Udalak

ORDIZIA

Anteriormente Villafranca de Ordizia. Villa y Municipio de Gipuzkoa que adopta su denominación actual por resolución 04-01-1982 (Boletín Oficial del País Vasco 20-01-1982 y Boletín Oficial del Estado 22-04-1989). Está situado en la zona central, sureste, de la provincia. Limita al norte con términos de Itsasondo, al sur con Lazkao y Beasain, al este con Zaldibia y al oeste con Beasain. Riega su término el río Oria. La capital, villa de Ordizia, se encuentra en la parte central del término municipal, en una llanura en la orilla izquierda del río, a 154 m. de altura. La zona Noeste es la más montañosa, oscilando sus alturas entre 745 y 500 m. Las coordenadas geográficas son 1° 30' 30" de long. este (Mer. M.) y 43° 03' 10" de lat. norte Se denominó Villafranca de Oria desde 1916 hasta la década de 1970-80 en que pasó a llamarse Villafranca de Ordizia. En 4 de enero de 1982, la Viceconsejería de Administración Local del Gobierno Vasco autorizó el retorno a su nombre antiguo de Ordizia.


Ver mapa más grande

Se halla enclavada en su mayor parte sobre terreno aluvial del río Oria. Los terrenos de sus alrededores están constituidos por una sucesión flyschoide arenisco-calizo-arcillosa.

Población 1960-70-88: véase tabla.

Censos. 1800: 120 vecinos; 1860: 1.197 h.; 1900: 1.421; 1910: 2.318; 1930: 4.423; 1940: 4.335; 1950: 4.796; 1966: 8.600; 1970: 9.380; 1975: 10.327; 1981: 9.724; 1986: 9.237; 1988: 9.418; 2000: 9.089.

Movimiento natural. Matrimonios: 1966: 43; 1967: 30; 1968: 40. Nacidos vivos: 1966: 167; 1967: 151; 1968: 147. Defunciones: 1966: 57; 1967: 56; 1968:76. Mortalidad antes de los 5 años: 1966: 2; 1967: 1; 1968: 4.

Población inmigrante. En 1981 contaba con un total de 4.949 inmigrantes llegados:

Antes/en 1950 Entre 1951-1960 Entre 1961-1970 Desp. de 1970
433 v.
581 h.
466 v.
468 h.
783 v.
796 h.
682 v.
740 h.

(Ref. "Movimientos Migratorios").
1800: 80 casas y 26 caseríos; 1950: 282; 1970: 332 (concentrada), 32 (diseminada). Desde 1960 a 1968 la población de este municipio creció en un 4,03 % medio anual. Indice de crecimiento de 1960 a 1970 (base 100): 137,94. Variación porcentual de la población 19701975: + 10,1 .
Distancia desde la capital del municipio a San Sebastián: 42 kms. Distancia a la cabeza del partido judicial: 16 kms. Este municipio tiene estación de ferrocarril. A través de un ramal enlaza con Itsasondo de la N. 1 Tolosa-Alsasua. También comunica por medio de una carretera comarcal, por una parte con su vecino Beasain, y por otra con la localidad de Lazkao.
L. L. Bonaparte, en 1863, la clasificó en el euskera guipuzcoano y, dentro del mismo, en el subdialecto meridional y variedad de Zegama. En el primer tercio del s. XIX, Añibarro la incluye, a efectos de predicación, en una lista de localidades cerradamente vascoparlantes (Varios: "Geografía Histórica de la Lengua Vasca, Auñamendi, 1960, t. I, pp. 44-60). En 1970 el número de vascófonos ascendía a 4.880 personas, representando al 52 por 100 de su población total (Pedro de Yrizar: "Los dialectos y variedades de la lengua vasca", sep. "Boletín de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País", 1973, p. 30). Según el censo de 1981 había los siguientes hablantes: ("Educación y Euskera"):

Erdaldunes 3.563
Euskaldunes
- Alfabetizados
- Algo Alfabetizados
- No alfabetizados
1.954
1.579
423
Casi euskaldunes
- Alfabetizados
- Algo Alfabetizados
- Pasivos
830
827
326

Según reseña Gorosábel, en el s. XIX, el vecindario se empleaba en su mayor parte en la labranza de los campos, cuyas cosechas principales consistían en trigo, maíz, nabo, castaña, legumbres y hortaliza, siendo escasa la de manzana. Tenía bastante ganado vacuno, lanar y de cerda. «Su término es montuoso, tal cual poblado de arbolado y abundante de aguas. En la villa hay varias tiendas de comercio bastante bien surtidas de géneros de telas, lienzos, paños, vasijería y otros de uso común en el país. Tampoco faltan en ella artesanos de los diferentes oficios usuales; como son carpinteros, canteros, herreros y albañiles. En su jurisdicción no hay ferrería, ni fábrica de ninguna clase, y sí únicamente dos molinos harineros». A fines del s. XIX, «en la villa tenemos una fábrica de boinas de Egoscozábal y Cía de bastante importancia. También hay en esta villa una de curtidos y otra de cerillas, ambas en pequeña escala». [Ref. «La I. G. F. S.», 1894, pp. 105]. Molinos antiguos: Errotazar, Errotaberri, Tximista y Marlaras. (Ref. A. A. S.: «T. de M.»). Según el censo agrario de 1962, en este ayuntamiento había 200 explotaciones agrícolas, 86 de menos de 0,1 Has. , 53 de 0,1 a 1 Ha., 34 de 1 a 5 Has., 25 de 5 a 20 Has., 1 de 20 a 100 Has., 1 de 100 y más Has. El régimen de tenencia era el siguiente: Propiedad: 3.652; Arrendamiento: 47; Aparcería: 25; Otros: 2.
Censo industrial (1975). Había un total de 139 empresas, dedicadas a la alimentación 19, textil 10, madera y corcho 15, química ninguna, construcción 49 y metal 35. Las empresas de más de diez trabajadores enclavadas en su término eran en 1982: Alttur, S. Coop. (bombas centrífugas) con 15, Armendariz Imaz, Pedro (construcción) con 35, Cartonajes Nadal, S. A., con 15, Goenaga, S. A. (cubertería) con 34, Guerrero Núñez, Jerónimo, Pintados Guerrecal con I l, Lorenzo Apellaniz, S. A. (LORAPE) (accesorios metálicos) con 111, Orkli, S. Coop. (electrodomésticos, calefacción) con 197, Panificadora del Goierri, S. A. (PAGOSA) (B. San Isidro) con 34. («C. I. P. V.», 1982). En 1981 poseía 35 empresas, de las cuales 29 ocupaban de 3 a 19 personas, 4 de 20 a 99 y 2 de 100 a 499. En las primeras trabajaban 180, en las segundas 163 y en las terceras 308, sumando un total de 651 personas ocupadas en la industria. (Ref. ESICAE, E. Jaurlaritza). Comercialmente, Ordizia pertenece al área de Donostia-San Sebastián, subárea de Beasain-Ordizia.
El total de población considerada activa en 1982 era de 2.623 varones y 859 mujeres. De éstos, 2.299 v. y 638 m. se hallaban ocupados, 180 v. y 178 m. buscaban empleo por primera vez y 144 v. y 43 m. habían trabajado anteriormente. El total de inactivos estadísticos era de 2.093 y de inactivas estadísticas 4.058. (Ref. Asv 1982).
La iglesia parroquial de Santa María sustituiría a la antigua iglesia de San Bartolomé a finales del siglo XIV, si bien la actual fábrica es fundamentalmente una realización del siglo XVI. Del anterior edificio se conservan algunos elementos, tales como la portada y el arco de entrada de la capilla de los Torretagle. De todos modos, los incendios sufridos, fundamentalmente el ocurrido en 1511, provocarían mayores alteraciones en la realización original. De hecho, las obras se desarrollarían en dos fases. La primera se iniciaría a fines del siglo XV, mientras que las obras deberían iniciarse nuevamente a partir de la fecha anteriormente señalada. En 1554 el obispo dispensó a los vecinos de los derechos de enterramiento, circunstancia que prueba la práctica finalización del desarrollo constructivo. En ese año se pusieron en la cabecera y en el tramo contiguo catorce filaterías pintadas y doradas por Cristóbal de Olazarán, pintor y dorador avecindado en Oñati. Lógicamente, esas realizaciones no han llegado hasta nuestros días, pero sí que nos demuestran la práctica finalización del proceso constructivo, que encontraría efectivo término en 1579, momento en el cual Juan de Zunzunegui, vecino de la localidad de Legorreta, y Pedro de Nafarrasagasti, avecindado en la de Idiazabal, examinaron la obra de cantería efectuada por el maestro Gregorio de Mendiola en la torre del campanario, labor tasada por los anteriores en 102 ducados. De todos modos, la torre volvería a efectuarse en el siglo XVIII. Así, en 1777, y por mediación del Marqués de Valmediano, Manuel Martín de Carrera prepararía una traza y condicionado para esa nueva intervención. En febrero se obtendría la necesaria licencia para llevar a cabo la obra, si bien no se aceptó el proyecto del arquitecto señalado, solicitándose a Pamplona que Francisco de Ibero arreglara el diseño, tasase y dictase las cláusulas del contrato. De esta forma, Francisco de Ibero otorgó un nuevo diseño en julio de 1779. La obra se remató en pública almoneda en Manuel Francisco de Zabala el día once de octubre de 1779. La entrega de las obras la efectuaría el propio Ibero, puesto que para ello fue nombrado tanto por el artífice como por los patronos, en abril de 1782.

