Lexique

VÁNDALOS

Pueblo germánico procedente de Escandinavia. Tras sobrepasar la cuenca del Danubio irrumpió en el Imperio Romano con la primera oleada de las invasiones germánicas (año 406). En el año 409 cruzaban los vándalos Roncesvalles unidos a suevos y alanos. Hay dos autores contemporáneos, San Próspero de Aquitania y San Orencio de Auch, ciudad vascona, que cuentan angustiados las calamidades que les tocó vivir: "Cuando todo el océano --dice san Próspero-- hubiera inundado las Galias, no hubiera producido tan horrible desolación. Nuestras bestias, nuestros frutos, nuestros granos, nos han sido arrebatados; nuestras viñas, nuestros olivares destruidos; nuestras casas de los campos arruinadas. Apenas queda alguna cosa en el campo. Pero todo eso no es sino el menor de nuestros males. Desde hace diez años, los Vándalos y los Godos hacen de nosotros una carnicería. Los castillos batidos sobre las rocas, las villas más fuertes, las barriadas situadas sobre las más altas montañas, no han podido garantizar a sus habitantes contra el furor de estos bárbaros, y por todas partes se ha estado expuesto a supremas calamidades. No han ahorrado ni lo sagrado ni lo profano, ni la debilidad de la edad, ni la del sexo. Los hombres y los niños, el bajo pueblo y los más potentes, todos han sido azotados por la espada. Han sido quemados los templos, pillados los vasos sagrados. No han respetado ni la santidad de las vírgenes, ni la piedad de las viudas. Los solitarios no han corrido mejor suerte. Es una tempestad que ha barrido a buenos y malos, a inocentes y culpables. El respeto debido al episcopado, al sacerdote, no ha exceptuado a éstos que eran reverenciados. Han sido encadenados, desgarrados a golpe de látigo, condenados al fuego como los últimos miserables". No se cita concretamente el nombre de Roncesvalles, sino los pasos del Pirineo, aunque, naturalmente, éste era el más importante del tramo por donde irrumpen los bárbaros. Lo que se deduce de los cronistas es que los hermanos Didimo y Veriniano defendieron los pasos del Pirineo durante tres años, desde 406 a 409 valiéndose de recursos privados y milicias de siervos de sus haciendas. Los honoriacos (Constante y sus milicias) fuerzan los pasos y envían a los hermanos Didimo y Veriniano a Arles, donde son ajusticiados. Se confía entonces la defensa a milicias campesinas voluntarias. Luego se sustituyen los campesinos por los honoriacos que asumen la defensa, pero, acosados por Constantino se presentan vándalos, suevos y alanos delante del paso para irrumpir camino de las Hispanias. Entonces los honoriacos abandonan sus puestos y se unen a los invasores quedando el Pirineo desguarnecido. De ahí irrumpen hacia el interior de la Hispania romana en todas direcciones.

Bernardo ESTORNÉS LASA.