Komikilariak

Eguillor Uribarri, Juan Carlos

Artista nacido el 15 de agosto de 1947 en San Sebastián y fallecido en Madrid el 21 marzo de 2011.

Nace en la capital guipuzcoana, aunque su vida transcurre en Bilbao (lugar que es motivo inspirador de gran parte de su producción artística) y en Madrid.

Inicia estudios de periodismo, que abandona para dedicarse al humor gráfico. En 1980 comienza a trabajar con imágenes seriadas a través de la fotocopiadora y se inicia en el campo del vídeo experimental. En el campo experimental, utiliza el láser y trabaja sobre decorados sintéticos y realidades virtuales.

Eguillor

En 1981 recibe el premio "Monte Veritá" en Locarno (Suiza) por Bilbao la muerte, su primera obra videográfica y en 1983, el Premio Nacional de Ilustración Infantil. Ilustrador de numerosos libros infantiles y artículos periodísticos, publicó en los más importantes medios de prensa: El País, Diario 16, El Correo Español - El Pueblo Vasco, Triunfo, etc.

En 2008 realizó las ilustraciones para el primer número de Gvero, la publicación que reunió en edición bilingüe en castellano y euskera relatos de Iban Zaldua, Anjel Lertxundi, Felipe Juaristi y Unai Elorriaga, publicados en el periódico El País.

Fue también autor de carteles, como los del Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao (Zinebi) de 1978 y 2008Realiza su primera exposición individual en la Sala Lúzaro de Bilbao en 1973. En este momento Angel Mª Ortiz Alfau dice:

"No es fácil escribir de Juan Carlos Eguillor. Es como un personaje creado por él mismo. Un espectador resignado de su mundo -de nuestro mundo-, del que se ríe, al que ridiculiza, pero con razón y con gracia. Sus dibujos y sus collages forman parte de ese mundo de Eguillor y, por tanto, de ese mundo nuestro. No los contempléis con superficialidad. En cualquiera de ellos estáis vosotros. También se ríe de ti, de vosotros. ¡Se ríe hasta de sí mismo!".

Le suceden muestras individuales en las bilbaínas galerías Arthogar, Kaskagorri y Aritza, donde expone por primera vez en 1993. En esta ocasión afirma:

"Me sorprende ver mis creaciones colgadas como cuadros".

Hasta ahora el soporte para sus ilustraciones habían sido periódicos y revistas. También declara entonces:

"Bilbao es la ciudad que más me gusta en el mundo", la reconoce como centro de sus obsesiones, "Mi capacidad de asombro con Bilbao no se ha sentido nunca colmada. Paseo mucho por sus calles, y siempre me producen sensaciones nuevas, lo que es muy estimulante para un artista. Los paisajes industriales y la fuerza arquitectónica que tiene te dan pie para reinventar el entorno, para adentrarte en un territorio fronterizo entre lo real y lo irreal. Te fijas en un paraje concreto y enseguida te viene a la cabeza una historia."

Vuelve a exponer en la Galería Aritza en 1994 y 1998. En 2000 exhibe sus obras en la Sala de Exposiciones de Bidebarrieta dentro de las actividades de Kulturgunea en torno al 700 aniversario de la ciudad de Bilbao.

Su obra está presente en muestras colectivas como Procesos en el Museo Reina Sofía de Madrid (1986), Cité de la Science en La Villette de París (1989), en el Centre Pompidou de París (1990), La imagen sublime en el Museo Reina Sofía de Madrid (1991) o en Visionarios españoles, en el mismo museo (1993), Cien obras de papel: Palestina Nazioarteko Elkartasuna = Solidaridad Internacional (2002) o en Bilboko tranbiarako 7 irudi = 7 intervenciones plásticas para el tranvia de Bilbao: 2002-2003.

A pesar de sus incursiones en el mundo de la pintura o el grabado, podemos situar la obra de Eguillor fundamentalmente dentro de dos disciplinas, la ilustración y el vídeo. M.A. en su artículo publicado en El Diario Vasco (03-01-1998) nos ayuda en su texto a comprender la transición de un medio a otro:

"Durante años, dio vida con tinta y papel a una serie de personajes que de inmediato pasaron a formar parte de nuestra vida; eran, en realidad, arquetipos de personas con las que convivimos: la solterona irredenta y cotilla, el niño visionario, el aberlatxe que ama al país más que nadie... Dibujaba sin parar al compás de nuestra complicada historia recientísima. Este ritmo frenético hizo necesario que se tomara un respiro, y eligió Massachusetts, donde tuvo ocasión de ponerse al día en la tecnología artística más avanzada: infografía, imagen digital, realidad virtual o impresoras de rayo láser son algunas de las técnicas que entretanto se han impuesto entre los artistas más jóvenes y que él conoció casi en mantillas. Un mundo de gran complejidad tecnológica, en el que perderse no será más fácil ni más difícil que con las herramientas tradicionales, pero sí más tentador."

Es autor de los vídeos: Bilbao la muerte: Murder at the MOMA. (1983), De Imaginum (1985) Menina, realizado para la inauguración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid (1986), Poeta en Nueva York (1987) y El Aria Eléctrica (1990).

Uno de los últimos homenajes a su trabajo se lo tributó el Salón del Cómic de Getxo, que en la edición de 2009 recordó su trayectoria profesional.

  • El amor del capitán Brando, Jaime de Armiñán (1974, script)
  • Soy un tutti-frutti (1976, dirección, guión), cortometraje
  • Al fin solos, pero..., Antonio Giménez Rico (1975, guión)
  • Nunca es tarde, Jaime de Armiñán (1977, guión).