Lexikoa

DIBUJO

· Acción y efecto de dibujar, deseinatze, marradura.

· Arte en que se enseña a dibujar, deseinu, marrazkintza, marrezkintza.

· Delineación, figura o imagen ejecutada en claro y oscuro, mulde (S), deseinu, marrezki (T-L), marrazki.

· En los encajes, bordados, etc., disposición de las labores que los adornan, kente (S), deseinu, marradura.

· Del natural. Pint. El que se hace directamente copiando el modelo, naturatiko deseinu, marrezki.

· Lineal. El que se ejecuta con regla, compás y otros instrumentos, marrazko deseinu.

Diccionario Auñamendi.
ARTE.
Datos introductorios sobre el dibujo. Arte y acción de dibujar.

Representación gráfica en que la imagen se traza, de modo más o menos complejo, sobre una superficie que constituye el fondo.

En una pintura, delineación de las figuras y su ordenación general, consideradas independientemente del colorido.

Proporción que debe tener en sus partes y medidas la figura del objeto que se dibuja o pinta.

Motivo más o menos decorativo, natural o artificial, que presentan ciertos objetos: telas, muebles, bordados...

Se puede decir que el dibujo es la base de toda creación figurativa y abstracta, en especial de la pintura. Dado su esquematismo, y, por así decirlo, su esencialidad, en todas las culturas y en todas las épocas se le ha considerado el momento inicial, e incluso el más intelectualmente depurado, de la creación artística. Se pueden considerar tres tipos distintos de dibujo: A, esbozos preparatorios, distintos de la obra artística final; B, dibujos estructurales incorporados a la obra de arte, y, C, trabajos realizados con las técnicas del dibujo, con valor independiente y autónomo. Todo material capaz de manchar o marcar una superficie puede utilizarse para dibujar, pero según sean sus características, tendrá unas posibilidades expresivas diferentes. Los instrumentos empleados más corrientemente son: la pluma, el lápiz, el pincel, el carbón, la tiza, el pastel, la sanguina, el rotulador, el bolígrafo, el tiralíneas.
Estudio sincrónico diacrónico del dibujo. El dibujo en la prehistoria. Los dibujos más antiguos realizados por el hombre aparecen en las cuevas del paleolítico superior; se trata de líneas serpentiformes (macarrones), cuya significación se desconoce, trazadas sobre la arcilla tierna con los dedos o por medio de un instrumento dentado. Las representaciones rupestres del período auriñaciense, grabadas o pintadas, deben considerarse dibujos en razón de su carácter acentuadamente lineal. El arte mobiliar auriñaciense y solutrense ofrece dibujos de animales, sobre plaquetas de piedra y huesos planos, en los que el pelaje se indica por líneas agrupadas en haces (omoplatos grabados de Altamira). En el magdaleniense se desarrolló la técnica pictórica en detrimento del dibujo. Uno de los yacimientos magdalenienses más importantes del arte mueble de toda Europa es precisamente el de Isturitz, en el que son de destacar varias varillas de cuerno de reno magníficamente decoradas con motivos geométricos, una soberbia cabeza de bisonte realizada en bajorrelieve sobre cuerno, y una cabeza de cabra montés, esculpida sobre un hueso hioides de caballo. Además de las piezas de arte mueble, existen en el País Vasco magníficos conjuntos de arte rupestre. Los más importantes son los de Venta de Laperra (Carranza), Arenaza (Galdames), Santimamiñe (Cortézubi), Goikolau (Berriatua), en Vizcaya; Ekain (Deva), Altxerri (Aya), en Guipúzcoa; Alkerdi (Urdax), en Navarra; Isturitz, en Baja Navarra, y Etxeberriko Karbia (Camou, Cihigue), en Zuberoa. Las figuras de Santimamiñe (unas cincuenta) forman un conjunto espectacular de bisontes, oso pardo y caballo; están situadas en una pequeña cámara de difícil acceso natural. Otro de los grandes conjuntos de arte parietal del País Vasco es el de Altxerri (Aya). El conjunto de figuras sobrepasa ampliamente el centenar de animales. Existen además dos antropomorfos y un sin fin de rayas y líneas de difícil interpretación. Como elemento iconológico dispar merecen destacarse los peces grabados y algunas figuras de animales superpuestas. Los peces, raramente aparecen en el arte rupestre. Otro gran yacimiento es el que encierra la cueva de Ekain (Deva). La cueva posee uno de los conjuntos de caballo más bellos de todo el arte franco-cantábrico; así como preciosas y precisas estilizaciones lineales de un ciervo, un salmón, varios bisontes y osos. Algunas figuras grabadas o dibujadas, son simples siluetas en negro, otras, en rojo, otras por último, están pintadas con tintas planas, tanto negras como ocres. A finales del Paleolítico, el arte tomó dos direcciones: una, ilusionista, que utilizaba las protuberancias del soporte rocoso para acentuar el efecto de corporeidad de las figuras; otra, lineal y dibujística, tendente al esquematismo. Ya en el neolítico cabe reseñar la decoración de influencia centroeuropea del célebre vaso campaniforme del dolmen de Pagobakoitza. Pertenece al tipo marítimo atlántico, llamado internacional y presenta en su decoración unas bandas de cuerdas. La población neolítica africana, recluida en regiones actualmente desérticas, desarrolló una intensa actividad artística, cuya faceta más representativa fue el grabado rupestre, que participa también del carácter lineal de los dibujos paleolíticos. En la Edad de los Metales, el dibujo se confunde generalmente con el arte decorativo, sobre todo en la ornamentación de la cerámica, y sólo por excepción aparece la figura humana. En las inmediaciones de Escoriaza (Axtroki, Bolibar) han sido hallados 2 cuencos de oro fechados hacia el siglo VIII-VII antes de Cristo y de una decoración geométrica extraordinaria, en la que destaca el llamado pato hallstático. Piezas semejantes se han encontrado en yacimientos centro-europeos de la primera mitad de la Edad del Hierro.
El dibujo en la antigüedad. El dibujo preparatorio aparece en las óstrakas egipcias del Imperio Nuevo; tabletas en que se trazaba el diseño que se reproduciría en las paredes de la tumba. Los dibujos de carácter autónomo, tanto en Egipto como en Mesopotamia, están relacionados con la escritura ya que, tanto la escritura egipcia como la cuneiforme mesopotámica, evocan seres o cosas. En Egipto existen, además, papiros con viñetas realizadas con trazos negros o rojos: Todo lo que se sabe acerca del dibujo en Grecia y en Etruria es a través de la ornamentación de la cerámica y de las paredes decoradas de las tumbas de Tarquinia. Debajo de las representaciones realizadas en las superficies de los vasos se advierten los contornos de los esbozos previos, generalmente incisos en la arcilla antes de pintarla. Tampoco se conocen dibujos realizados por los artistas romanos. Lo único que ha llegado hasta la actualidad son los graffiti en las paredes -de Pompeya, o el Crucificado caricaturesco de Roma; entre nosotros merece destacarse por su bello y tosco diseño la Estela de piedra de Andrearriaga en Oyarzun con su escena de un caballero asociado a una extraña figura estante y sus dos líneas de inscripción.
El dibujo en la Edad Media. En la Edad Media, el dibujo constituyó el principal medio para asegurar la continuidad de la tradición a través de la copia; era un simple auxiliar de la memoria. Se conservan bastantes ejemplos. y suelen tratarse de esbozos de una imagen famosa, ya sea griega, romana o bizantina, trazados por los miniaturistas. Otro tipo de dibujos medievales lo constituyen las ilustraciones de códices hechas a pluma, iluminadas o no a la acuarela y que se hicieron en época románica y gótica. Así la ilustración del "Beato" de San Millán de la Cogolla, siglo X. El folio del "Códice Vigiliano", en el que aparecen los reyes navarros Urraca, Sancho Garcés II Abarca, y Ramiro de Viguera. La Biblia ilustrada del tiempo de Sancho el Fuerte por Ferrandus Petri de Funes con motivos alegóricos a temas del país: San Saturnino, San Miguel. Muchos documentos; manuscritos góticos, como los del archivo de Navarra (Pamplona), y sellos céreos: Sello del Concejo de Biarritz del siglo XIV en el que aparece la caza de la ballena. También son dignos de tenerse en cuenta los diseños lineales geométricos y humanos del arte popular vasco que se desarrollan en la época medieval-renacentista sobre todo en el tejido, la talla en madera, piedra y forja y que se han hecho famosos en el mundo entero. En cuanto a diseños autónomos, sólo se pueden considerar tales los esbozos marginales que aparecen en algunos códices y que en general deben ser obras de los mismos miniaturistas; algunos de estos dibujos son graciosas caricaturas, y otros son totalmente ajenos al tema del libro.
El dibujo a partir del Renacimiento. En el siglo XV se comenzó a plantear entre los tratadistas italianos el problema teórico del dibujo como forma artística autónoma, y, a partir de esta época, la mayor parte de los artistas, ya como elemento preparatorio para sus obras -(pintura mural de Arrate, Eibar); trazas para la realización de varios retablos (San Telmo de Donostia, Catedral de Santiago de Bilbao) y púlpitos (iglesia parroquial de Villarreal de Urrechua, realizado por Pedro de Marigorta, en Vizcaya y Guipúzcoa)-, ya por su valor intrínseco como medio de manifestación artística. Desconocemos por el momento la existencia de dibujos de esta última índole en el país. Los dibujos se realizaron generalmente sobre papel blanco o de color, e incluso preparado al temple. Se dibujaba con punta de metal, con lápiz a pluma, a la acuarela, a carboncillo, y, a partir de la segunda mitad del siglo, con el lápiz rojo denominado sanguina. En Italia, los grandes maestros del "quattrocento" demostraron gran interés por el dibujo: Ghiberti, Uccello, Lippi, Botticelli (acento lineal), Pisanello, Bellini y Mantegna (acento expresivo). De los grandes maestros flamencos del siglo XV se poseen muy pocos dibujos, estilizados pero naturalistas: J. Van Eyck, R. Van der Weyden. En el siglo XVI, el panorama del dibujo italiano está dominado por Leonardo, Miguel Angel y Rafael, sin olvidar a Ticiano y Tintoretto. Leonardo utilizó el dibujo como método de investigación y expresión poética. Los dibujos de Miguel Angel permiten conocer su atormentada y anticlásica exaltación del ser, del espíritu humano. Los de Rafael son clásicos y graciosos. Numerosos pintores flamencos y neerlandeses del siglo XVI nos han dejado excelentes muestras de su arte como dibujantes: El Bosco, Brueghel el Viejo, Patinir. En Alemania el dibujo alcanzó en esta época enorme interés: Grünewald, Cranach, Holbein; capítulo aparte merecen los de Durero, de trazo penetrante, agudo, nervioso y atormentado. En el siglo XVII es preciso mencionar en Italia, los dibujos de los Carracci, Guercino, Giordano; la corriente barroca se manifiesta asimismo en los Bernini, Borromini y P. da Cortona. En Francia, sobresalen los de C. de Lorena y Poussin. La escuela neerlandesa tiene en Rembrandt a uno de los más grandes dibujantes de todos los tiempos. Rubens y Van Dick ocupan una similar situación de eminencia en la escuela flamenca. En España no abundan los dibujos, ni siquiera en la gran época de la pintura española. De quienes se conservan más interesantes series de dibujos son Herrera el Viejo, Alonso Cano y Murillo. Entre los dibujos realizados por artistas del siglo XVIII hay que destacar en Italia a P. Longhi y Tiépolo. En Francia los refinados y mórbidos de Watteau y Fragonard. En Inglaterra los retratos a pluma, lápiz o carbón de Hogarth y Gainsborough. En España, el último cuarto del siglo XVIII y el primero del XIX aparece dominado por la figura gigantesca de Goya cuyos esbozos y dibujos sobre la vida, la enfermedad, la crueldad y la muerte se mueven entre el realismo y la expresión de corte romántico. Por otro lado, es la época en que en el País Vasco y a lo largo de toda su geografía surgen distintas Escuelas de Dibujo. Unas promovidas por los Amigos del País, de corte clásico y asignaciones becarias importantes se asentaron en Vitoria, San Sebastián y Vergara; otras, como las de Bayona, creada en 1778 bajo los auspicios del caballero Aufray y por algunos miembros de la Academia real de pintura, de corte más liberal y totalmente gratuito; y la de Tortosa, surgida en torno a la industria de artes gráficas. A fines del siglo XVIII y principios del XIX, los artistas neoclásicos dieron gran importancia al dibujo: David, Gérard, pero también los artistas románticos revalorizaron el dibujo: Ingres, Gros, Géricault, Delacroix. También los pintores franceses "realistas", antecesores del impresionismo han dejado un excelente repertorio de diseños: Millet, Daumier, Coubert, lo mismo que los pintores y dibujantes costumbristas españoles Alenza, Becquer, y los vascos: Guiard, Zuloaga, Arteta, Zubiaurres, Arrue, Tillac, Garmendia, Le Tanneur, Sotés, Garavilla, Losada, Franco y un buen número de dibujantes e ilustradores de "La Galerna", "La Semana", etc. En cambio los impresionistas no consideraron el dibujo fundamental para su concepto del arte, y sólo Renoir, y entre nosotros Darío de Regoyos, recurrieron al grafismo tradicional. Entre los artistas postimpresionistas, muchos de ellos grandes dibujantes, hay que destacar a Cézanne, que consideraba el dibujo como un instrumento indispensable de creación, y también a Munch, Ensor, Matisse, Vlaminck, Derain, Braque y Picasso. Claro ejemplo de ello entre nosotros son Martínez Ortiz, Olasagasti, Martiarena, su hija Maruki, Jhon Zabalo, Valverde, Ibarrola. También los artistas no figurativos han considerado la línea abstracta del dibujo como un excelente instrumento de expresión: P. Klee, Miró, Dalí, Tapies, Chillida, R. Ruiz Balerdi, Basterrechea. Las últimas corrientes figurativas, por último, reafirman la tradición del dibujo de contorno preciso y constructivo: Modigliani, Picasso, Bacon; y en el país, Montes Iturrioz, Cárdenas, Nagel, Ameztoy, Llanos, Tellería, Olariaga, Letamendia, Munoa, Zabaleta, Hernández-Mendizábal, Garrido.
Bibliografía básica.

