Concepto

Caldereros

La Comparsa de Caldereros Húngaros desfila por las calles de San Sebastián desde el año 1884, siempre la primera semana de febrero y anunciando la proximidad de los Carnavales. Limitada desde su origen a la Parte Vieja de la ciudad, su popularidad se ha ido extendiendo las dos últimas décadas por todos los barrios de la capital motivando su multiplicación hasta llegarse a contar una veintena de ellas, cada una con su propia personalidad aunque siempre manteniendo el tradicional ritual del vestuario, música, oso, domador e instalación de campamento. La simplicidad, colorido y espectacularidad de la Comparsa ha colaborado a que cada vez sean más los pueblos guipuzcoanos que la incluyen en su programa de festejos previos al Carnaval.



Inspirándose en las tribus que procedentes del Este de Europa pasaban por el País Vasco en busca de un clima más benigno, ganándose unas monedas arreglando objetos de metal o haciendo evolucionar a los pequeños animales domésticos que llevaban con ellos, los donostiarras crearon una Comparsa de Caldereros Turcos el año 1828. Esta Comparsa sería el germen de la que poco más de medio siglo después fue organizada como Comparsa de Caldereros de la Hungría. Los auténticos húngaros, zíngaros o gitanos siguieron montando sus campamentos en el barrio de Amara hasta los años treinta del siglo XX.

La Comisión Municipal de Festejos, como comparsa preparatoria de las fiestas de Carnaval, sacó a la calle la primera Comparsa de Caldereros de la Hungría el día 2 de febrero del año 1884, coincidiendo con la festividad de la Candelaria. Como enviados que eran del dios Momo rey de las fiestas, según rezan sus canciones, la salida tuvo lugar a las diez de la mañana, teniendo como fin anunciar al pueblo la próxima llegada del Carnaval. Aquellos primeros años también serían organizadores de la Comparsa la Unión Artesana, Euskaldun Fedea, Sporti Clay, Amistad Donostiarra, Port Arthur, Euskal Billera y Gaztelupe.

Desde sus comienzos la comitiva estaba formada por grupos que simulan ser gitanos, acompañados de mujeres y churumbeles disfrazados de zíngaros, con carromatos tirados por mulas convenientemente enjaezadas. En la primera edición el vestuario de los húngaros se componía de una chaqueta y pantalón oscuro, altas botas, sombrero ancho con plumas y larga melena, todo ello decorado con el rostro amarillento, lujosos collares, medallones y pipa prusiana. Dicho atuendo se sigue manteniendo sin variaciones en la actualidad.

Dentro de la colección titulada "Carnavales Donostiarras" el maestro Raimundo Sarriegui compuso distintas partituras para la Comparsa de Caldereros, dispuestas para que la banda de música fuera acompañada por el golpear de sartenes y martillos, al tiempo que voces masculinas cantaban los textos escritos por Adolfo Comba.

El repertorio tiene como principal aliciente las composiciones conocidas como "Pasacalles", "Coro de Caldereros", "Canción húngara" y "Begi urdin bat" a las que los últimos años se han añadido el "Canto húngaro" y "Haurren Kanta"; "Konpontzaileak" de Juan Antonio Antero (Comparsa de Gros) y "Gitanos húngaros" de Josu Elberdin (Comparsa Primitiva).

La Comparsa de Caldereros hizo su salida anualmente a las diez de la mañana acudiendo al atrio de la iglesia de Santa María, donde esperaba la salida de los feligreses que habían asistido a la ceremonia de bendecir las candelas. Así ocurrió hasta que el año 1912 el Papa Pío X suprimió el carácter festivo del 2 de febrero, convirtiéndolo en día laborable. El hecho de tener que acudir al trabajo impidió que la fiesta pudiera organizarse como hasta la fecha se había venido haciendo, teniendo que transcurrir doce años antes de que la Sociedad Gaztelubide, presidida por Luis Irastorza, acordara recuperar la Comparsa con la variante de sacarla a las diez de la noche en lugar de las diez de la mañana.

