Perfil biográfico
Francisco-Benito, mejor Don Paco, nació en Olazagutia, (Navarra), a las dos de la mañana del día 12 de enero de 1865 y fue bautizado en la Parroquia de San Miguel de la misma localidad [1] . Fueron sus padres, José Oquiñena, veterinario, natural de Lekunberri (Navarra) y Cecilia Castillo, natural de Vitoria. Tenemos constancia de la existencia cuando menos, de cinco hermanos.
Casó con Bernardina de Erro y Castillo, natural de Ziordia (Navarra), y el matrimonio tuvo seis hijos, José, Zacarías, Joaquina, Gregorio-Dimas, Fermina y Jesús. José y Zacarías emigrarían a Filipinas, donde se establecieron; Jesús y Dimas-Gregorio, seguirían la tradición familiar y llegarían a ser veterinarios.
Falleció en Andoain (Gipuzkoa) el 24 de noviembre de 1951.
Formación
Ingresó en la Escuela de Veterinaria de Zaragoza en octubre de 1883 y los días 20 y 21 de junio de 1888, en el examen de reválida de Veterinario mereció en todos los ejercicios la censura de Aprobado [2].
Actividad profesional
Ibero (Navarra). Ejerció en Ibero (Navarra), al parecer desde que finalizó la carrera hasta setiembre de 1892.
Urretxu Zumarraga (Gipuzkoa). Desde octubre de 1892 hasta finales de 1895. En esta época participó, sin éxito, en el concurso para la provisión de una plaza de revisor veterinario del Ayuntamiento de San Sebastián en mayo de 1893.
Andoain (Gipuzkoa). El 29 de diciembre de 1895 [3] era nombrado Inspector Municipal Veterinario de Andoain. También fue nombrado veterinario del vecino municipio de Aduna.
En octubre de 1896, solicitaba al alcalde Cándido Mendizábal convocara a los alcaldes pedáneos para informarles sobre la presencia en el ganado vacuno de la villa de la aparición de la enfermedad contagiosa del bazo [4] (carbunco bacteridiano).
En la sesión del 30 de octubre de 1896 de la Junta local de Sanidad de Andoain presidida por el alcalde Cándido Mendizábal, nuestro protagonista figura como vocal nato, cargo que ejercerá hasta el 4 de setiembre de 1926 [5].
En 1897, figura junto con su esposa, cuatro hijos y dos personas más, el herrador Francisco Urdampilleta Otegui y una sirvienta, que viven con la familia [6] en la calle Mayor número 30 de Andoain [7].
En la sesión municipal que, presidida por el alcalde Hipólito Erausquin Garagorri, se celebró el 19 de setiembre de 1900 [8] , se acordó fijar en cinco pesetas la cantidad que debería percibir el Inspector de carnes en el caso de inspeccionar reses que excepcionalmente se sacrificaran fuera del matadero, pero en el casco urbano y a diez si tuviera que salir del mismo, obligándose a una inspección previa o ante mortem y otra posterior al sacrificio. Además, en la misma sesión se acordaron también las obligaciones del veterinario municipal, que fueron las siguientes:
1º.- Reconocimiento de toda clase de ganados en el matadero público municipal.
2º.- Reconocimiento de frutas, verduras, leche, pescados y otras sustancias alimenticias en la plaza del Mercado y en los puntos que el mismo Sr. Inspector considere convenientes.
3º.- Visita del ganado que posee la Casa de Misericordia o el que llegaran a tener otros establecimientos benéficos del municipio y todas las demás obligaciones que respecto a la inspección higiénica se hallan encomendadas a los inspectores de carnes.
Trasladó su taller de herrado a la misma revuelta de la carretera general, nada más pasar el puente sobre el río Leizaran, en dirección a Donostia, con su herrador, Francisco Urdampilleta Otaegui, "Patxi Herrero", a quien gustaba ayudar en el herraje del ganado, sobre todo en el caballar, mular y asnal; ambos tenían fama de buenos profesionales; al dejar ambos el negocio, se lo traspasaron a Jacinto Otaegui Aranguren.
En la sesión municipal del Ayuntamiento de Andoain de 17 de julio de 1904, bajo la Presidencia del alcalde Cándido Mendizábal Zataraín, a propuesta de nuestro protagonista se aprobaba el Reglamento parta la matanza y venta de ganado vacuno en la villa de Andoain [9].
En setiembre de 1915, en cumplimiento del Reglamento de Epizootias, comunicaba al alcalde la presentación de un caso de perineumonía exudativa contagiosa en el caserío Errota del barrio de Sorabilla
Renunció a la plaza por jubilación en setiembre de 1930.
