Pintoreak

Ortiz Alfau, Rafael

Pintor. Nacido en Bilbao en 1935, fallece en la misma ciudad el 28 de enero de 2000.

Pintor principalmente autodidacta, entre 1961 y 1962 estudia en París Arte Moderno. Se dedicó especialmente a la acuarela y plasmó los paisajes de la ría bilbaína en multitud de sus cuadros.

En 1961 presenta su primera exposición individual de acuarelas en la sala Arthogar de Bilbao y a lo largo de su carrera ha expuesto en ciudades como Madrid, Barcelona, Oporto, París...... Entre los premios recibidos cabe destacar El Premio Nacional de Acuarela de 1977.

Desde 1961 colabora como ilustrador para las editoriales Nicole de France y Krisarts, de París.

Poseen obra de Rafael Ortiz Alfau el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación de Bizkaia y la de Girona y la Generalitat de Catalunya entre otras entidades públicas.

Entre su extensa obra, destacamos La Modelo, En la ruta de D. Quijote, Pescadora, Orio, Bilbao, Bermeo y Figura.

El Diario Montañés lo veía así (1972):

"No hace falta arañar demasiado bajo la piel pictórica de los cuadros de Alfau para encontrar el substrato cultural nativo. La sobriedad cromática, el vigor expresivo, la solidez constructiva de la imagen son huellas perceptibles de lo vasco. Pero quizás haya sido Arteta el que mejor dejara establecida la peculiaridad creativa del realismo plástico en su pueblo. Y del magisterio y de la actitud ética-estética de Arteta parece provenir el arte de Alfau. Las raíces culturales nativas están tanto en la concepción plástica como en la solidaria identificación con lo más entrañable y dolorosamente "suyo". Por la reiteración de los temas podemos hablar de crónica de un brumoso paisaje portuario, de duro relato sociológico de un urbanismo suburbial, de borrosa descripción de siluetas humanas apenas perceptibles en su marginación existencial. Hay también otros temas menos repetidos, como un expresivo retrato de niño, un paisaje parisino y un paisaje agreste, este último quizá la obra más audaz y lograda del autor".

Josep Elías (Bilbo, 1974):

"su manejo reflexivo del color, su composición de bloques y figuras, dúctiles y a la vez contenidos con dureza, me descubre una imaginación encerrada por condiciones muy insustituibles de existencia, es decir, por su orígenes. Y es que Ortiz Alfau trabaja en función de ambientes concretos, y lo positivo de ese trabajo, su fuerza, consiste en reflejarnos cómo un individuo es el resultado de un país, cómo ese país posee una existencia propia y vigente a través de la obra de sus individuos".

José Luis Merino (El País, 29 de enero de 2000):

"Con el paso de los años, Rafael Ortiz Alfau adquirió un dominio técnico notabilísimo. Sus acuarelas de tema libre eran una pura delicia. Suponían un avance formal y técnico. En términos plásticos quizá deba atribuírsele en ese punto su más logrado magisterio. Siendo buen acuarelista en los temas comunes, en los temas libres rozó la perfección."

En julio de 2000 se presentó una exposición homenaje a este pintor en el edificio de la Alhóndiga de Bilbao.