Lexikoa

HARRIJASOKETA

Las piedras. Cuando ya entrado el siglo XX la apuesta se llevó a la plaza el público exigió una reglamentación en los pesos y en la forma de las piedras utilizadas por los atletas de tal forma que quedaran fijadas sus características y pudieran servir de referencia en este tipo de pruebas. El trozo de roca de forma irregular utilizado hasta entonces fue desbastado por los canteros adoptándose clásicamente cuatro formas geométricas: el cilindro, el cubo, la esfera y el paralelepípedo rectángulo. La forma cilíndrica fue utilizada para los pesos más pequeños: 8, 9 y 10 arrobas, que corresponden a 100, 112,5 y 125 kilos; la piedra cúbica y rectangular oscila entre las 10 y 17 arrobas, que corresponde a 125 kilos y 212,5 kilos respectivamente, con pesos intermedios más frecuentes de 137,5, 150, 163,5, 175, 187,5 y 200 kilos. La piedra esférica, llamada vulgarmente bola, acostumbra a ser de 9 y 10 arrobas, equivalente a 112,5 y 125 kilos. Para la construcción de piedras se utiliza el granito y dentro de éste aquellas variedades más densas, es decir, con mayor peso en relación al volumen. Son particularmente apreciadas las canteras de Zumárraga y las de Lástur, en Deva. Buena piedra para levantamiento es la llamada «arri beltza» o piedra negra, con más densidad que la caliza ordinaria.
La prueba. Nos decía Francisco Irazusta Echevarría «Usateguieta», pocos días antes de su muerte, que él había practicado, en competición y apuesta, prácticamente todas las especialidades del deporte rural. Afirmaba que, sin lugar a dudas, el más penoso y sacrificado era el levantamiento de piedra, en los grandes pesos. Y añadía que el remero puede disimular su cansancio, durante la regata, manteniendo el compás de la boga, sin extremar el esfuerzo. Lo mismo ocurre con el aizkolari, que puede recuperarse de un desfallecimiento golpeando el tronco con menos vigor. Pero la piedra no sube si no va con un impulso vigoroso de cintura y brazos que es necesario repetir en cada alzada. Las pruebas de levantamiento de piedra son, casi siempre, apuestas entre dos atletas que actúan uno después del otro, nunca al mismo tiempo. Incluso en concursos la actuación no es simultánea, sino sucesiva. El orden de actuación lo determina el azar. Presentes ya los atletas en la plaza, se lanza una moneda al aire, a «cara y cruz». Quien acierta suele elegir hacerlo en segundo lugar para tener una referencia del trabajo realizado por el contrario. Comienza la prueba, siendo preciso para que la alzada sea válida que la piedra quede nivelada sobre el hombro, arrojándola después al suelo por delante del cuerpo del atleta. Si cayera por detrás la alzada se considera nula. Suele montarse en el suelo un cuadrado de sacos de arena o cubiertas de automóvil, sobre el que se arroja la piedra, una vez nivelada sobre el hombro. Un ayudante prepara la piedra en posición correcta para el siguiente levantamiento. La piedra se nivela normalmente sobre el hombro izquierdo del levantador y sobre el derecho si fuere zurdo. El atleta joven, por lo general, es especialista en piedras de poco peso. Su cintura es ágil y prefiere muchas alzadas sin demasiado esfuerzo. Con la edad adquiere peso y fuerza pero sus pulmones no resisten un trabajo rápido. Por ello, con los años, va derivando hacia las grandes moles cúbicas y rectangulares de 13 y 14 arrobas. El levantamiento de piedra, hasta «Arteondo», fue deporte limitado al ámbito familiar del caserío o de la cantera. Interesaban más al público otros ejercicios de fuerza utilizando pesas, al estilo olímpico, o trozos de plomo que habían que levantar sobre la cabeza en un vigoroso impulso. Pero «Arteondo» desterró las piedras irregulares, dando una nueva dimensión al levantamiento y fijando sus formas y pesos clásicos. Víctor Zabala, «Arteondo», nació en Icíar el año 1886. Comenzó a exhibirse hacia 1910, proclamándose campeón indiscutible de la época. Era extraordinariamente robusto, de largo brazo, aunque no muy alto, condiciones todas idóneas para el levantamiento de piedra. Salía siempre a la plaza con la cabeza cubierta por una pequeña boina, que no se quitaba durante su actuación. Su vida deportiva fue muy dilatada, pues todavía en 1948, con 62 años, realizaba exhibiciones. Pedro María Churruca «Aritza», nació en Motrico el año 1894 y murió a los 70 años de edad, el 17 de junio de 1964. Su vida deportiva como levantador de piedra se inició hacia 1918 y prontamente destacó por sus grandes posibilidades. Era más alto que «Arteondo» y poseía una cintura de acero, que, en rápida flexión, elevaba las piedras hasta el hombro con un poderoso impulso. Su carrera le llevó al enfrentamiento con el campeón indiscutible del momento, «Arteondo». La prueba tuvo lugar en la plaza de toros de Eibar, el martes 15 de marzo de 1925, y despertó una extraordinaria expectación, calculándose en más de 3.000 los asistentes. Se jugó con una piedra rectangular de 15 arrobas (187,5 kilos), en dos tandas de 10 minutos de duración cada una. He aquí las alzadas: «Arteondo» y «Aritza» continuaron sus exhibiciones por todos los pueblos de Vizcaya y Guipúzcoa, programándose la actuación de uno y otro como número obligado en las fiestas patronales de casi todos los pueblos y barriadas. Con la edad, al adquirir más fuerza a cambio de velocidad y resistencia, «Arteondo» fue levantando piedras cada vez más grandes.