Gran Enciclopedia Larousse, Planeta, Barcelona, 1973.

Fondo documental Archivo Auñamendi;

Barandiarán, Ignacio: Guipúzcoa en la Edad Media, C. A. P. de Guipúzcoa, Zarauz, 1973;

Altuna, Jesús: Lehen Euskal Herria, Mensajero, Bilbao, 1975;

Uranga Galdiano: Arte Medieval Navarro, C. A. Navarra, Pamplona, 197l-73;

Peña Santiago, L. P.: Arte popular vasco, Txertoa, San Sebastián, 1976;

Arrázola, Asunción: El Renacimiento en Guipúzcoa, Excelentísima Diputación de Guipúzcoa, San Sebastián, 1969;

Llanos Gorostiza, Manuel: Pintura Vasca, Grijelmo, 1966, Bilbao; Arteta en el Banco de Bilbao, Madrid, 1973;

Zabalo, Pablo y Jhon: Arquitectura y Grafía popular del País Vasco, Ekin, 1947, Buenos Aires;

Caro Baroja: Los Vascos, Minotauro, Madrid, 1958;

Flores Kaperotxipi: Arte Vasco, Ekin, 1954, Buenos Aires;

Kortadi Edorta: Artículos sobre Arte aparecidos en el semanario vasco "Zeruko Argia", 1968-1976, "Garaia", 1976-77; "Boletín de Amigos del País".

Edorta KORTADI OLANO
DIBUJO Y DISEÑO GRAFICO EN EL PAIS VASCO.
Cartel, ilustración, cómic y graffiti. Aunque es bastante la bibliografía existente sobre la Literatura infantil y juvenil del país vasco, y por tanto se toca también de paso el tema de la ilustración y el dibujo, no es tanta la nómina de autores que desarrolla expresamente el tema del diseño gráfico infantil, juvenil y adulto entre nosotros, sobre todo desde el punto de vista artístico y plástico. Se ofrecen sin duda alguna datos interesantes desde la vertiente historiográfica y bibliográfica de muchos ilustradores, dibujantes y diseñadores gráficos, pero apenas si se describen estilos, tendencias, autores, constantes, estructuras, fuentes e influencias desarrolladas por o sobre los mismos. Sin embargo algunos rasgos y estructuras básicas ya han sido trazadas por Edurne Uría y Belén Lucas especialmente en cuanto a la ilustración infantil y juvenil se refiere. Esta es por tanto nuestra pretensión y nuestros reto. Trazar siquiera un esquema básico y fundamental diacrónico-crítico que sirva de soporte a ulteriores investigaciones y estudios que sin duda deben realizarse.

Conviene reseñar de entrada que resulta difícil trazar historias paralelas entre los diseñadores de los diversos géneros y lenguajes, como el comic, la ilustración, el cartel y el grafitti, porque a menudo muchos de los autores han utilizado varios de ellos y aparecen en su producción bastante interseccionados y mestizos. Por otro lado, desde el punto de vista historiográfico y pedagógico conviene realizar compartimentos estancos que faciliten una mejor comprensión y aproximación al tema, por lo que optaremos en nuestro trabajo por los apartados ya indicados.
El lenguaje autónomo de la imagen. Siempre que se habla de diseño gráfico se plantea la cuestión de la autonomía o heteronomía de la imagen respecto al texto que a menudo le acompaña o es parte sustancial del mismo. Ambos, imagen y texto, parecen enriquecer y favorecer la lectura global del mensaje presentado y ofrecido, aunque muchas veces hayan sido creados independiente y consecutivamente, sin saberse a ciencia cierta muchas veces quien ha sido concebido ántes, o si lo han sido de manera paralela o al unísono.

Pero lo cierto es que históricamente, "la ilustración ha crecido a la sombra de la producción literaria y como hermana menor se le han dedicado escasísismos espacios de estudio", tal como afirma Edurne Uría. Xabier Echaniz indica por su parte, que "la ilustración incrementa el valor estético de la obra literaria y aumenta el placer del lector. Pero además ayuda a que el niño o la niña desarrolle su sensibilidad y gusto artístico".

Pues bien esta sensibilidad y gusto artístico plasmado en el diseño gráfico es el que nos interesa analizar a nosotros como historiadores del arte, puesto que los componentes literarios ya son estudiados por analistas y críticos literarios. Por otro lado, la mayoría de dibujantes gráficos e ilustradores defienden en la actualidad la autonomía de la imagen frente al texto, aunque hoy más que nunca se hable y se produzcan fértiles mestizajes e intersecciones de toda clase de lenguajes y no solamente de los orales o escritos. A comienzos de un nuevo milenio, y en los albores de las grandes autopistas de la fibra óptica, se impone por tanto más que nunca el estudio y comprensión de toda clase de imágenes impresas en cualquier tipo de soporte ya sea papel, cinta, fibra o polímero.

Conviene no olvidar por otro lado que todo fenómeno de comunicación de masas, como es el caso del cartel, la ilustración, el comic, o el grafitti, han surgido y se han desarrollado fundamentalmente en el período de la implantación de las grandes concentraciones urbanas producidas durante la industralización a finales del siglo XIX y a lo largo sobre todo del siglo último. Todo esto nos lleva al estudio de un período relativamente corto de 150 años, y por otro lado suficientemente largo y extenso como sucede igualmente con la historia de la fotografía. Pero analicemos concretamente cada uno de estos lenguajes relacionados más estrechamente con el dibujo, la pintura y la fotografía.
El cartel. Muchos artistas plásticos y diseñadores gráficos del país vasco le han prestado bastante atención y tiempo a la producción del cartel habiendo obtenido en este campo innumerables obras de indudable calidad y valía artística. Se trata de carteles, unas veces más artísticos y culturales, otras más industriales y publicitarios, pero en casi todos los casos el resultado es magnífico. Se trata de una Iconosfera Moderna y Contemporánea con la que hemos vivido y crecido muchos de nosotros. De una Iconosfera que pertenece a la Cultura Visual de Masas de nuestros días. De una Cultura que ha configurado en parte nuestros gustos y referencias hasta convertirlos en objetos de deseo y de culto, de referencia social y de estudio.

El cartelismo que surgió en Francia e Inglaterra a fines del s. XIX ( Toulouse Lautrec, Adolphe Willete, Dudley Hardy, James Pryde), pronto llegó a España y también se implantó entre nosotros a través de importantes Empresas, como Gráficas Laborde y Labayen, y Tuduri y Echeverría de Tolosa, no siendo hasta las décadas de los años 20-30 del siglo XX, con la industrialización y la concentración urbana, cuando cuaje y se expanda la técnica del cartel como medio de comunicación y de agitación de masas.

San Sebastián será pionera en la impresión de sus primeros carteles de toros respecto a otras ciudades españolas como Madrid, Zaragoza, y Sevilla, adelantándose a éstas, al decir del escritor y publicista Rafael Aguirre Franco, en siete años. Los primeros carteles de toros de M. Salbi (1883), Marcelino de Unceta (1897), y F. Macías (1898) ya aparecen datados en esas fechas junto a los de E. Dorda (1902) y Daniel Perea (1900). Texto e ilustración plástica mantienen ya en estos primeros carteles un sano equilibrio. Las escenas taurinas de toros, toreros y manolas, así como algunos paisajes de la ciudad están trazados con un sano realismo de raigambre academicista.

Junto a la profesionalización del dibujante-grafista en las primeras décadas del siglo XX, asegurará por otro lado la historiadora del arte Maya Aguiriano, y en órden al factor de calidad de los carteles, hemos de tener en cuenta la aportación de una serie de pintores, dibujantes y arquitectos que de forma ocasional o más o menos continuada, y por lo general para temas culturales, deportivos e industriales realizaron carteles.

Entre los primeros hay que citar a Rafael de Penagos, Pedro Antequera Azpiri, Rafael Elósegui, Jose María de Asúa, Casla, Prieto, y Jhon Zabalo (Txiki). Entre los segundos no podemos olvidar a Aurelio Arteta, Carlos Landi, Ascensio Martiarena, Nicolás Múgica, Eduardo Lagarde, Ramiro Arrue, y Agustín y José María Ansa entre otros. Algunos de los mejores carteles producidos en las primeras décadas enlazan y entroncan además con las vanguardias históricas de este siglo: fauvismo, futurismo, cubismo, expresionismo, surrealismo, realismo.

De todo un poco hay entre los mejores artistas y diseñadores de la primera mitad del siglo XX. Algunos de los carteles diseñados y estampados por Rafael Penagos,Rafael Elósegui, Aurelio Arteta, Juan Cabanas Erauskin, Carlos Landi, Nicolas Múgica, Eduardo Lagarde y Pedro Antequera Azpiri se han convertido ya en obras clásicas buscadas y admiradas por coleccionistas y expertos, por historiadores y críticos de arte. Sus carteles presentan la costa del litoral cantábrico, playas de Zarautz, Biarritz y Donostia, con sus montes, gaviotas, toldos, paseos, barcos y veleros, bañistas, turistas, autóctonos, arrantzales y remeros, gozan y se mueven en una naturaleza privilegiada, hecha para el placer y lo lúdico. Eslóganes como "Zarautz, playa de moda. La más espaciosa del Cantábrico. Mar y montaña, montaña y mar. Pida usted detalles al Ayuntamiento", "San Sebastián (España). La Playa Real", "San Sebastián. Regatas de Traineras", "San Sebastián. Gran Semana Vasca. Bellas Artes. Deportes. Teatro y Danzas", son eventos y manifestaciones de una industria cultural que comenzó a fines del siglo XIX, se fue desarrollando y gestando en las décadas de los felices años 20 y 30, y que posteriormente se ha visto retomada y relanzada en las décadas de la postguerra española.