El edificio es de planta de salón, si bien ha sufrido una modificación que altera nuestra percepción final sobre su figura. Provisto de ábside ochavado, posee dos capillas laterales, una a cada lado del tramo anterior a la cabecera, que, en consecuencia, se presentan como brazos de un crucero, si bien, en origen, no desempeñarían tal función. La nave posee cuatro tramos, con el coro situado en alto sobre el último de ellos, haciéndose uso para la cubrición de bóvedas de crucería, cuya disposición sobre los diferentes tramos de esa nave es muy sencilla. En el caso de la capilla mayor, sin embargo, y puesto que sería el último ámbito modificado, sin olvidar además su mayor importancia, la bóveda empleada es de crucería más complicada, formando su dibujo una estrella o corona que la singulariza, como hemos señalado, del resto de la construcción. En cuanto a los soportes, se hace uso de columnas desprovistas de basa, dado que se disponen embebidas en los muros, decorándose, además, con sencillas molduras sus capiteles. Además, resulta conveniente destacar la presencia de dos capillas de patronato en el lado de la epístola, mientras que en el del evangelio se dispone otra más.

La torre ideada por Francisco de Ibero se sitúa en el segundo tramo del lado del evangelio. Posee dos cuerpos, con disposición cuadrada para el inferior, que se eleva hasta coincidir con la altura del tejado, para finalmente disponer el de campanas, lógicamente el más señalado. Emparentada con otras realizaciones del tracista, conviene reseñar, antes de nada, que la imagen con la que se corona es una realización muy posterior en el tiempo. Carente el primer cuerpo de ornamentación, circunstancia plenamente acorde a la llegada de los principios neoclásicos, en el de campanas las pilastras y el friso empleados son también lisos, destacando la presencia de jarrones situados en las boquillas y cornisa. Por otro lado, tal y como se ha señalado, la carencia de una sotabasa para el campanario y la presencia del porche, provoca cierta falta de esbeltez, restando, por así decirlo, parte de su importancia a esta torre y, por supuesto, al arco de entrada al templo.

En su interior, destaca el retablo mayor, realización en origen, al igual que los retablos colaterales, de Bernabé Cordero, maestro de procedencia madrileña y oficial en principio del destacado maestro Pedro de la Torre. Pese a las variaciones sufridas por estos muebles, tal y como a continuación señalaremos, su ejecución fue contratada en un inicio por el maestro señalado en el año 1656. Concretamente, Cordero se obligaba a ejecutar el retablo mayor, custodia y dos colaterales en un plazo de dos años, debiendo finalizar con anterioridad a esa fecha la custodia y los colaterales, concretamente para el día de Pascua de Resurrección del siguiente año. La cantidad estipulada fue de 1.400 ducados, que le serían abonados en diferentes plazos. Lo cierto es que la muerte del maestro contratante en 1658 provocaría que, tres años más tarde, Antonio de Alloitiz y Aguirre, veedor de arte en el obispado de Calahorra, examinara y tasara lo realizado, echando en falta el pedestal del segundo cuerpo del "relicario" y dos jarrones de azucenas en el mismo, de forma que evalúo lo efectuado en 15.376 reales de vellón. Con posterioridad, en 1665, habría un pleito formulado por los tutores del hijo del artista fallecido, accediendo finalmente la fábrica a abonar lo solicitado.