En los últimos años. Es difícil vincular un levantador de piedra a una época determinada. Sus carreras deportivas experimentan numerosos altibajos. Tras una apuesta los nombres se oscurecen para reaparecer al cabo de los años, ya maduros, en otro desafío espectacular. Al inicio de la guerra civil, el gran campeón era Manuel Araquistain «Ziaran Zar». Su especialidad eran las piedras cilíndricas de 8, 9 y 10 arrobas. En Deva, en el año 1934, estableció un «record» asombroso: en las clásicas tres tandas de a 10 minutos levantó 202 veces la piedra de 9 arrobas. Tras la guerra se prodiga en apuestas y exhibiciones Juan Cortajarena «Ondartza», buen levantador que, como es habitual en el país, domina también otras especialidades del deporte rural. Polifacético era también Tomás Astigarraga «Kataolatza». «Urtain» padre pudo haber sido un fenómeno en cualquier especialidad, pero una úlcera dañina le apartó joven de las plazas públicas. Por el contrario, Santos Iriarte «Errekartetxo» fue un gran campeón. De talla pequeña, pero extraordinariamente robusto, su especialidad eran las grandes moles cúbicas de 14, 15 y 16 arrobas. El día 3 de abril de 1955, con 42 años de edad, retó a cualquier levantador con la piedra de 17 arrobas (212,5 kilos). Su gran marca fue la realizada el 21 de diciembre de 1948, al levantar cuatro veces en cinco minutos la piedra rectangular de 200 kilos. Un caso de longevidad deportiva fue la de Francisco «Usateguieta», padre de los atletas Teodoro y José Mari. Aizkolari en su juventud, se especializó como arrijasotzale a partir de los 35 años. Entre 1948 y 1968, durante 20 años, la figura de «Soarte» es popular en todas las plazas públicas del país. Vence a Achaga, «Odoltzu» y «Errekartetxo», a este último en su villa natal, Azpeitia, el 15 de octubre de 1950. Y más tarde, a Luis Lopetegui «Aguirre I» y a su hermano José Antonio. En el primer Campeonato del País Vasco, celebrado en San Sebastián, el 9 de junio de 1957, y en el que participan los mejores especialistas, queda empatado con Juan Ibarguen «Manterola», pero éste cede a «Soarte», su maestro, el primer premio. El empate da origen a numerosas exhibiciones de los dos atletas, durante cerca de dos años, por todas las provincias vascas de los dos lados de la frontera. De extraordinaria complexión física era José Antonio Lopetegui Aranguren, conocido con el nombre de Aguerre II. Aguerre II nació en Azpeitia, en el caserío Aguerredondo, muy cerca de Loyola. Su vida deportiva se inició en 1950. En 1962 marcó un «record» en exhibición, alzando la cilíndrica de 100 kilos 22 veces en un minuto. Mención especial merece un atleta polifacético -otro más en la larga lista del Deporte Vasco-, llamado Teodoro Irazusta Lecuona «Usateguieta», hijo de Francisco de quien antes hemos hecho referencia. Magnífico remero en la tripulación de Fuenterrabía durante 6 años (1965-1970), aizkolari y segalari, se especializa en el levantamiento de piedra. Surgió del concurso celebrado en Zarauz, el 5 de marzo de 1961 , donde se proclamó fácil campeón. Sus extraordinarias facultades le llevaron pronto a la cabeza de los atletas con las piedras cilíndricas de 8 y 9 arrobas. Un caso aparte es el de José Manuel Ibar Azpiazu «Urtain», verdadero fenómeno de la naturaleza por su impresionante complexión física, gran campeón de levantamiento de piedra, pasando al difícil mundo del boxeo, en el que consiguió llegar a campeón de Europa de la máxima categoría. José Manuel Aguirre «Endañeta», de Deva, nacido en 1943, atleta de portentosas facultades físicas, levantador de primera serie, a la altura del mejor forzudo que haya dado el país en esta modalidad. «Endañeta» hubo de enfrentarse a los restantes forzudos concediendo grandes ventajas. «Endañeta», como los grandes arrijasotzales, era especialista en las piedras cúbicas y rectangulares de 10 arrobas hacia arriba. Citaremos entre sus marcas 98 alzadas a la cúbica de 125 kilos (Azkoitia, 21-2-65), en 3 tandas de a 10 minutos; su victoria sobre Soarte, empleando la piedra rectangular de 175 kilos (Azkoitia, 20-8-67), que levantó 35 veces en tres tandas de a 6 minutos cada una. Actualmente el campeón indiscutible, que ha pulverizado todos los records existentes con las piedras grandes, es Iñaki Perurena, de Leiza. Su límite está en las 24 arrobas pero se habla de que va a intentar los 300 kilos. Su enorme potencia parece no tener límite prodigándose durante todo el año en múltiples exhibiciones por todo Euskal-Herria. Otros nombres son Yurrebaso, Aretxa, Zelai, Goenatxo I y Goenatxo II, Urtain IV, Usateguieta...
Campeonatos de Euskal-Herria de Harrijasotzailes, 1981. Aquí se recogen particularidades y resultados de los últimos Campeonatos celebrados en el País Vasco.

