El Vínculo era uno de los depósitos monetarios más relevantes de la Diputación del Reino de Navarra, destinado a cubrir importantes gastos en la política y administración de dicha institución: donativos al rey, agentes, pleitos, empleados, algunos caminos, ciertos salarios (v. gr. el 28-IX-1645 el del depositario general y otros claveros) etc. Las rentas de esta depositaría se reservaban 1.500 libras de cada donativo entregado al rey en el siglo XV, transformadas posteriormente en 1.500 ducados. Debido a su carencia monetaria, dichas rentas experimentaron la creación de otros ingresos. Así, las Cortes de 1642 (ley 19) crearon el estanco general del tabaco, y un impuesto de 2 reales fuertes sobre cada saca de lana extraída de Navarra, aumentados a 4 r. f. en las Cortes de 1705. También se le agregarán los fondos del estanco del chocolate obtenido por las Cortes de 1678 para cubrir las deudas del Vínculo, ingreso éste mantenido hasta el siglo XIX.
Las Cortes de 1818 (10-IV), ley 39, crean el estanco del cacao, azúcar y canela introducida en Navarra, así como un arbitrio de 30.000 r. f. anuales a pagar entre todos los pueblos del Reino por el aguardiente y licores consumidos en él. Desde 1750 el Vínculo recibía las rentas del palacio cabo de armería de Urdaniz (Valle de Esteribar) que era propiedad del Reino. También obtenía ciertos derechos en la extracción de pleitos del archivo, cuyo importe ascendía a 5.000 r. f. anuales en 1818. Además del Vínculo, la Diputación administraba las tesorerías siguientes: Depositaría General (recibe los impuestos destinados al rey), Caminos, Cuarteles, nuevo impuesto, Archivos, Galera, etc.
Aunque estas depositarías eran independientes entre sí y respecto del Vínculo, las de éste último y Caminos tenían cierta relación "por el auxilio que se prestan recíprocamente sobre los productos de impuesto de las lanas", y por estar el Vínculo gravado con 26.000 reales a favor del expediente de Caminos en 1818. El arriendo del estanco del tabaco y el del impuesto sobre las lanas se separan en 1653. Las dificultades monetarias del Vínculo fueron constantes. Al parecer, la mejora de fondos a mediados del siglo XVII -insinuada por Salcedo Izu en Atribuciones de la Diputación...- se debió a los ingresos recibidos del estanco del tabaco creado en 1642; máxime cuando en 1639 la Diputación obtuvo permiso del Consejo Real para solicitar a los pueblos un donativo a favor de las apuradas finanzas del Vínculo. Sin embargo, testimonios posteriores en 1693, 1713, 1782, etc., indican su falta de caudales.
El 18 de septiembre de 1805 la Diputación rechaza una solicitud de 300.000 reales (vellón) efectuada por el virrey marqués de las Amarillas, precisamente por "la propia imposibilidad por el retraso de las rentas del Vínculo para atender a sus obligaciones de justicia (...) pues a más de los caudales que debo actualmente, observo un déficit anual de cerca de tres mil pesos". A su vez, la Diputación solicita a la Real Hacienda el pago de los 189.278 r. vellón que ésta le debía por el arriendo del tabaco tomado por dicha Hacienda. Según la Diputación ésta última solicitud tenía por objeto no perder "la confianza y crédito público". Un año antes, el 26 de septiembre de 1804, la Diputación ya había comunicado a dicho virrey la importancia que los 14 ó 15.000 pesos anuales del arriendo del tabaco tenían para el Vínculo al efecto de financiar con ellos "otras obligaciones, no menos interesantes".
El 16 de julio de 1804 la Diputación propuso a la Real Hacienda liberarle, durante 8 ó 10 años, de la administración de las Tablas Reales y del estanco del tabaco, con el objeto de evitar a ésta su déficit de más de 600.000 r. vellón. Además, la Real Hacienda vería satisfechos los sueldos de los ministros y las cargas ordinarias de las Tablas Reales con los 21.500 ducados que la Diputación entregaba a la Cámara de Comptos; también obtendría 100.000 r. vellón anuales y unos ingresos de 2.134.000 r. vellón al año por otros conceptos. Asimismo, la Diputación se comprometía a mantener a los empleados del rey durante dos años con la condición de que finalizado dicho plazo éste les adjudicase otro destino; y a declarar vigentes tanto los juzgados de Tablas como los jueces conservadores y junta del tabaco. No obstante, esta interesante propuesta fracasó.
La guerra de 1808-1814 causó estragos al Vínculo, llegando éste a "un estado tan decadente, que no sólo le es imposible atender a sus gastos ordinarios, sino que tiene contra sí una deuda de 604.083 reales 24 maravedís". Una de las condiciones que las Cortes de 1828 exigieron, sin éxito, para aceptar el traslado de aduanas al Pirineo por 6 años, era una indemnización a beneficio del Vínculo por la pérdida de los arbitrios que éste recibía de las Tablas Reales cada año. La Diputación tuvo desacuerdos con las instituciones reales. Así, en 1597 y 1782 rechazó los intentos del Virrey y del Consejo Real respectivamente de controlar las cuentas anuales del Vínculo. En 1679 protestaba contra el embargo de 13.438 ducados del Vínculo efectuado por el Virrey, a pesar de que las Cortes los habían concedido al monarca para que no tuviesen efecto las gracias del llamamiento a Cortes otorgadas por el Virrey duque de San Germán. El depositario del Vínculo entregaba sus cuentas anuales a la Diputación a partir de 1716, y recibía un salario de 200 ducados anuales, aumentados a 500 pesos a partir del 28 de abril de 1779 por el riesgo que conllevaba la custodia de los fondos del Vínculo en su propia casa.