Con posterioridad a las fechas anteriormente señaladas, estos muebles sufrirían importantes modificaciones que alteran su aspecto final, adecuándolo, en buena lógica, a la fecha de variación. Así, hacia 1720 Pedro de Quintana plantea la abundante labor de talla que sobre todo los retablos laterales habían de sufrir, pero variando igualmente al mismo tiempo la disposición del retablo mayor. Este último cuenta con banco, cuerpo único dividido en tres calles y ático semicircular con un medallón coronado que cierra el conjunto. En realidad, poco queda de la labor desarrollada por Bernabé Cordero, únicamente las dobles columnas corintias en los extremos, situándose entre las mismas las imágenes de San Juan Bautista en el lado del evangelio y San Ignacio de Loyola en el de la epístola, realizaciones ambas que no poseen excesiva calidad. El resto obedece a la modificación mencionada, también las ménsulas sobre las cuales se sitúan las imágenes señaladas, En el puerta del sagrario se representa el Calvario, estereotipada composición de correcta formulación, disponiéndose encima un nicho en el cual hallamos una cruz, realización neogótica que adopta la disposición de un tríptico abierto provisto de pequeñas columnas salomónicas y vanos de carácter gótico, todo ello escoltado por abundante decoración. Preside el conjunto la efigie de Nuestra Señora de la Asunción, imagen que debemos a Domingo de Zumalde, maestro escultor avecindado en Oñati y que recibió 1.270 reales por su trabajo, desarrollado también hacia 1720. Concretamente, la imagen que preside el mueble posee un mayor dinamismo que los situados en las calles laterales, circunstancia lógica dadas las fechas señaladas, con una disposición compositiva abierta y una actitud declamatoria que no oculta, sin embargo, la modesta capacitación de su autor. El dorado, por su parte, se debió a Agustín Conde, tarea desarrollada en 1722, quien por la misma, incluyendo la misma labor en el colateral de Santa Ana, recibió 420 reales. Los oficiales que le ayudaron fueron José Pérez, vecino de Donostia, y Felipe de Caraia, oficial montañés este último. Además, en el remate se dispone un lienzo que nos presenta a la Inmaculada Concepción, que aparece escoltada por dos ángeles, realizaciones escultóricas debidas igualmente a Zumalde.

Los retablos colaterales de la Virgen y San José, de Santa Ana y Nuestra Señora del Rosario, en origen, muestran en menor medida las modificaciones producidas en el siglo XVIII, dada su concepción. Así, en el del lado del evangelio hay una imagen gótica de la Virgen con el Niño en un nicho escoltado por columnas corintias. En el banco encontramos una serie de pinturas de rango menor que nos presentan diferentes santos y en el ático de nuevo un medallón en el cual se sitúa una nueva pintura que probablemente represente a Santiago el Menor. En el mueble del lado de la epístola, la efigie que lo preside, San José, es realización reciente. Ambos organismos, de idéntico modo a como ocurre con el mayor, se encuentran bordeados por decoración de talla propia del siglo XVIII, circunstancia que les otorga un acusado carácter barroco. Obviamente, y dada la crónica señalada, el conjunto resulta un tanto ecléctico, si bien ello le otorga un valor añadido, pues, pese a ser la composición un tanto extraña, sobre todo por lo que al mueble principal se refiere, ello tiene como consecuencia igualmente la supresión de cualquier obstáculo en su concepción expresiva.

Existe, además, un retablo de carácter rococó en una de las capillas situadas en la nave de la epístola. Provisto de planta mixtilínea y dividido en banco, cuerpo único y remate, puede tratarse de una realización del maestro Juan de Aguirre. El cuerpo único se halla dividido en tres calles por medio de dos columnas de capitel compuesto y placas de rocalla en sus fustes, disponiéndose en los extremos de sus laterales pilastras también compuestas. La única imagen existente es la del titular, San Miguel Arcángel, obra que anuncia ya los principios neoclásicos, si bien es obra de cierta calidad. El veinticinco de febrero de 1579 doña María de Guevara y Martín de Múxica contrataron con Pedro de Goicoechea un retablo para la capilla de Santiago de la Vera Cruz. Conviene destacar, además, el retablo existente en la capilla de Isasaga, con varias tablas pintadas y el relieve de San Gregorio, realización que corresponde al siglo XVI.

Junto a la parroquia se sitúa el edificio de Correos, casa solar de la familia Múgica en realidad y que en origen sería una casa torre. Albisu, Isasaga, Barrena Txiki y el palacio Barrena son también construcciones de interés. Por lo que al último edificio se refiere, es una construcción de amplias dimensiones provista de planta rectangular. Erigido entre fines del siglo XVI y principios del XVII, se cubre a cuatro aguas. Destaca la fachada que da al lado del mediodía, ubicándose en su primer y segundo piso un gran arco central, mientras que a sus lados hallamos otros de menores dimensiones. El palacio Zabala es otra construcción sumamente destacable. Provisto también de planta rectangular y cubierta a cuatro aguas, sobresale su fachada principal, provista de un doble arco coronado por un ostentoso escudo. Por otro lado, conviene destacar también la existencia de algunas piedras talladas en este templo, realizaciones de modesta factura y probablemente pertenecientes al siglo XV.

En la plaza de la localidad también encontramos una serie de edificios de incuestionable interés. Así, la casa consistorial es una construcción neoclásica, debiéndose su diseño a Alexo de Miranda. Erigida en 1798, supone la actualización, por así decirlo, del modelo unánimemente aceptado para el tipo edificativo. Se halla provisto de un pórtico en la planta baja, destacando en esta ocasión su profundidad y el uso de los soportes. De esta forma, la fachada principal tiene en su planta baja tres arcos a los cuales se superponen las dos plantas superiores. El piso noble presenta el habitual balcón corrido, al cual se superponen en el centro el escudo de la localidad y un reloj. Fiel a los principios del periodo, la depuración de líneas y la sobriedad de formas se imponen en su desarrollo, constituyéndose en un acertado exponente de este tipo de construcciones en el periodo señalado. El Mercado es una construcción de planta irregular y abierta, fabricada en hormigón armado y provisto de columnas gigantes provistas de capiteles corintios, situándose la cubierta a doce metros de altura y provista de ornamentación y floreros de piedra. Realizado entre los años 1924 y 1925, el autor del diseño fue José Gurruchaga. Pese a su evidente carácter funcional, es, por tanto, una realización de marcado carácter clasicista, aunando el pragmatismo y la solemnidad. La casa Abaria es, por su parte, una realización del siglo XVII. Preside su fachada principal el escudo de la familia, con una disposición ciertamente severa en su concepción, de acuerdo a los principios clasicistas que durante el periodo en cuestión regían. La casa Sujeto, identificada igualmente como del Duque del Infantado, fue reconstruida tras un incendio acaecido en 1738. Destacan sobremanera las pinturas de carácter neoclásico situadas en su fachada. En una calle cercana encontramos la casa de Ibarbia, construcción palaciega en origen, si bien convertida en vivienda vecinal, y donde apreciamos un soberbio balcón en esquina de fines del siglo XVI. El casco histórico de Ordizia fue declarado Bien Cultural con categoría de Conjunto Monumental (BOPV de 27 de marzo de 1996).

Por lo que a la escultura pública se refiere, en la residencia de ancianos hallamos el Homenaje al Dr. Fleming, 1881-1955, realización anónima de 1982. A Félix Alangüe se debe la obra sin título situada en el polideportivo, desarrollo de robre efectuado entre 1989 y 1990 que presenta, sobre una superficie plana, elementos con diferentes direcciones. Aitor Mendizábal es el autor del desarrollo existente en el palacio Barrena, parte de una figura humana en cuclillas colgada de una estructura metálica que el autor efectuaría para la blasonada en 1991.