Asistió en Madrid a la Segunda Asamblea de Unión Nacional Veterinaria, celebrada en Madrid entre los días 18 al 23 de mayo de 1922, acompañado de su hermano Javier, veterinario en Salvatierra (Álava) y su hijo Dimas-Gregorio, veterinario en Alegría de Oria, hoy Alegi, en Gipuzkoa [10].
Aparece con el número 299 en el Escalafón definitivo del Cuerpo de Inspectores Municipales Veterinarios constituido por todos los que, en 31 de agosto de 1935, han acreditado servicios en propiedad en el referido cargo con arreglo a las Ordenes de este Ministerio de Agricultura de 5 de mayo de 1932, 12 de marzo del actual y Reglamento en vigor de los Inspectores Municipales Veterinarios [11] , con 35 años y 7 meses de antigüedad y situación excedente.
Vivencias
En Andoain, se le conocía como "Don Paco" y cuando su hijo Jesús comenzó a ejercer, para diferenciarlos, le llamaban cariñosamente el "Veterinario Viejo".
Fue, en su época, íntimo amigo de Cándido Mendizábal Zataraín [12] . En una ocasión que éste estaba en Francia por razones de su trabajo, se encontró en un establo con una vaca aquejada del síndrome de paresia puerperal o fiebre vitularia. En aquella época, a comienzos de siglo, no existía tratamiento en estas latitudes y era obligado el sacrificio de la res. Sin embargo, atendiendo la llamada del propietario, apareció el veterinario de la explotación quien insufló la ubre e inmediatamente se alzó el animal y comenzó a comer. Al comprobar D. Cándido, asombrado, el tratamiento y el resultado, adquirió dos bombas de la casa Hauptner, forradas de cuero negro con sus correspondientes cánulas cónicas que se atornillaban, una para Don Paco y la otra para él.
De regreso, cuando le explicó a su amigo lo que había comprobado, Don Paco no terminaba de creérselo, pero tampoco se opuso a comprobarlo en la primera ocasión que se presentara, lo que ocurrió, a los pocos días, en el Caserío Eguzkitza de Andoain con idéntico resultado favorable, si bien, el asombrado era en esta ocasión, Don Paco.
Viene esta anécdota a colación porque en la biografía del alavés, Dr. D. Eduardo Respaldiza Ugarte, que fuera eminente profesor de Infecciosas, Parasitarias e Inspección en la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, de la que sería Decano, en la década de los cuarenta y cincuenta, se cita que, siendo D. Eduardo estudiante de Veterinaria y ejerciendo su padre la Profesión en el Valle de Ayala, D. Eduardo aplicó el Método del alemán Evers (insuflación de la ubre), que había conocido recientemente, si bien luego se generalizaría.
Si comparamos las fechas de la experiencia del binomio Don Paco - Don Cándido, antes de 1.910, y la de D. Eduardo Respaldiza, podemos afirmar sin muchas posibilidades de error, que D. Francisco Oquiñena y del Castillo fue el primer veterinario que utilizó esta técnica en Gipuzkoa y posiblemente uno de los primeros en aplicarla en España.
Tanto Patxi como Don Paco, frecuentaban el bar Eskerrenea; ambos eran de carácter muy abierto, eran buenos conversadores, de buenos golpes espontáneos y su presencia aseguraba la risa y diversión a los parroquianos.
Como muestra de su carácter jovial, recordaba el andoindarra y prestigioso veterinario, ya fallecido, D. Cándido Mendizábal Cipitria que, al comenzar a estudiar Veterinaria, Don Paco le recomendó que aprendiera el 25% de ciencia y el 75% de gramática parda.
En opinión de quien fuera veterinario de Beasain (Gipuzkoa), D. Juan Dorronsoro Ceberio, Don Paco trabajó en los tiempos heroicos de la Veterinaria, cuando aún Ford no había inventado su "coche del siglo" y todo el transporte por carretera se hacía por tracción animal; era un hipiatra muy considerado en toda la zona de San Sebastián y el último veterinario - herrador, con fragua propia.
De profundas convicciones religiosas, disponía de un lugar reservado en la Parroquia de Andoain; en una ocasión, estando en la fila de feligreses que iban a comulgar, fue importunado por un ganadero que tenía un buey supuestamente enfermo; Don Paco le dijo que esperara a terminar la Misa o, cuando menos, que le dejara comulgar, pero el ganadero insistía en la solución urgente, describiéndole los síntomas, del animal; visiblemente molesto, extrajo su talonario de recetas del bolsillo de la chaqueta y extendió la siguiente fórmula magistral que debería preparar su amigo el farmacéutico: "Dp.: Árnica poco; agua bastante; péguesele", recomendando al boticario, con la contraseña del tono imperativo, que cargara la factura, como "sanción" por el comportamiento del ganadero pelmazo.