San Sebastián, Biarritz, Zarautz, Bilbao y El Abra, y toda la Costa Vasca, con su "clima ideal", sus manifestaciones lúdicas de baños, aguas termales, partidos de pelota, competiciones de traineras, veleros y embarcaciones de recreo, circuitos de coches de carrera y caballos, manifestaciones del arte y de la moda, harán de esta franja cercana a los Pirineos y la convertirán en un lugar codiciado y privilegiado. Se trata tal como aparece en la cartelería en un lugar ideal para el cultivo del cuerpo y del espíritu, en el que un suave bronceado, una buena gastronomía y la adquisición de prendas de moda para el cercano invierno lo reunían y reúnen casi todo para pasar unas buenas vacaciones en el Norte al más remiso y sufrido de los carpetovetónicos.

Ya en las décadas de los 30 al 50 comienza a aparecer el diseño de dibujantes gráficos y estudios de publicidad como Estudio Zeus,e Ideax que pronto conectarán con Estudios como los de las empresas Laborde y Labayen, Tuduri y Echeberria en Tolosa, o los Valverde de San Sebastián y Usurbil. Martínez Utrilla, Antonio Valverde, E.Ortiz de Urbina, Fernando Boronat, Bort, Alfredo Tienda, Jose Antonio Sota, Tomás Hernández Mendizabal, Félix Garrido, Juan Torregaray, Alfredo Arjona , Angel Castillo, Casla, Calparsoro, L.E.Velasco, Rafael Munoa y José Luis Usabiaga, son algunos de los dibujantes que retoman poéticas constructivistas y serialistas, neoartetianas y cubistificadas en diversos niveles y grados. La herencia cezanniana y artetiana sigue pesando también en estas décadas. Me atrevería a decir que casi hasta nuestros días. Muchos de estos autores por otro lado, reutilizan estas tendencias y poéticas con un cierto sabor naif e ingénuo, plasmando paisajes y objetos para publicitar la ciudad como lugar de ocio y turismo, siempre con un aire atractivo y moderno.

Los carteles diseñados por Estudios Ideax en torno a 1952, suponen ya un camino intermeio entre los trazados por dibujantes y artistas y los que posteriormente serán realizados en estudios publicitarios utilizando más la fotografía de reconocidos fotógrafos: Sigfrido Koch, Alberto Schommer, Iñaki Aguirre Franko y otros. En las décadas de los años 60-70 la fotografía, directa o manipulada ya comienza a codearse con el diseño de estudios y artistas en la cartelería del país vasco.

En las últimas décadas del siglo XX, 1970-2000, conviene resaltar las figuras de Félix Garrido, por su radical minimalismo y colorido, Tomás Hernández Mendizabal y José Luis Zumeta en las corrientes expresionistas, Juan Torregaray y Carlos Zabala, dentro de los nuevos realismos, Sigfrido Koch, Alberto Schommer, Iñaki Aguirre Franko y Estudio Artimaña ( Ana Obradors y Tony Galindo) en la incorporación y manipulación fotográfica. El equipo Artimaña es quizá quien ha utilizado más y mejor el diseño y manipulación de la imagen por ordenador a lo largo de la última década y a comienzos del siglo XXI sobre todo en los Carteles del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián.

También en Iparralde (País Vasco norte) el cartel dejará inmejorables muestras a fines del siglo XIX y a lo largo de todo el siglo XX. Industrialización y turismo irán indefectiblemente unidos, y las playas y los deportes rurales serán fuente inagotable para diseñadores, artistas y dibujantes tanto de Francia como del País Vasco.

Hugo d ´Alesi trazará en 1885 un cartel académico y neoclásico de las Thermes salins de Biarritz. Y Clementin-Hélène Dufau plasmará en 1896 un espléndido partido de pelota vasca en estilo modernista, siguiendo las huellas del mejor Toulouse Lautrec. Pero serán los artistas de los felices años veinte y treinta, los que imbuídos por el realismo costumbrista y por las corrientes cubistas y decorativistas, quienes dejarán carteles de alta calidad artística y profundo significado etnicista. Entre todos éllos debemos de reseñar por sus altas cualidades a Pablo Tillac, Ramiro Arrúe, Roger Darricarrère, Constant Duval, Piaubert, Dumoulin, Henri Laulhé, Benjamín Gómez y Francis Bernard, por citar sólo algunos de ellos.

Ya en décadas posteriores, y dentro tanto del cartel comercial como industrial y turístico conviene citar a Paul Colin, unido al liqueur Izarra, a Jean Colin, a Vecoux, Roland Oudot, Erik, Greki, Jacques le Tanneur, Arnaud Saez, August Durel, Félix Garrido, Albert Steinmann, Berttolo, Jesus Garaya Escudero, Jean Bernard Iribarne, René Gelos, y R. Partarrieu entre otros. Las vanguardias históricas y los últimos movimientos artísticos han dejado en todos ellos su indudable influencia y huella.
La ilustración. La mayoría de estudiosos y analistas de la ilustración del país vasco consideramos a Jhon Zabalo Ballarín (Txiki), (Manchester,1892-Londres, 1948) como el padre y el origen de la ilustración moderna.

Jhon Zabalo, "Txiki", de familia vasca, nació en Manchester, pero creció y se educó en el jatorra barrio donostiarra de Irutxulo, cuyas costumbres y personajes le impactaron al decir del escritor Antonio María de Labayen. Había frecuentado la Escuela de Arquitectura de San Sebastián y de Madrid, que tuvo que abandonar por falta de salud, no pudiendo así continuar sus estudios. No era esbelto de cuerpo, ni garboso, ni grande, por lo que se puso de sobrenombre el de "Txiki" ( pequeño). Vivió del dibujo y de la pintura.

Zabalo es un gran dibujante y ama la línea sobre cualquier otra cosa, tal y como puede verse en la ilustración de cuentos, carteles, libros, chistes y tiras. Se trata de una línea clara y definida, casi continua y cerrada. Una línea que conoce bien los secretos y los ritmos de la naturaleza y del cuerpo humano.

Por caminos muy gráficos y en línea con las estampas populares de los Arrúe realizó toda una serie de ilustraciones etnográficas para "Garoa" de Domingo Aguirre. Son ilustraciones llenas de costumbres y paisajes del país. Usa planos diagonales y composiciones cinematográficas y tebeísticas. Son dibujos en los que la masa o colectividad juegan un papel central y protagonista. La línea se basta a si misma y todo es claro y ordenado en el espacio, pese a que las composiciones están llenas de objetos y personas.

En obras como Dar-dar-dar, Txomin arlote, Martin txilibitu, Sorgin-lapurra y, Xabiertxo, Zabalo conecta en sus comienzos con las corrientes historicistas y románticas del siglo XIX, para desarrollar ya en las primeras décadas del siglo XX una ilustración lineal y volumétrica cercana al cubismo sintético de Pablo Picasso y Aurelio Arteta. Zabalo presenta por otro lado numerosas coincidencias y similitudes con el gran dibujante gallego Castelao. Amor por la línea curva/recta límpia, volúmenes amplios y turgentes, enmarque del dibujo en viñetas y cuadraturas. Ambos a dos tratan de reflejar el mundo rural, sencillo y llano, cercano al nacionalismo emergente a comienzos del siglo XX, y de plasmar sintéticamente en pocos rasgos su fisonomía espiritual y su intrahistoria. Uno con más poesía y sobriedad, el otro con más acidez y retranca gallega. Sus ilustraciones para Xabiertxo, cercanas al art-decó se han convertido en una apoyatura y punto de arranque de numerosos dibujantes posteriores: Lander Gallastegi, Jon Zabaleta, y Jesús Lucas, entre otros.

Las ilustraciones de Txomin arlote resultan más estilizadas y finas que las de Xabiertxo, más macizas y clásicas. Pero ambas obras bastarían para considerar a Zabalo entre nuestros mejores ilustradores y grafistas. Lo mismo nos confirman sus carteles y portadas de libros, muy por encima de la calidad de sus chistes y tiras. Entre sus portadas merece destacarse la de Txomin ikasle.

Dentro de las corrientes historicistas, aunque con una concepción algo más moderna, hay que situar también al dibujante Ander Jauregibeitia, que ilustró con un cierto aire romántico en 1929 y 1930, obras como Ipuiñak de Joseba Altuna que recogen cuentos de Oscar Wilde y de los hermanos Grimm.

Tras la interrupción de la guerra, conviene citar la presencia de los ilustradores vascofranceses Henri Laulhé y de Breysse que parecen conectar con algunos presupuestos plásticos de los autores precedentes en obras como Xoria Kantari de Minaberry o Ichtorio Ederrena de Courtois, obra que por otra parte se expresa con el lenguaje del comic.

Pero no será hasta la década de los 60-70 cuando la ilustración tanto infantil, como juvenil y de adultos cobre carta de naturaleza y se desarrolle dentro de los parámetros y tendencias de los ilustradores internacionales al crearse nuevas editoriales y grupos culturales en torno a la cultura vasca y a la renovación pedagógica de las ikastolas: Edili, Iker, Mensajero, Etor, Gero, Erein, Elkar, Alberdiana.

Entorno a ellas surgirán nombres como los de Edorta Kortadi, Juan Carlos Egilleor, Antton Olariaga, Jon Zabaleta, Asun Balzola, Jesús Lucas, al que posteriormente se sumarán otros nombres: Erramun Landa, Elena Odriozola, Iñaki Martiarena, Asisko Urmeneta, Jokin Mitxelena, Belén Lucas, Mikel Valverde, Alvaro Machimbarrena. Edorta Kortadi Olano (Tolosa, 1946) ilustrará en la década de los 70 tanto textos infantiles y juveniles- Poxpolin de Jesus Gaztañaga, Zuentzat de Julene Azpeitia, Euskalerria de Iñaki Goikoetxea, y Txiribi bonbon de Anjel Lertxundi, como de adultos- Muga beroak de Juan Mari Lekuona, Irakur 4 de Anjel Lertxundi, asi como diversas portadas para la Comisión de Liturgia del País Vasco. Su ilustración infantil conecta con la escuela catalana de esa década, y la de adultos con los repertorios iconográficos del Grupo Gaur y la Grafia Vasca de todos los tiempos.

Pero sin duda alguna serán los autores del final de esta década los que se especialicen y profesionalicen, dando calidad y valor a la ilustración, tanto en si misma, como en cuanto género heterónomo e interseccionado con la literatura. Antton Olariaga, Asun Balzola, Juan Carlos Eguilleor y Jon Zabaleta son cuatro rotrings - lápices - pinceles reconocidos tanto a nivel estatal como internacional, que siguen produciendo obras llenas de rigor, encanto y poesía.

No podemos dejar de citar tampoco al excelente ilustrador madrileño Antonio Hernández Palacios (Madrid 1921-2000), autor de importantes colaboraciones para Editorial Ikusager (Ernesto Santolaya) de Vitoria, como Simón Bolivar El Libertador, o la magnífica serie dedicada a la Guerra Civil Española. Su carrera la comenzó siendo adolescente movilizado en las filas del Ejército republicano y pasando como "voluntario" forzoso por la División Azul, tomando apuntes del natural de todo cuanto veía y acontecía a su paso. Pronto comenzó su colaboración en empresas como el cartel de cine, la ilustración de libros, revistas, publicidad y revistas entre los que sobresalen su Marco Antonio y El Quijote.