Pesados

El sábado 7 de marzo, se celebró, en el Frontón Carmelo Balda, la selección de los cinco mejores atletas para disputar el Campeonato de Euskalerria de Levantadores de Piedra, programado en Tolosa el 29 de marzo. Tomaron parte Aretxa II, Goenatxo I, Goenatxo II, Urtain IV, Perurena, Usateguieta III y Yurrebaso, con la piedra cúbica de 150 kilos, realizando una tanda de tres minutos cada concursante. Quedaron eliminados Urtain IV y Usateguieta III. En la plaza de toros de Tolosa, a las 12 horas del día 29 de marzo participaron los cinco clasificados. Cada uno efectuó tres tandas de a cinco minutos. Una con la cilíndrica de 200 kilos, otra con la cúbica de 150 kilos y otra con la esférica de 100 kilos. El primer premio de 75.000 ptas. y txapela fue para Perurena con 9.700 kilos. El segundo de 60.000 ptas. lo ganó Goenatxo I, con 9.000 kilos. El tercero de 50.000 ptas. fue para Yurrebaso con 7.400 kilos. Ganó el cuarto premio de 40.000 ptas. Aretxa II, con 7.050 kilos. En quinto lugar, con premio de 30.000 ptas., se clasificó Goenatxo II, con 6.700 kilos.

