Lexique

SINTAXIS

La oración compuesta I. Seguiremos también en esta ocasión la clasificación propuesta por Villasante en su obra Sintaxis de la Oración Compuesta. En euskara, al igual que en el resto de las lenguas, se acepta que donde hay más de un verbo y si existe relación entre ellos, hay oración compuesta. Se trata, pues, de definir la naturaleza de esa relación, tomando como base el carácter de los nexos que unen los diversos miembros de una oración compuesta o la misma ausencia de nexo. Llegamos entonces a clasificar estas relaciones en: yuxtapuestas, para el caso en que no existe nexo formal de unión entre los diversos miembros que conforman la oración; coordinadas, para cuando la unión se produce entre dos proposiciones que, aun separadas la una de la otra, tendrían sentido pleno por sí mismas y, finalmente, subordinadas para aquellas en que la relación es de subordinación de uno o más miembros, que independientemente no tendrían sentido, a otro miembro que sigue manteniendo ese sentido en cualquier circunstancia; podríamos decir que nos hallamos ante una relación de dependencia gramatical.

Yuxtapuestas. La sintaxis de las yuxtapuestas sería en lo esencial igual a la de las oraciones simples. "Zeuk apurtu duzu, zeuk konpondu beharko duzu" ("Tú lo has roto, tú habrás de arreglarlo" / "C'est toi qui l'a cassé, c'est toi qui devra le réparer"). Aparte de la relación semántica, que percibimos inmediatamente, es la entonación la que juega un papel importante en la lengua hablada, ella hace de nexo entre las oraciones; en la lengua escrita, sin embargo, serán los signos de puntuación los que ofrezcan tal ayuda.

Coordinadas. Entrando en el campo de las relaciones por coordinación, deberemos de nuevo hacer una división según la naturaleza del nexo de unión; hallaremos los siguientes tipos de coordinadas: copulativas, distributivas, disyuntivas y adversativas. Hasta aquí los pasos serían paralelos a los de las gramáticas de otras lenguas, pero existen en euskara oraciones causales y consecutivas que por su estructura podrían ser consideradas de relación coordinada; mantendremos la clasificación propuesta ocupándonos de estas últimas junto con las subordinadas.

Copulativas. Son de empleo muy frecuente en la lengua hablada, quizá debido a la simplicidad que conllevan, pues los miembros que se unen son habitualmente de la misma categoría. Las copulativas son las que se unen entre sí por medio de la conjunción "eta" si son afirmativas y por "eta ez" si negativas. "Jauzigi egin naiz eta min hartu dut", "Ez naiz joan eta ez dut ikusi" ("Me he caído y me he hecho daño", "No he ido y no lo he visto" / "Je suis tombé(e) et je me suis fait mal", "Je ne suis pas allé(e) et je ne l'ai pas vu(e)"). Cuando no se trata de una mera enumeración de hechos, sino de acciones que están relacionadas entre sí, es fácil hallar en las coordinadas copulativas un ligero matiz consecutivo e incluso causal: de cualquier modo, es una interpretación propiciada por la relación semántica de los miembros unidos.

Distributivas. No tienen nexo de unión propio, por ello no se puede hablar de tal o cual conjunción distributiva; se enlazan partiendo de palabras en correspondencia, por lo que los recursos son variados. Se puede optar por "hala... nola", "bata... bestea", "nahiz... nahiz", "alde batetik... bestetik"..., "Bata barruan dago bestea kanpoan". ("El uno está dentro, el otro fuera" / "L'un est dedans. l'autre dehors").

Disyuntivas. Cuando se desea establecer una relación disyuntiva se puede recurrir al empleo de las conjunciones "edo" y "ala". Sobre el uso de ambas cabe destacar que es mayoritario el de la forma "edo". Sirve tanto para expresar la idea disyuntiva como para la de equivalencia; "ala", en cambio, propone la idea de alternativas excluyentes, su campo de acción es más restringido: "Esan oraintxe ala betirako ixildu" ("Dilo ahora o calla para siempre" / "Dis-le maintenant ou tais-toi pour toujours").

Adversativas. Son las oraciones que se unen entre sí por medio de una conjunción pero cuyo contenido semántico es contrario. La conjunción adversativa por excelencia en euskara es "baina", aunque la gama es muy amplia: mencionaremos "ordea", "alabaina", "baizik/baino" (B), "hala ere", "halaz guztiz", "hargatik". "Esan diogu baina ez digu jaramonik ere egin" ("Se lo hemos dicho pero no nos ha hecho ni caso" ; "Nous le lui avons dit mais il/ elle ne nous a pas fait attention"). La conjunción "baizik" y su variante vizcaína "baino" ocupan posición final; se dice "Ez da zaharra, gaztea baizik/baino" ("No es viejo(a) sino joven" / Il/Elle n'est pas vieux/vieille mais jeune").

Subordinadas. Las proposiciones subordinadas constituyen sin duda el grupo más numeroso. Para su clasificación se recurre generalmente en las gramáticas a la observación de la función que desempeñan dentro de la oración; de esta observación se desprende que pueden cumplir: a) La función del sustantivo, en cuyo caso son denominadas sustantivas. b) La del adjetivo, en cuyo caso se denominan adjetivas o de relativo. c) La función de complemento circunstancial, en cuyo caso se llaman circunstanciales o adverbiales. Es característico de estas oraciones el que gran parte de ellas lleve anexa al verbo la partícula subordinante. Diríase que llevan consigo la identificación.