La novedad de esta nueva versión de la Comparsa de Caldereros fue la incorporación de "Gabilondo y su oso" que se ha mantenido hasta nuestros días, siendo imprescindible, desde entonces, que en todas las comparsas figuren un oso y su domador. También es de esta época la figura de la "Reina de los Caldereros". A ella le corresponde pronunciar el discurso cuando, tras el desfile, los caldereros instalan su campamento en el que no falta la hoguera y donde se canta el repertorio completo.

A pesar de los intentos realizados para mantener la Comparsa, salvo cuando la jornada del 2 de febrero caía en sábado, cada año resultaba más difícil tanto encontrar personas dispuestas a participar en ella como reunir un público numeroso que ambientara las calles. La solución llegó el año 1962 cuando, sustituyendo Joshe Aldanondo a Shotero Irazusta al mando de la tribu, se decidió trasladar su salida al primer sábado de febrero. Fue el comienzo de una importante revitalización de la Comparsa que, pasados los años, ha llegado a ser un referente festivo que se vive en toda la ciudad con la complicidad de la mayoría de los centros escolares que, ya en la víspera, organizan numerosas comparsas infantiles en torno a los mismos.

Desde sus orígenes, como ocurre con la mayoría de las fiestas populares de San Sebastián, la organización de la Comparsa de Caldereros ha estado en manos de distintas Sociedades Populares, siendo Gaztelubide la que desde 1924 se hizo cargo de la misma.

Dicha responsabilidad concluyó el año 1969 cuando razones de tipo político, concretamente la declaración del Estado de Excepción, aconsejaron suspender la organización de la Comparsa.

Tres años más tarde, con el fin de evitar que se perdiera la tradición, un grupo de entusiastas de la fiesta, encabezado por Tomás Hernández Mendizábal, cogieron las riendas de la Comparsa y la recuperaron el año 1972 llevando como jefe de tribu a Iñaki Ibero a quien sustituiría, en 1997, Paco Sexmilo.

Autodenominándose los nuevos organizadores como "Pueblo de San Sebastián", llevaron adelante la empresa ajustándose a estrictas normas de comportamiento en cuanto afectaba a los ensayos, coros e indumentaria. Repartidos en quince grupos con sus correspondientes responsables, la mayoría representando a Sociedades Populares, mantuvieron la tradición hasta las escisiones producidas los años 1985 y 2004.

La primera, sin polémica, se produjo cuando el calderero Antonio Antero decidió sacar una nueva Comparsa en el barrio de Gros, llevándose consigo a los miembros del grupo afines o pertenecientes a dicho barrio. El éxito fue importante, desarrollando, paralelamente, una dilatada labor de investigación en cuanto a músicas y detalles relacionados con la Comparsa. Así pues, la fiesta contaba, a partir de dicho año, con dos comparsas, siendo el principio de la proliferación a la que se ha llegado en 2011. La Comparsa de Caldereros ha llegado a los barrios de Loyola, Martutene, Egia, Alza, Intxaurrondo, Trintxerpe, Antiguo, Amara Zaharra, Amara Berri...

Más importante fue la problemática planteada el año 2004, cuando se puso sobre la mesa la incorporación de la mujer como parte integrante del coro, originando que la Comparsa "de toda la vida" se constituyera en "Asociación Cultural Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría. 1884. Parte Vieja. Donostia-San Sebastián".

Hasta el año 2004 la participación de la mujer en la Comparsa de Caldereros estaba limitada a la figura de zíngara, es decir, a las chicas que bailando o montadas en los distintos carromatos formaban parte en la Comparsa.

Dicho año se planteó el que la mujer tomara parte más activa formando parte del coro y tocando sartenes y martillos, propuesta a la que, en asamblea, se negaron los participantes de la Comparsa tradicional, aduciendo no estar en contra de la participación femenina como hasta entonces se venía haciendo, pero sí de que se integrara en el coro no por su condición femenina sino porque la música fue compuesta para un coro formado por voces masculinas.

La citada asamblea a la que acudieron los 22 grupos que a la sazón formaban la Comparsa dio como resultado que 17 estuvieron a favor de seguir como hasta entonces y cinco de incorporar a la mujer.

Ante la falta de acuerdo se produjo la escisión, trayendo como consecuencia que el Ayuntamiento apoyara a la nueva Comparsa Mixta de Caldereros, a la que se consideraría oficial, y, por ello, la que desde entonces recibiría los oportunos apoyos económicos y de infraestrutura.

