Sucesivas ampliaciones de servicios. El 21 de diciembre de 1946 se firma el nuevo Contrato de Concesión del Servicio entre el Estado y la CTNE. Una de las novedades técnicas de aquellas fechas fue la puesta en servicio de los primeros sistemas múltiples de telefonía de 12 canales, que se establecieron entre Madrid, Barcelona y otras capitales.
Años 50. En 1950 la CTNE planifica e instrumenta su primer plan quincenal de actuación para desarrollar ampliamente la red de telefonía. En esta década se incorporan a la planta, medios de transmisión de gran capacidad; en 1953 se instala el primer sistema de transmisión de alta capacidad por cable coaxial: el Madrid-Zaragoza-Barcelona, que permitía miles de comunicaciones simultáneas. Al finalizar el plan quinquenal se había alcanzado el millón de teléfonos en servicio.
Años 60. Los años 60 son de expansión, comunicaciones vía satélite y del nacimiento de la Transmisión de Datos. En el año 1965 se planifica la Red Automática Nacional y se establece el cable submarino Canarias-Península, Pencan I, de 160 circuitos, el de mayor capacidad del mundo en aquellos años. En el año 1968 el número de teléfonos en España se acercaba a los cuatro millones, de los que 300.000 se instalaron ese año, cifra que no llegaba a satisfacer la demanda de un país en pleno desarrollo. En el año siguiente se instala el Pencan II con Canarias, con una capacidad de 1.840 circuitos.
Años 70. Con los años 70 comienza la época de la electrónica aplicada a las telecomunicaciones. Ya no es solamente la voz humana lo que hay que transportar sino que hay que comunicar las máquinas: se crea el Servicio Público de Transmisión de Datos. Es en ese mismo año cuando se inaugura la estación de satélites de Agüimes y el cable submarino que une Londres con Bilbao.
Años 80. La década de los 80 se puede definir como la de las fibras ópticas y la digitalización. Un gran número de cables de fibra óptica (F.O.) se han ido tendiendo en los últimos años. Un ejemplo del desarrollo de esta nueva tecnología nos lo ofrece el cable de F. o. Irún-Vigo que atraviesa toda la Cornisa Cantábrica. Pero, ¿qué son las fibras ópticas'?. Son cilindros de cristal de sílice, del grosor de un cabello, por los cuales pueden circular rayos de luz en los que se ha modulado una información que se quiere transmitir. Las ventajas que presentan frente a los medios de transmisión sobre conductores de cobre son innumerables. Las señales que transportan sufren una atenuación mucho menor por lo que se requieren menos repetidores, son completamente inmunes a interferencias e inducciones por lo que se hace prescindible el apantallamiento de los coaxiales, y difícilmente interceptables lo que garantiza una mayor confidencialidad. Los cables son más ligeros, flexibles y manejables. Lo más destacable es que las F. O. S son idóneas para transmitir señales digitales, permiten transmitir una altísima cantidad de información y, una vez que se perfeccione la tecnología de su fabricación, serán francamente baratas, por ser el sílice el mineral más abundante. La aportación esencial de las F. O. S. A. la sociedad del futuro es la de dotar a la red de telecomunicaciones de una muy alta capacidad de transmisión a bajo precio. En un futuro próximo, la fibra óptica en el bucle de abonado, posibilitará que el videoteléfono o la televisión por cable, sean tan populares como lo es hoy el teléfono. La tecnología digital aplicada a las redes de telecomunicación es el elemento clave para el desarrollo de las nuevas comunicaciones. La posibilidad de codificar digitalmente la voz, los textos, imágenes o cualquier otro flujo de información originó la necesidad de soportar a través de una única red de comunicación todo tipo de servicios, y ha llevado al desarrollo del concepto de Red Digital de Servicios Integrados. Las necesidades de comunicación de señales diferentes a la voz se cubrieron con la red telegráfica, y más tarde, por el desarrollo de la red especializada en transmisión de textos: la red telex. Después surgieron los modems, que permitieron el uso de la red telefónica para otro tipo de servicios diferentes a la telefonía. Con la aparición de la técnica de codificación digital de la voz por medio de la Modulación de Impulsos Codificados (MIC) se inició una nueva era en las telecomunicaciones. Los primeros sistemas MIC permitían una transmisión equivalente a 2 Mbit/s (2 millones de impulsos por segundo) lo que equivale a 30 canales telefónicos. Hoy se han superado los 2.400 Mbit/s sobre F. O. La primera central con etapas de conmutación digital se inauguró en el año 1980; desde entonces, el proceso de introducción de elementos digitales ha sido ininterrumpido. En cualquier caso, Telefónica se ha visto desbordada en su intento de atender toda la demanda para estos nuevos servicios debido al gran número de peticiones de muchos de ellos: transferencia electrónica de fondos, fax, etc..., y al comienzo del desarrollo de la red, el retraso que supuso el atentado de la central de Ríos Rosas (1982), centro neurálgico de la red. Con el desarrollo de la LOT, y la libre competencia en las telecomunicaciones se plantea el gran reto de futuro.
En julio de 1997 la concesión de Retevisión a un consorcio (Endesa-Stet) en el que se halla Euskaltel, abre paso a la posibilidad de creación de una compañía telefónica vasca que ofrezca sus servicios a través de una red de canalizaciones de fibra óptica alquilada al Gobierno Vasco. La participación en el capital de Retevisión en esa fecha es la siguiente: Endesa, 21,7 %; Stet, 21,7 %; Unión Fenosa, 8,7 %; BBK, 3,5 %; Kutxa, 3,5 %; Euskaltel, 3 %; C. de Ahorros Mediterráneo, 2,5 %; Unicaja, 2,5 %; Caja de Ahorros de Navarra, 1,2 %; Ibercaja, 1 %. A privatizar, 30,7 %.