Sustantivas. Las proposiciones subordinadas sustantivas, pueden estar cumpliendo función de sujeto, de objeto directo, de objeto indirecto o pueden ser complementarias de sustantivo o de adjetivo. Es de pensar que cuando desempeñan alguna de las funciones mencionadas, el lugar que ocupan dentro del conjunto de la oración será el que correspondería en la oración simple a análogo elemento. Si aceptamos el orden SOV (Sujeto+Objeto+Verbo), aun teniendo en cuenta las múltiples salvedades debidas a factores varios (vitalidad expresiva de la lengua hablada, presencia de muchos elementos que prolongan en exceso el período expresivo, intencionalidad expresa del emisor, efe.), una oración de sujeto ocuparía teóricamente la posición S, una de objeto la posición O. Decimos "teóricamente" porque no tomamos estas normas como fijas ni de obligado cumplimiento. Se considera que cuando hay una subordinada y una principal el orden a seguir es precisamente éste en el que la subordinada precede a la principal. Tomaremos tal idea como orientativa pero no como preceptiva.

Sustantivas de sujeto. La construcción interna de las proposiciones subordinadas de sujeto se realiza bien por medio de verbo conjugado en subjuntivo y provisto de la desinencia característica "-n", bien por el empleo del verbo en forma no conjugada. Esta segunda opción es mayoritaria con respecto a la primera. Correspondería a la primera posibilidad "Ixil gaitezen komeni da" y a la segunda "Ixilik egotea komeni da" ("Conviene que nos callemos", "Conviene callarse" / "Il faut que nous nous taissions", "Il faut se taire").

Sustantivas de objeto directo. Constituyen de por sí un mundo amplio; su función, como queda dicho, es la de objeto directo del verbo principal. Según la proposición subordinada sea enunciativa afirmativa o exhortativa, el recurso que se utilice para insertarla en (a principal será diferente. En el primer caso. su nexo de unión es la desinencia "-la" y en el segundo, recurre a la forma no conjugada del verbo añadiendo la desinencia "-t(z)eko" al radical del mismo. Correspondería a la formulación de la enunciativa afirmativa: "Amak etorriko dela esan du" ("Mamá ha dicho que vendrá" / "Maman a dit quelle viendra") y a la exhortativa: "Amak etortzeko esan du" ("Mamá ha dicho que vengas" / "Maman a dil que tu viennes"); no se ha de descartar la posibilidad de expresar esta última por el empleo del verbo en subjuntivo "-la", si bien su uso es muy restringido. Aunque en la actualidad parece estar perdiendo vigencia en la lengua, también merece mención el modo de inserción al que se recurre cuando el verbo principal es negativo; en esta circunstancia el verbo de la subordinada toma la desinencia "-ik", igual que lo hace el objeto directo en las enunciativas negativas simples. Dícese "Ez dut uste bidea ezagutzen duenik" ("No creo que conozca el camino" / "Je ne crois pas qu'il/elle connaisse le chemin").

Interrogativas indirectas. Su distinción es debida tanto a la naturaleza de la proposición subordinada, que tiene matiz interrogativo o dubitativo, como a la naturaleza del verbo de la principal, que es habitualmente verbo de entendimiento y lengua ("preguntar", "contestar", "ver", "mirar", "decir", "opinar", etc.). En las interrogativas generales, en las que se inquiere por el contenido de la oración, se recurre a la adición del sufijo "-n" al verbo de la subordinada. "Ez dakigu etorriko den" ("No sabemos si vendrá" "Nous ne savons pas s'il/elle viendra"). En las interrogativas parciales se inquiere por alguno de los elementos de la proposición; aparte de la adición del sufijo "-n" como en las generales, llevan presente el pronombre o adverbio interrogativo correspondiente. "Ez dakigu noiz etorriko den" ("No sabemos cuándo vendrá" / "Nous ne savons pas quand est-ce qu'il elle viendra"). Es conocido en los dialectos del norte, (L), (BN), (Z), el refuerzo de la "-n" con la adición de una "z". "Maitiak galde egin zautan primua nintzanenz" ("Me preguntó la amada si era heredero" / "Ma bien aimée me demanda si j'étais l'héritier"), pregunta este fragmento de versos atribuidos al poeta suletino P. Topet Etxahun.

Adjetivos o de relativo. Algunas oraciones adjetivas se realizan por la adición del sufijo "-n" al verbo de la proposición subordinada. Es de notar que en euskara el adjetivo acostumbra a postponerse al sustantivo; en esta ocasión, esta subordinada que cumple la función del adjetivo se antepone al sustantivo al que califica; "Guk ikusi dugun filmea nahiko ona da" ("La película que hemos visto es bastante buena" "Le film que nous avons vu est assez bon"). Otro tipo de adjetivas, las subordinadas de relativo explicativas, constituyen un grupo aparte y se sirven del interrogativo "zein" como pronombre relativo introductorio que, a su vez, puede adoptar todos los casos de la declinación, más el prefijo "bait-" o el sufijo "-n" a elección, unido al verbo de la proposición subordinada. Este empleo del relativo se ajusta con bastante firmeza a la lengua escrita y lo encontramos frecuentemente en los textos de escritores clásicos: "Ax 19 zeiñek baitzuen alferren gaiñean bothere ("el cual")", (in: Sintaxis de la Oración Compuesta, p. 91 ). Actualmente es fórmula que facilita la traducción al euskara de textos procedentes de otras lenguas. Su presencia en la lengua hablada podría definirse como nula. Es también posible la subordinada adjetiva mediante la forma inconjugada del verbo, empleando la forma nominalizada con el sufijo "-tako"/"-dako": "Txikitan entzundako ipuinak, ongi gogoratzen ditu" ("Recuerda bien los cuentos oídos de niños" / "Il/Elle se souvient trés bien des compres entendus lorsqu'il/ elle était enfant"). Esta construcción es de gran uso en la lengua hablada.