Monastères

ÚRSULA

Monasterio de Bayona (Lapurdi), de importancia en la vida histórica de la ciudad. El canónigo Veillet establece su historia y la primera instalación de las religiosas en el arrabal de Saint-Esprit, apoyándose en unas actas del archivo del mismo convento. «Algunas jóvenes devotas se habían reunido en Toulouse recibiendo del arzobispado el permiso para constituir una congregación, bajo el nombre y la protección de Santa Ursula, concibiendo la idea de enseñar, gratuitamente a las jóvenes de la ciudad, la doctrina cristiana, las buenas costumbres y los trabajos manuales propios de su sexo, así como la idea de dedicarse a los oficios divinos y a ejercicios espirituales. Siguiendo el ejemplo de congregaciones semejantes maravillosamente establecidas, por otra parte, no habían hecho, sin embargo, todavía más que votos simples de castidad, pobreza y obediencia y no se habían obligado a observar las reglas de la clausura. Pero tras haberse perfeccionado por todos estos ejercicios piadosos obtuvieron en 1614, del papa Pablo V, el permiso de encerrarse enteramente en lugares claustrales, que ya habían hecho edificar y a cambiar sus votos simples en solemnes y seguir la regla reformada de San Agustín, continuando este mismo ejercicio. Este nuevo instituto nacido en Toulouse, no tardó mucho tiempo en extender la fama de santidad, de suerte que personas piadosas de Bayona enviaron a pedir que algunas religiosas viniesen a fundar un convento. Monseñor de Echaux, todavía obispo de Bayona, que se encontraba entonces en Toulouse en 1621 permitió esta fundación y los vicarios de Toulouse proporcionaron cartas a seis religiosas, el 3 de noviembre siguiente, para poder ir a Bayona. Estas llegaron a la ciudad en la que se alojaron algunos días, pero por no haber observado algunas formalidades de las que no estaban enteradas, la más importantede las cuales era el no haber pedido permiso a la Corporación Municipal, se vieron obligadas a salir de la ciudad y a ir al arrabal Saint-Esprit donde por fin fundaron su convento». Este monasterio fue muy floreciente. La priora y la vicepriora fundadoras pertenecía a la familia Delpech d'Espanes, de Toulouse y eran hijas de un tesorero de Francia. La priora vivió hasta 1677 y recibía el título de la «Madre Anciana». Su reputación atrajo muchos niños para ser instruidos y muchas jóvenes para abrazar el estado religioso. Se ha conservado una especie de Necrología en donde podemos ver los más importantes apellidos de Gascuña: los de Goetche, los de Behic, los de Luppé y los Gestas, los de Challa, los de Lassalle, los de Navailles, los de Caplane y los de Orthe, los d'Echaux, los Gramont, los de Naguille. Fundaron también conventos en San Juan de Luz (Lapurdi), Dax y Oloron. Los documentos sobre Santa Ursula no faltan pero no hay nada sobre la vida interna del convento; sabemos que las religiosas estaban agregadas a la cofradía del Santísimo Sacramento. Masein alaba la educación que daban. En el s. XVIII, tenían 35 religiosas, según Lespès de Hureaux, con 6.000 libras de renta. Cuando acaece la Revolución, los funcionarios municipales procedieron, el 27 de mayo de 1791, en virtud de la ley del 14 de octrubre de 1790, al nombramiento de una superiora y de una ecónoma. El 31 de mayo, a las 10 de la mañana unos cabecillas se presentaron en el locutorio del convento, hicieron cerrar la puerta por dentro y colocaron los sellos. Las 28 religiosas y la bienhechora fueron expulsadas. Todo fue inventariado y vendido pero fue en 1855 cuando se demolió el edificio para construir una estación de ferrocarril con sus dependencias. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.