Ligeros

Se celebró este Campeonato en la plaza de toros de Azpeitia, el domingo 1 de noviembre, a mediodía. Cada uno de los atletas inscritos debía alzar, por este orden, en tandas de cinco minutos, la piedra cilíndrica de 125 kilos, la cúbica de 112,5 y la esférica de 100. Los premios para los cuatro inscritos eran, según orden de clasificación, de 75.000, 60.000, 50.000 y 40.000 pesetas. El orden final de los cuatro participantes, fue: 1.° José Antonio Guisaola, "Zelai", de Mallavia (Vizcaya), 104 alzadas (44 con la piedra de 125; 26 con la de 112,5 y 34 con la de 100). 2.° Jesús María Oyarzabal, "Arantzeta", de Azpeitia, 85 (35, 25 y 25). 3.° Luis María Zabaleta, "Xuaneta", de Matxinbenta, 74 (30, 20 y 24). 4.° Martín Etxeberria, "Largarate", de Matxinbenta, 67 (28, 18 y 21).
En Iparralde. Sólo José Goikoetxea de Biriatou practica asiduamente desde hace una decena de años este deporte; es el único pues son precisas mucha voluntad y constancia y los candidatos no se animan. En consecuencia no hay lugar para la competición en el País Vasco Norte en esta disciplina. Goikoetxea pertenece al «Euskal Kirolak» y participa en concursos en Euskadi Sur o en demostraciones en el Norte. Ref. Aguirre Franco, R. Juegos y Deportes Vascos. «Auñamendi». «E. G. I. del P. V.»; Deporte rural vasco. «Txertoa».
Evolución. Como en las otras modalidades del deporte autóctono vasco, actualmente en el levantamiento de piedra la competición en apuesta o desafío ha dado paso a campeonatos organizados oficialmente y a exhibiciones en fiestas.

La situación del levantamiento de piedra es bastante compleja. Durante los últimos años se ha reducido el número de deportistas, pero a su vez se ha aumentado el nivel de éstos. Se organizan menos pruebas y el salto en calidad que deben dar los jóvenes para competir con los mejores levantadores de piedra / harrijasotzailes es muy alto.

En el País Vasco se celebran dos campeonatos principales: el de las Piedras Grandes y el de las Piedras Pequeñas, estableciéndose dos campeones distintos. Los levantadores deben actuar con los cuatro tipos diferentes de piedras, computándose como ganador al que más kilos haya levantado con las cuatro piezas.

Además de estos dos campeonatos se organizan también pruebas clásicas, como la de Mallabia (Bizkaia), el campeonato de Elgoibar (Gipuzkoa) o el campeonato de la Piedra de Igeldo(Gipuzkoa). Los nuevos récords en la mayoría de los casos se realizan con piedras grandes, aunque en los últimos años Iñaki Perurena, como más adelante detallaremos, lleva a cabo récords de alzadas en pruebas de resistencia.

Los grandes mitos de esta especialidad surgen conforme van aumentando sus marcas en su carrera deportiva. De esta forma sólo tres harrijasotzailes han alcanzado la barrera de los 300 kilos: Iñaki Otegi "Gibitegi", de Goiatz, y los dos campeones de Leitza Iñaki Perurena y Mikel Saralegi. Los entrenamientos son programados y supervisados por profesionales, mejoran también los métodos dietéticos y la preparación física de los deportistas aumentando su rendimiento en la plaza.

A comienzos del siglo XX, Victor Zabala "Arteondo" tuvo una vida deportiva muy dilatada -entre 1910 y 1945- y su principal rival fue Pedro María Txurruka "Aritza". Hasta el advenimiento del harrijasotzaile "Arteondo", fue deporte limitado al ámbito familiar del caserío o de la cantera. En el tiempo, otros grandes levantadores que les siguieron fueron "Usola", Mocoroa, "Ziaran Zar", "Ondartza", "Errekartetxo", "Soarte", Manterola, Agirre I, Atxaga, Oliden, Garatxabal, Odoltxu , Huegun, los hermanos "Agerre", "Endañeta", "Usategieta" y "Urtain".

  Aritza Arteondo
Primera tanda
Segunda tanda

Total
12 alzadas
9 alzadas

21 alzadas
9 alzadas
4 alzadas

13 alzadas

Celosamente deberíamos nombrar a todos los harrijasotzailes que, sobre todo a partir de la mitad del siglo XX, participaron en concursos, exhibiciones y apuestas, pero nos limitaremos a decir que fue momento de grandes harrijasotzailes. No todos llegaron a alcanzar el prestigio de los mejores; muchos de Azpeitia y de Aia, otros vizcaínos (Malaxetxebarria, Aretxa II...). Tal fue la actividad, que entre 1950 y 1955 empezaron a caer importantes récords. Y en épocas más cercanas, aún tendrán los aficionados en el recuerdo a otros harrijasotzailes que participaron en apuestas y campeonatos a partir de los años 70, como cuando Endañeta consiguió levantar en Irun, el 1 de julio de 1970, en seis alzadas en cuatro minutos la rectangular de 200 kilos. Es decir, la mejor marca con piedras grandes efectuada hasta aquel momento. Otra apuesta que en aquella época alcanzó gran eco, fue la que cruzaron el 30 de junio de 1970 en la plaza de toros de Azpeitia José Martín Mendizabal, de Aduna, que trabajó con la cúbica de 137,5 kilos, y Paskualsoro, de Asteasu, que lo hizo con la cúbica de 125 kilos. El vencedor fue Mendizabal con un total de 95 alzadas en tres tandas.