Fuera del núcleo urbano se sitúa la ermita de San Bartolomé, considerada primitiva parroquia de la localidad. Se trata de una modesta realización, que sufrió una importante renovación en el siglo XVIII. En su interior se sitúa el retablo de San Bartolomé, erigido entre 1735 y 1736 por Martín Antonio de Alliri y Juan de Ugartemendía, encargándose de la imagen titular Juan Asensio de Ceberio. El puente de Akarte se realizó en el siglo XVIII. El caserío Zabale posee una torre en uno de sus lados, recia realización que junto con el escudo que mantiene la construcción otorga su particular fisonomía a esta realización. Por último, también se han destacado los caseríos Bustuntza, La Granja y Mariaratz.

Ignacio CENDOYA ECHÁNIZ
Profesor de la U.P.V.-Euskal Herriko Unibertsitatea
Canción popular vasca: Marcha (IX). Ref. R. M. de A.: «C. P. V.», n.° 288.
José Ochoa de Arín publica en San Sebastián (1713) el célebre catecismo de Villafranca, llamado así por estar escrito en la variedad guipuzcoana de Ordizia.
Creencias, cuentos y leyendas: Prácticas populares en las iglesias; Relatos de genios y de sus apariciones. Ref. J. M. de B.: «E. M. e. I. M. P. V.», t. II, p. 99; t. IV, p. 129.
Municipio, partido judicial de Tolosa, Gipuzkoa.
Villa, independiente, 18 fuegos. El gobierno municipal antiguo de esta villa se fundaba en las ordenanzas aprobadas por el consejo de Castilla. Según ellas, su Ayuntamiento debía componerse de un alcalde, de un teniente de éste para sus ausencias, enfermedades y demás impedimentos, de dos regidores, y un síndico procurador general; a quienes se añadieron después dos diputados del común y un síndico personero, con arreglo al auto-acordado de 5 de mayo de 1766. Conforme a la ley de 8 de enero de 1845, su corporación municipal constó de un alcalde, de un teniente de alcalde y seis regi dores. Ordizia fue uno de los pueblos donde se celebraron alternativamente las Juntas Generales de la provincia, en las cuales, así como en las particulares, sus apoderados ocupaban el décimo quinto lugar a mano derecha del corregidor. Para los repartimientos provinciales se hallaba encabezada en veinte y siete fuegos.
A mediados del s. XIX tenía una escuela elemental dotada con 3.300 reales anuales, y otra de niñas de igual clase con 2.200; ambas de los fondos municipales. En 1970-1971 poseía 30 unidades escolares: 19 nacionales, S de la Iglesia y 6 privadas. Total de escolarizados: 695 niñas y 649 niños. Instituto mixto de Bachillerato «Oianguren», transferido a la Comunidad Autónoma Vasca en 1981 . Escuela profesional del Goierri especializada en máquinas-herramientas, calderería en chapa y estructural, máquinas eléctricas y administrativa. Ikastola Jakintza para niños de Preescolar, E. G. e. y a. u. P.; tiene servicio de comedor y transporte. La asistencia a clases de euskara, en régimen de «gau-eskola» durante el curso de 1981-1982 era de 108 alumnos. En 1982 había una población preescolar de 241 niños y 272 niñas, 2 centros públicos de EGB y 2 privados que acogían 793 niños y 838 niñas, 1 centro público de bachillerato y COU al que asistían 137 niños y 203 niñas, 1 centro de FP privado al que acudían 561 niños y 79 niñas. La población escolar de las ikastolas era la siguiente: 321 alumnos de preescolar y 628 de EGB en 1 centro. (Ref. AEV 1982). El n.° de alumnos en el curso 1983-1984 era: en preescolar 377, de los cuales 109 en centros públicos, 229 ikastolas y 39 en centros privados; 1.568 en EGB, de los cuales 724 en centros públicos, 648 en ikastolas y 196 en centros privados; 429 en BUP/COU, todos ellos en centros públicos; 256 en F.P.I., todos ellos en centros privados; 289 en F.P.2, todos ellos en centros privados y 11 en E.E., todos ellos en centros privados.
El nivel de instrucción de los mayores de diez años era, según el censo de 1981 ("Educación y Euskera"):

Analfabetos
Sin estudios
Primer Grado
Primer Ciclo
99
1.594
3.539
876
F. Profesional
Segundo Ciclo
Escuelas Univ.
Facultades / ETS
411
246
195
86

