Concepto

Lauburu

Se conoce popularmente con este nombre la llamada cruz gamada o swástika de gran uso entre los vascos.

Se ha relacionado a Euskal Herria con la India por el uso de la swástica que en la India es recta y en nuestro país curva. La cruz gamada en su forma recta aparece pocas veces entre los vascos. En cambio, la curva es abundante y en toda la tierra vasca. Se ha señalado a la India como país de origen de la swástica recta pero sin pruebas y llama la atención sobre todo que ya se usara en la América precolombina. En el Indostán se usa hoy en día como símbolo propiciatorio y de buena suerte. En Europa la pusieron trágicamente de moda los nazis. Lo que hace falta es probar que exista una relación originaria entre la cruz gamada y el lauburu curvo. En la preguerra usó la recta profusamente el Partido Nacionalista Vasco, antes de los alemanes nazis. En la India, con ocasión de algunas solemnidades, se suele adornar a las vacas, animales sagrados, pintándoles una cruz sobre la testuz. Esto, como dice Talón Ortiz, quizá se relacione con la imagen de un toro que ostenta, precisamente sobre la testuz, la cruz gamada, esculpida en un capitel del siglo XIV existente en la puerta de entrada a la Sala Barbazana del claustro de la catedral de Pamplona. Señala también que en Irache hay otro ejemplar de la misma especie, éste del siglo XII, señalado exactamente igual, y en Gastiain (Navarra) fue encontrada una lápida dedicada a Buturra, hija de Viriato, en la que, entre otras cosas, figura una cabeza de toro y dos swásticas.

La swástika rectilínea es llamada hackenkreuz por los alemanes, nombre que significa cruz de ganchos. En Francia se designa con el nombre de croix gammée, gammadion, croix cramponnée, croix pattée, croix á crochets. El nombre de croix gammée proviene de su semejanza con la gamma, tercera letra del alfabeto griego, porque gráficamente la swástika resulta una cruz hecha con cuatro gammas. En inglés la denominan con el nombre de fylfot, palabra de origen escandinavo en la cual fyl corresponde al alemán viel (mucho) y fot al inglés foot (pie). El nombre de swástika es indio y parece derivar de la antigua lengua sánskrita. Es una derivación de su "bien" y as "er".Swástika significa pues, etimológicamente: signo de buena suerte, objeto de buen agüero. Los griegos han conservado la forma de euastiké. En el País Vasco se le designa con el nombre euskérico de lauburu. La swástika puede ser representada de dos maneras: una con los brazos orientados de derecha a izquierda (dextrógira), forma en la cual lleva su nombre verdadero de swástika, o bien cuando sus brazos giran en sentido inverso o sea de izquierda a derecha (levógira), en cuyo caso se la designa con el nombre de sauvastika. En su primera forma sería la representación de un signo de buen agüero, y en su segunda, más bien un signo de mala suerte.

Se ha creído durante mucho tiempo que este signo tenía un origen oriental por haberse encontrado en monumentos indios, chinos y japoneses. Pero los más antiguos de estos monumentos no remotan más allá de la era cristiana. En cambio en Occidente se conocen ejemplares que datan de la edad de bronce y de la del hierro. También se ha encontrado en los palafitos del lago de Bourget (Savoie) en decoración de cerámica. Ha podido, sin embargo, tener su origen ya sea en Asia, ya sea en las regiones egeas, y esta última, parece la hipótesis más probable según Déchelette. Los más antiguos documentos que la representan son los "fusaiolas" de barro cocido que se han encontrado en las excavaciones de Hissarlik (ruinas actuales de la antigua Troya). Se encuentra también en Egipto, aunque raras veces. Más frecuentemente en Chipre sobre pequeñas estatuas de la edad de bronce y en Grecia en la primera edad del hierro. Su lenta difusión la ha llevado a América donde ha podido llegar por las comunicaciones que en todo tiempo han existido entre Asia y el nuevo continente por el estrecho de Behring.

Parece que en sus orígenes este signo poseía un carácter sagrado, más tarde reducido a un valor simbólico o profiláctico, hasta que llegó a un sencillo tema decorativo. El Sr. Déchelette no duda que su significado primitivo fué "el emblema del sol en movimiento". Los ganchos añadidos a la cruz y su orientación, ya sea hacia la derecha o hacia la izquierda, expresan no solamente el movimiento rotativo sino también el sentido del movimiento. En los monumentos de la India, el lugar del sol está frecuentemente ocupado por la swástika. Es todavía, actualmente (dice Max Muller) el símbolo sagrado de los Jainas y de los Budistas.