Hoy día, más que las apuestas, predominan las exhibiciones (habitualmente en verano) y los campeonatos. Y destacan los siguientes harrijasotzailes: Juan José Unanue "Goenatxo", de Azkoitia, diez veces consecutivas Campeón de Euskadi de Piedras Grandes y poseedor de múltiples récords con diferentes piedras; José Antonio Gisasola "Zelai", de Mallabia, auténtico especialista en piedras pequeñas; y José Ramón Iruretagoiena "lzeta lI", de Aia, gran contrincante de Zelai con las Piedras Pequeñas. Aunque haremos mención aparte a continuación con los dos grandes harrijasotzailes de la historia de esta modalidad: Mikel Saralegi e Iñaki Perurena, que habitualmente no toman parte en campeonatos oficiales. El vizcaíno Zelai obtuvo un récord con la piedra cilíndrica moderna de 100 kilos, piedra que alzó 360 veces en tres tandas de 10 minutos. Además, sólo en el intervalo comprendido entre 1989 y 1996 estableció otros 21 récords, con todo tipo de forma de piedra.

El navarro lñaki Perurena nació en Leitza en 1956, mide 182 centímetros y pesa 119 kilos, y es un deportista de gran resistencia. Debutó en un Campeonato de Gipuzkoa en 1973. Entre sus grandes logros están el ser el primer harrijasotzaile que superó la mítica barrera de los 300 kilos, que elevó hasta los 320, poniendo el listón en un nivel impensable años atrás. Además, de records en su momento con dos manos (en 1994 alzó 320 kg.), ha levantado 267 kilos con una sola mano, un registro éste que permanece inalterable. Asimismo, por cada capítulo de la teleserie "Goenkale" de Euskal Telebista y con motivo del capítulo mil de esta serie, en la que trabaja como actor, el veterano levantador navarro, el 2 de octubre de 1999 en Donostia, levantó mil veces la rectangular de 100 kilos en 5h:04:46; es decir, 100.000 kilos en sólo cinco horas. Igualmente, tres años mas tarde, el 9 de febrero de 2003 en el Velódromo de Anoeta de Donostia, con ocasión de las Seis Horas de Euskadi, realizó una nueva demostración de su capacidad de resistencia y estableció un registro inédito hasta el momento al levantar 170 toneladas en 9 horas. Iñaki logró la gesta de alzar 1.700 veces la piedra cilíndrica de cien kilos, en un tiempo de nueve horas, nueve minutos y 39 segundos; comenzó a las nueve de la mañana y terminó pasadas las seis de la tarde. El intento de récord, y posterior logro, contó con todas las prerrogativas federativas, incluido el control antidoping.

Por su parte, Mikel Saralegi Arribillaga también nació en Leitza, el 2 de febrero de 1968; mide 182 centímetros y pesa cerca de 130 kilos. Nacido en el seno de una familia de gran afición y tradición en el mundo de los deportes rurales. Con 12 años debutó en la plaza y levantó 80 kilos, con 13 años levantó 100 kilos, con 15 años alzó 150 kilos, con 24 años 312 kg., y los últimos años ha tenido un objetivo claro, el de mejorar cada año su record absoluto, fijado en 329 kilos que levantó el 28 de abril del 2001 en Lekunberri. Sin embargo, el récord con la piedra de 330 kilos se le resiste, pues Saralegi no pudo culminar en Zizur un tercer intento con ese peso, tras dos frustrados en Orcoyen y en Tolosa. Este harrijasotzaile para más información y aporte de datos de su especialidad, entrenamiento y sus marcas mantiene abierta una hoja web en Internet.