Su auténtica consolidación se produjo en la década de los 70 con la creación del western Manos Kelly para editorial Doncel, grupo adscrito a la prensa del Movimiento y renovadora del tebeo español del momento. El lector siempre se hallará sorprendido por su lenguaje que oscila entre lo clásico y la acumulación del trazo barroco. Palacios es un dibujante de línea fina y corrida con superposición de pequeños trazos de raigambre clásica. Es un gran ilustrador que utiliza escorzos, muy marcados, planos cinematográficos y un derroche sobre todo en la ilustración de vestidos, arquitecturas, y monumentos. Derrocha planimetrías diversas y contrapuestas de una viñeta a otra, marcando la expresión en rostros y manos. Es capaz de trazar escenas complejas con multitud de personajes. Remarca los aspectos temporales, climáticos, emocionales y es capaz de imaginar y plasmar escenas de gran belleza, verismo y colorido histórico. Palacios es todo un clásico de dibujo barroco y alambicado que incorpora el graffiti moderno en sonidos, voces y clamores varios.
La década de los cuarenta. Antton Olariaga ( Usurbil, 1946), tanto por la cantidad como por la calidad de su producción merece un lugar destacado entre los ilustradores vascos del siglo XX. Es Licenciado en Bellas Artes en Valencia y Bilbao y ha obtenido diversos premios: Premio Nacional de Euskadi de Ilustración, 1989, Premio Ricardo Arregui de periodismo a la mejor sección fija (tiras de humor), 1991, Premio Antoine Abaddia. Ha editado diversos libros de dibujos ya publicados : Zakilixut 1 y 2 (tiras de humor), Eta abar (humor gráfico), Alukiss. Poseedor de un estilo más realista y detallista que el de Txiki ha cultivado casi todos los campos del diseño gráfico: el cartel, el cómic de niños y adultos, la tira, el chiste, la ilustración y hasta la pintura y el dibujo en estado puro. Para él la diversidad de lenguajes artísticos está tan interseccionada como el arte actual y tan diversificada como la vida misma. Su producción ha sido fundamentalmente para el mercado vasco.

Xabier Echániz dirá de él que es más irónico y detallista que Txiki, y lo definirá como autor prolífico, con una gran riqueza de estilos y técnicas, y como una de las principales columnas sobre la que se asienta la ilustración del país vasco.

Contenido y destinatario es el binomio que para Olariaga condiciona el diseño, creyendo que los proyectos han de ser siempre realistas y posibles, y que en la ilustración hay siempre algo de juego. Opina que la creación infantil es más creativa que la juvenil y que los libro-juegos troquelados desplegables son interesantes como concepto.

El propio autor asegura que la línea siempre anda luchando entre el espacio interior y el exterior, tratando siempre de sobrevivir. La mancha la une más con el placer, al igual que el rotulador, el ordenador y el pincel, con ellos traza las superficies ámplias, los degradados. lo uniforme. con todos los matices que tienen las tintas. creyendo que la mancha posee un mundo muy rico.

Su dibujo figurativo, es casi siempre de raigambre expresionista, tendente a ciertas deformaciones tanto en el propio trazado de la línea temblorosa, como en el concepto de las masas y los volúmenes de figuras, arquitecturas y objetos. Olariaga utiliza tan airosamente el rotring, como la acuarela y las técnicas mixtas. Su planimetría está tomada fundamentalmente del comic y del cine, respetuosa con la perspectiva renacentista, y con una notable presencia de la figura humana en todas sus edades, la naturaleza y el cosmos: árboles, montañas, mar, agua, astros.Unas veces utiliza la tinta china aguada para realizar una ilustración más suelta e imaginativa (Kameliadun Dama), y otras una línea más clásica y detallada al servicio de una ilustración más adaptada y pegada al texto del autor (Lau bizikleta), llegando a romper a veces el marco establecido con atrevidos y superpuestos espacios en una misma página (Asto baten malura).

Entre la ilustración y el cómic se mueven también algunos dibujos realizados por Olariaga para jóvenes y adultos: Gomikia 2 y Ehun kilo. Las páginas del primero son de composición más compleja y aparecen repletas de personajes, animales y objetos de formas orgiásticas e interseccionados con numerosas grafias y textos. El grueso rotring negro con el que está trazado el segundo, está más cerco del cine negro en cuanto a planimetría y a efectos varios. Si a esto añadimos su faceta de creador de personajes como Zakilixut y Marigorri, daremos con la visión multifacial de uno de nuestros más complejos y poliédricos ilustradores de las tres últimas décadas.

*Algunos libros ilustrados: Matias Ploffen erabakiak de Patxi Zubizarreta, Neskatxak de Agustín Fernandez, Leo Ferguson de Juan Kruz Igarabide, Bi letter jaso nituen oso denbora gutxian de Bernardo Atxaga, Kameliadun Dama de Alendre Dumas, Lau bizikleta urrutira joateko de Joxe Mari Iturralde, Gomikia 2, Ehun kilo.

Asun Balzola ( Bilbao, 1942), es la ilustradora y creadora vasca más reconocida y premiada internacionalmente: Lista de Honor del IBBY, Lazarillo, Apelles Mestres, Premio Nacional Fundación Santa María, Serra D´Or, Manzana de Oro de Bratislava, Premio Euskadi. Aunque estudió Grafismo Industrial en la Escuela de Bellas Artes, se considera autodidacta y polivalente: ilustración, cómic, prensa diaria, comunicación en general.

Tras vivir en Italia en la década de los 60, se instaló en Madrid en 1976, conectando con las editoriales del País Vasco en 1980: Xabier Lete, Andu Lertxundi, Mariasun Landa, Bernardo Atxaga. Creadora también de textos es conocida sobre todo por sus sencillas y minimales acuarelas. Da más importancia a las sensaciones que a las descripciones, asegura ella misma. De ahí su tendencia a la simplificación de planos, objetos y rostros humanos, olvidándose a menudo de boca u ojos. Introduce el silencio entre las hojas del libro, para dar entrada y participación al lector. También concede importancia al trabajo con nuevas técnologías como el ordenador. Defiende que el autor debe ser fiel y decir siempre la verdad, aportando un ambiente de ternura en un mundo duro. Propone que el lector pueda acceder a la belleza, a mundos imaginarios y espacios reales, que son éstos en los que vivimos.

Su obra se mueve dentro del realismo mágico, jugando siempre con el soporte blanco, acuarela acuosa, vaporosa y transparente, con líneas de cierre poco marcadas, o sólo en algunos lugares de la mancha. En otras obras utiliza también la línea fina, abierta y quebrada, con aguada superpuesta, simplicidad en el trazo, y movimiento en la figura. En la acuarela se advierte la influencia y cercanía de Kandinsky y Klee, así como la de algunos acuarelistas vascos como Cañada, utilizando también la fotografía, el collage, y grabados del siglo XIX, y de las vanguardias artísticas. Balzola, saca también partido de una cierta imperfección en el trazo, y de un cierto primitivismo, que creemos le vienen dados de un grave accidente sufrido. En algunas obras, por último, utiliza planimetrías más complejas, invadiendo la página adjunta, usando las dos páginas como un todo, con encuadres cinematográficos e ilustraciones ubicadas en los costados y esquinas de la página.

Plasma en muchas de sus obras tanto la naturaleza como la ciudad industrial, con sus objetos y niños sexuados, vestidos y desnudos, logrando una ilustración de estilo simple y vaporoso, cada vez más suelto y contundente en si mismos. El libro sirve para trasmitir ante todo el afecto del autor, asegura esta autora.

*Algunos libros ilustrados: Muina eta ilargia, Munia y el cocodrilo naranja, Por los aires, Ur ttanta bat naiz, Haur bat naiz de Pacheco y García Sancho, La niña sin nombre, Pohopol de Ricardo Alcántara, Itziar eta Antton, Txitoen historia y La cacería de Bernardo Atxaga, Bufanda urdiña.

Jon Zabaleta Larburu (Hernani, 1950), es sin duda alguna el eslabón directo y paradigmático del gran ilustrador Jon Zabalo, "Txiki" de los años 20 y 30, además de conectar con ilustradores franceses como Folon. Utiliza como aquél la línea fina, contínua y limpia, recta y curva, de planimetrías y morfologías claras y geométricas, para trazar con ellas todo un friso adscrito al realismo expresivo, mágico y poético en grado sumo, tierno y sorpresivo al mismo tiempo. Colaborador gráfico de casi todas las publicaciones del País Vasco, Zeruko Argia, Anaitasuna, Hitz Berriak, Garaia, Euskadi Sioux, Egin, Habe, Ipur Beltz, y Euskaldunon Egunkaria, trabajador del mimo y de la pintura en las décadas de los 70 y los 90, imagina siempre un mundo que no respeta el tiempo y el espacio o lo transforma en pura imaginación y fantasía. Sus personajes se mueven siempre entre la razón y la imaginación y son descritos casi siempre desde una perspectiva eidética, que tiene que ver más con el corazón y la sensibilidad naif e ingenuista.

Zabaleta posee un enorme poder simplificador y abstractizador de la realidad hasta convertirla casi en signo o en paradigma y parábola de si misma. Figuras, animales y plantas, montes, mares y objetos son casi trazados y vistos en sus líneas esquemáticas y estructurales, como al borde de la pura nada y del minimalismo más nimio. Pero en la línea pura y estricta hay siempre pasión y ritmo dinámico, romántico y cardíaco, como de pose y mirada de clown o payaso de circo. Su línea de dibujo está siempre cerca de la sonrisa, la ternura, y la poesía. Su obra derrocha a raudales vitalidad, frescura y buen gusto.

Su planimetría está basada fundamentalmente en el cine y el comic, pero también, al igual que su iconografía, en la historia del arte culto: realismo metafísico, dadaismo y surrealismo, así como en la fantasía personal y en su propio subconsciente. Utiliza además muchas veces como recurso artístico las rayas, puntos, manchas y siluetas.

Pero, también en algunas obras utiliza la línea curva y el garabateo tachista, más cerca de un cierto feismo y expresionismo, y la contrapone dentro de una misma obra al estilo más elegante que siempre le caracteriza. Estas maneras y modos de proceder pueden equivocar al lector, o puede enriquecerlo y tensionarlo aun más si cabe todavía (este es el caso de Gizon baten piura).

· Algunos libros ilustrados: Eman eta gero de Enkarni Genua, Erleen eztia de Virgilio, Gizon zabalen piurak de Anjel Lertxundi.

Juan Carlos Eguillor (San Sebastián, 1947) es el ilustrador y dibujante de comics que quizás haya hecho más incursiones en el campo del video experimental, en el diseño por ordenador, y el mundo de las artes plásticas. Autor fértil y fecundo, funde en un mismo diseño ilustración y comic, creando personajes y objetos al borde del derroche, la ironía y la demásía. Quizás de esta segunda generación de dibujantes, sea el más mordaz y crítico con lo "vasco" como etnotípico. Sus Miss Martiartu, vestidas con cretonas y lunares, sus casheros ilustrados bizkaínos tocados siempre con boina, sus industriales chelis y neguríticos, sus niños bien y pijos de Las Arenas y Getxo son el referente de un país que se resiste a entrar en la modernidad y sigue teniendo un pie en el caserío.

Eguillor utiliza la línea curva, delgada o gruesa para trazar sus comics, dibujos e ilustraciones, muchas veces todo en uno, así como se vale de las rayas, puntos, cuadradillos y siluetas para enriquecerlos y ornamentarlos sobriamente, utilizando además graffitis, cartelas, orlas, lazos y objetos autónomos para expresar y afirmar mejor su cosmovisión vasca, propia, satírica y divertida. Realiza ilustraciones autónomas de figuras y objetos, con o sin marco establecido por una línea o caja, utilizando además varias ilustraciones autónomas en una misma página.

Ha obtenido el Premio Monte Veritá en Locarno (Suiza), 1981, y el Premio Nacional de Ilustración Infantil, 1983.