Casa de Cultura en el Palacio Barrena. Contempla como servicios: Biblioteca con 13.148 volúmenes, Sala de conferencias, Sala de exposiciones, Academia de música, H. A. B. E. (Euskaltegi), Taller de fotografía, Teatro, Danza, Cineclub y Taller de sonido. Cuenta con un coordinador de actividades. Bertsolari-Eskola. Servicio de educación especial en el Colegio Público Fray A. Urdaneta y de atención a deficientes mentales en el Patronato San Miguel.
Círculo Carlista (1908). Sociedad de Caza y Pesca Azari, Sociedad Deportiva Txapel-Gorri, Sociedad Itxaropena, Sociedad Boxing Ciclo-Club, Sociedad Pelotazale Jai-Alai, Ordiziako Mendizaleak, Larrun Arri Elkartea, Argi-Berri El kartea, Irriki Elkartea, Santa Ana Abesbatza, Oroith Abesbatza, Beti-Argi, Banda, Rondalla Laguntasuna.
Zona deportiva de Altamira: Polideportivo, piscina olímpica, piscina cubierta, pista de atletismo, campo de fútbol anexo; Frontón Beti-Alai.
Según reseña Gorosábel (1862), «hay un hospital de fundación inmemorial, cuyo patronato corresponde al Ayuntamiento; destinado al socorro de los pobres naturales de ella de ambos sexos. Hubo un pósito de granos instituido por D. Esteban José y D. José María de Abaria en el año de 1772, bajo el patronato del vicario, beneficiado mayor, alcalde y primer regidor, para el socorro del público en sus necesidades. Los mismos fundaron una obra pía para dotación de dos doncellas huérfanas de esta villa con la propina de 150 ducados anuales a cada una; cuyos patronos son los cuatro individuos citados». Residencia «San José»; Hogar de Jubilados; Ambulatorio de Osakidetza.
Celebra las fiestas de Santa Ana, el 25 de julio. Gran temporada, tradicional esku-dantza, de Santeneros, con los nuevos matrimonios celebrados en el año. Mercado, en aumento, los miércoles. «Euskal Jaiak», a principios de septiembre.
Gorosábel (1862) señala cómo se tituló antiguamente: Noble y Leal Villa; y su escudo era «en campo azul un castillo dorado con tres almenas, y tenía por trofeo un cañón». «Desde tiempo in memorial se conservó hasta principios del presente siglo en la casa concejil un cañón de hierro, del cual se servía para echar salvas en ocasiones de regocijos públicos, tránsito de personas reales y otras semejantes». Por resolución de la Dirección de Relaciones Institucionales y Administración Local del Gobierno Vasco de 17 de julio de 1989, se autorizó al Ayuntamiento de Ordizia a modificar su escudo, quedando así descrito: «En campo de azur, un castillo almenado de oro apoyado sobre una doble hilera de escaques en oro y sable. Para el contorno se adoptará el medieval hispánico terminado por abajo en arco apuntado».
Fundación. Según la tradición, esta villa en su origen estuvo situada a orillas del río Oria, donde la desaparecida ermita de San Bartolomé; la cual se cree haber sido su primitiva parroquia. El nombre que entonces tenía era Ordizia. Su fundación fue realizada por Alfonso X el Sabio de Castilla en el año de 1256 al tiempo que la de Tolosa y Segura. Consta que el mismo monarca, para el fomento de la población de esta villa libró en Sevilla el 30 de junio de 1268 el competente privilegio. Por éste le puso el nombre de Villafranca, mudando el de Ordizia, que todavía conservaba. También que le concedió el fuero, exenciones, libertades y regalías de la ciudad de Vitoria y otorgó a sus vecinos, moradores y hombres buenos la merced de la exención del pago de todo pecho real. El rey Sancho IV de Castilla, queriendo acabar la obra principiada por su padre, expidió otro privilegio en Valladolid el 28 de abril de 1290, confirmando los precedentes y concediendo a sus pobladores otras exenciones y franquezas.
En la ruta jacobea. Fue paso de peregrinos de Santiago en la Ruta Compostelana Bayona-Burgos en dirección a Vitoria.
En Navarra. En 1367 Carlos II de Navarra recupera Ordizia para el reino de Navarra en virtud de las promesas hechas el año anterior por los dos contrincantes a la corona castellana, Pedro I (Libourne) y Enrique de Trastámara (Santa Cruz de Campezo).
Concordia de 1399. Los lugares de Altzaga, Arama, Ataun, Beasain, Gaintza, Itsasondo, Legorreta y Zaldibia, y varias casas del concejo de Lazkao se unieron a la vecindad de esta villa en virtud de escritura de concordia otorgada a 8 de abril de 1399. Esta sumisión, cuyo objeto fue el de formar un cuerpo respetable de defensa contra los malhechores que infestaban el país, así como contra los poderosos que les molestaban, se verificó mediante escritura de anexión celebrada con las convenientes condiciones. Conforme a ellas, el alcalde de Ordizia reasumió el ejercicio de las atribuciones judiciales, tanto en lo civil, como en lo criminal, en toda la extensión del territorio de dichos lugares quedando los de éstos en la clase de pedáneos y sin jurisdicción propia. Esto no obstante, dichos lugares se reservaron su administración económica independiente para lo cual conservaron sus ayuntamientos y concejos abiertos. Las expresadas concordias fueron confirmadas por el rey Enrique III en Turégano el 5 de agosto de 1402, por los reyes sucesores, y luego Fernando e Isabel en Córdoba a 27 de mayo de 1492.
Privilegios del siglo XV. Recibió un privilegio dado por el rey Enrique IV de Castilla en Madrid el 14 de enero de 1467, para que no se le exigiesen los dos mil maravedíes de la moneda nueva, que pagaba cada año el Rey por razón del pedido ordinario. Por este instrumento se confirma además la exención que tenía ya de la contribución llamada fonsadera, servicios, moneda, yantar y demás tributos, a excepción de las alcabalas. La concesión de esta merced fue en consideración a sus servicios y los daños que sufría como pueblo de la frontera de Navarra en las guerras con este reino. Así resulta del privilegio que conserva la villa de Segura, comprendida en estas gracias. El 15 de mayo de 1471 , en Orduña, el mismo rey concedió licencia a los vecinos de Ordizia y de otros lugares de la provincia, para que se defendiesen contra los robos de los navarros. (Ref. Cartulario Real de Enrique IV a la provincia de Guipúzcoa, SEV. 1983).
Incendio de 1512. Esta villa se incendió el día 18 de marzo de 1512 y quedó totalmente arruinada. Para su reparación la reina Juana I por privilegio expedido en Valladolid a 16 de octubre de 1514 le hizo la merced de 41.845 maravedíes de renta en las alcabalas por tiempo de veinte y cinco años.
Segregación de Lazkao. A medida que los mencionados lugares sufragáneos de Ordizia fueron aumentándose, señala Gorosábel, y la necesidad de su protección se disminuyó con la mayor seguridad pública, empezaron a manifestar deseos de emanciparse. La razón que alegaron para practicar gestiones en este sentido fue los agravios que suponían haber recibido de parte de Ordizia. Es preciso confesar, sin embargo, que semejante causa no estaba justificada y si es que se les habían causado algunos excesos, nunca podían ser tan graves que obligasen a una determinación de tal naturaleza. Debe atribuirse, pues, ésta principalmente a la inclinación natural que tenemos a la independencia respecto de los demás. Ello es que, después de haber litigado y luchado por bastante tiempo con Ordizia, lograron al fin en el año de 1615 su segregación de ella, mediante los reales privilegios de títulos de villas de por sí con jurisdicción propia. Por esta merced tuvieron que hacer a Su Majestad el servicio pecuniario correspondiente, como se expresa en los respectivos artículos. Las casas del territorio de Lazkao, que estaban agregadas, llamadas Maizaundia, las dos Iztuetas, Ibarrolaburu, Insaurrondo, las dos Maíz, las dos Izagirres y Gomendradi, continuaron en la dependencia de Ordizia. Los habitantes de ellas contribuían por consiguiente en la expresada villa y a sus llamamientos acudían en todo. Con el tiempo ocurrieron algunas desavenencias entre ellos y los de Ordizia; y habiendo cesado también los motivos que les habían obligado a su anexión, mediante el sosiego público de estos reinos, promovieron su restitución a su antigua vecindad de Lazkao. Ordizia se conformó con la segregación y así se verificó ésta en virtud de la escritura que otorgaron el 16 de febrero de 1648 por testimonio de Domingo de Ercilla, escribano de Arería. Las expresadas diez casas pagaron a Ordizia por esta separación la suma de doscientos ducados de plata doble que exigió en compensación, para ayuda de costa de la nueva obra de la casa concejil que se proyectaba hacer.
