Hasta épocas recientes han pervivido modalidades rurales de salto, con algunas analogías a las olímpicas de longitud, altura y triple, conociéndoseles a los que las practicaban como "saltaris".
Juan Ignacio de Iztueta en la parte final de su Guipuzcoako Dantzac (finales del siglo XIX) nos dice lo siguiente (versión castellana de Santiago Onaindia):
Iñon, ere ez da aguertu izandu, makillerekin saltatzen euscaldunarialderatu-zaionic. Ezagutu-izan-det nere jaiot errian Antonio Irastorza, anca bacarrarekico guizona, zeñari suguebatec eldu-ziolacozortzi urte zituen demboran, moztuzioten bestea, eta ala ere, saltatu-oizituen makillarekin saltobacarrean aldatuta, 31 oñ, eta chingo-bi, ta saltoan 58. Badira Guipuzcoan artzaiac gaurco-egunean-ere makillaren-gañean corputza airean-dutela, lurric oñekin ukitu-gabe, 80 laurca edo cuadroan joango lirakeanac. Urreta esaten zioten Amezketar-bat icusi-izan det, opajuntuan eta escu-utsic, amairu-oñean saltatzen; baita beste-bat-ere erri-berecoa, chingo-bi ta saltoan, ogueita amar oñ igarotzen zituena; eta abiadurarekiñ ogueita emeretzi.
Nunca hubo nadie que pudo igualar al vasco en el salto con el palo. Conocía en mi pueblo (Zaldibia) a Antonio Irastorza, hombre de una sola pierna, ya que la otra le cortaron cuando contaba sólo ocho años a causa de una picadura de culebra, el cual solía saltar con el palo o vara, cambiándolo una sola vez, 31 pies y dos chingos, y en el salto 58. Incluso hoy en día hay en Guipúzcoa pastores que, manteniendo sobre el palo el cuerpo en el aire, avanzarían en 80 cuadros, sin tocar el suelo con los pies. He visto a uno de Amézqueta, llamado Urreta, saltar con los pies juntos y las manos vacías hasta trece pies de largo. A otro de mismo pueblo vi pasar treinta pies con dos chingos y en salto, y tomando velocidad hasta treinta y nueve.
Es interesante señalar que el menhir de Saltarri, en Aralar, de 3,27 m. de longitud, era utilizado por los pastores de la zona para cruzar apuestas sobre quien de ellos era capaz de saltarlo a pies juntos a lo largo de su eje mayor.
Juan Ignacio de Iztueta en la parte final de su Guipuzcoako Dantzac (finales del siglo XIX) nos dice lo siguiente (versión castellana de Santiago Onaindia):
Iñon, ere ez da aguertu izandu, makillerekin saltatzen euscaldunarialderatu-zaionic. Ezagutu-izan-det nere jaiot errian Antonio Irastorza, anca bacarrarekico guizona, zeñari suguebatec eldu-ziolacozortzi urte zituen demboran, moztuzioten bestea, eta ala ere, saltatu-oizituen makillarekin saltobacarrean aldatuta, 31 oñ, eta chingo-bi, ta saltoan 58. Badira Guipuzcoan artzaiac gaurco-egunean-ere makillaren-gañean corputza airean-dutela, lurric oñekin ukitu-gabe, 80 laurca edo cuadroan joango lirakeanac. Urreta esaten zioten Amezketar-bat icusi-izan det, opajuntuan eta escu-utsic, amairu-oñean saltatzen; baita beste-bat-ere erri-berecoa, chingo-bi ta saltoan, ogueita amar oñ igarotzen zituena; eta abiadurarekiñ ogueita emeretzi.
Nunca hubo nadie que pudo igualar al vasco en el salto con el palo. Conocía en mi pueblo (Zaldibia) a Antonio Irastorza, hombre de una sola pierna, ya que la otra le cortaron cuando contaba sólo ocho años a causa de una picadura de culebra, el cual solía saltar con el palo o vara, cambiándolo una sola vez, 31 pies y dos chingos, y en el salto 58. Incluso hoy en día hay en Guipúzcoa pastores que, manteniendo sobre el palo el cuerpo en el aire, avanzarían en 80 cuadros, sin tocar el suelo con los pies. He visto a uno de Amézqueta, llamado Urreta, saltar con los pies juntos y las manos vacías hasta trece pies de largo. A otro de mismo pueblo vi pasar treinta pies con dos chingos y en salto, y tomando velocidad hasta treinta y nueve.
Es interesante señalar que el menhir de Saltarri, en Aralar, de 3,27 m. de longitud, era utilizado por los pastores de la zona para cruzar apuestas sobre quien de ellos era capaz de saltarlo a pies juntos a lo largo de su eje mayor.
