término municipal, Cáseda contó con varias ermitas, algunas de ellas ya desaparecidas como las de San Andrés, San Bartolomé, San Blas, San Jorge, San Martín, San Pedro, Santa Águeda y Santa Fe. Quedan restos de la de San Isidro, más alejada, la del Sagrario, la de San Felipe y Santiago, situada en un monte frente al casco urbano y que ha sufrido su última restauración en 1981.

La más importante es la ermita de San Zoilo, se encuentra a tres kilómetros del casco urbano de Cáseda, en la carretera que desde esta localidad lleva a Carcastillo. Se trata de un templo gótico, del siglo XIV, y su origen se encuentra vinculado al obispo de Pamplona Arnaldo de Barbazán y al hospitalero Pedro de Olloqui, personaje relacionado con la construcción de las iglesias de Cáseda y Cirauqui.

En planta consta de una única nave, dividida en cuatro tramos, rematada con una cabecera pentagonal algo más estrecha. Se trata de una disposición bastante común en los templos navarros de los siglos XIII y XIV.

Los muros son de buena sillería, y se articulan mediante columnas adosadas y pilastras. Rematan en altura con ménsulas encastradas en el muro, que llevan decoración figurativa con temas como Daniel en el foso de los leones, un animal entre dos figuras humanas, un ángel que porta un salterio, un músico tañendo la vihuela, un águila capturando un animalillo etc. En los capiteles se ven otras figuras de difícil interpretación, así como decoración vegetal variada. A los pies de la nave hay un coro alto de madera, sostenido por pilares en cuyos capiteles pueden verse un felino, un rostro humano, un ciervo con dos pájaros, un castillo etc. El interior se ilumina con varias ventanas apuntadas, con tracerías de raigambre gótica, y en el muro de los pies hay un ojo de buey de diseño también gótico.

La nave se cubre con bóveda de crucería, mientras que la cabecera recibe una bóveda de seis paños, cuyos nervios apean en una moldura encastrada en el muro.

Al exterior, llama la atención el hecho de que la ermita se asiente sobre un riachuelo que cruza el terreno a la altura del segundo tramo de la nave. El problema derivado de este hecho se solventó elevando dicho tramo sobre una bóveda de cañón, bajo la cual corre el agua. El tejado tiene un perfil ondulado, adaptado a los tramos del interior de la nave, y utiliza lajas de piedra como material de cierre. La puerta se abre en un cuerpo saliente situado también en el segundo tramo. Consta de un arco abocinado de medio punto y con ocho arquivoltas. Una moldura triangular, a modo de tejaroz, remata en alto con las armas de los Navarra-Evreux. Las claves del acceso muestran las armas de Arnaldo de Barbazán, el Agnus Dei, un caballero con espada y un rostro humano, mientras que en la arquivolta exterior figura el escudo del hospitalero Pedro de Olloqui. En el tímpano se aparece la figura del Salvador junto a la de San Zoilo y otros personajes.

La parroquia de Santa María, un edificio gótico del siglo XVI, se encuentra construida sobre el mismo solar que ocupó el primitivo templo medieval en la parte alta del pueblo. De esta fábrica medieval solo se pueden observar algunos restos en la parte inferior de la torre. Levantada en el siglo XVI sigue la conocida estructura de gran nave de dos tramos con pequeño crucero de brazos desiguales y cabecera poligonal. Las obras no finalizaron hasta 1570 y fueron ejecutadas por Miguel de Iriarte, ayudado por Juan de Anchieta. Tras la restauración efectuada en 1987, todos los muros interiores están enlucidos salvo las cubiertas y los elementos sustentantes. Las cubiertas apoyan sobre la moldura de la línea de imposta salvo en el tramo del coro que lo hacen en pilastras semipentagonales cajeadas con moldura de motivos vegetales a modo de capitel. En el arco interior de la cabecera y en los ángulos interiores de las capillas del crucero se encuentra soportes fasciculados de tradición gótica. Por todo el templo, a la altura de los capiteles corre una moldura en forma de escocia entre un pequeño filo por la parte superior y un par de baquetones en la inferior. Como cubiertas el templo utiliza bóvedas estrelladas con nervios mixtilíneos de variados diseños, como estrellas y flores de rombo en su interior, en otros casos sin rombo, o de tercelete con círculo central, y todas con claves lisas sin decorar. La iluminación llega a través de una serie de vanos en el lado de la Epístola, ventanas de medio punto abocinadas con sus molduras apoyadas en pequeños capiteles prolongados en columnillas en los tramos de la nave y dos óculos abocinados y moldurados en el crucero y en el paño de entrada a la capilla mayor.