Efectivamente, el culto del Sol es, en todos los países, de la más remota antigüedad. En los tiempos prehistóricos, protohistóricos y aun en los históricos, las representaciones solares son muy frecuentes y se manifiestan por discos o por ruedas más o menos flamígeras y todas estas manifestaciones, desde el disco a la rueda y swástika, se hallan estudiadas en el Manual de Arqueología tantas veces citado, del profesor Déchelette. El Sr. Frankowski, en su obra sobre las estelas discoideas, manifiesta que no le convence la hipótesis del Dr. Déchelette; en cambio admite que el tetraskele de la estela de Santacara (Navarra) puede ser una modificación puramente local de la swástika que se encuentra grabada en varios monumentos encontrados en las dos vertientes de los Pirineos.

En cuanto a su extensión, su uso está generalizado en casi todas las partes del globo. Se encuentra en casi toda Europa, con más frecuencia en la Europa Central, en la India, China y Japón. Así mismo se halla muy extendida en casi todas las comarcas de América del Norte. Luego tuvo un nuevo resurgimiento, sobre todo en Alemania, donde el régimen hitleriano lo multiplicó hasta la saciedad.

La swástika rectilínea parece haber estado bastante difundida en el País Vasco y en las dos vertientes de los Pirineos en época anterior a la romana y durante esta última. Sin embargo, se conocen rarísimos ejemplares y no parece que haya tenido una intensidad mayor ni siquiera tan importante como en otros países ya citados. Déchelette dice que se encuentra en los altares o cipos que abundan en el S. O. de la Galia y en el Norte de España. El Sr. Balparda. en su Historia crítica de Vizcaya y de sus Fueros, refiriéndose a la swástica cántabra, swasti, lábaro o lauburu, reproduce una carta que el P. Fidel Fita escribía al Sr. Fernández Guerra y que aparece en la nota 8 (pág. 126) de su opúsculo Cantabria y que dice así:

"Ostentábale así mismo el estandarte imperial Cántabro... Hay motivo suficiente para conjeturar que Augusto adoptó el Cántabro como estandarte en recuerdo de la victoria cantábrica; y que al ser crucificados los cántabros, se trataba de que fuesen escarnecidos en el emblema nacional y característico de la antigua religión que profesaban. Voy a finalizar mi carta. pero no sin recordar que el cántabro se llamó también Lábaro y que sobre la etimología de esta última voz disputan con empeño los eruditos. Mas yo pienso que de España fue trasladada a Roma. Lau-buru en vascuence vale "cuatro-cabezas"; y merece anotarse que Jaca ostentó en sus banderas, desde la más remota edad, cuatro segadas cabezas, y lo mismo desde 1094 los reyes de Aragón en sus estandartes y medallas. Bien pudo Octaviano Augusto vulgarizar la palabra ibérica Lauburo, Lábaro...".

De esta época se conoce un cipo que actualmente se halla en posesión del duque de Northumberland, en Alnwick Castle (Inglaterra), en el cual hay una inscripción al Genio y Bandera de la cohorte I, fiel de los Várdulos. En este cipo y en su parte superior se ven dos swásticas rectilíneas a derecha e izquierda.

El P. Fidel Fita, en la misma carta ya citada, dice que:

"pudieron pertenecer a várdulos (guipuzcoanos), poco distantes de los cántabros que lejos de su patria se gozaban en recordar aquel signo".

Cuando se estudia la extensión de la swástika en tiempos remotos, no se deduce que su uso fue privativo de los cántabros, pues en la misma época, como hemos visto, se hallaba extendido por todo el mundo. Pasan los siglos sin encontrar ningún ejemplar de la swástika rectilínea en el País Vasco, y refiriéndose a ello el insigne historiador M. Camille Julián dice en su prefacio a La Tombe Basque:

"Podemos conexionar nuestro símbolo actual, o, mejor dicho, nuestra simbólica actual, a la de los antiguos iberos, a las poblaciones primitivas? Esto es muy tentador. Y, sin embargo, hay esta muy grave objeción: y es que entre la swástika pirenaica del tiempo de los antoninos y la del Euskara, quince siglos han pasado durante los cuales el País Vasco no da ningún ejemplar. ¿Ha podido sobrevivir oscuramente, bajo forma de un signo pintado en la puerta de las iglesias o en los umbrales de las casas, para volver a reaparecer triunfante el día en que la piedra ha vuelto a ser popular? Es posible".