En sus últimos años, mientras asistía a los actos litúrgicos, no consentía que los chavales se comportaran indebidamente y no dudaba en atizarles con el bastón que portaba, si la situación lo requería, recordaba Cándido Mendizábal Cipitria.
Asteasu (Gipuzkoa). El Ayuntamiento de Asteasu (Gipuzkoa), en sesión celebrada el 14 de julio de 1907 bajo la Presidencia de D. Juan Roque Astiazarán, acordó nombrarle Inspector de Carnes y Veterinario Titular de la Villa a propuesta de la Junta Municipal de Asociados en su sesión extraordinaria de esa misma fecha [13] , en sustitución de quien venía desempeñando en interinidad la plaza desde hacía un año, D. Pedro Munita González, Veterinario Titular de Billabona.
Recurrió en alzada D. Pedro Munita, ante el Gobernador Civil, porque consideraba que la decisión municipal se había adoptado cuando estaba vigente su nombramiento y el alcalde ordenó constara en acta el desagrado que había ocasionado su proceder, porque el Ayuntamiento únicamente deseaba legalizar la situación y atendiendo a varias quejas del vecindario sobre su comportamiento parcial e injusto.
En la sesión del Ayuntamiento de Asteasu del 13 de junio de 1909, presidida por el alcalde D. Juan Roque Astiazarán, se dio lectura a la parte dispositiva de la sentencia dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, revocando el acuerdo de nombramiento de Oquiñena.
Enterado el Ayuntamiento, acordó a propuesta del Sr. presidente que cesara en el desempeño de su cargo el Veterinario Titular e Inspector de Carnes interino de este pueblo D. Pedro Munita el día 15 del corriente y principie de nuevo en el desempeño de sus funciones el 16, el que fue nombrado en propiedad el 14 de julio de 1907, D. Francisco Oquiñena [14].
Comenzaban a torcerse las cosas en Asteasu para nuestro protagonista. El 31 de octubre de 1909 el carnicero y matarife denunciaba ante la Corporación que el Inspector de Carnes no había comparecido a hacer la inspección en vivo de una partida de ganado que estaba previsto sacrificar los días 28 y 29 de octubre, con el consiguiente perjuicio al industrial y falta de abastecimiento a los vecinos [15].
El 9 de julio de 1911 se cesaba definitivamente a D. Francisco Oquiñena Erro como Inspector de Carnes de Asteasu.
Fuentes
ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. De herradores, albéitares y veterinarios en Andoain (1781-1983). Boletín de la RSBAP. Tomo LXV-2-2009, pp 689-743de diciembre de 2009.
ETXANIZ MAKAZAGA, José Manuel. Andoaingo albeitari eta albaitariak (1781-1983), Revista de Estudios Históricos Leyçaur, del Ayuntamiento de Andoain 11, 2010, ISSN 1130-2488, pp.429-476, (2011)
Autor
José Manuel Etxaniz Makazaga\. Doctor en Veterinaria\. Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País \(RSBAP\)\. Real Academia de Ciencias Veterinarias de España \(RACVE\)
Notas
[1] Archivo Diocesano de Pamplona (ADP). Libro 8º de Bautizados, (1866-1888), año 1865, Folio 8 vto., asiento 1.
[2] Archivo Facultad de Veterinaria de Zaragoza (AFVZ). 6º Libro de matrícula, folio 229.
[3] Archivo Municipal de Andoain (AMAnd). Libro de Actas nº 71.
[4] AMAnd. A.18.V. 226H-16.
[5] AMAnd. A.18.I. LH/50.
[6] AMAnd. B.9.II-LH/210, pág. 3.
[7] AMAnd, B.9.II-67.H/5, folio 10.
[8] AMAnd. Libro de Actas nº 73, folio 173.
[9] AMAnd. Libro de Actas nº 77, pp. 200 a 206.
[10] Libro Oficial de la II Asamblea; Imprenta La Democracia; pág. 289. León, 1922.
[11] Gaceta de Madrid (GM) nº 258 de 15.9.1935
[12] 4.9.1841-1.9.1910; Abuelo del veterinario D. Cándido Mendizábal Cipitria.
[13] Archivo Municipal de Asteasu (AMAst). Libro de actas (1906-1909), folio 93.
[14] AMAst. Libro de Actas 1909-1912. 279-1; folios 7 vto y 8.
[15] AMAst. Libro de Actas 1909-1912. 279-1; folio 30 vto.