*Algunas obras ilustradas: Nikolasaren abenturak eta kalenturak de J.C.Eguilleor-B.Atxaga.

Colaborador de El País, Diario 16, El Correo Vasco, Egin, Triunfo.

Ilutrador fino e interesante resulta también Jesús Lucas (Donostia, 1946). De trazo delgado, largo y casi ténue, crea grandes y claras masas y superficies coloreadas de gamas fuertes o apasteladas, para plasmar un mundo volátil y etéreo, lleno de encanto y poesía, sobre todo para los más pequeños. De el dirá Xabier Echániz que ha creado su estilo propio, con rasgos más internacionales que otros autores, donde las imágenes realistas y de vivos colores atraen el interés de los más pequeños. Su iconografía es ciertamente realista, pero encerrando siempre dentro de ella un trazo mágico y poético que transforma a las personas y objetos en seres con vida propia. Sus figuras, de rostros aniñados, aparecen siempre contextualizadas en interiores y exteriores, dentro de una planimetría clásica que ocupa toda la página. A lo largo de su trayectoria artística ha evolucionado hacia un cierto "feismo" y cubismo en personas y objetos.

*Algunas obras ilustradas: Ai Leire de Anjel Lertxundi, Gaur asteartea da de Anjel Lertxundi, Printze txikia de Enkarni Genua, Tartalo de Joxan Ormazabal, Zainorilandia de Julia Otxoa.

Dos ilustradores-dibujantes audaces y maduros, provenientes del mundo de las Artes Plásticas, son también José Mari Alemán Amundarain y Adrián Ferreño Mora.

José Mari Alemán (Urretxu,1948), dibujante, pintor y diseñador gráfico ha realizado exposiciones de pintura y dibujo en España, Francia y Centroamérica. Como ilustrador utiliza línea de cierre fuerte y marcada de tipo clásico, ubicando a sus personajes en contextos objetuales y arquitectónicos simples o complejos enmarcados a veces en marcos o cuadros, realizando también en las ilustraciones para periódicos y revistas diseño por ordenador.

*Algunas obras: Nola jaio nintzen, y Osaba Tom-en etxola de Stowe.

Adrián Ferreño Mora (Villasbuenas de Gata.Cáceres, 1948) es un excelente y exquisito pintor e ilustrador que tanto reutiliza técnicas de grabado antiguo con toques modernos, remarcando y jugando con el negro-blanco, como realiza un dibujo realista, detallista y mágico, a base de puntos, rayas y líneas. En los primeros, utiliza un realismo expresivo sobre todo en rostros y manos, con perspectivas caballeras y frontales modernas. En los segundos utiliza la línea simple y pura, deliciosa y exquisita de página o doble pagina. Utiliza también la silueta y las sombras chinas.

*Algunas obras: Euskalerriko Ipuiñak, Ez nigarrik egin de Simmel, Soro berdeak, soro grisak de Ursula Wötfel, Nire belarriak de Ferreño-Etxaniz.

Joxemari Tellería Lezeta (Segura, 1943), pintor de profesión, utiliza en sus ilustraciones líneas puras curvas superpuestas para lograr figuras o fragmentos de ellas, llenas de misterio e imaginación. Se sirve también del blanco-negro, poseyendo cierto paralelismo con procesos fotográficos. Traza la figura infantil u objetos (coches, pistolas) con planimetrías cinematográficas. Utiliza también fórmulas cercanas al realismo objetivo: rayas, manchas negras, superficies recortadas.

* Kabri de Andoni Sarriegi; Harits madarikatua de Imanol Zaldua; Hiru erregeen mahaia de J. Erzibengoa.

La nómina de esta década puede cerrarse con el ilustrador navarro Pedro Osés Navaz ( Pamplona, 1942). Animalista y figurinista de línea clásica, utiliza el claroscuro, las tramas y las líneas, mezclando y unificando a menudo la ilustración y el cómic. Coloca a los personajes en su contexto y realiza ilustraciones de página entera. Respeta la perspectiva renacentista y traza siempre composiciones creíbles y verdaderas.

*Algunas obras suyas: Murtxanteko lapurrak de Asun Balzola, y Zazpia ahizpak de Xabier Etxaniz.
Los cincuenta. Dentro de la década de los ilustradores nacidos en la década de los años 50, conviene reseñar a Anjel Domínguez Gazpio y a Belén Lucas Pérez.

Ciertamente el más internacional de ellos tanto a nivel de producción como de edición y distribución, es Angel Domínguez Gazpio, "Gazpio" y "AD", ( Galdakao, 1953), quien ha tenido diversas residencias en España (Puertollano, Linares, Toro, Cartagena, Cuenca) y ha trabajado como free-lance para diversas empresas españolas y europeas,( Petronor, Diputación de Bizkaia, Elkar, Bruño, Gaviota, Aguilar, London News), publicando últimamente también entre nosotros.

Dibujante de línea simple, cerrada, continua y acumulativa, de tradición anglosajona, utiliza los puntos, rayas, negro, con una marcada tendencia hacia lo exótico y lo estilizado tanto en personas, animales, ambientes y conjuntos. Planimétricamente utiliza espacios superpuestos e interseccionados, tomados del cómic y de los realismos mágicos y fantásticos. Sus trabajos han obtenido dos Premios Fedra por Cómics de Ciencia Ficción,1985, Premio Revista Natura por Tejones (Madrid, 1985), Premio Artístico Concurso Caligrafía Gobierno Vasco (1991), Premio Genaralitat de Catalunya al mejor libro ilustrado por Precisamente así (1999), y ha realizado varias exposiciones en Galerías de Londres (1991 y 97).

Domínguez es un gran dibujante de rostros diversos y de todo tipo de repertorios antropomorfos, fitomorfos y sobre todo zoomorfos. Su obra cumbre, aun deudora del Modern Stylle, estilo retro en nuestros días, y con clara influencia del gran maestro inglés Arthur Rackham, es su fantántisca Alices Adventures in wordeland de Lewis Carroll. En esta obra logra audaces composiciones con personas, y sobre todo con animales, que le elevan a la categoría de gran ilustrador de textos de todas las épocas. Es también un gran animalista como lo demuestran numerosas obras: conejos, buitres, patos, cocodrilos, rinocerontes, peces, flores, niños y personajes históricos, optando en estas obras por un lenguaje hiperrealista.

Tanto en esta obra, como en otras, utiliza la línea curva, de latiguillo, y un dibujo detallista y preciosista que enlaza con la tradición modernista y prerafaelista inglesa donde ha sido muy bien aceptado y comprendido. Usa tambien la aguada tanto con tendencia fauvista como apastelada. Su dibujo es muy elegante y posee un punto sofisticado. Juega con la acumulación de elementos en cada obra hasta llegar a crear una sensación de fascinación.

*Algunas obras: Hegoamerikako ipuinak de Seve Calleja, Afrikako animalien batzarra, Paul eta Puy de Seve Calleja, Alices Adventures in wordeland de Lewis Carroll, Classic Animal Stories, Vertebrados amenazados en el País vasco, The Twelve days of christmas.

Belén Lucas Péres ( Barakaldo, 1958) es licenciada en Bellas Artes, ha realizado cursos de Grabado y Diseño gráfico y ha ilustrado diversos libros de texto y cuentos. Ha obtenido diversos premios: Eusko Jaurlaritza (1991) e Isaac López Mendizabal (1993).

Poseedora de una línea de cierre contínua y liviana al servicio de un realismo pop y op ( usa entre sus repertorios cuadrados, rayas, motivos geométricos), utilizando frecuentemente planimetrías frontales, y un cierto feismo pop en el tratamiento de figuras y objetos. Tiende a la deformación del cuerpo y de sus diversos miembros, creando personajes gruesos o altos. Su estilo podríamos definirlo dentro del realismo "naif" o ingenuo, y cercano al realismo mágico. El resultado de sus ilustraciones es siempre fino y elegante. Se aprecia una tendencia a una mayor simplificación en sus últimas obras.

*Algunas obras suyas: Txangoz Txano gorritxorekin de Montxo Iturbide, Dado duende de Seve Calleja, Aguava de Juan Cruz Igerabide, Aitatxo balkoian dago de Seve Calleja.

Aunque hayan comenzado a trabajar más tardíamente en el tiempo, conviene no olvidar tampoco a otros tres ilustradores de talento: Alvaro Matxinbarrena, Pilar Beltzunegi y Jose Antonio Tellaetxe.

Alvaro Matxinbarrena Carasa (Donostia, 1958) se mueve muy bien dentro de un realismo mágico que le lleva a deformarlo todo. Utiliza unas veces la línea art decó, más geométrica, y en otras ocasiones la línea más movida y expresiva, típica de la movida madrileña a lo Cesepe. Usa las siluetas, la línea y el dibujo simple y puro, un tanto ingénuo a primera vista.

*Algunas obras ilustradas: Dirua neurtzeko ontzia de Joxe Arratibel; Txina zaharreko kontu zaharrak de J.M. Zabaleta; Antzesten.tekete ten! de Aitzpea Goenaga.

Pilar Beltzunegi Eraso (Iruña, 1957) es colaboradora de dibujos animados, de cine y publicidad en TVE y TV3, yendo en detrimento de su obra. Utiliza la línea curva, contínua y marcada, así como los puntos, el negro y el blanco. Realiza composiciones de página entera y utiliza planimetrías cinematográficas de medio cuerpo. Tendencia a utilizar la línea japonesa de diseño en el conjunto, utilizando repertorios zoofitomorfos sobre todo en los vestidos y draperías. Diseña niños y animales en la onda Heidi.

* Japoniako ipuin eta kondairak de Amparo Takahashi; Maddi oporretan de Iñaki Zubeldia; Jostailuen altxamendua de Karlos Santisteban.

Jose Antonio Tellaetxe Isusi (Portugalete, 1959) utiliza una línea de cierre suave y contínua con aguadas superpuestas. Se vale del lenguaje cinematográfico de primeros planos y perspectivas confrontadas (frontal y lateral), próximas o lejanas, enfrentando personajes tiernos y duros en el mismo espacio del relato. Utiliza también perfiles de personajes duros, o personajes frontales cubiertos de rayas paralelas. Cuando utiliza el color rompe el marco establecido, acompañando a los animales con trozos de naturaleza.

* Ariana eta hankapalo; Breve historia de la piratería de Seve Calleja; Ipuin unibertsalak.
Los sesenta. Entre los fecundados en la década de los 60 destacan por diversos conceptos y motivos, Mikel Valverde Tejedor, Iñaki Martiarena Otxotorena, Mattin, Iñaki Garmendia Ginea, y Elena Odriozola, José Belmonte Rocandio, Asisko Urmeneta, Jokin Mitxelena, Agurtzane Villate, Xabier Erostarbe y Juan Ignacio Mendizabal.

Mikel Valverde (Vitoria, 1966), tras sus estudios de Bellas Artes en Leioa ha ilustrado diversas publicaciones y cómics, siendo conocido sobre todo como el ilustrador de numerosas obras de Bernardo Atxaga: Bambulo. Enlazado con los dibujantes de tradición anglosajona utiliza la línea simple y contínua, manchada con aguada. De concepción simple y directa, cercana al cómic, resulta una ilustración muy directa e inteligible para el gran público. Funde en un mismo concepto ilustración y cómic. Sus ilustraciones son de una página. Su línea curva y continua tiende a la caricatura y a la ironía de los personajes y animales (perros, gatos, leones, patos). Carga la expresión sobre todo en el rostro de los personajes y en las extremidades.

También perteneciente a esta generación es el ilustrador de libros y cómics Iñaki Martiarena Otxotorena "Mattin" (Donostia, 1967), Premio Eusko Jaurlaritza 1988, y de Cómic de Zumaia 1995.