M. Camille Julián hace estas observaciones refiriéndose ya sea a la swástika rectilínea y ya sea a la curvilínea que, para él, parecen ser el mismo signo. D. Sabino Arana Goiri, en el primer número de la revista Euzkadi, reproduce y dice que los vascos dieron culto al sol y lo prueba por la swástika.

Como veremos a continuación parece ser ésta la forma más frecuente en el País Vasco, por la gran cantidad de ejemplares que se encuentran diseminados en todo él, en estelas, lápidas, dinteles, etc.

El único nombre euskérico que se encuentra es el de lauburu, cuyo significado vemos descrito por el P. Fidel Fita. El Sr. Colas le da el nombre de signe oviphile, dando para ello la explicación que veremos a continuación. M. A.Riff, en la revista L'Art Populaire en France la llama rosace á quatre petales massues. También se conoce con el nombre de croix a virgules.

La swástica curvilínea se encuentra con profusión en casi todo el País Vasco y particularmente en la zona que ha conservado el habla, como ocurre también con todas las manifestaciones del arte popular.

En cuanto a su origen es muy difícil formular una opinión exacta. ¿Proviene de la swástica rectilínea como parece natural o bien es una creación espontánea que se ha verificado por unión de ciertos temas de ornamentación? El Sr. Ph. Veyrin, en varios de sus trabajos, y particularmente en su conferencia de Vergara, parece inclinarse a la formación de la swástica curvilínea por unión o combinación de comas o gallones, que son temas muy corrientes en la decoración del País Vasco. Veamos lo que dice M. Ph. Veyrin:

"En fin, en toda la extensión del País Vasco, en toda clase de objetos, figura la más decorativa combinación de comas, a saber; la cruz gamada. Personalmente no creo en las relaciones que unen este armonioso tema, sea a la antigua swástica, sea al misterioso signe oviphile de Paracelso".

En un trabajo precedente, que se publicó en el Bulletin du Musée Basque de Bayona, dice también, hablando de las comas o gallones:

"Se encuentran aisladas, sea enlazadas por pares, sea alineadas en una frisa, sea acopladas con estrellas, flores de lis, etc., ya sea, en fin, radiando alrededor de un centro único. En éste último ensamblaje, la combinación más decorativa y la más fácil de construir está formada por cuatro ramas; no es sino la cruz gamada o signo ovifilo".

Esta teoría de M. Veyrin parece afianzarse cuando se examinan ciertas figuras que se encuentran en diversas regiones del País Vasco. Veamos, por ejemplo, las estrellas y veremos que sus puntas están compuestas de comas. Más curiosos son los dos dibujos que forman parte decorativa de unas inscripciones de Arive y Orbara (valle de Aezcoa), Navarra. En ellos se ve claramente la descomposición de la swástica curvilínea, por utilización de sus componentes en otro tema decorativo. También son curiosas las swásticas de tres brazos y que están representadas en la parte superior de una antigua cómoda. La misma particularidad vemos en la swástica que se encuentra grabada en el alero de un caserío de Geispolsheim (Alsacia). En una kutxa que proviene de los alrededores de Tolosa (Guipúzcoa), vemos otra combinación de los gallones. El artista en este caso o ha querido representar una swástica y en ese caso se ha equivocado, pues los radios de su rueda no giran todos en el mismo sentido estando acoplados dos a dos, o bien ha combinado sencillamente una figura con cuatro comas.

Por otro lado, parece bastante natural que la curvilínea sea una descendiente directa de la rectilínea y nos induce a creer esto la construcción geométrica de la swástika, en la cual vemos que, para comenzar a trazar geométricamente una swástika curvilínea, tenemos que empezar por construir una cruz de radios curvos, es decir, una de las formas más antiguas y, seguramente, de las más primitivas, según indica M. Dechelette en el cuadro de las antiguas formas y de sus evoluciones. Además vemos que la swástica ha tenido diversas interpretaciones y modificaciones como se puede apreciar en la figura que representa una swástica de Omori, cerca de Tokio (Japón). Esta tendría cierta analogía con la que se encuentra en nuestro país y no podemos menos de admirar sus formas elegantes y muy japonesas. Es, seguramente, uno de los modelos más acertados de la curvilínea.