Incendios en el siglo XVIII. Tuvo también algunos incendios parciales en los años de 1738 y 1751 en cuya vista el 17 de julio del año siguiente formó una ordenanza sobre la cantidad de paja que se podía tener en las casas y obtuvo la real aprobación.
Guerras carlistas. En octubre de 1833 comienza la primera guerra carlista. Para mayo de 1835, Zumalacárregui era dueño del territorio comprendido entre Pamplona y Vitoria, y decidió apoderarse totalmente de Gipuzkoa. La primera plaza fuerte que atacó fue Ordizia, que había sido fortificada por disposición de la autoridad superior militar de la provincia. Para su defensa se formó por sus habitantes una milicia urbana, señala Gorosábel (1862), que auxiliase a la guarnición de tropa. Así se mantuvo sin novedad de consideración hasta los últimos días del mes de mayo de 1835 en que el general Zumalacárregui, voyante a la sazón en los sucesos de la guerra, trató de apoderarse de ella a viva fuerza. Presentóse este caudillo con sus batallones y artillería en las cercanías de esta población el día 25 del expresado mes, y la cercó, pero la guarnición y milicia urbana tomaron por su parte sus disposiciones para hacer una vigorosa defensa. El enemigo dió principio desde luego a los trabajos de ataque, que no pudieron impedirse a pesar del vivo fuego que se le dirigió y así es que de inmediato el día 26 lanzó contra esta población multitud de granadas y balas rasas por medio de dos cañones y dos obuses colocados en puntos próximos y acomodados. Continuó los cinco días siguientes el fuego de la artillería contra la puerta de Vitoria y casas fortificadas de Gazteluzar y Garagartza, en cuya extensión abrió una ancha brecha, que fue cubierta durante la noche del 31 con tablones y sacos de tierra. A las dos de la mañana del inmediato se presentó el sitiador en la parte del campo santo, llamando la atención de la plaza con terrible gritería de asalto, al mismo tiempo que bajaba con silencio por la opuesta, o sea la de la brecha, con escalas y tablas, persuadido de poder introducirse por la misma. Los sitiados, sin intimidarse de todo este aparato de asalto, lo rechazaron serenos haciendo un horroroso fuego desde todos los puntos fortificados, en cuya vista desistió el enemigo de su empresa, dejando en el campo dos cadáveres y cuatro escalas con sus tablas. El mismo día 1 de junio, después de amanecer, la guarnición hizo una salida que tuvo el doble objeto de recoger estas escalas y ahuyentar una partida, que oculta en las ruinas de la casa de Insinzionea, se ocupaba en abrir una mina. Ambos objetos se consiguieron por completo y con toda felicidad. El enemigo continuó al siguiente día un horroroso fuego de balas rasas e incendiarias, granadas y bombas que produjo el efecto de destruir el fortín y parte de la casa de Garagartza, así como otras varias de la población. En tal estado de cosas, a las cinco y media de la mañana del 3 enarboló el enemigo sitiador la bandera de parlamento; que admitido por la plaza, se recibió por ésta un pliego de Zumalacárregui, intimando la rendición en el término de dos horas, pena de ser pasada a cuchillo. Al mismo tiempo ofrecía dar permiso para pasar a Urretxu, donde suponía se hallaban más de cuatrocientos prisioneros -2.000 según otras fuentes- hechos a Espartero la víspera en Deskarga; indicando además la ninguna esperanza de socorro, por haber sido también batidos los generales Valdés y Oráa. Según relata Gorosábel, a esta intimación contestó la plaza, que saldrían de ella tres personas a cerciorarse del contenido en dicha comunicación; siempre que se presentasen en la misma en clase de rehenes tres oficiales de estado mayor, como se verificó. Consiguientemente, pasaron al campo enemigo Manuel de Zavala, subteniente del regimiento de San Fernando, José Manuel de Usabiaga, alcalde de la misma villa, y José María de Linzuain, jefe de la milicia urbana. Después de conferenciar con Zumalacárregui, y obtenido el salvoconducto, se dirigieron el primero y último a Urretxu acompañados de un coronel y teniente coronel; y cerciorados por los prisioneros de la retirada desastrosa de la división de Espartero, regresaron a Ordizia, con la confianza de obtener una capitulación honrosa. En su consecuencia, se verificó ésta, conviniendo en los artículos siguientes. 1.° Que la guarnición quedase prisionera de guerra, debiendo ser conducida a los depósitos establecidos, para ser canjeada. 2.° Que los oficiales de todas graduaciones conservarían sus equipajes, y los sargentos y tropa su equipo y vestuario. 3.° Que los particulares pertenecientes a la clase de la milicia urbana quedasen en plena libertad, y pudiesen residir en el pueblo o pueblos que más les acomodase, sin que pudiesen ser molestados. 4.° Que los conocidos por txapelgorris fuesen considerados como tropa de línea de la guarnición. 5.° Que las personas y bienes de los habitantes de la villa serían respetados, sin ser molestados. 6.° Que los heridos, enfermos y empleados en el hospital fuesen tratados con arreglo a los artículos anteriores. 7.° Que en atención a la cualidad honrosa que concurría en la guarnición, de ser prisionera mediante capitulación, fuese preferida para el canje. 8.° Que a todas las familias de los oficiales y demás que vivían dentro de la villa, se les expidiesen pasaportes para donde les acomodase. 9.° Que las armas y pertrechos de guerra, municiones, artillería y demás enseres se entregasen a quien nombrase el caudillo sitiador. Este, con su estado mayor y tres compañías de guías de Navarra ocupó la plaza a las seis de la tarde del día 3; y acto continuo se procedió a la entrega de los efectos militares de ella. La tropa de la guarnición quedó prisionera en el cuartel de la casa palacio de Barrenetxea. El paisanaje armado, que por una parte no confiaba en el cumplimiento de las condiciones referentes a él, y por otra deseaba continuar sus servicios al trono de la reina, obtuvo pasaportes para la plaza de San Sebastián, a donde se trasladó. Tal fue el curso y fin de este memorable sitio. Digno es, sin embargo, de particular mención el alcalde de esta villa, el expresado Usabiaga, que infatigable asistió a todos los puntos donde la necesidad exigía, animó con su presencia a los defensores de la plaza, y adoptó cuantas disposiciones estaban a su alcance para la debida resistencia. En los nueve días que duró este sitio, el enemigo arrojó contra la plaza 60 bombas de 14 pulgadas, 1.480 granadas de 9 y 7, 950 balas rasas de diferentes calibres, y 60 incendiarias. La guarnición se componía de dos compañías de quintos del regimiento de San Fernando, catorce txapalgorris rezagados, y cincuenta milicianos urbanos con inclusión de los emigrados; y para la defensa de la plaza no tenía más que un cañón de a 4 servido por un cabo con cuatro soldados de artillería. Llegaron a consumirse las balas que había para el servicio de este cañón; y los sitiados se vieron precisados a descolgarse a los fosos por medio de cuerdas, pata recoger las que el enemigo lanzaba de igual calibre. En medio de todo esto, la plaza no sólo se sostuvo heróicamente, sino que hizo varias salidas. Probablemente hubiera prolongado todavía la resistencia sin el descalabro sufrido en Deskarga por la división del general Espartero; descalabro, que hizo perder a los sitiados toda esperanza de ser socorridos, y les obligó a capitular. Es fama que Zumalacárregui, sorprendido de semejante resistencia, al ver que todo su poder se estrellaba contra un pueblo fortificado tan a la ligera, y defendido con tan débiles elementos, se manifestó pesaroso de haber emprendido su sitio, cuya prolongación comprometía su crédito y esto se explica bien por los términos en que está redactada la capitulación. La pérdida de la guarnición durante este sitio consistió en tres muertos y trece heridos. Nada más comenzar la segunda guerra carlista (1872-1876), es decir, en abril del 72, aparecen en Ayastuy, a la cual pertenecían el vicario de Zaldibia y el cura de Lazkao. Y en julio de 1875 será en Ordizia donde Carlos VII jurará los Fueros de Guipúzcoa.
Elecciones en el siglo XIX.
Elecciones generales del 21-IV-1879. CANDIDATOSVOTOSConde de Egaña118Egaña y Carpio96[Ref. B.O.G. del 24-IV-1879].