Utiliza línea de cierre marcada al servicio de un realismo expresivo deformante sobre todo en cabezas, ojos, pies y boca. Siempre al borde del cómic. Utiliza también la tinta china y la aguada. Ha tendido cada vez más a un dibujo más simple y esquemático, de línea quebrada, manteniendo toda su fuerza expresiva. Realiza buenos conjuntos de figuras capatadas con audaces perspectivas caballeras. Tendencia a un cierto "feismo" y art povera, muy bellos en si mismos.

*Algunas obras suyas: Lapitz baten ibilerak de Maite Gonzalez, Ibaiko dama de Jorge G. Aranguren, Aiskleta de Amaia Elósegi.

Iñaki Garmendia Ginea (Aretxabaleta, 1967), se considera a si mismo dibujante de la naturaleza (animales, pájaros), tendiendo a lo vegetal y a lo ecológico. Utiliza la línea continua clásica para el dibujo, así como los puntos, rayas y líneas para las sombras. Dibujante detallista y naturalista parece conectar también con la tradición anglosajona de los últimos siglos.

Elena Odriozola (Donostia, 1967), nieta e hija de pintores, con estudios de arte, decoración y publicidad, ha utilizado en diversas obras un cierto realismo expresionista/vo. Da importancia sobre todo a la figura humana, incorporando también a la naturaleza: árboles, césped, cielo, flores, luna, nubes. Estiliza la figura humana y la caricaturiza, eliminando ciertos rasgos del rostro y dejando sólo nariz y ojos. Tiende en el conjunto de la ilustración a lo mínimal.

Dibuja con línea continua curva, simple y moderna. Utiliza superposiciones de objetos, herencia del cubismo analítico y un cierto deconstructivismo sobre todo en el tratamiento de perspectivas y escorzos pronunciados. Su ilustración resulta refinada y elegante en su conjunto, utilizando como repertorios formales los cuadrados, cruces, círculos, y estrellas.

*Algunos libros ilustrados: La historia de un hombrecillo de papel de José Cañas, ¿ Por qué no canta el petirrojo? de Xabier Mendiguren, Amona, zure iholdi de Mariasun Landa, Botoi bat bezala de Juan Kruz Igerabide.

José Belmonte Rocandio (San Sebastián, 1960), ha obtenido diversos premios y reconocimientos como el 1er. Premio Ilustración de Getxo (1984), Medalla de bronce de la Society of Newpaper Desing Los Angeles (1993), Concurso Cartel de Carnavales (1992), realizando un diseño de corte expresionista feista basado en la línea quebrada y curva. Dibuja bien la figura humana y los animales en su propio contexto, poseyendo siempre un punto de corrosión e ironía.

*Galtzagorriak de Dan Alvarez; El castillo de Lara de Jose Mª Mendiola, Saturna de Joxeantonio Ormazabal, Aurten aldatuko da nire bizitza.

Asisko Urmeneta Otsoa-Errarte (Pamplona, 1965), autor de libros de humor, cómics, y de todo tipo de diseño aplicado a soportes varios, trabaja con una línea de cierre negra y fuerte, en la línea casi siempre del expresionismo nórdico. Distorsiona animales y figuras, enfatizando gestos y posturas. Reduce muchas veces los personajes a signos o símbolos en la línea de Paneke. Funde la ilustración y el cómic, con una tendencia al tremendismo y a la exageración en sus personajes. Prefiere la línea curva a la recta.

* Andoni eta Maddalen komediak de Manu López; Sorginkeria de Aingeru Epaltza, Mantxut Lokuzioak.

Jokin Mitxelena (Donostia, 1964), ilustrador sensible y exquisito de tradición anglosajona. Traza escenas complejas y variadas con personas, animales y objetos, utilizando una línea de cierre suave y esquinada y una cierta desproporción en las extremidades de las figuras: casa, taller, supermercado, calle, balcón, hospital, quirófano, autobús. Tendencia al expresionismo alemán, al movimiento y la ironía en el tratamiento especialmente de los niños. Utiliza la línea quebrada y la aguada con mucha soltura y maestría, llegando a crear personajes surrealistas e imaginativos basados en refranes y sentencias. Utiliza a menudo las deformaciones corporales, las rayas y las cruces como repertorios iconográficos.

* Ni eta nire kontuak de Amado Gómez, A mi me patina la Egge de Andu Lertxundi, Ostiraleko opila de Patxi Zubizarreta, Aitonaren loroa de Joxe Mari Olaizola, Zu panka paloak de Pello Añorga.

Agurtzane Villate Ruiz de Gordejuela ( Vitoria, 1969), poseedora de una línea de cierre fluida y curvilínea, poco recta. Recrea la figura humana en su contexto y utiliza objetos y personas, solas o fragmentadas. Le gusta el blanco y negro para recrear ambientes orientales. Utiliza el blanco sobre el negro, tendiendo casi siempre a la mancha oscura. Tiende también a una cierta estilización de las figuras y sus extremidades. Usa casi siempre un realismo expresivo enfatizando rostros y extremidades, tiende al realismo mágico o al tremedista, basándose casi siempre en aspectos afectivos.

*Aladin de Patxi Zubizarreta; Simbad, del mismo autor; Ali baba; Joanaren erregin aulkia; Zer dela eta zer dela de X. Etxaniz.

Juan Ignacio Mendizabal Ugalde (Donostia, 1964), es poseedor de un dibujo de concepción clásica al servicio de la recreación de ambientes de época. Utiliza el blanco y negro, planimetrías cinematográficas, siluetas y sombras chinescas. Línea de cierre clara, precisa y curva.

*Tangoak ez du amaierarik de X. Mendiguren; Din, dan, don. kanpai-lapurrak non? de Pako Aristi; Banderizoak de Jose Iriza; Kantauriko Dukea del mismo autor.

Y por último Xabier Erostarbe Garitano (Oñati, 1964), es un autor también de línea clásica adscrito al realismo expresivo en que los sujetos aparecen contextualizados en la naturaleza o en la urbe. Utiliza línea de cierre marcada, planimetría clásica de primeros y segundos planos, o planos diagonales, y composiciones por grupos de personas.

* Asier eta gurutzatuen liburua de G. Markuleta; Borroka arroka de M.López Gaseni.
El cómic. El Cómic en Euskadi, en sus más diversas variantes y planimetrías, tebeos, tiras, chistes, caricaturas, ha tenido a lo largo del siglo XX, además de su nacimiento, su etapa de desarrollo y quizás también en las últimas décadas sus momentos de madurez y de reconocimiento en el mercado.

En este siglo se darán según el historiador José María Unsain " los primeros intentos, tímidos y rudimentarios de creación de historietas en el País Vasco, que alcanzarán en bastantes casos una considerable dignidad gráfica".

Según este autor las primeras historietas en prensa aparecieron el año 1894 en La Semana Eúskara y el Thun Thun, que incluían chistes, ilustraciones e historietas de Federico Guevara y Victoriano Iraola respectivamente. El año 1911 aparecerá la primera historieta ilustrada en El Pueblo Vasco de Bilbao, dibujada por Gustavo de Maeztu en cinco viñetas bien dibujadas. El año 1918 Eusko Deya de Bilbao incorpora de manera contínua las historetas de Teles eta Niko. Pero será la revista Txistu, publicada por primera vez en Donostia el año 1927, la primera revista infantil surgida en el País Vasco, a cuya cabeza se encontraba el escritor y miembro de Euskaltzaindia Ambrosio Zatarain.

Poxpolin será la segunda revista vasca que dará respuesta el año 1935 a las inquietudes ideológicas de su mentor Isaac López-Mendizabal. La publicación desapareció tras trece meses en 1936 con la Guerra Civil. Uno de sus colaboradores más preclaros será Jhon Zabalo, "Txiki", junto a otros autores como David Alvarez, y Juan Antonio Irazusta. Parte de la revista era de producción propia y parte era traduccción de historias del TBO. Junto a historietas de personajes vascos se aportan también historias relativas a Orreaga, Juan Sebastían Elcano, Francisco de Javier, o Leyre.

Y serán estos dibujantes como Jhon Zabalo (Manchester, 1892-Londres 1948), quienes desarrollarán a comienzos del siglo XX, en sus tiras y chistes gráficos, un humor más personal, blanco y transparente, sin demasiada corrosión ni crítica social hacia su entorno, a diferencia de lo que hará en Galicia Castelao. Con una línea que oscila entre lo recto y lo curvo traza una mundo rural y urbano de exquisito y refinado buen gusto.

No nos atrevemos a decir que el humor de Zabalo sea rosa-blanco, pero sí que es azul, como sucede con la mayoría de los dibujantes de estas fechas en casi todos los países. Se trata de un humor sencillo y sano, con cierto idealismo y bucolismo en torno al país vasco, pero nada ñoño ni gazmoño. Es un humor basado en nuestro país y en sus gentes, en la crónica cotidiana: salidas ingeniosas de niños, jaleos y riñas matrimoniales, riñas y peleas entre vecinos, puyas entre amigos, usos y costumbres, y hasta humor negro y absurdo. Sus personajes alcanzan a toda la gama social: marineros, cazadores, casheros, oficinistas, tipos "xélebres", parejas de novios, borrachos, "jauntxos" ( caciques), señoritas, artistas y literatos, maestros y mendigos. Y sus paisajes preferidos son los de San Sebastián, Oñati, Durango, Irun y toda la geografía rural. Falta la clase trabajadora industrial, que sólo aparece en autores avanzados como Arteta y Castelao y en los dibujantes de la segunda mitad del siglo XX.

A través de los personajes de Zabalo bien podemos descubrir toda la época de los llamados "felices 20". Su lápiz traza una perfecta radiografía de las modas y costumbres de la pequeña burguesía vasca y pueblo llano: trajes, sombreros, bombachos y flores; sus ritos y sus vicios: comida, chocolatada, educación, viajes y turismo. Pero siempre con un sentido del equilibrio y del buen gusto admirables. Su dibujo tiene raíces etnográficas y sociales definidas y netas en torno a la sociedad vasca de estas décadas.

Zabalo en sus chistes y tiras no posee un estilo gráfico fijo y estable hasta su madurez, varía y fluctúa de uno a otro con enorme facilidad y versatilidad. No posee un estilo propio por el que se le reconozca, como sucede posteriormente con los Letamendía y los Olariaga.

En general digamos, que en la obra de Txiki, el dibujo sirve de soporte al texto, cobrando éste toda la fuerza y expresión. Son chistes más verbales que plásticos y que pueden ser tranquilamente contados. El dibujo en muchos casos es ilustración o soporte del mensaje que se quiere comunicar.

Otro tanto podemos afirmar del humor y el dibujo de su hermana Ignacia, que firma con el seudónimo de "Nornai". Sus ideas y realizaciones en nada desmerecen de la de su hermano, poseyendo una sensibilidad finísima.

Durante el período de la Guerra Civil Española (1936-1939) San Sebastián se convirtió en el lugar turístico por excelencia de la clase intelectual española. Así lo confirman historiadores de la literatura y la cultura como Jose Angel Ascunce en su documentado estudio sobre la ciudad en este período negro para la cultura universal, y más en concreto para la cultura vasca. Uno de los capítulos más importantes de la cultura donostiarra en los años reseñados es el formado por el cómic. El cómic nacional y el cómic republicano son las dos grandes vertientes en que se verá publicado el mismo. En los Talleres de offset Nerecán se tirarán las publicaciones más preclaras y emblemáticas del bando nacional: Pelayos, Flechas, Flechas y Pelayos, Maravillas, Chicos, La ametralladora, Mis chicas. Numerosos dibujantes madrileños y catalanes buscaron seguridad y trabajo en tierra vasca: Serra Massana, Valentí Castany, Mercé Llimona, Avelino Aróztegi, Carmen Parra, Alcaide. Algunos nombres de dibujantes y pintores vascos se encuentran también entre ellos: María Claret, creadora de la célebre Mari Pepa, Avelino Aróztegui, Alvaro de Laiglesia, Santiago Dueñas, Cobreros Uranga y Carlos Sáenz de Tejada. Estas revistas llegaron a tener en momentos grandes tiradas de 30 y 40 mil ejemplares para toda España y llegaron a crear un auténtico arquetipo de la España cañí y violenta: El flecha Edmundo, Flechorías de Manolo.