De cualquier modo, los tiempos están cambiando, se ha perdido mucha afición, acude poca gente a la plaza y cada vez es más difícil que surjan nuevos levantadores de piedra en Vasconia /Euskal Herria. Además, las marcas que ahora realizan los Saralegi, Perurena, Goenatxo o Zelai son las mejores de todos los tiempos. Para ser harrijasotzaile hay que tener gran vocación, porque es una actividad muy dura y poco recompensada.

A pesar de todo encontramos otros levantadores como Jesús Mari Iruretagoiena "Izeta I ", Joseba Arizaga, José Luis Lete "Elusukorta", Joxe Goikoetxea, Joseba Ostolaza, Betelu, Zelailuze, Carlos Atxa o Isaak Martinez "Tigre de Salinas". Otros más jóvenes como Izeta III, Jon Beristain "Aitzeta" o Iñaki Arriola"Egi".

Una última generación de jóvenes harrijasotzailes sorprende con sus marcas, sobre todo Inaxio Perurena, el hijo de Iñaki Perurena, que con 16 años había levantado 200 kilos; y Aimar Irigoyen, el morrosco de Errezil, que con 15 años superó los 175 kilos. Pero sólo unos pocos más están a un nivel alto: Odei Izeta, el hijo de "Izeta II", Izeta IV y Unai Aresti, entre otros. Aresti, con 16 años levantó la piedra de 175 kilos; y con 17 años, logró 16 alzadas en 3 minutos con la cúbica de 113 kilos .

Las nuevas generaciones de harrijasotzailes mejoran marcas

El 2003 fue un año productivo en marcas y récords. Aimar Irigoyen e Inaxio Perurena, con 16 y 18 años respectivamente, realizaron tres marcas cada uno. Y por si fuera poco también Joxe Ramon Iruretagoiena Izeta II y Juan Joxe Belarbide lograron una más por cada uno de ellos. Pero recordemos a continuación las proezas desarrolladas por los jóvenes campeones de este deporte, que siguen batiendo récords.

El navarro Inaxio Perurena "Perurena II", cuando solo tenía 13 años, en Getxo, levantó 120 kilos; con 17 años, con una mano logró levantar la cilíndrica de 190 kilos, y alzó 240 kilos, en el programa de la fiesta de noche vieja frente a las cámaras de ETB. Más tarde, recién comenzado el año 2003, en Mendaro, alzó la piedra rectangular de 255 kilos, estableciendo un nuevo récord de levantamiento de piedra con tan sólo 18 años. Este joven de 1,94 metros de altura y 120 kilos de peso con sus 18 años ha entrado en el club de los harrijasotzailes que ostentan la marca de 250 kilos, en las que están Endañeta, Goikoetxea, Ostolaza, Gibitegi, Iñaki Perurena y Saralegi, entre otros. Su próximo objetivo es el de levantar con una mano 200 kilos. Entre tanto, en una de las últimas participaciones de Inaxio Perurena para conseguir marcas en el velódromo de Anoeta, siempre con 18 años, no pudo con la piedra rectangular de 263 kilogramos a pesar de realizar dos tentativas.

El guipuzcoano Aimar Irigoyen, mocetón de 114 kilos y 175 centímetros de estatura, con 15 años, logró alzar dos veces la piedra de 150 kilos con una mano y siete alzadas con la piedra cúbica de 138 kilos (2'52'') con dos manos, mejorando así en dos alzadas las realizadas por Odei Iruretagoiena a esa edad. Con 16 años, el 03/03/2003, el harrijasotzaile guipuzcoano levantó en dos ocasiones la piedra rectangular de 225 kilos, con dos manos. Este joven levantador también dejó otra marca para la historia al conseguir alzar con una mano la piedra de 177 kilos. Realizó en un mismo festival los dos intentos de récord, cosa poco frecuente. Las anteriores mejores marcas con esa edad las ostentaba Inaxio Perurena, que levantó 210 kilos con dos manos y 163 con una. Aimar ha dejado el listón realmente alto para los 16 años. Ya con 17 años, el joven errezildarra siguió rompiendo todas las marcas. Apenas tres semanas después de conseguir levantar 227 kilos con dos manos y 177 kilos con una, estableció un nuevo récord, en Hernani (Gipuzkoa), con la rectangular de 175 kilos, a la que dio 9 alzadas en cinco minutos.