Lo más probable es que al contrario, los artífices vascos hayan utilizado las ramas de la swástika curvilínea como temas de ornamentación de los cuales se han servido como gallones o comas, que han utilizado independientemente. M. L. Colas, en un estudio detallado sobre la swástica, la llama signe oviphile. Se niega a reconocer un parentesco entre la swástica rectilínea y la que él llama signe oviphile, y para ello da las razones siguientes:

"La swástika está siempre aislada. El signo ovifilo está casi siempre inscrito en un círculo, como una gran cantidad de signos mágicos. Si verdaderamente procede de la swástika, no se ha podido pasar de una a otra sin una (forma) intermedia y hasta ahora no ha sido señalada en el País Vasco".

El Sr. Colas parece convencido de que el signo ovifilo deriva del signo de Paracelso y para ello da las razones siguientes: Le llama la atención que las estelas que llevan el signo ovifilo no estén repartidas en todos los cementerios sin excepción. La costumbre de representar en la estela los instrumentos que recuerdan la profesión del difunto es muy corriente en el País Vasco. Ello le induce a creer que es lógico pensar que había una relación entre este signo y la profesión que ejercía el difunto y pretende que este signo está mucho más extendido en la montaña y particularmente en sitios donde los rebaños de ovejas son numerosos. Para explicar esta coincidencia indica el señor Colas que un texto del famoso alquimista suizo Paracelso Archidoxis magicae señala numerosas recetas para curar las enfermedades del ganado y una de ellas consiste en trazar tres veces seguidas, sobre una pequeña estatua de arcilla que represente el animal enfermo algunos signos, uno de los cuales se parece mucho a la swástica curvilínea. M. Colas, que ha encontrado este signo en los establos y rediles, dice que el haberlo reproducido en las tumbas es para señalar la profesión del muerto que en ellas descansa. Y como también se encuentra en las tumbas de los sacerdotes, en estos casos la interpretación le parece fácil; significa que el que allí descansa es un pastor espiritual. Como puede apreciarse por las anteriores opiniones, los pareceres sobre el origen de la swástica curvilínea son muy distintos.

Examinando detalladamente los numerosísimos ejemplares que se encuentran en el País Vasco, parece ser que las regiones donde más abunda son la Baja Navarra y Navarra. Así mismo son bastante numerosos en Lapurdi, pero desconocemos ejemplares en Álava y Vizcaya.

De los ejemplares examinados no se puede señalar ninguno que sea de principios del siglo XVI. La inmensa mayoría son del siglo XVIII, aunque es bastante frecuente en el siglo XVII. Una de las más antiguas conocidas y que parece ser de fines del siglo XVI o principios del XVII se encuentra en Macaya, pueblecito de la Baja Navarra.

Dos magníficos ejemplares pudieron señalarse en San Sebastián. Ambos se encuentran en la calle 31 de Agosto y en el lado correspondiente a los números pares, es decir, en la parte contigua al Museo de San Telmo. Ello hace suponer que son de fines del siglo XVIII, es decir, anteriores al incendio de San Sebastián por los ingleses, pues parece probable que las casas que las ostentan fueron preservadas de dicha quema. Una se encuentra en el barandado del balcón de la casa número 12 y está encerrado en unas artísticas volutas de puro estilo Luis XV. Este balcón tiene mucha analogía y es muy próximo a las magníficas producciones de los ferrones de Bayona. El segundo ejemplar es verdaderamente curioso y, por decirlo así, único, pues es una doble swástika, compuesta por cuatro ramas de mayor dimensión y cuatro menores que se intercalan entre las precedentes, formando una segunda figura. Su centro está formado por un círculo, particularidad también única. Nos han señalado algún otro ejemplar en Guipúzcoa pero hay datos ni dibujos de él. Sin embargo, deben encontrarse, pues son varias las kutxas y otros muebles procedentes de esta región que llevan este signo en su ornamentación.

