La puerta romana del Abesque u Obispo, se llamaba puerta de Tarrides, cuando el asedio de 1451 , pues conducía al arrabal de Bayona de este nombre. Estaba situada sobre las avenidas de Paulmy entre el Cháteau Vieux y el Adour. Luis de Penches, en 1510, la llamaba ya puerta de Lachepaillet. Estaba formada por un simple hueco de 2,60 m. de ancho y por un porche de 3,25 m., practicado en el muro romano; a ambos lados tenía dos medias torres que dejaban entre sí una lengua de 21 m. y en medio de este espacio estaba situada la puerta. El terreno, descendiendo en rápida pendiente por la calle Tarrides, ofrecía cierta dificultad para la construcción de la puerta, y se juzgó necesario salvar el obstáculo construyendo antes de la entrada, un gran tambor cuadrado cuyos muros alcanzaban 3.50 m. de espesor; los cimientos de esta construcción se podían notar aún, a principios de siglo, en el suelo y están indicados en algunos mapas antiguos. Una puerta cuyo plano no ha sido reseñado, debía comunicar este tambor con el exterior. El espesor de los muros de esta obra nos indica que era de construcción bastante antigua; incluso hubiéramos estado dispuestos a admitir que constituía la base de una gran torre si sus dimensiones interiores -16 y 14 m-, no nos hubiesen hecho dudar, pues la adopción de tal hipótesis hubiera exigido la existencia en el interior de la torre de planchas o bóvedas sostenidas por soportes intermedios de los que no hay huellas. En una época determinada, durante el s. XIII, la fachada de este tambor opuesto a la cortina romana fue abatida y reemplazada por un pórtico de piedra arenisca amarillenta, reproduciendo en miniatura la puerta romana de Saint-Léon. Un porche ojival, de una anchura de 3 m. 20 estaba comprendido entre unas torres rectangulares que tenían 8 m. de largo por 5 m. y 4 m. 50 de ancho: el edificio de los dos muros y del porche formaba un macizo, de 14 m. de alto y ancho por 6 m. de espesor. Se llegaba al mismo nivel de la plataforma que lo terminaba recorriendo el camino de ronda de la muralla romana prolongado dentro de los gruesos muros del tambor; según nuestro criterio incluso podrían utilizar esta plataforma para colocar cañones cuando se hizo corriente su uso. El macizo de esta nueva entrada no comprendía más que los huecos imprescindibles para el servicio de la puerta, primero en la planta baja el porche ojival sobre una altura de 3 m. 50; en la torre Norte una garita para el centinela de 1 m. 50 por 2 m. 50, que comunicaba con el porche y el tambor por dos corredores, uno recto y el otro con recodos y una aspillera de 3 m. 50, dirigida de la garita a la parte de afuera de la puerta para maniobrar el rastrillo. Sabemos por las paradas del pregonero reseñadas en el Libro de los Establecimientos -29 de noviembre de 1234- que la bajada de esta fortaleza de Tarrides se hacía por una escalera, pues una de las paradas era al final de la calle de Tarrides, hacia la ciudad en la escalera de Tarrides. El edificio de las cuatro torres de la doble puerta y de los muros que las unían formaba una especie de castillete que a lo lejos debía parecer una masa imponente. Se lo ha llamado la torreta nueva de Tarride -1307-, o simplemente la Torreta de Tarride -1336- Lo encontramos citado por primera vez en una ordenanza municipal, prohibiendo a las barcas anclar desde esta torreta hasta el molino de Podelis, en el Adour; y no debe sorprendernos ver llegar las barcas hasta las proximidades de la puerta de Tarrides, pues el puerto de este nombre se prolongaba sobre el emplazamiento de los fosos de la muralla posterior por pequeños canales hasta un pequeño lago o estanque de agua, citado en el registro gascón de las deliberaciones de la Corporación Municipal en 1481 , cerca de la puerta Lachepaillet, fuera de la ciudad. El Libro de los Establecimientos nos hace saber que esta torreta servía de arsenal de la ciudad en 1336. Pero si el tambor no formaba la base de una torre no podía haber un almacén, en este castillete, más que en las dos torres romanas y, en la pieza del piso elevado por encima de la cortina y que ocupaba el intervalo de 21 m. de largo que separaba las torres. Una escalera de caracol se construyó incluso en la Edad Media, entre la torre romana sur, en el interior del tambor, para subir desde allí a este piso. También estamos tentados a creer que este local sirvió mucho tiempo de lugar de reunión para la Corporación municipal después que el arsenal fue trasladado a otra parte; por los registros municipales podemos ver, en efecto, que la casa que se llamaba, en 1288, casa de la Vesiau, estaba situada, en el período comprendido entre los años 1414 y 1433, al final de la calle del Abesque -más tarde calle del Oeste-, entre dos casas de dicha calle, yendo a dar a la puerta de Tarrides; y al parecer, el local que sirvió de arsenal, situado entre el muro romano y los del tambor, al dejar de servir como arsenal, había perdido su nombre, para tomar el de casa de la Veziau, es decir casa de la Ciudad. En los muros laterales del tambor fueron practicadas aspilleras y se pusieron banquetas para los defensores. Finalmente cuando bajo Francisco I se hizo una segunda muralla exterior y se niveló el suelo entre las dos cortinas, se abrieron otros accesos para la puerta Lachepaillet -Tarrides-. Y los dos muros laterales del tambor resultaron abiertos para el paso de las murallas. Estas últimas existían aún a principios de siglo así como el macizo de la puerta exterior disimulada en ángulo del bastión vecino.
Hubo también una calle de este nombre que se encontraba situada, durante la Edad Media, en el arrabal de Bayona conocido por el mismo nombre. La encontramos citada en la enumeración de los lugares donde debía hacerse el pregón. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
Hubo también una calle de este nombre que se encontraba situada, durante la Edad Media, en el arrabal de Bayona conocido por el mismo nombre. La encontramos citada en la enumeración de los lugares donde debía hacerse el pregón. Ref. Edouard Duceré: Dictionnaire historique de Bayonne, 2 vols, Bayonne, 1911-1915.