Un coro alto del siglo XVI se sitúa a los pies, prolongado por corredores resultado de una ampliación del siglo XVIII. La clave del arco responde al modelo popularizado por Diego de Sagredo en su tratado Medidas del Romano... (1526). La sacristía barroca se encuentra adosada a la cabecera por el lado del Evangelio. De muros enlucidos, es una estancia de planta rectangular con tres tramos cubiertos por bóveda de lunetos separados por arcos fajones planos apoyados en una cornisa moldurada que corre a lo largo de los muros de la estancia.

Al exterior se presentan unos muros de grandes sillares y se percibe la nave como un gran bloque horizontal de igual altura que el crucero, sobre el que domina la torre, con contrafuertes adosados al muro que no llegan a la altura del tejado.

La portada principal, localizada en el lado de la Epístola, se cobija bajo un hermoso nichal de medio punto con intradós de casetones. La portada como tal sigue el modelo usual de la arquitectura renacentista basada en el proyecto de Sagredo que realizó para el sepulcro del obispo Acuña y que publicó en el tratado arriba mencionado. La iconografía se concentra en el frontón y en las enjutas donde aparecen dos medallones con los bustos de San Pedro y San Pedro enlazados por cintas y un par de angelillos uno vestido y otro desnudo y un par de niños con alas en la zona inferior. Bajo el frontón se encuentra la figura de la Virgen sedente con el Niño, San Juan Evangelista y Santiago, además de ángeles músicos a los lados y otros dos pequeños coronándola.

En los tres paños centrales de la cabecera no hay contrafuertes, lo que acentúa el carácter macizo de la construcción. La sacristía, adosada a la cabecera por el lado del Evangelio aunque de fechas más modernas que el resto del edificio, está realizada con una buena sillería.

La torre prismática situada en el ángulo formado por la nave y el crucero por el lado del Evangelio, está formada por tres cuerpos de sillar separados por molduras y recrecida por ladrillo. El baptisterio, adosado a los pies de la iglesia, se muestra como una construcción de sillar con vano recto de la misma época que la sacristía. Un sencillo pórtico cobija la portada de los pies con arcos de medio punto. Esta portada es dintelada con cuatro baquetones muy moldurados.

El interior de la iglesia conserva importantes piezas del arte navarro, como varios retablos, una pila bautismal que sigue modelos medievales con fuste y taza cilíndrica de grandes proporciones, un Crucificado y varias piezas de orfebrería.

Una de las principales piezas es un soberbio retablo que preside el templo cuyo artífice fue el artista romanista Juan de Anchieta entre 1576 y 1581 en colaboración con el escultor Pedro de Contreras en calidad de ayudante que realizó la arquitectura cuya traza seguía los diseños de Anchieta y fue policromado y dorado a comienzos del siglo XVII por el pintor Juan de Landa. Más tarde, en el XVIII, sufrió un repinte de colores planos realizado en 1778 por el pamplonés Juan Martín de Andrés. Este retablo mayor tiene la importancia de ser el primer retablo realizado por el vasco Anchieta en tierras Navarras, que sirvió para su posterior asentamiento en Pamplona. La planta del retablo se adapta al polígono del ábside y se estructura en alto con un banco y tres cuerpos que rematan en un calvario exento. Todo el conjunto acusa las características del romanismo con alternancia de frontones, niños de amplias anatomías tumbados en distintas posiciones además de la influencia de Juan de Juni y del manierismo serliano en la calle central y en el grupo de la Asunción. El retablo está adornado con motivos como ménsulas con bonitos diseños en el banco, volutas y cabeza de águila entre guirnaldas y cabezas de ángeles entre otros motivos. El programa iconográfico representa el ciclo de la Pasión de Cristo en el banco y la Infancia de Cristo en otro cuerpo, además de figuras de apóstoles y santos. Destacan las figuras de la Piedad y el Santo Entierro que están inspirados en dibujos miguelangelescos, la Anunciación con un hercúleo ángel de espaldas, un precioso relieve del Nacimiento, en el primer cuerpo con un San José de largas barbas inspirado en el Moisés de Miguel Ángel y una monumental y clasicista Virgen sedente con el Niño desnudo de potente anatomía cubriéndose con el velo de la Virgen en la calle central. Además las figuras de la Asunción con los brazos abiertos, modelo poco frecuente y la Coronación similar en cierta manera a la realizada por el autor para el retablo mayor de la catedral de Burgos. Destaca también en este conjunto el sagrario reformado en el piso superior para adaptarse al expositor.