En Navarra se encuentra con muchísima frecuencia y se podrían señalar cientos de ejemplares en la parte Norte del reino. En Zugarramurdi, vemos un ejemplar en la lápida del general Joanes de Iriarte, muerto en 1757, y así mismo en varias otras losas. Existen unos ejemplares de Ripa- Latasa (Navarra) en unos bajo-relieves de la casa "Jauregizaarrea": Dos de ellos se encuentran en una hornacina o nicho que no se puede definir qué objeto ha podido tener... En ella aparecen las swásticas junto a unas medias lunas. Otra representa el dintel de la misma casa y en su parte superior tiene otras dos piedras con variados dibujos. Otra, la parte superior de la clave de una magnífica puerta de medio punto de Ostiz (Navarra) y debajo de las dos swástikas y del IHS, reza que Pedro de Baraibar y María de Erice, vecinos de Ostiz, la construyeron en 1704. Estos ejemplares tienen la particularidad de tener intercalados entre los brazos unas comas que producen un efecto muy decorativo. Otras son ejemplares de Espinal (valle de Erro), y se encuentran en dos placas situadas encima del dintel de la puerta. Una lleva la fecha de 1865, lo cual nos prueba que en tiempos muy recientes persistía el uso de la swástica. Magníficos ejemplares se encuentran en una casa de Roncesvalles, propiedad de la Colegiata. En ella se ven la cruzespada con mango de cayado de los canónigos y unos artísticos dibujos en la parte inferior. Es de notar que en la Colegiata se encuentra la swástika grabada en varios sitios y particularmente en la fachada de la iglesia. Se podrían multiplicar los ejemplos, pues en el Norte de Navarra se encuentra este signo con verdadera profusión.

No es la swástica curvilínea exclusiva del País Vasco. También se encuentra en otros países, aunque en forma esporádica y con muy poca intensidad. Es bastante frecuente en el Bearne y en ciertos valles de los Altos Pirineos. En Saint Savin se encuentra sobre la puerta de la iglesia, así como en un armario que hay en la sacristía. En la carretera que conduce a Lourdes y en las inmediaciones de Betharram, se encuentra en unas lápidas decoradas que hay encima de los dinteles de las puertas. La presencia de estas swásticas curvilinas podría relacionarse con las del País Vasco por su proximidad y por constituir una continuación de la zona donde encontramos este signo con más intensidad. L. Colas, nos señala su presencia en Fayaux, en el departamento de L'Aisne (Francia) en la clave de la puerta de un redil. También conocemos su existencia en el Alto y Bajo Rhin de Alsacia. En Tarmenkirch (Alto Rhin), se encuentra en varios dinteles de puertas en fecha relativamente reciente, como es 1839. Podemos ver las swástikas que se encuentran en los pares de un alero de Geispolsheim (Bajo Rhin). También hemos visto reproducido en la revista Oberdeutsche Zeitschrift un dibujo de Hugo von Preen, de Ostenberg, cerca de Braunau (Austria), que representa una puerta de granero tirolés de 1807, en el cual se ven varias swástikas curvilíneas que tienen la particularidad de estar pintadas a dos colores, es decir, dos aspas de un color y otras dos de otro. En el estudio del Sr. Riff este signo aparece con el nombre de rosace a pétales-massues, es decir, rosetón o rosa de pétalos en forma de maza.

Del estudio precedente se deduce:

- Que no se pueden encontrar pruebas de que la swástika curvilínea procede directamente de la rectilínea, pero hay probabilidades de que así sea.

- Que la swástika curvilínea no aparece en el País Vasco antes del siglo XVI o principios del XVII, aunque ello no sea razón para probar que no existía con anterioridad. A pesar de que la inmensa mayoría de las piedras labradas que hoy se conocen sean de esa época, es muy posible que se haya inspirado en otras desaparecidas en reedificaciones. Que en esos siglos, los vascos tuvieron particular empeño en propagar la swástika curvilínea y en intensificar su reproducción, aunque no conozcamos las razones que motivaban este empeño, siendo lo más probable que quisieron utilizarla como representación de la cruz. Que desde la aparición de la swástika curvilínea en el País Vasco, no se encuentra (hasta época reciente), ningún ejemplar de swástica rectilínea.

- Aunque no pertenezca exclusivamente al País Vasco, lo podemos considerar como uno de sus temas de ornamentación más característicos. Por ello parece lógico que se perpetúe su uso como tema decorativo, que es, sin duda, el único significado que ha tenido seguramente en los últimos tiempos.

Ref. Pedro Garmendia: "Anuario de Eusko-Folklore". 1934.