Elecciones generales del 1-II-1891.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSGoitiaCoalición Liberal87RezustaCarlista80AmestoyIntegrista23[Ref. La V. de G. del 3-II-1891].

Elecciones generales del 5-III-1893.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSGoitiaCoalición Liberal105ZubizarretaCarlista74AmestoyIntegrista25[Ref. B.O.G. del 9-III-1893. Filiaciones en diversas publicaciones de la época].

Elecciones generales del 12-IV-1896.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSAlzolaConservador125ZubizarretaCarlista82[Ref. B.O.G. del 17-IV-1896].

Elecciones generales del 27-III-1898.CANDIDATOPARTIDOVOTOSFigueroaCoalición Liberal78[Ref. B.O.G. del 30-III-1898. Filiación en El Fuerista del 27-III-1898].

Elecciones generales del 16-IV-1899.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPraderaCarlista111García CortinaAdicto104[Ref. B.O.G. del 19-IV-1899. Filiaciones en La Unión Vascongada del 17-IV-1899].
Elecciones 1900-1923.

Elecciones generales del 19-V-1901.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPraderaCarlista94RuizLiberal88[Ref. B.O.G. del 24-V-1901. Filiaciones en La Unión Vascongada del 13-V-1901].

Elecciones generales del 26-IV-1903.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPardoLiberal106UrquijoCarlista89[Ref. B.O.G. del 29-IV-1903. Filiaciones en La Constancia del 26-IV-1903].

Elecciones generales del 10-IX-1905.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSOrtuetaLiga Foral140UrquijoCarlista94[Ref. B.O.G. del 13-IX-1905. Filiaciones en La V. de G. del 11-IX-1905].

Elecciones generales del 21-IV-1907.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSDíaz AguadoCarlista129En blanco 2[Ref. B.O.G. del 24-IV-1907. Filiaciones en La V. de G. del 22-IV-1907].

Elecciones a Diputados en Cortes del 8-III-1914.CANDIDATOSVOTOSJosé de Orueta Pérez de Nenin516Pablo Iglesias4Pedro Endaya1Domingo Soriano Berroeta-Aldamar1Votos en blanco1[Ref. B.O.G., marzo 1914].

Elecciones generales del 9-IV-1916.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSBilbaoCarlista220UsabiagaRepublicano96Votos sueltos 1En blanco 13[Ref. B.O.G. del 12-IV-1916. Filiaciones en La V. de G. del 10-IV-1916].

Elecciones generales del 24-II-1918.CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSBilbaoJaimista252LardizabalP.N.V.150Votos sueltos 1En blanco 8[Ref. B.O.G. del 27-II-1918. Filiaciones en La V. de G. del 25-II-1918].

Elecciones generales del 1-VI-1919.CANDIATOSPARTIDOSVOTOSCareagaTradicionalista250BandrésLiberal90HornP. N. V.81En blanco 2 [Ref. "B. O. G." del 6-VI-1919. Filiaciones en "El P. V." del 26-V-1919].

Elecciones generales del 29-lV-I923. CANDIDATOPARTlDOVOTOSOrejaTradicionalista234 [Ref. "El P. V." del 1-V-1923].
Elecciones en 1931-1933.
En las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 resultaron elegidos en esta localidad ocho concejales Nacionalistas, dos Independientes y un Católico. A las 6 de la tarde del día 14 ondeó en el ayuntamiento la bandera republicana. Los resultados fueron impugnados y el 20 de mayo se estableció una gestora compuesta por los republicanos Pedro Redondo y Antonio Arano y el nacionalista Eugenio Arano.

Elecciones municipales del 3l de mayo de 1931. Resultaron elegidos:Nacionalistas8Tradicionalistas4 Alcalde: Fco. Iturrioz Iztueta, del partido nacionalista-republicano vasco. [Ref. "La VG", 2-VI-1931].

Elecciones generales del 28-VI-1931. CANDIDATOSPARTIDOSVOTOSPildainIntegrista501LeizaolaNacionalista496PicaveaIndependiente495UrquijoTradicionalista493GárateAcción Nacionalista400De FranciscoSocialista375UsabiagaDerecha republicana383AmilibiaUnión republicana380CastroRepublicano2UrgoitiUnión republicana2Votos sueltos 7Votos en blanco 4[Ref. B.O.G. del 29-VI-1931. Filiaciones en El Pueblo Vasco del 30-VI-1931].

Elecciones a Diputados en Cortes del 19 de noviembre.CANDIDATOSVOTOSPaguaga665Tellería656Urraca Pastor652Maeztu651Leizaola595Monzón489Picavea486Irazusta486Irujo482Usabiaga341Bizcarrondo260De Francisco209Alvarez201Echevarría199Angulo194Gomendio171De la Torre168Imaz71 [Ref. "La V. G.", noviembre 1933].
Sí al Estatuto Vasco. Ordizia estuvo representada en la Asamblea de Estella. En el plebiscito del 5-XI-1933 para refrendar el Estatuto Vasco se obtuvo en esta localidad el siguiente resultado:

N.º electores Favor Contra
2.290 2.226 21

[Ref. "La Voz de Guipúzcoa", noviembre 1933].
Elecciones en 1936.
Elecciones a Diputados en Cortes del 16-II-1936. CANDIDATOSVOTOSOreja786Paguaga779Lojendio768Múgica757Irujo608Amilibia455Apraiz455Ansó455Larrañaga455Lasarte448Irazusta443Picavea432Monzón425[Ref. El Pueblo Vasco, febrero de 1936].

