Topónimos

IZARRA

Su casco urbano se halla edificado sobre terrenos de micritas arcillosas y algunas arcillas. Casi colindantes con él aparecen, en su parte N., terrenos constituidos por arcillas y margas abigarradas con evaporitas. El Alto del Corral, al O. de la localidad, está formado por micritas arcillosas y algunas arcillas. Al E. de la misma encontramos terrenos de margas y areniscas ocre.
Censos. 1802: 34 vecinos; 1960: 435 h.; 1970: 532; 1978: 457; 1981: 555.
1900: 48.
Castellano. En un documento de fines del s. XVIII se dice que hablan el idioma vasco todos los pueblos de la Vicaría de Orduña, a la cual pertenecía esta localidad (Varios: Geografía Histórica de la Lengua Vasca, Auñamendi, 1960, t. I, pp. 61-66). En el mapa lingüístico de L. L. Bonaparte (1863) figura ya en la zona erderizada.
Población preferentemente agrícola, cría también ganado vacuno.

Parroquia de la Natividad

Fábrica del siglo XVI, derrumbada en parte en 1816 y reconstruida, más baja que la anterior. Planta rectangular y cabecera recta. Tres tramos con bóvedas de lunetos. Arcos fajones de medio punto apeados en pilastras. Vanos rectangulares. Contrafuertes y óculo, del siglo XVI.

Retablo mayor neoclásico, del filo de los siglos XVIII y XIX, obra de José de Montoya. Tres mesas de altar. Banco, cuerpo principal de tres calles y dos entrecalles y remate. Sagrario moderno entre rosetones dorados. Banco con decoración, vegetal y de veneras, dorada. Cuerpo principal con columnas jaspeadas con capiteles corintios dorados, nichos curvados decorados y dorados en las calles y peanas doradas en las entrecalles; de las imágenes, modernas, solo destaca la central, talla de la Virgen del Rosario. Entablamento neoclásico. Remate con columnas, análogas a las del cuerpo principal, y frontón triangular.

Pila bautismal de mármol rojizo jaspeado con taza con galones y pie de tres cuerpos.

Torre de tres cuerpos, el de campanas ochavados con arcos de medio punto y frontones, curvados y partidos, chapitel piramidal y templete cuadrado.

Iglesia de San José

Edificada en los años 1946-48 según proyectos de Jesús Guinea y Miguel de Apraiz. Fachada con arco de medio punto, óculo y gran cruz. Planta rectangular con cabecera semicircular. Cuatro ventanas rectangulares y nueve óculos. Pila bautismal barroca.

Ermita de Santa Lucía

Puerta adintelada. Planta de dos tramos. Pequeño retablo neoclásico con dos columnas toscanas. Lámpara de metal plateada. Espadaña metálica.

Construcción civil

En el Pueblo nuevo, al este del ferrocarril Bilbao-Castejon, interesante Estación, del tipo de la arquitectura regionalista. En el Pueblo viejo, interesantes caseríos, varios en forma de "L" y con acusados voladizos. Casa con piñón central en el alero y buena verja de hierro.

Bibliografía

  • Portilla Vitoria, Micaela (et al.): Catálogo monumental de la diócesis de Vitoria. Tomo VII. Vitoria-Gasteiz. Caja Vital Kutxa, 1995.

    Alberto GARATE GOÑI

  • Lugar señorial del valle y hermandad de Urkabustaiz, Álava-Araba.
    A comienzos del s. XX tenía una escuela pública mixta. En estas mismas fechas su población escolar se calculaba en 59 niños y niñas. Colegio de internado «Izarra» sito sobre una montaña.
    Posee un frontón municipal sin cubrir cuyas dimensiones son 30 x 10.
    Mercados de ganado caballar, mular y vacuno, todos los segundos domingos de cada mes y el miércoles anterior al día de San Andrés.
    Nombres. Aparece como Yçarra en documento de 1257 citado en Revista de Archivos... de los años 1907 a 1909; Izarra en documento de 1338 reproducido en p. 1 del t. IV de Colección de Cédulas, Cartas... del archivo de Simancas, realizado por Tomás González. El apellido del mismo nombre aparece como Izarra (Sánchez de) en documento de 1487 citado en p. 233 del Fuero de Ayala publicado en 1912 por Uriarte. Ref. Gerardo López de Guereñu, Boletín de la Institución Sancho el Sabio, 1969 p. 46.
    En el s. XIX. Becerro de Bengoa hacía una descripción terrible de Izarra: «Izarra tiene un abundante manantial de frías y limpias aguas, cobijado por un arco de piedra a cuya salida se forma un gran riachuelo. Avanzando por las ásperas y pedregosas calles que forman las paredes de las semicirculares huertas y eras, llegué a la arboleda que adorna la iglesia. Cada casa aislada tiene al lado su cabaña para almacenar el alimento del ganado. Las puertas y ventanas están al mediodía; en las demás paredes apenas hay algún estrecho respiradero. Las cabañas y cuadras están cubiertas, en sus paredes exteriores, de ramas y hojarasca, cortadas y sostenidas por grandes leños para el abrigo y para la nutrición de las cabras. Todo esto indica que el país es extremadamente frío, y que aquellos inviernos son horribles. La iglesia misma, situada en un alto que hermosos nogales y fresnos sombrean, tiene su reducido pórtico cerrado, gruesas las paredes y estrechas las ventanas; en defensa contra las intemperies. Viven de su pobre agricultura treinta y cuatro vecinos en este pueblo».
    Dependía del obispado de Calahorra y de su vicaría de Orduña.