Lexique

PANDERETA

Pandero pequeño, attabal, attanbora, arraxko, pandereta.

Diccionario Auñamendi
Este membráfono es conocido en el País Vasco, y aunque hoy sólo se lo utiliza en determinadas ocasiones, éstas no son los bailes populares, clásicos del país, por decirlo así, ezpata-dantza, aurresku, etc. De la pandereta da noticia Madame d'Aulnoy, en su viaje de fines del s. XVII. Cuenta cómo, a su paso por Pasajes, salió una batelera a su encuentro con cincuenta compañeras, cada una de las cuales tenía un remo en el hombro; caminaban en dos filas largas, y de ellas había tres bateleras que precedían al cortejo tocando muy bien la pandereta. Después de saludada Madame d'Aulnoy, las pandereteras comenzaron a tocar más fuertemente, dieron grandes gritos e hicieron el ejercicio del remo saltando y bailando con muy buena gracia. Despidieron a la viajera bailando y cantando con sus panderetas. Abel Jouan dice que del 3 al 10 de julio de 1565 el rey Carlos IX, en San Juan de Luz, se distraía viendo bailar a las jóvenes que van rapadas a la moda vasca, las que no son casadas y tienen todas y cada una un tamborcillo a manera de cedazo, en el cual hay muchos cascabeles y bailan un baile que llaman «La canadelle» y otro «El bendel» (danzas hoy desconocidas entre nosotros). No hay por qué describir este instrumento tan conocido. Sólo diremos que en el Museo Vasco de Bayona hemos visto una pandereta que lleva el nombre de «Tambourin Bas-Navarrais» (Catálogo, n.° 2.129). Lleva parche en un solo lado, y cinco pares de sonajas. Es de 6 cm. de alto y 22 de diámetro en el parche. Parece algo antiguo. Ref. J. A. de Donostia. Instrumentos musicales del pueblo Vasco, p. 87.