De la prensa del bando nacional, y por tratarse de dibujantes de ámbito estatal, remitimos al lector al exhaustivo estudio del historiador y crítico literario Jose Angel Ascunce: San Sebastián, capital cultural (1936-40).

Tras el paréntesis ocasionado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundiál, y en el Grupo de publicaciones capuchinas de Zeruko Argia se editará el año 1960 el tebeo Pan-Pin, mezcla de dibujantes de editorial Bruguera, y de otros autóctonos, entre los que sobresale el dibujante Juan Antonio Letamendía (Donostia,1940) quien firmaba como "Neuk" y "Fits".

Pero será sobre todo en torno a los proyectos de las nuevas editoriales surgidas en la década de los 70, Edili, Zeruko Argia, Erein y otras cuando surgirá un equipo de nuevos dibujantes de historias, tiras, chistes y cómics que se irán poco a poco especializando y profesionalizando. Jose Antonio Letamendía, Edorta Kortadi, Antton Olariaga, Calleja, Dueso, José Gastón, Javier Berzosa, Luis Astrain, hasta los más próximos y cercanos a nosotros en el tiempo como Asisko Urmeneta, Agurtzane Villate, Xabier Erostarbe, e Iñaki Martiarena "Mattin".

Los chistes y el humor de Letamendía y Kortadi, desarrollados en revistas como Pan-Pin y Zeruko Argia se acercan al humor corrosivo e irónico que en la década de los 60 se realizaba en revistas como La Codorniz, pero aplicado al País Vasco. De línea más expresionista y feista Letamendía, más decórativa, rayista y elegante Kortadi.

Pero serán sobre todo los profesionales del cómic instalados en la onda de la editorial Erein, los que desarrollen las bases del cómic vasco en la década de los años 70: Anttón Olariaga, con un estilo realista expresionista cercano y muy similar al de su diseño ilustrativo, al igual que le sucede a Jesús Lucas. Ambos son más ilustradores que dibujantes de cómic "in sensu estrictu"; Antton Dueso y José Gastón, con un realismo lineal y expresivo cercano al del cómic del mercado estatal, Javier Berzosa y Luis Astrain, con un cómic de raigambre más clásica y anglosajona. Muchas de sus historias y personajes están todavía vivos en centros de enseñanza y de lectura.

Las tiras con personajes (Zakilixut y Marigorri) de Antton Olariaga (Usurbil, 1946), se han convertido en personajes de libros de autor al igual que han sido en otras galaxias los Mafalda u Olafo. Su pequeño personaje Zakilixut, ingenuo, satírico, narigudo, aparece lleno de dudas y de afirmaciones sorprendentes ante una sociedad permisiva y convulsa de los años 70. Universidad, sexo, playa, trabajo, política, religión, son algunos de los temas en los que inciden sus reflexiones y pensamientos. Se trata de un personaje entre ingenuo y agudo que se deja querer como Mafalda.

Marigorri es un personaje más sensual y sofisticado, más estilizado y estructurado que Zakilixut y que representa y emblematiza a la mujer trabajadora y liberada de estas últimas décadas.

Yon Zabaleta (Hernani, 1950), además de ilustrador, es también dibujante de tiras y páginas enteras de cómics de composición y planimetrías complejas. Poseedor de un dibujo art decó renovado, juega con historias que se mueven entre el realismo social y el fantástico: Mari Txano Gorritxoren otsoarekin o Braulio, que le llevan a trazar auténticos planos en los cinco continentes, repletos de objetos, personajes, usos, costumbres, modas y arquitecturas.

Iñaki Alvarez ( Donostia), pintor jugoso realiza también cómic infantil en Komikia , tebeo editado por Caja Laboral Popular en el que colaboran también Juan Carlos Eguillor, Yon Zabaleta y otros autores. Su dibujo es claro, lleno de imaginación y de fantasía.

Alvaro Machimbarrena (Donostia,1958) diseña historias y viñetas irregulares, de corte más ecologista o feminista, jugando también dentro del art decó renovado o regenerado. Sus pinceles voladores, sus números dinámicos, sus animales vestidos, sus personajes masculinos y femeninos, están llenos de ternura y encanto: Txomin eta Telmo, Elitxu.Utiliza muchas veces recuadros informes, dobles o tensionados. Es ante todo poseedor de una línea ondulada sumamente sensual y postmoderna, sumamente grata.

José Gastón Majarenas (Donostia, 1941), tras sus estudios de Artes Plásticas en Caracas, sus colaboraciones en Ipurbeltz y Habecomic, y la obtención de diversos premios de Cómic en Bilbao y Portugalete ha desarrollado un cómic basado en la línea de cierre continua y curva, jugando con manchas en blanco y negro, que posee un cierto horror al vacío, y una cierta tendencia al realismo mágico y onírico. Pone el acento y la expresión en los rostros y en los gestos y tiene una tendencia marcada al movimiento y al dinamismo de las figuras. Dibuja caracoles, gatos, ratones, pájaros, gallinas, buhos y peces. Dibuja también niños traviesos con mucho dinamismo y un cierto feismo en su rostros e indumentarias.

Antton Dueso es poseedor de un dibujo de línea fluida y curva, que incorpora a las viñetas ruidos y sonidos. Autor de personajes como Punki al que siempre le salen mal las cosas, y por ello cobra, acabando siempre con una frase ingeniosa e ingenua.

Luis Astrain Anso (Donostia, 1949), es un buen dibujante de línea clásica, planimetría cinematográfica y repertorios decorativos basados en los puntos, líneas, rayas y negros. Ilustrador de niños, piratas y animales. Resulta más estereotipado en sus publicaciones infantiles que en las juveniles, en las que se muestra más maduro.

Javier Berzosa (Donostia, 1945) es un magnífico dibujante de cómics de humor e históricos, dibujante muy maduro, y de mano muy hecha. Personajes como Mintxo, Iparragirre, Ignacio de Loyola y Francisco de Javier, son ya clásicos de nuestro mercado.
El Comic, II. Junto a estos autores, existe todo un plantel de buenos dibujantes de cómics que conviene citar y que se han movido y cocido en el entorno del tebeo infantil Ipurbeltz: Jose Angel Lopetegi, dibujante de línea ondulada y marcada, tendente a una línea expresiva en la que sus personajes dinámicos se mueven llenos de vida; como expresivos son también los personajes que salen del rotring de Pedro Sestelo, Ramuntxo Gambelutxo y Doktore Salbatore. Sestelo es un buen dibujante de cuidadas y estudiadas planimetrías y perspectivas caballeras, autor además de dos cuidados cómics: Duk Rampy mendebaldean y 3 Sudurluzeak, baloiaren misterioa. Mikel Plazaola, traza unos personajes trogloditas, en la onda de los picapiedra, llenos de encanto y simplicidad de trazos: Poxo, Prontxo eta Martxelino. Posee además un cómics de historia sobre Orreaga 778; Gregorio Muro, se asoma al cómic a través de un personaje amable y de aventuras como Bizarzuri, y posee además numerosos cómics sobre Iker eta Ixone y Tom eta Wandi; Juan Miguel Sánchez Muñoz, demuestra en su personaje Errupin, que es un excelente dibujante de línea anglosajona y clásica; como lo es también de línea clásica el dibujo contundente, lleno de graffitis y bien trazado de Fabián Rodriguez; Carlos Varela, es otro dibujante de línea expresionista. Sus personajes como Txirrintxintxin, aparecen llenos de fuerza y de vida aunque les resulten siempre mal-bien las cosas. Petrus es un dibujante expresionista y feista lleno de fuerza en personajes como Koxka. El pintor navarro Javier Resano nos ha dejado una buena aportación de historietas dentro del cómic histórico y mitológico recopiladas por Jose Miguel de Barandiarán. Sobrio de recursos y conciso en el trazo; Francisco Fruktuoso, plasma en Sandra, un personaje femenino de aventuras atrevido a través de un dibujo clásico y maduro, de cuidadas planimetrías y esmerado blanco y negro. Posee también un libro dedicado a Justin Hiriart de muy cuidada factura; Rubén traza con dibujo suelto y grandes perspectivas caballeras historietas de indios y de galos; Begoña Cia se adentra en el mundo del realismo fantástico en historietas como Garbiñe eta Xabi; Jesús Lucas y Angel Vadillo, dos espléndidos dibujantes han dedicado también sendos y exquisitos cómics a Erreka Mari y a Eneritz; Asun Balzola, Tomás Hernandez Mendizabal y Ana Ugarte, aunque son espléndidos ilustradores, hacen también sus pinitos en el mundo del cómic y de la historieta.

Muchos de estos dibujantes pasaron el año 1983 a engrosar y a enriquecer las páginas de Habekomik, publicación del Gobierno Vasco para alfabetización de adultos. Este es el caso de J. Gastón, G.Muro, J.Berzosa, F. Fructuoso, J.R.Aldama, J.M. Mata, Mikel Valverde, en el cómic de humor e histórico, añadiéndoseles otros de notable calidad y valía: José Ibarrola, A. Acarregui, J.R. González, M.A. Irazabalbeitia, J.M. Amóstegi, dentro del cómic fantástico; D.Redondo, J. Resano, P. Osés, dentro del cómic de historia y aventura; Imanol Santos, E. Oñate, Enrique Larrate, Alemán Amundarain, dentro del realismo social; J.H.Landarzabal, Alvarez Plágaro, P. Milikua, J. Corcuera, Alvaro Ortega, dentro del cómic expresionista, algunos con aditamentos art decó y erótico; o el cómic más underground y cutre como el de R. Bergado y Mauro. Todos estos dibujantes, poseen dentro de sus personales y propias características personalidad marcada y acusada, resultando fácilmente reconocibles por el lector ya acostumbrado mensualmente a la historieta esperada.

Conviene resaltar en este sentido la novedad y el aire renovador aportados sobre todo por los últimos autores de esta lista, que vienen a modernizar a través de un lenguaje nuevo, más desenvuelto y desenfadado, la grafía tradicional del cómic clásico del País Vasco. Utilizan en algunos casos viñetas irregulares, remarcan y enfatizan el blanco y el negro, reutilizan la línea recta del art decó, utilizan lenguajes más expresionistas y distorsionados cercanos al cine negro, así como un lenguaje y unos personajes más cutres y altisonantes que rayan el comic underground, gore y cutre a tope.

Algunos números especiales aportan además tanto dentro de una la línea clásica ( Astrain-Harriet, Redondo-Harriet, Gomez Humaran), como en una onda más moderna y transgresora ( Javier Hernandez Landazabal, A.Uríbarri- E.Jimenez), números que debieran reeditarse continuamente por sus valores intrínsecos y sus acertados valores artístico-pedagógicos. Es una pena que tamaña empresa en el mundo editorial, y con apoyo generoso del erario público, quedara truncada el año 1991 por razones que no terminamos de alcanzar.

En el cómic infantil Kiliki, editado en Bizkaia, trabajan y editan fundamentalmente dibujantes catalanes, salvo Jesse y Ander de la Fuente.

Entre los grandes dibujantes de tiras y chistes, conviene no olvidar bajo ningún concepto al espléndido dibujante, ilustrador y pintor Rafael Munoa ( San Sebastián, 1930 ) colaborador con su fino y elegante lápiz de revistas y publicaciones históricas de humor como La Codorniz, Hermano Lobo y La Voz de España. Su lápiz ha trazado, sin duda alguna algunos de los más exquisitos y refinados frisos femeninos de la postguerra española y vasca. Su humor es satírico, refinado y culto. Otro tanto cabe decir del también ilustrador y dibujante de chistes donostiarra Eduardo Maturana.