Además de este importante y rico retablo mayor la parroquia de la Asunción alberga otros de calidad, como el retablo de la Virgen del Rosario, situado en el Lado del Evangelio en el muro extremo del crucero, de estilo rococó del tercer cuarto del siglo XVIII realizado por el escultor y arquitecto Miguel Zufía entre 1774 y 1777, con iconografía de modelos barrocos de los padres de la Virgen y San José y el niño y la Virgen. El pequeño retablo rococó de San Martín se encuentra también en el muro frente al anterior, realizado por Francisco Nicolás Pejón junto al otro retablo colateral de San Isidro situado en el lado de la Epístola. En el Presbiterio se encuentran, además del retablo mayor antes descrito, dos retablos colaterales, el retablo de San Miguel Arcángel realizado entre 1607 y 1613 por el pintor Juan de Landa, de traza sencilla en función de las pinturas en tabla y lienzo y contiene únicamente dos esculturas romanistas de profetas en el ático. De esquema similar es su colateral retablo dedicado a Santa Catalina realizado también por Juan de Landa en los primeros años del siglo XVII y como en el lienzo de San Miguel están presentes en las pinturas contrastados estudios lumínicos propios del pretenebrismo escurialense. En el lado de la Epístola se encuentra el retablo del Santo Cristo que repite los mismos esquemas que el retablo de la Virgen del Rosario.

En el coro se sitúan dieciséis sitiales que componen la sencilla sillería coral rococó realizada por Miguel Zufía en 1777 con todos los respaldos enmarcados por pilastras cajeadas y placa de rocalla en la zona superior y en la principal la figura de un santo obispo. El órgano realizado en 1785 por el maestro organero Manuel San Juan está alojado en una caja de estilo rococó.

Ya en la sacristía se conservan un Crucificado barroco de tamaño menor que el natural en una hornacina enmarcada por rocallas fechada en la segunda mitad del siglo XVIII, además de una talla barroca de San Gregorio Ostiense de la segunda mitad del siglo XVII.

Se guardan también varias piezas de orfebrería entre las que se encuentran cuatro cálices y un par de relicarios. Los cuatro cálices pueden fecharse entre la segunda mitad del siglo XVII y mediados del siglo XVIII todos con marcas, PP de Pamplona, YAVA® de la familiar de los Yavar y otra con la marca PP e YNDAVE. Uno de los relicarios está datado en la segunda mitad del siglo XVIII siguiendo modelos rococó en el que se guardan las reliquias de Santiago el Mayor y San Luis Gonzaga entre otros santos. Esta pieza fue labrada en plata en 1774.

CRS

Celebra una romería a la ermita de San Zoilo el día 15 de mayo. Fiestas patronales el 9 de septiembre y 5 de febrero.

Parroquia dedicada a Santa María de la Asunción, arciprestazgo de Aibar, diócesis de Pamplona. El concejo de Cáseda, cedió el patronato de su iglesia en 1263 al rey D. Teobaldo II. Hubo en la iglesia parroquial de Santa María doce beneficios enteros y tres medios destinados a la sacristía y diez y medio patrimoniales. La vicaría debía de recaer en uno de los primeros y los dos beneficios restantes, llamados de mensa, eran de libre presentación del hospitalero, dignidad de la catedral de Pamplona, como abad de Cáseda y perceptor de los frutos juntamente con los beneficiados, y por iguales partes, deducida la cuarta para el obispo. Cerca de la localidad había tres ermitas, la de San Felipe y Santiago, la de San Bartolomé, a la entrada del puente y la de San Blas, que fue la antigua parroquia con el título de San Felices, llamada vulgarmente parroquia de los "Chistones" o de agotes cristianos nuevos. En un alto que domina toda la ribera Navarra y gran parte de Aragón está la ermita de Santa Agueda, llamada más tarde de San Pedro y entre oriente y mediodía la antigua iglesia de San Zoilo, cuya fundación atribuye Moret a Gulesindo, obispo de Pamplona entre el año 848 al 876. Consta que existía a mediados del siglo XIV por una bula de Gregorio VI del año 1343 por la que concedía, junto con catorce obispos comensales suyos, muchos días de indulgencia a los que visitaran la ermita. En el pórtico constaban las armas de los reyes de Navarra y Aragón, y se cree que en esta ermita se celebraban las Juntas de la Hermandad establecida entre algunos pueblos de ambos reinos en el año 1204 contra los salteadores.

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