Elecciones a Diputados en Cortes del 1-III-1936.CANDIDATOSVOTOSIrujo744Irazusta729Lasarte729Picavea716Larrañaga465Amilibia459Apraiz394Ansó385[Ref. "El Pueblo Vasco", marzo 1936].
Guerra de 1936-1939. Al producirse el alzamiento militar de julio de 1936 permaneció la población en zona republicana hasta el 1 de agosto en que entraron en ella las fuerzas nacionales que previamente habían tomado Beasain.
Las primeras votaciones del postfranquismo.
Elecciones del 15-VI-1977. Tras haberse expresado en el Referendum de 1976 con 1.975 sí, 45 no, 106 votos en blanco y un 34,34 % de votantes, en 1977 define así sus opciones: PNV1.193DCV218PSOE1.018FUT90GU544PSP66EE511AET52PCE325ANV51ESB260FDI24DIV237N.F.A.11 Elecciones generales del 1-III-1979. (Censo electoral: 7.506) HB1.019 (20,77 %)LKI82 (1,67 %)PNV1.012 (20;63 %)EMK70 (1,42 %)UCD896 (18,27 %)ORT58 (1,18 %)EE805 (16,41 %)UFV34 (0,69 %)PSOE498 ( 10,15 %)UN30 (0,61 %)PCE297 ( 6,05 %)IR3 (0,06 %)EKA97 (1,97 %)FE(A)3 (0,06 %)Abstenciones:2.462 (32,80 %) [Ref. Ibermática. Norte, S. A.].

El referéndum constitucional del 6 de dic. de 1978 dió el siguiente resultado sobre un censo de 7.336 electores: Votos:3.703Abst.: 3.633 (49,52 %)Sí: 2.130 (29,03 %)No:1.393 (18,99 %)Blanco: 143Abst. y No: 68,51 % Elecciones municipales del 3-IV-1979. Para cubrir las 17 concejalías de este ayuntamiento se presentaron nueve candidaturas: PCE, LKI, PNV, HB, EE, ORT, EMK-OIC, PSOE y EKA. Los concejales elegidos, sobre un censo de 6.527 electores, fueron: PNV: José Ramón Gaztañaga, Felipe Corta, Javier San Pedro, Iñaki Martínez y José Antonio Iturrioz; EE: Miguel M. Calvillo, José Sanz, Ramón Balenciaga y Juan Iztueta; HB: José Antonio Eskisabel, Manuel Gorospe, Julián Ecenarro y M.ª Julia Fernández; EKA: Juan Múgica y Pedro Balerdi; PSOE: Alfredo Goñi; PCE: José Luis Churruca. AIcalde: José Ramón Gaztañaga del PNV, por ser su lista la más votada. Sin embargo, en la votación de alcalde sólo obtuvo los 5 votos de su grupo, mientras EE conseguía 7 y HB 4.

Referendum estatutario del 25-X-1979.
Sobre un censo de 7.263 electores resultan: Votos:4.267 (58,50 %)Abst.: 2.996 (41,50 %)Sí: 3.990 (93,50 %) s/c (54,93,5)No:147 (3,44 %)Blanco: 92 (2,15 %)Nulo: 38 (0,89 %) [Ref. DV. 27-X-1979].
Últimas elecciones. Primeras elecciones para el Parlamento Vasco. 9-III-1980 (Censo electoral: 7.472). PNV1.272 (27,26 %)AP75 (1,60 %)HB961 (20,59 %)EMK60 (1,28 %)EE877 (18,79 %)EKA47 (1 %)UCD450 (9,64 %)ESEI39 (0,83 %)PSE385 (8,25 %)PTE6 (0,12 %)PCE316 (6,77 %)UC4 (0,08 %)LKI77 (1,65 %) Abastenciones:2.806 (37,55 %) [Ref. D.V. 11-III-1980].

Elecciones Generales del 28-X-1982. (7.114 electores, 5.525 válidos, 101 nulos, 19 blancos).PNV1.614CDS90HB1.267FN13PSOE1.112PST7EE780PCEml7AP/UCD4 58LC1PCE174CUC1 Elecciones municipales del 8-V-1983.
Concejales: PNV: Iñaki Apalategui, Eusebio Irizar, José Ramón Munduate, Gregorio Aramburu, José Luis Ormazábal y Pedro M.° Arana. HB: Angel Lasa, Francisco Javier Valvillo y José Antonio Esquisabel. EE: Juan Iztueta y José Ignacio Zudaire; PSOE: Antonio Dopazo y Antonio Sebastián. Resultó elegido alcalde el primero.

Elecciones al Parlamento de Vitoria del 26-II-1984. PNV1.902CP421HB1.090PC124PSOE 859Auzolan116FR663 Elecciones generales del 22-VI-1986. PNV1.392CP384HB1.325CDS164PSO E958UC95EE727IU47 Elecciones municipales del 10-VI-1987.
Resultaron elegidos los siguientes concejales: HB: José Luis Sukia Buselo, Enrique Redondo Cavero, Erramun Amundarain Otegi, Fermín Mendia Zunzunegi. EE: Kepa Korta Murua, Miguel Calvillo Imaz, José Ignacio Zudaire Albéniz. EA: Belén Maiza Urrestarazu, Sabino Alberdi Nagalde, Jesús María Lariz Orbezabal. PNV: Manuel Iturrioz Pérez, José Ignacio Etxezarreta Sanz, José Luis Ormazabal Garmendia. PSOE: Antonio Dopazo Alvarez.

Elecciones generales del 29 de octubre de 1989. HB1.252PP290EE972IU112PSOE 795CDS95PNV741Otros124EA732 Elecciones al Parlamento de Vitoria del 28-X-1990. HB1.323PP257PNV908PSOE171EE798CDS13EA715Otros128 Elecciones municipales del 26-V-1991.
Resultaron elegidos los siguientes concejales: HB: Ramón Amundarain, José Luis Sukia y Arantxa Altuna. EE: José Ignacio Arruabarrena, Kepa Korta e Iñaki Calvillo. EA: José María Barandiarán y Jesús María José Lariz. PNV: Juan Vicente Erausquin, Eusebio Iziar y José Luis Ormazábal. PSE: Antonio Dopazo y Luis Gimeno. Fue elegido alcalde Juan Vicente Erauscain.
Parroquia dedicada a Sta. María de la Asunción, arciprestazgo de Ordizia, obispado de San Sebastián. Ermitas de San Andrés, San Juan de Letrán y humilladero de Gurutze-Gorriaga. En el s. XIX la iglesia se hallaba servida por un vicario, un beneficio mayor o entero, y cuatro medios cuyo patronato correspondía a la villa. Sin embargo, la provisión de la vicaría se hacía por el alcalde y los dos beneficiados enteros; y la de los beneficios, antes del último concordato, se verificaba por el vicario, el alcalde y el beneficiado decano. Hay una ermita, que es la titulada San Pedro, contigua a la parroquia, y hubo otra advocación de San Bartolomé, la cual fue destruida por las tropas en el año de 1813.