A la que comenzó a denominarse "Comparsa Primitiva", constituida en Asociación Cultural, se le privó de subvención y antigüedad, negándosele prioridad en los recorridos que venía realizando, quedando reservada la plaza de la Constitución para instalar el campamento de la nueva organización.

La Primitiva sigue haciendo su habitual salida con itinerario paralelo a la oficial.

Todas las Comparsas que los últimos años han ido surgiendo en la ciudad son mixtas.

Las Sociedades Populares fueron sucesoras de los distintos Gremios existentes en la ciudad en los que, de acuerdo con la mentalidad laboral del siglo XIX, la mujer no tenía acceso práctico. Los Gremios, además de desarrollar su actividad profesional, eran los encargados de organizar las fiestas populares y servir de lugar de tertulia a los asociados. Cuando en el cumplimiento de su misión lúdica era necesario interpretar un papel femenino, a falta de mujeres, dicho papel le era encomendado a un hombre. Desaparecidos los Gremios, las nuevas entidades, las Sociedades Populares, mantuvieron gran parte de su estructura, costumbres y tradiciones excepción hecha de las laborales.

Así fue como en la Comparsa de Caldereros cuando fue preciso buscar una persona que representara a la reina se acudió a un hombre, convirtiéndose en tradición que dicha figura y sus damas de honor fueran del sexo masculino.

Ante la imposibilidad, por su elevado número, de citar todas las reinas y damas que los últimos años han ocupado el cargo, puede servir de referencia las que fueron reinas en el último medio siglo cuando existía una única Comparsa de Caldereros y por tanto su reina lo era la de San Sebastián:1954-1960: Juan Arizpe;1964, Faustino Aurquia;1965-1972, Luis Anza; 1973, Fernando Vaqueriza; 1974-1984, Santiago González; 1985-1990, Alfredo Arana; 1991-2003, José María Arocena.

En esta relación debe hacerse la salvedad de los años 1932, 1961 y 1962, en los que rompiendo la tradición fueron reinas, respectivamente, Lola Balenciaga, María Pilar Valdivieso y Pepita Arrieta.

El año 1975, cuando tan solo había una Comparsa, se instituyó la distinción denominada Calderero de Honor para aquella persona o entidad que más hubiera destacado en su apoyo, siendo entregadas las siguientes:

  1. 1975 - Benardino Gogorza
  2. 1976 - Pedro Irigoyen y Tomás Hernández
  3. 1982 - Sociedad Gaztelubide
  4. 1990 - Sacha Arregui

La Comparsa Primitiva, tras la escisión, siguió otorgando la distinción a:

  1. 2006 - Las Hermanas de la Caridad del Colegio Elizarán
  2. 2008 - A los jinetes y amazonas de la Sociedad Hípica
  3. 2009 - Cirilo Garmendia y Bea Acha
  4. 2010 - Tomás Hernández con carácter de "Medalla de Oro de los Caldereros"
  5. 2011 - José Antonio Lucas

Canto Húngaro

Nach geta mernach
Geta mernach
Nach geta mernach.

Arbeit asfreit
Ist gut ruhen singelin
Arbeit asfreit
Ist gut ruhen singelin.

Est mur serlunch
Est mur serlunch
Frais ken fort len
Wolmiach ot men.

Begui Urdin Bat

Famaren otsak goititutzen du
merezi duben erriya
zeru txiki bat diruriyena
ala da guztagarriya;
lengoko zaharra txukun txukuna
eder alaya berriya,
etzaigu penik beñere juango
lenago ez etorriya.

Begui urdin bat beguira dago
algaraz leyo batetik
beste belcheran tentatzailla
cheletan berriz bestetik,
zoramen abek maite ditugu
biyotzen erdi erditik,
ezx guera juango oyek laja ta
gueyago Donostiyatik.