Jaime GUTIERREZ ALONSO
Años 50. En 1950 la CTNE planifica e instrumenta su primer plan quincenal de actuación para desarrollar ampliamente la red de telefonía. En esta década se incorporan a la planta, medios de transmisión de gran capacidad; en 1953 se instala el primer sistema de transmisión de alta capacidad por cable coaxial: el Madrid-Zaragoza-Barcelona, que permitía miles de comunicaciones simultáneas. Al finalizar el plan quinquenal se había alcanzado el millón de teléfonos en servicio.
Años 60. Los años 60 son de expansión, comunicaciones vía satélite y del nacimiento de la Transmisión de Datos. En el año 1965 se planifica la Red Automática Nacional y se establece el cable submarino Canarias-Península, Pencan I, de 160 circuitos, el de mayor capacidad del mundo en aquellos años. En el año 1968 el número de teléfonos en España se acercaba a los cuatro millones, de los que 300.000 se instalaron ese año, cifra que no llegaba a satisfacer la demanda de un país en pleno desarrollo. En el año siguiente se instala el Pencan II con Canarias, con una capacidad de 1.840 circuitos.
Años 70. Con los años 70 comienza la época de la electrónica aplicada a las telecomunicaciones. Ya no es solamente la voz humana lo que hay que transportar sino que hay que comunicar las máquinas: se crea el Servicio Público de Transmisión de Datos. Es en ese mismo año cuando se inaugura la estación de satélites de Agüimes y el cable submarino que une Londres con Bilbao.
Años 80. La década de los 80 se puede definir como la de las fibras ópticas y la digitalización. Un gran número de cables de fibra óptica (F.O.) se han ido tendiendo en los últimos años. Un ejemplo del desarrollo de esta nueva tecnología nos lo ofrece el cable de F. o. Irún-Vigo que atraviesa toda la Cornisa Cantábrica. Pero, ¿qué son las fibras ópticas'?. Son cilindros de cristal de sílice, del grosor de un cabello, por los cuales pueden circular rayos de luz en los que se ha modulado una información que se quiere transmitir. Las ventajas que presentan frente a los medios de transmisión sobre conductores de cobre son innumerables. Las señales que transportan sufren una atenuación mucho menor por lo que se requieren menos repetidores, son completamente inmunes a interferencias e inducciones por lo que se hace prescindible el apantallamiento de los coaxiales, y difícilmente interceptables lo que garantiza una mayor confidencialidad. Los cables son más ligeros, flexibles y manejables. Lo más destacable es que las F. O. S son idóneas para transmitir señales digitales, permiten transmitir una altísima cantidad de información y, una vez que se perfeccione la tecnología de su fabricación, serán francamente baratas, por ser el sílice el mineral más abundante. La aportación esencial de las F. O. S. A. la sociedad del futuro es la de dotar a la red de telecomunicaciones de una muy alta capacidad de transmisión a bajo precio. En un futuro próximo, la fibra óptica en el bucle de abonado, posibilitará que el videoteléfono o la televisión por cable, sean tan populares como lo es hoy el teléfono. La tecnología digital aplicada a las redes de telecomunicación es el elemento clave para el desarrollo de las nuevas comunicaciones. La posibilidad de codificar digitalmente la voz, los textos, imágenes o cualquier otro flujo de información originó la necesidad de soportar a través de una única red de comunicación todo tipo de servicios, y ha llevado al desarrollo del concepto de Red Digital de Servicios Integrados. Las necesidades de comunicación de señales diferentes a la voz se cubrieron con la red telegráfica, y más tarde, por el desarrollo de la red especializada en transmisión de textos: la red telex. Después surgieron los modems, que permitieron el uso de la red telefónica para otro tipo de servicios diferentes a la telefonía. Con la aparición de la técnica de codificación digital de la voz por medio de la Modulación de Impulsos Codificados (MIC) se inició una nueva era en las telecomunicaciones. Los primeros sistemas MIC permitían una transmisión equivalente a 2 Mbit/s (2 millones de impulsos por segundo) lo que equivale a 30 canales telefónicos. Hoy se han superado los 2.400 Mbit/s sobre F. O. La primera central con etapas de conmutación digital se inauguró en el año 1980; desde entonces, el proceso de introducción de elementos digitales ha sido ininterrumpido. En cualquier caso, Telefónica se ha visto desbordada en su intento de atender toda la demanda para estos nuevos servicios debido al gran número de peticiones de muchos de ellos: transferencia electrónica de fondos, fax, etc..., y al comienzo del desarrollo de la red, el retraso que supuso el atentado de la central de Ríos Rosas (1982), centro neurálgico de la red. Con el desarrollo de la LOT, y la libre competencia en las telecomunicaciones se plantea el gran reto de futuro.
En julio de 1997 la concesión de Retevisión a un consorcio (Endesa-Stet) en el que se halla Euskaltel, abre paso a la posibilidad de creación de una compañía telefónica vasca que ofrezca sus servicios a través de una red de canalizaciones de fibra óptica alquilada al Gobierno Vasco. La participación en el capital de Retevisión en esa fecha es la siguiente: Endesa, 21,7 %; Stet, 21,7 %; Unión Fenosa, 8,7 %; BBK, 3,5 %; Kutxa, 3,5 %; Euskaltel, 3 %; C. de Ahorros Mediterráneo, 2,5 %; Unicaja, 2,5 %; Caja de Ahorros de Navarra, 1,2 %; Ibercaja, 1 %. A privatizar, 30,7 %.
Jaime GUTIERREZ ALONSO
