Nombre personal de mujer documentado a fines del s. XV en Oñati: Chandra de Zubillaga (RIEV, 57, 1911). Deriva de Etxe-andra, «ama de casa». Con esta común acepción se halla ya en el Fuero General de Navarra, del s. XIII. En documentación navarra del s. XVI (GAGN, XLIX, n.o 36) encontramos su masculinización en texto romance, chandro, «amo», «cabeza de familia».