Con un lenguaje más pop y más realista social hay que reseñar también la nómina de un colectivo de artistas navarros que en diversas situaciones, como los San Fermines de Pamplona, u otros eventos significativos, han realizado notables incursiones en el cómic, nos referimos a Joaquín Resano, Pedro Osés, Amaya, Ernesto Murillo y Luis Garrido.

Dentro de las últimas publicaciones de humor de Vasconia como TMEO hay que citar a un grupo de diversos y dispares dibujantes, que vienen fraguando nuevos modos de hacer reír al borde de estilos que oscilan entre lo gore, lo cutre y la transvanguardia. Nos referimos a dibujantes como Abarrots, Alvarez Rabo, S. Orue, Piñata, Nono Kadaver, Kini, Tamayo, Manolito Rastamán, Furillo, Bonobo, Mikel Valverde, Alvaro Ortega, Exkoriax, Simónides. Los hay espléndidos dibujantes, sobre todo dentro del expresionismo y de la línea recta distorsionada.
La Editorial Ikusager. En 1977 Ernesto Santolaya crea en Vitoria ( Alava) la Editorial Ikusager llamada a ser el referente más importante del cómic histórico en tierra vasca, con artistas consagrados de gran relieve internacional. Sus series, obras y autores eran en 2002:

Serie "Los Arquitectos"
· EL ANILLO ALVAR ORTEGA
· LOS ARQUITECTOS (prologo Daniel Torres) ALVAR ORTEGA

Serie "Imágenes de la Historia"
· LOS DERECHOS DEL NIÑO de C. NINE / BEROY / EL TOMI / F. DEL BARRIO, Etc.
· LOS DERECHOS HUMANOS de BRECCIA / CAVA / EISNER / MANARA / Etc
· LOS DERECHOS DE LA MUJER de ANNIE GOETZINGER / MARIKA / MARIEL / Etc

Serie "Imágenes de la Historia - Serie América"
· CHE H.OESTERHELD / ALBERTO Y ENRIQUE BRECCIA
· ABRIR PUERTAS (Crónicas de la Pampa Vasca) BRECCIA - NINE - MANDRAFINA Etc.
· AZTECA Prologo EDUARDO GALEANO ANDREAS MARTENS
· BUG JARGAL SYLVAIN CHOMET- NICOLAS DE CRECY
· LOPE DE AGUIRRE "La aventura" F.H CAVA / ENRIQUE BRECCIA
· LOPE DE AGUIRRE "La Conjura" F.H.CAVA / FEDERICO DEL BARRIO
· LOPE DE AQUIRRE "La Expiación" F.H.CAVA / RICARD CASTELLS, Edicions de Ponent,1998. Se incluye esta obra para darle continuidad al relato y, al lector para que aperciba, en caso de interés, que puede acceder a la obra en su conjunto.
· LIBERTADOR A. HERNÁNDEZ PALACIOS
· NORTE SURA BRECCIA / PRADO / ANDREAS / SASTURAIN Etc.

Serie "Las Memorias de Amoros"
· FIRMADO: MISTER FOO F.H. CAVA / FEDERICO DEL BARRIO
· LA LUZ DE UN SIGLO MUERTO F.H. CAVA / FEDERICO DEL BARRIO
· LAS ALAS CALMAS F.H. CAVA / FEDERICO DEL BARRIO
· ARS PROFETICA F.H. CAVA / FEDERICO DEL BARRIO

Serie "El Cid"
· LIBRO 1 SANCHO DE CASTILLA A. HERNÁNDEZ PALACIOS
· LIBRO 2 LAS CORTES DE LEON A. HERNÁNDEZ PALACIOS
· LIBRO 3 LA TOMA DE COIMBRA A. HERNÁNDEZ PALACIOS
· LIBRO 4 LA CRUZADA DE BARBASTRO A. HERNÁNDEZ PALACIOS

Otras series
· 1789 LA REVOLUCION FRANCESA ANDREAS / PRADO / DE LA FUENTE Etc
· SENDERO DE FUENTES MAGICAS
GUIRAL / ESPINOSA / SENPERE
· CUANDO CANTA LA SERPIENTE JOSE IBARROLA
· LA BATALLA DE VITORIA JOSE LUIS SALINAS
· ARGELIA LUIS GARCIA / ADOLFO USERO

Colección "El Ojo"
· TUBERÍA DE ESCAPE JAVIER HERNÁNDEZ LANDAZABAL

Serie "Guerra Civil Española"
· 1936 EUSKADI EN LLAMAS ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS
· ELOY, UNO ENTRE MUCHOS ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS
· RIO MANZANARES ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS
· RONCESVALLES ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS
· GORKA GUDARI ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS

Serie Especial
· KIFUKO YEP-yep NAMI- gú (YEP-yep, el primer Homo sapiens) UN MANUAL DE ANTROPOLOGÍA PARA JOVENES Y ADULTOS, por el Profesor EDMUND H. WALLACE, de la Universidad de Helenville, con las ilustraciones de FRANCIS MELENDEZ.

Serie "El Poder"
· LA GRAN PATRAÑA (Prólogo G.SACCOMANNO) CARLOS TRILLO / MANDRAFINA
El graffiti. También entre nosotros, y en torno a 1960, comenzaron a aparecer en muros y paredes, vallas y soportes de villas y ciudades, pintadas y grafittis, primero de marcado acento político y reivindicativo, y posteriormente más lúdico y críptico.

Se trataba en muchos de los casos de logotipos y textos de diversos partidos políticos y sindicatos, realizados con brochas, sprays y plantillas directamente sobre el muro, con poco cuidado artístico. Tratándose de slogans de marcado acento político reivindicativo, y por supuesto prohibido, se trataba de expresiones artísticas rápidas, efímeras y realizadas sin otro ánimo que el de la pura comunicación verbal. Son famosas las pintadas realizadas en toda la ciudad de San Sebastián a raíz del Funeral del General Franco celebrado en la Catedral del Buen Pastor por Monseñor Setién, y que decían : Setién al paredón. Obispos rojos a Moscú, o las ya tan reiterativas y conocidas de ETA, bat bitan banatzen da, Gora Euskadi askatuta!.

De carácter más lúdico y artístico son los grafittis aparecidos ya en las décadas de los 70 y 80, unos de carácter anarquistas y otros de tipo más esotérico. Nos referimos a aquellos que decían : Un hombre sin mujer, es como un pez sin bicicleta, o Ningún toro sin faena, ningún torero sin cornada. Generalmente se realizaban con una caligrafía cercana a la manual, clara y con letras minúsculas, bastante cuidada tanto en su expresión gráfica como literaria.

Más tarde comenzaron a aparecer, por influencia del grafitti americano de metros y autobuses, grafittis ( tags) realizados en paredes y vallas de pueblos y ciudades, resueltos con letras versales, y trazados con sprays de colores llamativos y fosforescentes. Se trataba de pintadas de clanes y tribus urbanas, de chicos de barrio y patinete en ristre, que pintaban palabras cortas, de carácter esotérico y hermético, puro grito parietal para reconocimiento y acote del territorio urbano: Splahs, Skind hays, rock duro, ploum!. Su marcado carácter curvo, sus amplios planos y su detonante colorido, llenaban las paredes de fuerza y colorido. Colorido que rayaba la exageración y el arte cutre.

Más simple y falto de imaginación y creatividad artística ha sido siempre el grafitti popular ejecutado entre nosotros en wateres y espacios recogidos. Grafitti siempre rayano en lo chabacano y el mal gusto. Más que erótico y pornográfico ha sido casi siempre soez en la expresión y tosco en sus modos gráficos.

Bibliografía "Dibujo y diseño gráfico en el País vasco".

  • AGUIRIANO, Maya. Cartelismo vasco (1918-1936). Tesis sin editar.
  • AGUIRRE FRANCO, Rafael. Carteles en Guipúzcoa, Banco Guipuzcoano, 1985.
  • AÑORGA, Pello; ALZOLA, Nerea. 14 Autores, haur literatura infantil, Oñati, Mondragón Unibertsitatea,, 1988.
  • ASCUNZE, José Ángel. San Sebastián, capital cultural (1936-1940), Mono-gráficas Michelena, Donostia-San Sebastián, 1999.
  • CALLEJA, Seve. Haur Literatura Euskaraz, Bilbao, Labayru/Bilbao Bizkaia Kutxa, 1984
  • DARDY, André. «Pays Basque un siècle d´affiches», Bulletin du Musée Basque, Bayonne, 1985
  • ECHANIZ, Xabier. Euskarazko haur eta gazte literaturaren ilustratzaileak=Ilustradores de literatura infantil y juvenil vasca. Vitoria, Diputación de Álava, 1997
  • Habekomik Bilduma, Eusko Jaurlaritza-Gobierno Vasco, 1983-1991, Donostia.
  • KORTADI, Edorta. Txiki marrazkilari ta umoredun (1892-1948). Notas para un estudio crítico de Jhon Zabalo Ballarín, Zeruko Argia, 1973
  • KORTADI, Edorta. «Reflexiones en torno al humor de Antton Olariaga», Aintzinsolas-Prólogo a Eta abar, Bilbao, 1975.
  • KORTADI, Edorta. «El mar y sus gentes en el cartelismo vasco (1920-60)», Carteles entre las olas, Aquarium de Donostia-San Sebastián, 2001
  • KORTADI, Edorta. Castelao artista plástico (Videocasete), Koldo Miltxelena Kulturunea, 74 CAS
  • LABAYEN, Matxin. Txiki marrazkilari eta umerodun, Donostia, Auñamendi, 1973
  • LUCAS, Belén Euskal Herriko ilustraziogintzaz, Behinola, 3za. 2000
  • MARTIARENA, Iñaki. Elkarrizketa: Antton Olariaga, Behinola, 2000ko azaroa .
  • MUÑOZ, Joxean. "Gomikiaz euskaraz, euskal gomikiaz", Ehun kilo, Zeruko Argia, 1979
  • MUR, Pilar; FONTBONA,Francesc. Las Artes Gráficas en Euskadi y Cataluña. 1888-1936. Eusko-Jaurlaritza-Gobierno Vasco, 1988
  • UBIERNA, Jabi. Euskal Herriko Kartelak. Askatasunaren irudiak, Tafalla, Txalaparta, 1997
  • UNSAIN, José María. Antecedentes del cómic en Euskadi (1894-1939) , Ttartalo, 1989
  • URDIALES, Alberto. Guía de ilustradores. Madrid, Asociación española de amigos del libro infantil y juvenil, 1997.
  • URIA, Edurne. Algunas reflexiones para abordar la historia de la ilustración de la literatura infantil y juvenil. Aproximación a la ilustración en Euskal Herria=Zenbait gogoeta haur eta gazte literaturako ilustraziogintzaren historia ekiteko. Euskal herriko ilustraziogintzarako hurbilketa , Xerocopias, Biblioteca Central de Donostia-San Sebastián; Behinola: "Haur eta gazte literatura aldizkaria", 1 zb, 1999
  • Varios Autores. Antton Olariaga. El Urogallo, Bolonia, 1993
  • Varios Autores. Autorretrato (Antton Olariaga), Clij 78, 1995
  • Varios Autores. Rafael Munoa, Donostia-San Sebastián, Kutxa, 1999
  • ZUBIMENDI, Joxe Ramón. Ilustradores de literatura infantil-juvenil en lengua vasca , Donostia. 1988
  • Guía de Ilustradores de Ángel Domínguez (2000) y Mikel Valverde (2001), Biblioteca Central de Donostia-San Sebastián, Sección Infantil, Bibliotecaria: Concha Chaos y Amaya Olano.

Edorta KORTADI OLANO