Por su parte, otro gran harrijasotzaile, Joseba Ostolatza, se proclamó campeón de Euskal Herria'03 de levantamiento de Piedras Pequeñas, título que une al de las Piedras Grandes (batiendo en éstas a Goenatxo).

En la final del Campeonato de Euskal Herria de levantamiento de Piedras Pequeñas, se dieron cita los harrijasotzailes Jesús María Iruretagoiena"Izeta III"y José Ramón Iruretagoiena"Izeta II", ambos de Aia; Patxi Larratxea, de Arantza; Mikel Lasarte, de Azpíroz; Bernardo Ureta Urpe, de Arantzazu; y Joseba Ostolaza, de Zestoa. Ostolaza ganó por poco, ya que los 12.650 kilogramos que levantó se impusieron a los 12.612,5 que logró alzar Izeta III. El tercer clasificado fue Izeta II, que levantó 10.512,5 kilogramos. El txapeldun levantó 27 veces la bola de 100 kilogramos; 22 la cúbica de 112,5 kilogramos; la cilíndrica de 125 kilogramos, en 31 ocasiones. Por último, alzó 24 veces la rectangular de 150 kilogramos. Con este trabajo, Ostolaza, txapeldun por escaso margen, derrotó a Izeta III por 36 kilos y medio. Es también de mencionar a Zelailuze, ganador de cuatro campeonatos de Bizkaia (1996, 2000, 2001 y 2002); en el último levantó al hombro 7.924 kilos con tres piedras realizando 73 alzadas.

Finalmente, indicaremos la apuesta que ganó Joxe Ramon Iruretagoiena "Izeta II", en la plaza de toros de Azpeitia ante 2.200 personas, el 16 de marzo de 2003, con 12.000 euros en juego, al alzar 89 veces la cúbica de 152 kilos en tres tandas de diez minutos. Izeta, de 36 años, especialista con piedras pequeñas, de 1,72 metros de altura y con 91 kilos de peso. Por otro lado, su rival, el azkoitiarra Juan José Unanue "Goenatxo", de 1,80 metros de estatura y 112 kilos de peso, próximo a los 44 años, acostumbrado a manejarse con piedras más grandes, se retiró porque sufrió un desfallecimiento en el descanso entre la segunda y tercera tanda. Mas tarde, Goenatxo se tomaría una pequeña revancha de la apuesta que perdió ante Izeta, el 23 de marzo de 2003, a quien superó en una alzada (al culminar 15 alzadas) con la piedra cúbica de 152 kilos en una tanda de tres minutos.

En cuanto a los precedentes de esta apuesta, el más citado es el reto llevado a cabo por Agerre y Garatxabal, el 9 de noviembre de 1952, hace más de 50 años, cita de obligada referencia. En aquella ocasión, Agerre superó a Garatxabal con claridad por 78 alzadas a 66. Más tarde, en 1988, el propio Goenatxo consiguió, en Aia, la marca de 96 alzadas.

En el marco de las Seis Horas de Euskadi de 2002, Goenatxo superó a Izeta en un apretado duelo con la Igeldoko Harria, de 134 Kg de peso, por 19 alzadas a 17.

La "Albizuri handia"

Existe un concurso de cierto prestigio que se ha venido celebrando de forma irregular prácticamente desde 1875 y en el que tradicionalmente han participado los mejores harrijasorzailes de cada momento. Se trata de alzar la llamada piedra grande de Albizuri / Albizuri handia, una piedra irregular de 166,5 kilos. El 19 de octubre de 1947 un amezketarra llamado José Mari Zuriarrain Galarza consiguió colocarla sobre su hombro, mientras que los otros diez participantes fracasaron en sus intentos.

En la edición celebrada en 1996, el azkoitiarra Juan José Unanue "Goenatxo"consiguió quince alzadas en los diez minutos que tradicionalmente tienen los levantadores para trabajar con la piedra. El siguiente harrijasotzaile que más alzadas ha logrado dar a esta piedra ha sido Gibitegi, con catorce. Mientras que Mikel Saralegi no ha podido pasar de doce alzadas con la irregular piedra amezketarra. Aimar Irigoyen, el 24 de agosto de 2002, levantó la mítica piedra Albizuri Handia cuando sólo tenía 16 años.

Andoni ANASAGASTI ARANA
Licenciado en Ciencias de la Actividad física y el Deporte