Letra Victoriano Iraola

Coro De Caldereros

¡Qué belleza¡, ¡Qué paisaje
contemplamos todos por doquier¡
¡Al gran pueblo donostiarra
saludamos todos con placer¡

Caldereros somos de la Hungría
que venimos a San Sebastián,
aquí Momo sólo nos envía
a decirles que pronto vendrá.
Componemos bien y pronto
el alegre Carnaval.
¡Ay, cuanta dicha vamos a gozar¡.
Cantad...
Bailad...
Gozad...
Shi, shi...
Bailad...
Gozad...
¡Qué belleza¡. ¡Qué paisaje
contemplamos todos por doquier¡
¡Al gran pueblo donostiarra
saludamos llenos de placer¡
Recorrimos diversos países
y admiramos beldades a mil,
pero nunca mujeres tan lindas
cual las niñas que vemos aquí;
Su cintura es flexible palmera,
son sus labios cual fino coral.
Si ellas fueran caldereras
con sus ojos fundierean metal,
metal, metal, metal.

(En el trabajo)
Queridos compañeros,
vamos a trabajar:

Componemos, bien y pronto,
peroles, chocolateras,
los braseros y calderas,
barato y con perfección;
Y trabajamos de balde,
aunque el maestro nos riña,
si nos miran esas niñas,
que están en ese balcón.
Donostiarras hechiceras,
¿quien nos llama que nos vamos?,
¡grato recuerdo llevamos
al separarnos de aquí¡.

Y no olvidéis
que hoy al dejar
los caldereros
vuestro país,
una canción
van a cantar
acompañados
del tik, tik tak.

Letra Adolfo Comba

  • "Antiguoko kaldereroak". Caja ahorros municipal. 1990.
  • "Caldereros de la Hungría". Gros, 2003.
  • "Comparsa de caldereros de San Sebastián". Centro de Atracción y Turismo, 1967.
  • "Comparsa de caldereros húngaros". Canciones populares. Rentería, 1924.
  • "Comparsa de caldereros húngaros". Sociedad Gaztelubide, 1966.
  • "Memorias del Centro de Atraccion y Turismo 1960-2000".
  • ANSORENA, José Luis. "Raimundo Sarriegui. Musikari donostiarra". Irun: Alberdania, 2004.
  • BARRIO PANGUA, Paco. "San Sebastián en la tarjeta postal, amurallada y en la Belle Époque". Postales de Paco Barrio. 1994.
  • COMBA, Adolfo; SARRIEGUI, Raimundo; BASURKO, Juan; LATIERRO, Luis. "Comparsa caldereros húngaros". Irungo atsegiña, 1900.
  • GÓMEZ PIÑEIRO, Javier; SÁEZ GARCÍA, Juan Antonio. "Geografia e historia de Donostia San Sebastián". Donostia-San Sebastián: Instituto Geográfico Vasco Andrés de Urdaneta, 1999. [Fecha de consulta: 16 de mayo de 2011].
  • HERNÁNDEZ MENDIZÁBAL, Tomás. "Centenario de la comparsa de caldereros de la ciudad de san sebastian". 1984.
  • HERNÁNDEZ MENDIZÁBAL, Tomás. "Hungariako kaldereroen aintzinako konpartsa". 2001.
  • SADA, Javier Mª. "Carnavales donostiarras" (de los orígenes a nuestros días). San Sebastián: Txertoa, 1991.
  • SADA, Javier Mª. "Centros de Turismo donostiarras". [San Sebastián]: Sociedad Guipuzcoana de Ediciones y Publicaciones de la Caja de Ahorros Municipal de San Sebastián, 1977.
  • SADA, Javier Mª. "Historia de los casinos de San Sebastián". [San Sebastián]: Nuevo Casino Gran Kursaal, 1987. Ilustraciones de Tomás Hernández Mendizábal.
  • SADA, Javier Mª. "Sociedad Euskal Billera 1901 - 2001". Javier mª. Sada. San Sebastián: Elkarlanean.
  • SADA; Javier Mª. "La sociedad Donosti Gain 1958 - 2008". Prólogo, Odón Elorza. 2008.
  • SADA, Javier Mª. "Gaztelubide 1934 - 2008". 2008. Prólogo, Odón Elorza. 2008.
  • ZAPIAIN IRASTORZA, José. "Viejas comparsas de caldereros e iñudes". Vida vasca, 1943. XX, pp. 95-96.